lunes, 31 de octubre de 2011

Los del PP también tienen que cumplir 20111031

Cada vez que cambia el gobierno en Aragón (y en España entera) el relevo no sólo implica, como es natural, a los cargos públicos y a sus asesores. ¡Qué va! En cuanto los nuevos mandamases aterrizan inician un proceso de destituciones y nombramientos que además de afectar a los directores generales de los departamentos y a los responsables de institutos y empresas públicas, lo cual también parece lógico, remueve (lo cual es ya incomprensible) jefaturas de servicios, direcciones de hospitales, cualquier puesto técnico, jefes de servicio, jefes de informativos en Aragón TV y Aragón Radio, escoltas, secretarias... Algunos afortunados se salvan de la quema y permanecen en sus puestos, pero la barrida suele ser general y tras ella llega la hora feliz de quienes pasan a ocupar los despachos liberados. Suelen ser amigos o parientes de los que cortan el bacalao. Así lo manda la tradición.

El PP, respetando siempre la cuota del PAR (que tiene mucha gente por colocar y poco espacio donde meterla), se ha aplicado con fruición a la tarea de quitar y poner, atendiendo siempre los intereses y aspiraciones de los suyos. Algunos en el Pignatelli no se esperaban semejante fiestorro y están una miaja estupefactos. Porque en bastantes casos los recomendados que llegan no parecen precisamente unos lumbreras y los cambios son manifiestamente a peor. Pero, claro, los conservadores siempre pueden argumentar que ellos no hacen sino lo que los socialistas hicieron antes (y los del PAR, siempre) . Así rueda la bola sin parar jamás.

Este baile en la estructura técnica de la Administración y los servicios públicos resulta inaudito e impropio de una democracia. Se me ha dicho que ciertos movimientos son plausibles; por ejemplo los que afectan a las jefaturas de informativos de los medios pagados con dinero del contribuyente. No lo veo así. En la BBC británica nunca se ha dado tal situación. Ahora bien, si aceptamos que Aragón TV y Aragón Radio no son lo que dicen ser sino meros instrumentos al servicio del baranda de turno... entonces sí, habrá que rendirse a la evidencia. Pero aun admitiendo tal aberración, ¿qué me dicen de los directores de los hospitales?

J. L. Trasobares/El Periódico de Aragón/lunes 31.10.2011

domingo, 30 de octubre de 2011

Gran Scala, Arcosur y los demás horrores 20111030

Perturba ver cómo se van cumpliendo lo peores augurios. Aunque, bueno, tampoco se trataba de augurios mejores o peores, sino fundamentados, o no, en el realismo y la simple lógica. Advertir anticipadamente que Gran Scala era una quimera montada por cuatro aventureros, prever la insostenibilidad de Arcosur (veintitantos mil nuevos pisos en una Zaragoza que carga ya con treinta mil viviendas vacías) o anunciar que el aeropuerto de Huesca iba a ser una inversión inútil y costosa nunca supuso ningún superpoder anticipatorio; tan sólo un mínimo de sentido común. Pero en estos momentos, cuando la crisis aprieta y se lleva por delante los proyectos de cartón piedra, la cuestión no es tanto poner en valor aquellas profecías como aprender de los errores, reconocer las meteduras de pata, catalogar los monstruos fabricados a precio de oro y cambiar los criterios que nos han llevado a coleccionar despilfarros, esfuerzos inútiles... y frustraciones. Aunque no, no es eso lo que está ocurriendo. Sería mucho pedir.

Ver a la presidenta Rudi empeñada en sacarle jugo al tema de la TCP resulta un tanto deprimente. Porque ni la UE ni España están ahora (ni lo estarán en un futuro próximo) para asumir el coste de un túnel de más de cuarenta kilómetros a través del Pirineo. Y lo mismo da que la obra aparezca o deje de aparecer en la lista de las redes transeuropeas. Ya estuvo, ¿y para qué sirvió?

