miércoles, 29 de febrero de 2012

Circuitos, 'retornos' y otras bromas 20120229

Del tema Motorland no se puede hablar en serio. Sólo cabe el sarcasmo ante los argumentarios de quienes todavía defienden esta invención que viene privando a los bajoaragoneses de una pasta imprescindible para otras acciones más necesarias y rentables. Ahora hay que aferrarse a la ironía al oír a José Angel Biel reaccionar cabreadísimo ante las revelaciones del contrato secreto con Dorna, advirtiéndole al PP que el PAR no tolerará que le den la vuelta en asuntos (y dineros, ¿no?) que son coto privado del regionalismo baturro. Qué machote.

Motorland es un barullo económico. Allí se han movido y mueven decenas y aun cientos de millones de euros del contribuyente sin ninguna transparencia ni respeto por la normativa que regula la contratación pública. Tras invertir una cantidad imprecisa en construir los circuitos e instalaciones (no menos de 120 millones), hay que meter cada año nuevas cargas de panoja. Sabemos que un sólo GP de motos sale en total (el canon de Dorna, los equipamientos, el personal, los seguros, la publicidad) por unos 10-15 millones. Y en el futuro esa cifra crecerá mientras los presupuestos de Aragón encogen. ¿De dónde ha salido y sale este caudal aparentemente inagotable? Eso debieran explicarnos al detalle. Nos enteraríamos entonces de cómo se están esfumando, por ejemplo, buena parte de los fondos especiales asignados a Teruel. Y nos moriríamos de la risa.

Se habla, claro, de que cada carrera de motos produce importantes retornos. Pero normalmente los cálculos al respecto son tan disparatados que sólo valen como broma. En realidad, el negocio es pésimo para Aragón aunque tal vez sea mucho mejor para quienes lo manejan directamente. Fundirse diez o doce kilates en un fin de semana con el pretexto de dar actividad a la hostelería y las gasolineras de la zona es puro cachondeo. ¡Ah!, y no nos olvidemos de los puestos de trabajo. ¿Cuantos empleos reales y de nueva creación hay en Motorland? ¿Qué pasa con esas fantásticas empresas cuya llegada se anuncia a bombo y platillo pero de las que luego no sabemos nada? Esto, amigos míos, es puro chiste. Eso sí, cada carcajada sale por un huevo.

JOSÉ LUIS Trasobares 29/02/2012

martes, 28 de febrero de 2012

Lo siento, me equivoqué con Motorland 20120228

Después de ver el disparatado plan de negocios que fundamentó la enorme inversión de Motorland (¿ciento veinte millones?, ¿ciento cincuenta?) y tras comprobar cómo el circuito de karting se adjudicó y desadjudicó mediante contratos privados, al igual que las morteradas que se llevaba Pedro Martínez de la Rosa por asesorar a los Gasión y compañía, después de esto, digo, yo esperaba muy malas noticias del misterioso contrato con la empresa Dorna para hacer un GP de motos anual desde el 2010 al 2016. Pero me equivoqué. Al conocerse por fin dicho contrato la impresión no es mala... es mucho peor. Es una barbaridad, un escándalo y una vergüenza para esta Comunidad. ¿Estamos locos?

Dorna (cuyo presidente, no se olvide, es tío carnal del director-gerente de Motorland) se lleva crudos cerca de cincuenta millones en el total de ediciones que prevé el contrato. Empieza cobrando cinco kilates por carrera y acaba con ocho y medio en el 2016. Ni recesión ni ajuste, oye. Pero ojo, cuando digo crudo digo crudísimo, porque esas cantidades son limpias, ¡los impuestos corren también por cuenta del contribuyente aragonés! Motorland debe ponerlo todo (instalaciones, personal, equipos médicos, seguridad interior, entradas vips...). Incluso paga los seguros de los corredores y de los miembros de la organización garantizándoles cantidades millonarias en caso de accidente ¿Cuánto cuesta esa póliza? ¿Y la que cubre a los espectadores? Para más inri, todos los derechos televisivos pertenecen a Dorna. ¿Cuánto paga la televisión pública aragonesa por retransmitir cada prueba?

