jueves, 22 de noviembre de 2012

Un año de chistes malos (y II) 20121122

A ratos uno se tiene que reír, pues llorar por las esquinas es inútil y da mal tono. Además, qué se puede hacer cuando viene nuestro Mariano a leernos la misma poesía de los brotes verdes que recitaban los otros gandules. O cuando un tipo que representa a la gran Banca privada se aferra todavía a la construcción y el crédito hipotecario como un bebé malcriado a su chupete. Hay que tomárselo a broma, aunque el chiste sea muy malo.

La cultura oficial española es ladrillera y eso no se puede remediar. Uno de los más estrepitosos fracasos de la actual democracia (que se percibió nada más tomar posesión los primeros ayuntamientos elegidos por sufragio universal) ha sido la incapacidad de las instituciones para acabar con la especulación del suelo. Por el contrario, los traficantes de solares han seguido siendo los amos del país, a medias con el capital financiero. Al final, burbuja inmobiliaria, burbuja crediticia, explosión y crisis de duración indefinida. ¿Y qué queda después? Una deuda de la hostia y, sin embargo, una fortísima nostalgia por el paraíso perdido. Por eso el Gobierno aragonés lanza una reforma de la Ley del Suelo que pretende incrementar aún más la posibilidad de que los promotores expriman a placer las hectáreas urbanizables. Por eso el Ayuntamiento de Zaragoza amaga con vender al mejor postor la joya de los solares públicos: los Depósitos de Pignatelli. entre el parque del mismo nombre y la zona de Ruiseñores. AIhí es nada.

Claro que lo de los depósitos tiene una oscura explicación: no se harán allí bloques ni VPOs ni mucho menos vivienda social, sino bonitos chalets, enclavados en una amplia zona verde. Vista así, la cosa parece lógica: si los ricos (los de verdad verdadera) son los únicos que tienen ahora mismo capacidad para seguir comprando inmuebles, cochazos y tal, ¿por qué no dirigir directamente hacia ellos esta operación? Para los mindundis, oye, ya están los lejanos acampos del Sur, que, según la publicidad, también serán verdes... algún día.

O sea: se ha desplomado el cielo sobre nuestras cabezas, pero antes morir que rectificar. Qué bestias. 

miércoles, 21 de noviembre de 2012

Un año de chistes malos (I) 20121121

En el primer aniversario de su gran victoria a Rajoy se le subió el optimismo a las barbas. Alrededor de él, el país entero entró en una especie de trance histérico. El presidente de la nunca bien ponderada Asociación Española de la Banca pidió más pisos y más hipotecas. Desde el Ministerio de Economía se sugirió la posibilidad de dar permiso de residencia a todos los extranjeros que compren una vivienda por importe superior a 160.000 euros (los chamizos no valen). El Gobierno municipal de Zaragoza, loco por pillar algo de cash, adelantó su intención de vender, debidamente recalificados, los suelos de los depósitos de Pignatelli, golosa parcela ubicada en lo mejor de la ciudad. La ministra Mato, que por cierto llega hoy a Zaragoza a impulsar el envejecimiento activo, anunció que su departamento ya no cofinanciará esos dispositivos de alarma que llevan los ancianos para pedir auxilio si les pasa algo estando solos. Todo es así en este Primer Año Triunfal, donde el único noticiario televisivo digno de tal nombre es El Intermedio, un programa de humor.