Alarma ver a los nuevos gobernantes de Aragón engancharse a las fantasías habituales, recuperándolas con un denuedo alucinante. Como el consejero de Nuevas Tecnologías, que el otro día se lanzó alegremente a proclamar que Walqa tendrá tal impacto sobre el ámbito global del I+D+i que contribuirá a dinamizar ¡el aeropuerto de Huesca-Pirineos! ¿Sabe mi amigo Modesto Lobón qué es exactamente Walqa? Porque allí, y siento decirlo, la investigación y el desarrollo existen en dosis muy menores. Hay instalados programas y servicios de naturaleza pública, contratistas de la propia DGA y varios teleoperadores. Pero chicha científico-técnica más bien poquita. El flamante polígono oscense tiene más de fachada que de otra cosa. Es como el parque empresarial de Motorland: una entelequia apenas disfrazada.

Los nuevos jefes conservadores (con la impagable ayuda del PAR) se han apuntado a recrearse en el Aragón virtual y a procesar los fracasos (sus fracasos) por la vía del victimismo. Gran Scala, presentada hace cuatro años a bombo, platillo y gran orquesta, se ha esfumado sin apenas ruido, sin que ninguno de sus mentores (empezando por Biel) haya tenido a bien darse por aludido. Siempre ha sido así: anuncios rimbombantes, grandes titulares, enorme mogollón político y social... y al final silencio. Tranquilos, pronto nos embarcaremos en nuevos episodios fantásticos. Es lo nuestro.

J. L. Trasobares/El Periódico de Aragón/domingo 30.10.2011

sábado, 29 de octubre de 2011

Sin ir más lejos... el Matarraña 20111029

El río Matarraña, con un sistema de regulación en tránsito (sin bombeos ni mayores barbaridades) y una gestión pactada que puso punto final a las guerras por el agua, ha dado riego en plena sequía, ha seguido fluyendo por su cauce y apenas ha reducido sus reservas en unos tres hectómetros cúbicos. En la zona, el melocotón se ha vendido sin problemas, emergen nuevos cultivos de mimo (la granada, que se exporta a la Península Arábiga), la ganadería funciona gracias al matadero comarcal, la producción artesanal de alimentos gana terreno y la hostelería va cada vez mejor gracias a una oferta de calidad que ha dado un apreciable salto cualitativo y cuantitativo. Las viejas fábricas de papel se convierten en hoteles con encanto, los restaurantes se ponen al día, aquí y allá las viejas casas son rehabilitadas para convertirse en segundas residencias. El otoño ha llegado, hermoso y dorado, aunque apenas hay setas. He aquí un buen ejemplo de comarca bien administrada en la cual las inversiones públicas (ínfimas si las comparamos con el cercano desmadre de Motorland) multiplican su efecto y la conciencia medioambiental produce beneficios directos (económicos, me refiero).

En Aragón no son habituales los modelos de economía rural que sí se dan en otras comunidades del resto de España y en Francia, Alemania o el norte de Italia. La integración de las actividades agropecuarias ecológicas con la elaboración de prestigiadas delicatessen, el turismo, la enogastronomía, la rehabilitación de viviendas y el disfrute de la naturaleza componen en la Europa más avanzada un entramado sostenible, resistente a las crisis, rentable y capaz de dar soporte a desarrollos sociales y demográficos.

Todo esto necesita nuevos criterios (por ejemplo, acabar con el artificial enfrentamiento entre los intereses agrarios y las propuestas ecologistas) y una creatividad empresarial combinada con el ponderado y correcto apoyo de las instituciones. Ahí está el futuro. No en ser el primer productor europeo de transgénicos (dudoso honor del que presume Aragón) y en destrozar pueblos y parajes con macrourbanizaciones, cementeras... o pantanos.

J. L. Trasobares/El Periódico de Aragón/sábado 29.10.2011

viernes, 28 de octubre de 2011

Trasvase, ni sí ni no... sino todo lo contrario 20111028

Primero dijo Rajoy que el trasvase del Ebro no figura en el programa del PP para estas elecciones (aunque nadie puede asegurar que luego no aparezca en un nuevo Plan Hidrológico Nacional al gusto conservador, pues ya se sabe que una cosa es lo que se dice en campaña y otra lo que se ejecuta en los gobiernos). Retrucó González Pons que su partido por supuesto que sí es trasvasista; más luego matizó que todo queda supeditado a un supuesto consenso nacional sobre el agua (¿pantanos en Aragón y transferencia al Mediterráneo?). Desde el PP aragonés proclaman que el tema está superado y además al Ebro ya no le queda caudal para casi nada. En Valencia y Murcia, sin embargo, los dirigentes de la poderosa derecha levantina hablan del trasvase cada día y lo dan por hecho en cuanto los suyos estén en el machito... Vaya verbena que tenemos montada con el asunto. ¡Ven Cristina Narbona, y guárdanos (otra vez) de las fieras!