No me digan que esto es desarrollo para Alcañiz y el Bajo Aragón porque eso es mentira. Motorland es un pufo en toda regla, mal planteado, mal gestionado y sin rentabilidad posible. Con lo que cuesta, todo su entorno podría disponer de cualesquiera instalaciones, equipamientos o incentivos capaces de movilizar mucha más economía real y muchos más puestos de trabajo. Y el secretismo que ha rodeado y sigue rodeando tal engendro tiñe todo el asunto de un feo y oscuro color. Esto hay que aclararlo y deprisa. Ya está bien de tomarnos el pelo.

JOSÉ LUIS Trasobares 28/02/2012

lunes, 27 de febrero de 2012

Gobernar... ¿para qué? ¡Estamos en crisis! 20120227

En el Pignatelli se toman las cosas con muuucha calma. Se dice que al consejero Aliaga le dijeron que hiciera el favor de no acalorarse. Y en el departamento de Agricultura aún no han tenido tiempo para recibir a los representantes de la DO Ternasco de Aragón, uno de los principales activos del sector agropecuario. Los jefes están muy ocupados ajustando cuentas, recortando partidas presupuestarias y barrenando los servicios públicos. ¡No pretenderemos que encima tracen estrategias, tomen iniciativas y hagan gestión! La capacidad humana, ciertamente, tiene límites.

Esto se veía venir. Quienes hemos seguido de cerca la trayectoria de Luisa Fernanda Rudi sabemos que la presidenta ya pasó por una situación parecida a la actual cuando hubo de hacerse cargo de un Ayuntamiento de Zaragoza descompuesto y cargado de deudas. Resolvió la papeleta ahorrando en inversiones por el procedimiento de no hacer nada, de pararse en seco y quedarse al ralentí. Ahora tiene además el aliciente de que la crisis y la hegemonía del PP le permiten aplicar por defecto sus criterios ultraliberales. Se trata de contraer el sector público por inacción y asfixia económica, para que su lugar lo ocupe la iniciativa privada. Sin incomodarse, oye.

Durante el otoño pasado, las primeras críticas a la flacidez gestora del Ejecutivo aragonés fueron contestadas por los adeptos con el argumento de que era pronto, había que dar tiempo al tiempo pues Luisa Fernanda y su gente se enfrentaban a una herencia envenenada. Luego vino la primera remodelación en frío del Gabinete y el aplazamiento de los ya tardanos presupuestos. Así se va consumiendo el primer año de legislatura sin más novedad que unos códigos ahorradores de escasísimo fuste y un ajuste a lo bestia que pone en precario a la Sanidad, la Educación y el conjunto de los servicios esenciales. Buena parte de las fruslerías en las que se venía dilapidando el dinero del contribuyente siguen vigentes (hoy se desvela uno de los innumerables velos que cubren los oscuros gastos de Motorland), y así vamos tirando. Aunque al menos tenemos un consuelo: ¡peor lo pasan en Valencia!

JOSÉ LUIS Trasobares 27/02/2012

sábado, 25 de febrero de 2012

Sangría y dieta, que el país está pachucho 20120225

Cuando la UE ha dicho que España perderá en el 2012 un uno por ciento de su PIB, el presidente Rajoy se ha apresurado a rectificar el dato: la recesión será mayor, ha dicho más campante que nunca; aunque, eso sí, nuestro país cumplirá sus compromisos en materia presupuestaria y seguirá autoasfixiándose para dar gusto a Merkel y Sarkozy. El capital financiero exige ortodoxia y eso es lo que va a tener; la derecha política reclama la destrucción del sector público para empobrecer y exprimir a las clases medias (a los trabajadores, se entiende) y eso es lo que obtendrá. No faltaba más.

