sábado, 31 de marzo de 2012

Cómo reírse de los ajustes y de la crisis 20120331

Hay que apretarse el cinturón, nos dice doña Soraya. Pero, claro, unos se lo tendrán que apretar más que otros. Por ejemplo, César Alierta, presidente de Telefónica, ganó el año pasado 8,6 millones de euros (sí, él solito) y aún le llegó para colocar en su compañía a Iván de la Rosa, que es el marido de la susodicha Soraya Sáenz de Santamaría, vicepresidenta del Gobierno. Por supuesto cuando se está en tales circunstancias, el brutal recorte aplicado a los Presupuestos Generales del Estado no impresiona demasiado. Es la ley de Europa, la de Merkel y los mercados. ¿Qué pueden hacer los bien pagaos salvo sonreír y cortar el cupón?

Los Presupuestos son de infarto, aunque no se conocerán en detalle hasta dentro de unos días. Bien mirado, la llegada de la Semana Santa permitirá abrir un tiempo neutro destinado a desdibujar su letra menuda. Pero con un ajuste general del 17% es fácil deducir que los destrozos serán muy importantes. Sólo en políticas activas de empleo hay una segada de más de mil quinientos millones. Se nota que la prioridad de este Gabinete es combatir el paro. Eso sí, ministerios como Defensa, Interior, Justicia o Presidencia son los menos afectados por la metralla. Curioso, ¿no?

De propina, estas cuentas (que tan guapamente nos fueron escamoteadas hasta después de las elecciones andaluzas y la huelga general) traen bajo el brazo una amnistía fiscal destinada a que los defraudadores puedan ponerse al día a precio de ganga. Podía habérseles perseguido desde una Inspección reforzada, pero éste es un Gobierno amable con quienes manejan dinero negro. Así, de paso, consigue que los buenos contribuyentes se sientan una vez más gilipollas perdidos.

De la nueva subida de la luz ni hablo. Aludiré en cambio a un listado (que ya es público y notorio) de gente de muy buena familia que ha pillado cacho en la Administración. Están desde el hijo de Leopoldo Calvo Sotelo hasta la sobrina de Fraga Iribarne, desde el cuñado de Arias Cañete hasta el hermano de Cospedal. Y el cuñado de Arias Cañete y la exmujer de Rato y el concuñado de Montoro y... ¿Quién dijo algo sobre apretarse el cinturón?

JOSÉ LUIS Trasobares 31/03/2012

viernes, 30 de marzo de 2012

Todo muy normal... salvo para Rajoy 20120330

Pues sí, oigan, ayer fue una jornada normal, normalísima. El consumo de energía eléctrica adoptó la curva típica de los festivos. Las grandes factorías y casi toda la industria paralizaron su actividad, al igual que la minería y los principales puertos del país. Los transportes públicos funcionaron con servicios mínimos. Y mínima fue asimismo la actividad en las universidades, la edición de muchos diarios o la programación de no pocas radios y televisiones (empezando por RTVE). Por la tarde, cientos de miles de personas se manifestaron en ciento y pico ciudades (impresionante la marcha por las calles de Zaragoza). Hubo un despliegue policial sin precedentes, piquetes, detenciones y de vez en cuando una mano de hostias... O sea lo propio de una huelga general secundada por varios millones de trabajadores. Ya lo dijeron tanto la patética portavoz del Ministerio del Interior como el delegado del Gobierno en Aragón, el bueno de Gustavo Alcalde: la normalidad es total. Acertaron.

Sin embargo, el presidente Rajoy lleva unos días fatales, anormales y sorprendentes (para él y los suyos). La semana se le está atragantando. Tenía previsto barrer en las elecciones andaluzas, avanzar impetuosamente en las asturianas, ver el fracaso absoluto de la huelga general, aprovechar el estado de shock para presentar los Presupuestos Generales, rematar el primer ajuste duro y recibir los parabienes de fraü Merkel. Pero todo le ha salido mal.