Antes de volvernos locos con el retorno de la brujería o acabar pasando de todo, déjenme decirles que el PP llega al 20-N con un discurso contradictorio como nunca se había visto (y hemos visto de todo). Con la victoria en el bolsillo, la derecha española está que se sale y sus distintos grupos, facciones o familias dicen lo que les place: los unos blanco, los otros negro e incluso los hay que por la mañana dicen una cosa y por la tarde otra (luego, a la noche, la caverna mediática pone la postdata a lo bestia). Es difícil saber qué nos deparará el destino. Rajoy se ha moderado tantísimo que no parece el mismo, pero otros conmilitones y conmilitonas suyos siguen tirando con postas.

Por eso es difícil establecer un cálculo sobre el papel del trasvase en la futura acción política del Gobierno Rajoy. Resucitará, supongo, como factor de agitación en Levante pero no cuajará en nada definitivo por falta de dinero. Eso sí, mientras tanto, tenemos servida otra vez ración doble de trasvase y triple de travesías pirenaicas. Llevo casi cuarenta años en el oficio y nunca he dejado de darles vueltas a ambos asuntos. Vueltas y vueltas sin ir a ninguna parte. Millones de palabras, manifas, votaciones... y estamos justo donde estábamos. Aburre. Se lo juro.

J. L. Trasobares/El Periódico de Aragón/viernes 28.10.2011

jueves, 27 de octubre de 2011

Arcosur, paradigma del desastre urbanístico 20111027

Quieren ustedes un ejemplo de disfuncionalidad urbanística, ruina económica e ineficacia política? Pues ahí tienen Arcosur. Está el tema tan endiablado que hasta el mismísimo cártel de los solares, el grupo de presión más poderoso de Zaragoza, se ha roto por las costuras y parece estar a punto de iniciar una guerra interna (Ebrosa, Nicuesa, Roca, Sanz y Asín contra López Madrazo; mientras Ferráz, Gracia Benito y Dumesa eluden la batalla). Lo nunca visto. 5.000 personas, futuros vecinos de un barrio lejano y absurdo programado en los días de la euforia inmobiliaria, se han convertido en rehenes de los traficantes de suelo. Éstos no se sienten capaces de afrontar los inmensos costes de urbanización de la zona (doscientos/trescientos millones) y han lanzado de inmediato su órdago: o el ayuntamiento permite construir un campo de golf y siete mil viviendas más (con lo cual nos iriamos ya a los ¡29.000 pisos!) o el proyecto no es viable; pero antes hubo otra disyuntiva: o las entidades de ahorro (singularmente Ibercaja) incrementaban su apoyo a la financiación de las infraestructuras o se paraba su desarrollo. Y para colmo el ayuntamiento ha dado licencias de obra a voleo, de tal forma que las casas ya en construcción se reparten por una amplia superficie difícil de atender de manera homogénea. Una situación acojonante. Los pobres arqueros se desgañitan. Una vez más, la VPO se ha convertido en un señuelo, una trampa.

Arcosur fue y es un delirio. Se esgrimen razones sociales para justificar un barrio lejano e inverosímil planeado en un acceso de locura (y codicia). Dos mil familias han quedado pilladas en la trampa. Han adelantado decenas de miles de euros cada una y no pueden volver atrás. En el mejor de los casos deberán convertirse en colonos de un barrio lejano e insostenible, sin servicios, sin transportes, bajo el tonante pasillo aéreo. Pero esta gente sólo es culpable de su ingenuidad; la responsabilidad del entuerto corresponde al ayuntamiento y a sus amos en la sombra, los grandes promotores.

¿Quién dijo que Zaragoza tendría un millón de habitantes? Debía ser un estúpido... o un sinvergüenza.

J. L. Trasobares/El Periódico de Aragón/jueves 27.10.2011