¿Y si este aparente deshueve tuviese alguna lógica interna? ¿Y si nuestro actual presidente del Gobierno supiera algo que los demás ignoramos y fuera capaz de detectar la recuperación económica en medio de la recesión, el récord histórico de morosidad bancaria (10,7%) y las advertencias de que se nos viene encima otra tormenta especulativa? En cuanto al jefe de la AEB, su idea de relanzar la construcción y las hipotecas me parece genial. Podría servir para recoger a los desahuciados y proponerles un nuevo ciclo de compra-endeudamiento. U ofrecer a los sin papeles la oportunidad de comprarse un buen piso, pedir un buen crédito... y lograr por fin esa tarjeta sanitaria que tanto ansían. Incluso cabe otro enfoque: ¿Y si toda esta operación inmobiliario-migratoria complementase el advenimiento de Eurovegas y fuera una forma de regularizar la llegada de rusos, árabes, chinos y demás protoludópatas, cumpliendo así las exigencias al respecto del maf..., digo del magnate judio-norteamericano Sheldon Adelson. (Continuará) 

martes, 20 de noviembre de 2012

Lo que va del ahorrador al banquero 20121120

Esta crisis se llena de falacias y sofismas. Por ejemplo, ¿cómo calificaríamos esa tramposa retórica destinada a identificar a los más altos directivos de las entidades financieras con las personas decentes que les han confiado sus ahorros? Tú reclamas que se deje caer a los bancos y cajas inviables o exiges (al igual que los juristas de la UE) una Ley Hipotecaría medio normal, y te replican que cuidadín con estos temas, pues en ellos anda revuelto el patrimonio de millones de españoles, alemanes, franceses u holandeses. ¿O acaso no es nuestro dinero (imposiciones, plazos fijos, fondos de pensiones, etcétera) el que está comprometido en esos créditos que ahora fallan?

Pero el problema radica en que el cliente de un banco o caja no tiene nada que ver con quienes luego, de forma opaca e incontrolada, manejan el dinero ajeno. Entidades españolas, con fondos propios (los que les habían confiado sus clientes) y con otros más captados en el interbancario europeo, inflaron a lo bestia la burbuja inmobiliaria en nuestro país: más de seiscientos mil millones, buena parte de los cuales han acabado en cajas de seguridad y paraísos fiscales. En semejante trama no cabe identificación alguna entre el ahorrador y el banquero. El primero quería invertir su pastita de forma razonable y segura. El segundo era un monstruo, mitad estafador mitad ludópata, dispuesto a jugar fuerte y llevárselas crudas. ¿Cómo podía controlar aquél a éste?

El ahorrador normal y corriente es ajeno a esas nebulosas que denominamos mercados o inversores. Ha sido reducido a la condición de tonto útil, obligado a confiar en la regulación y en los mecanismos de control (Ministerio de Hacienda, Banco de España, Comisión Nacional del Mercado de Valores, Brigadas de Investigación de Delitos Monetarios). Pero la regulación es una entelequia legal y los controladores no controlan nada. Con demasiada frecuencia estamos en manos de sinvergüenzas adornados por el don de la impunidad. Tendríamos, eso sí, que mejorar nuestra cultura financiera, nuestra conciencia política... y nuestra capacidad para hacer frente a quienes nos están robando. 

lunes, 19 de noviembre de 2012

Ese argumentario me suena 20121119

España es un país que vuelve una y otra vez sobre sus viejas manías. Ello no es tanto el fruto de alguna fatalidad insoslayable sino de las rémoras que nos atan a ese mismo pasado que fingimos olvidar. Y les voy a decir una cosa: aquellos que más reclaman (incluso exigen) la amnesia son precisamente quienes más evocan las épocas cuyo recuerdo (por otros) consideran tan conflictivo e improcedente.

Los actuales argumentarios del Gobierno y de la derecha mediática me suenan cantidad. Desde la "mayoría silenciosa", ya invocada por Arias Navarro frente a las movilizaciones masivas contra el tardofranquismo, hasta las escandalizadas alusiones a los "agitadores a sueldo", (ayer, activistas contra el régimen del Generalísimo; hoy, liberados sindicales).