La economía española, muy tocada por la explosión de la burbuja inmobiliaria, las debilidades de un sistema productivo poco eficiente y una política de escaparate y oropel, es como un enfermo que va a ser tratado con la praxis médica del siglo XVII. ¿Está pachucho el paciente? Pues nada, sangría y dieta. Y si no mejora, más sangría y más ayuno, hasta que se limpie. Tal vez se muera pero eso será porque la cosa no tenía remedio.

Rajoy alberga unas intenciones que sólo el conoce. Algunos aseguraban que el presidente del PP y del Gobierno español es un hombre templado y moderado. No parece tal. Se le ve más bien como un conservador duro, un tipo de derechas de toda la vida que tal vez no tenga más fuste intelectual que Zapatero, pero a cambio lucha por unos objetivos mucho más claros que su antecesor. Un nacionalcatólico sazonado con tesis ultraliberales siempre va a tener mucho más carácter que un socialdemócrata pasado por agua.

Ahora bien, el viento está rolando en los últimos días. El sopor ha dado paso al desconcierto, el desconcierto al miedo y el miedo a la indignación. Crece el cabreo. Y ahora, los mismos que antes ponían en valor aquel clamor en las calles contra el matrimonio entre homosexuales o contra el diálogo con ETA, argumentan que no vale responder con manifestaciones o huelgas a las medidas gubernamentales (a las actuales, claro). Pues vale. Mas por mucha mayoría absoluta que se ponga sobre la mesa resulta que el enfermo no quiere sangrías ni dietas. Luchará por su vida. Qué remedio le queda.

JOSÉ LUIS Trasobares 25/02/2012

viernes, 24 de febrero de 2012

Patrañas y quimeras a 'pequeña escala' 20120224

Por falta de un millón de euros (sí, un simple milloncico), Calamocha se quedó sin matadero, lo cual ha partido por el eje a la ganadería y la industria cárnica de la zona. A cambio, el alcalde de la localidad, Joaquín Peribañez (PAR), apareció con unos señores que iban a montar allí una fábrica de luminarias LED: treinta y dos millones de inversión y ciento veinte puestos de trabajo. La gente se lo creyó, claro. Acostumbrada a los brindis al sol y a las más surrealistas invenciones, la opinión pública aragonesa se traga las patrañas a todas las escalas, grandes o pequeñas. Así que los calamochinos votaron a Peribañez para que siguiera en el machito. Pero de la fábrica nunca más se supo, Bueno, sí: se supo que era una trampa, una quimera, una mentira, un cebo electoral, un montaje.

Esto de que los jefes nos echen por delante liebres de trapo, que nosotros perseguimos afanosos cual galgos en el canódromo, es una enfermedad crónica. Ahora mismo, vamos tras la fabulosa e inalcanzable TCP mientras la gente sigue muriendo en la N-232 o la N-II porque no supimos aprovechar los años de bonanza para conseguir algo tan sencillo como el desdoblamiento de sus tramos aragoneses. Y todavía escuchamos a los consejeros de Rudi prometer con indescriptible seriedad que buscarán un apaño para el aeropuerto de Huesca o una empresa-milagro que gestione el aeródromo de Caudé. El dinero que falta para mantener en marcha servicios o actividades reales y esenciales se gasta en mantener vivas auténticas fantasmadas. ¡Y el tiempo que se pierde desentrañando laberintos! Figúrense que sólo para poder conocer el contenido del supercontrato firmado entre la sociedad pública Motorland y Dorna, la organizadora de los GPs de motos, han sido precisos sucesivos debates en las Cortes amén de un informe jurídico emitido por los expertos de la misma Cámara. Es impresionante.

El caso es que Aragón aún tiene una enseñanza pública y una Universidad y un sistema sanitario de verdad. Pero nuestro Gobierno, alucinado perdido, está empeñado en que también evolucionen hacia la ficción y la mentira. Esto va a ser puro cartón piedra. 

JOSÉ LUIS Trasobares 24/02/2012