Puede consolarse don Mariano: mantiene la hegemonía institucional que ganó en las urnas, el PSOE aún no ha salido de la UCI, los sindicatos están por recuperar el tono muscular, hay poca sociedad civil organizada... Claro que si él, su Gabinete y su partido no son capaces de entender lo que pasa y se empeñan en amenazar el futuro de la gente, ésta reaccionará, como lo está haciendo ya; si la única alternativa que se ofrece a los trabajadores y las clases medias es el empobrecimiento, la pérdida de derechos y la humillación, los socialistas saldrán del bache, IU ampliará su espacio, la izquierda social se reagrupará, los sindicatos recuperarán el nervio perdido y el alegre festival conservador se convertirá en una pesadilla. Lo normal, vamos.

JOSÉ LUIS Trasobares 30/03/2012

miércoles, 28 de marzo de 2012

Lo siento, mañana estoy de huelga 20120328

Mañana haré huelga. Es un deber que me atañe como ciudadano, como trabajador y como periodista. Obviaré en este caso las explicaciones. Ya he contado otras veces que estoy comprometido con los derechos laborales porque sé muy bien qué es un despido improcedente, porque mis mayores me enseñaron a valorar las conquistas sociales logradas tras dura lucha, porque, en fin, no creo que haya democracia sin igualdad ni igualdad sin redistribución de la riqueza.

Esta es una huelga defensiva, una huelga necesariamente política, un pulso sin concesiones con el Gobierno. Y es mucho lo que está en juego. No sólo los derechos laborales sino toda una forma de entender la vida. Por eso se intenta convencer a los trabajadores y a las clases medias de que las mieles de los años de aparente bonanza fueron un exceso, un dispendio, un contradiós económico. ¿Qué es eso de tener piso en propiedad, coche, sanidad y educación gratuitas, pensiones e incluso segunda residencia? Los ricos (y más los ricos españoles, que adoran los salarios de la China comunista y los servicios públicos de Estados Unidos) quieren poseer en exclusiva ciertos bienes y privilegios. Les jode mezclarse con los mindundis en las playas, las estaciones de esquí y los garitos cool.

La democracia social está en peligro. Las políticas conservadoras no aspiran a corregir los fallos o las disfunciones del sector público sino a destruirlo. No pretenden optimizar las inversiones de las instituciones sino adecuarlas a un mínimo gasto corriente y a pagar las contratas con el sector privado (alguien tiene que salir ganando, ¿no?). Y claro, llegará un momento en el que, despojada de todo, la gente añore los tiempos en que tenía algo. Echaremos de menos los convenios colectivos, las indemnizaciones por despido, los salarios de tramitación, pero también los servicios de urgencias de los hospitales, los comedores escolares, los institutos, las matrículas universitarias de a mil y pico euros, ¡las obras sociales de las cajas!... Ese Estado del Bienestar que rozábamos con los dedos y que ahora debemos salvar y mejorar si es que tenemos un cerebro que piensa y un corazón que bombea sangre.

JOSÉ LUIS Trasobares 28/03/2012

martes, 27 de marzo de 2012

Esto se va a poner muy interesante 20120327

Consuelo para los afligidos. Si Griñán ha sido capaz de retener el gobierno de Andalucía, ¿por qué no puede el Zaragoza salvarse del descenso? Nada es seguro en estos tiempos. La derecha ha predicado las bondades de la incertidumbre (laboral, social, económica). Y ahora, cuando el PP se creía instalado en el poder por tiempo indefinido, se encuentra con esa misma incertidumbre al volver la esquina. Es lo malo que tiene la democracia: que votan los beneficiarios del PER, los abuelos que viajan con el Imserso y los currantes cuyo despido acaba de ser abaratado en un setenta por ciento. Cualquiera se fía de semejante tropa.