Las leyendas sobre huelgas impuestas, piquetes mercenarios, dirigentes de la izquierda dedicados a la dolce vita o agitadores estudiantiles que no estudian han sido moneda común durante más de siglo y medio, desde que llegaron a este país las modernas doctrinas sociales y la buena gente de orden se rebotó. El imaginario ultraconservador ha traído hasta el presente estas y otras fabulaciones. Por eso hoy, cuando oyes a los telepredicadores poner en duda el talento artístico de Javier Bardem (paradigma actual del famosos progresista), casi estás oyendo el eco de aquellos articulistas de El Alcázar asegurando sin inmutarse que Pablo Picasso era un pintamonas. Por supuesto, en ambos casos los reaccionarios se han escandalizado ante la aparente contradicción entre el izquierdismo de los personajes y el notable volumen de sus ingresos. Como si la actitud contestataria de una celebridad bienpagada fuese más anormal que la adhesión a la contra de los pobres mindundis que comulgan afanosos con las ideas y propuestas de la oligarquía financiera.

En fin, el otro día un lector replicó un artículo mío sobre el declinar de la democracia social. Si se vienen abajo las libertades, vino a decirme, ¿cómo se explica que usted escriba a favor de la huelga y al día siguiente ni le despidan ni le metan en la cárcel? ¡Ah, terrible máquina del tiempo! 

domingo, 18 de noviembre de 2012

El tema de la pasta pública sigue sin aclararse 20121118

Formo parte del patronato de una fundación que atiende a discapacitados intelectuales. Así que puedo asegurarles (y ya perdonarán que personalice la historia, pero así es más verídica) que dicha entidad no solo arrastra un bajón en subvenciones que ronda los 300.000 euros, sino que el retraso en el pago de las actividades asistenciales sujetas a convenio y de las preceptivas ayudas salariales para los centros especiales de empleo que mantiene oscila entre los tres y los cuatro meses. 

Así está todo el sector. Y debe quedar claro que si las organizaciones que actúan en el mismo se vienen abajo o se bloquea económicamente su operatividad, miles de discapacitados se quedarán literalmente tirados, sin opciones, sin futuro. Todas las esperanzas se centran ahora en el relevo que se va a producir en el IASS (Instituto Aragonés de Servicios Sociales), donde el equipo directivo que designó Rudi cuando se hizo cargo del Gobierno de Aragón acaba de ser cesado fulminantemente. A ver si es verdad.

Así va todo. El ajuste real parece muy superior a lo que indican las cifras oficiales. Sus efectos son demoledores. Esta misma semana la OCDE nos ilustraba sobre los gastos sanitarios en el 2010, que bajaron en Europa por vez primera en decenios. España figura solo con un 0,9% de retroceso, porcentaje inferior (se supone) al de 2011 y sobre todo al de 2012. Pero el impacto sucesivo de tales descensos en los sistemas públicos de salud se ha multiplicado de alguna forma. En Aragón, por ejemplo, las listas de espera se han estirado de tal forma que las existentes en el 2010 se antojan irrelevantes.

Aquí hay algo que no cuadra. ¿Se libera crédito por valor de las partidas que figuran en los presupuestos (ya de por sí restrictivos), o todavía se recorta más por la vía de dejar inversiones y gastos sin ejecutar o pendientes de pago? ¿Cómo encajamos el dato según el cual Aragón ha perdido 4.100 empleos públicos en lo que va de año? ¿Cuántos de esos empleos se han suprimido en servicios esenciales?

Vamos de sorpresa en sorpresa. Un juez ha embargado de forma preventiva la ampliación de capital de Plaza (a la que ha acudido en solitario el Ejecutivo autónomo) y otros ingresos de la sociedad. El consejero Aliaga asegura que su departamento estimulará el crecimiento con una asignación económica para el 2013 que guillotina sin contemplaciones actividades básicas. Claro que la consejera Serrat ha ido más lejos al explicar que si ha metido mucho más la tijera en el capítulo de educación pública que en el de la concertada es ¡porque el desarrollo de esta mejora la eficacia de aquella!

Un barullo. ¡Ah!, y el Ayuntamiento de Zaragoza, a punto de paralizar pagos porque, según el vicealcalde, la DGA no le paga lo que le debe. A bolos.