Se ha puesto todo muy interesante. La estrategia del PP contaba con una victoria aplastante en Andalucía y Asturias para dejar sin gas la huelga general, preparar la presentación de los Presupuestos y rematar los ajustes sin compasión. No será así. Y aunque Cospedal ha jurado que la reforma laboral seguirá adelante, ahora ya saben en Moncloa y Génova que la putadica no les ha de salir gratis. El domingo, la abstención mantuvo en casa a cientos de miles de andaluces y asturianos que el 20-N le echaron su papeleta a Rajoy. Cuidadín.

El PSOE, que sigue perdido en la bruma pese al alegrón de anteanoche, todavía tiene que trabar un programa capaz de atraer a su clientela, buena parte de la cual está orientándose de manera natural hacia Izquierda Unida. Dicha coalición, a su vez, deberá actuar con inteligencia a la hora de obligar a los socialistas a reconvertirse política y éticamente, y con coherencia, pues quedaría muy raro que IU siga haciendo en Extremadura lo contrario de lo que piensa hacer en Andalucía (¿se está cociendo una moción de censura en aquella comunidad?). Y aún nos queda UPyD. Ha mojado en Asturias y muy probablemente será decisiva cuando los votos de los emigrantes retoquen el reparto de escaños quitándole uno al Foro de Cascos y dándoselo al PSOE. Entonces se verá de qué lado caen los de Rosa Díez, y si cumplen su compromiso programático de apoyar siempre la investidura del candidato más votado (en este caso, el socialista).

¿Y si el Barça gana la Liga?

JOSÉ LUIS Trasobares 27/03/2012

lunes, 26 de marzo de 2012

Al PP se le acaba la gasolina 20120326

Esto no se lo esperaba nadie, ¿o sí? De repente, el PP se está quedando sin gasolina y ayer se paró en la cuneta. En Andalucía, aunque parezca mentira, la suma de los sufragios de PSOE e IU superó en diez puntos los obtenidos por los conservadores. En Asturias, el margen cedido por el Foro de Álvarez Cascos tampoco lo rentabilizaron los de Rajoy, completamente frenados. Con los altos índices de abstención habidos en ambas comunidades el barrido de la derecha parecía cantado, las encuestas lo daban por hecho... ¿Qué ha pasado entonces? Pues que la gente no se traga el aceite de ricino que le recetan desde Moncloa. Así de simple.

A estas alturas pocos siguen creyendo que la llegada del PP al Gobierno de España nos vaya a sacar de la crisis. Su crédito se agota a una velocidad de vértigo. Que Arenas haya perdido una victoria que estaba cantada es inaudito. Que Griñán se haya salvado con los EREs a cuestas resulta alucinante. IU se sube a la parra. Y el jueves 29 está convocada una huelga general.

La ciudadanía no aceptará sin más una reforma laboral tan feroz y regresiva como la que está en marcha, ni un ajuste que se dirige frontalmente contra los trabajadores y las clases medias. Por muy deteriorada que esté la izquierda oficial (que lo está), por mucho que hayan agotado su crédito los sindicatos (y vaya si lo han agotado), por muy paralizante que resulte el estado de shock causado por la crisis... la mayoría social está obligada a resistir la que le están echando encima. No le queda otra alternativa.

El PP se lo debería pensar. Su firme suelo electoral se resquebraja por momentos. El argumentario carajillo party ya no funciona con la misma contundencia. La relatividad de anteriores victorias en las urnas (producidas más bien por el desaliento de las agotadas izquierdas) se pone de manifiesto. Pese a su hegemonía, la derecha española está abocada a replantearse su estrategia ultraliberal. Eso, o en menos de un año la situación del país puede complicarse en extremo. Vivimos tiempos caracterizados por la fluidez, por la velocidad de los cambios. La inestabilidad lo domina todo. Ayer lo pudimos comprobar. Menuda sorpresa.

JOSÉ LUIS Trasobares 26/03/2012