sábado, 31 de mayo de 2014

Ni "sentido de Estado" ni sentido común 20140531

Uno de los pocos que reaccionó con sentido común fue el consejero de Presidencia del Gobierno aragonés, Roberto Bermúdez de Castro, quien el pasado miércoles admitió en público la lógica del fenómeno Podemos. Otras figuras del sistema, desde Pedro Arriola (eminencia gris de Rajoy) hasta Felipe González (actual consejero de Gas Natural) se han esforzado en mostrarnos su falta de inteligencia política haciéndoles la cama a los de Pablo Iglesias, que deben estar encantados. Las tertulias del TDT Party (esas cuyo conductor, muy seriecito, interrumpe de cuando en cuando para vender avisadores de radares, joyas e incluso jamones ibéricos) han hecho lo mismo. Con sus menosprecios y sus rabiosas críticas, la derecha, buena parte del PSOE y no pocos medios informativos convencionales están dándole impulso, marchamo y prestigio al partido revelación de estas europeas. En IU se van a poner celosos.

Creo que mucha gente importante aún no acaba de entender lo que ha pasado. Los discursos y editoriales apelando al "sentido de Estado" (como contraposición a las propuestas de Podemos o de la propia Izquierda Plural-IU) suenan a cachondeo. ¿Sentido de Estado? ¿Cuál? ¿El que ha producido un aluvión de escándalos y casos de corrupción que hoy envuelven a las instituciones con un maravilloso velo de mierda? ¿El de este sistema fiscal que aprieta a los asalariados y suelta a las figuras societarias? ¿El de las burocracias que hunden a Europa? ¿El de los expertos que proclaman el final de la crisis mientras el mismísimo INE corrobora cómo se han empobrecido millones de españoles? Es de pena.

Así, mientras el PP sigue a lo suyo y los dirigentes del PSOE exhiben sus miserias en público, Podemos, que es un proyecto mucho más estudiado y mucho menos espontáneo de lo que algunos creen, se prepara a afrontar el futuro, complicado e incierto sin duda. Su electorado está crecido. Como otros votantes de izquierda. El domingo pasado fueron más de tres millones (IU, Podemos y Primavera). Han cogido moral. Y en un año (de aquí a las autonómicas y municipales) no se les va a derrumbar el subidón.


viernes, 30 de mayo de 2014

Vendrán las generales... y el bipartidismo 20140530

Existe en los partidos y coaliciones minoritarios una euforia que tiene mucho que ver con el rotundo revés sufrido en las europeas por el bipartidismo. Pocos han reparado en las proyecciones que ya se han hecho para calcular qué daría de sí el resultado del domingo en unas generales. Por un lado la participación e incluso la actitud de los electores no sería la misma (calculen ocho millones más de papeletas en las urnas), pero además, aun calcando los porcentajes del otro día, el valor de los sufragios cambiaría bastante. Acabamos de votar en una circunscripción única, una sola lista. Ahí, la proporcionalidad corregida diseñada por d'Hondt funciona bien. Los escaños se distribuyen de forma razonable. Grandes y pequeños entran en el reparto (la Primavera obtuvo un escaño con menos de trescientas mil papeletas). Pero, atención: en unas generales las circunscripciones son provinciales y en buena parte de ellas los escaños en disputa son tres (como en Huesca o Teruel). El primero se lleva dos, el segundo sólo uno... los demás, a verlas venir. La proporcionalidad salta por los aires. El bipartidismo encuentra ahí su mejor hábitat.

En las próximas generales, el PP e incluso el PSOE recuperarán tono. Tal vez no como antes, porque se están produciendo cambios sustanciales en el comportamiento del electorado, pero lo suficiente para sostener el Sistema en su actual versión. Puede que el PP no logre recuperar a su electorado más crítico por mucho que derroche comunicación y pedagogía (para explicar por qué los españoles de a pie somos cada vez más pobres) o que en el congreso extraordinario del PSOE no ocurra milagro alguno que saque a la socialdemocracia española del pozo donde se ha metido, pero las provincias maquillarán el desarreglo.

Por eso, la construcción de plataformas electorales potentes es imprescindible. Si de un lado no parece lógico que UPD y Ciutadans vayan cada uno por su lado, menos sensato será que Podemos, IU, CHA y las izquierdas sociales no confluyan en un pool capaz de romper, de verdad y en unas generales, ese bipartidismo contra el que todos ellos claman. 

jueves, 29 de mayo de 2014

Candidatos 'mediáticos'... ¡pues claro! 20140529

Podemos acojona, y no solo en la derecha. Desde los círculos más diversos se alega que Pablo Iglesias es un invento mediático, un artificio televisivo, un producto ideado por la factoría de Mediapro-La Sexta (que ya es rizar el rizo). Curioso. Porque, vamos a ver: ¿existe alguna figura política de algún relieve que no asiente su presencia pública en los medios? Está claro que no. Desde que Kennedy ganó el famoso cara a cara a Nixon, candidatos y cargos se han afanado en comunicar e influir racional y emocionalmente en los electores. Lo que pasa es que muchos fracasan en el intento.

El liderazgo se gana en el ágora y ahora ese ámbito es electrónico. Hoy no es concebible una o un aspirante a ocupar puestos de relieve que no tenga las ideas claras, buena retórica, telegenia, cercanía, visión estratégica, habilidad táctica... y además un adecuado conocimiento del inglés. Solo en España se suceden los presidentes del Gobierno que rondan por las cumbres como almas en pena sin poder integrarse en los corros ni hacer apartes con sus homólogos (aunque sea para cagarse en sus muertos) porque no manejan la actual lengua franca. Solo aquí tenemos que meternos entre pecho y espalda discursos vacíos y mal construidos, ruedas de prensa sin preguntas (como la que dio el PP la noche del domingo), entrevistas pactadas y otras anomalías. Cuando Zapatero decidió los primeros recortes (obligado por los amos del mundo) sin siquiera salir por la tele a explicar la canallada, o cuando Rajoy guarda silencio y se aparece a los periodistas en una pantalla de plasma, las reglas de la democracia saltan por los aires.

Pablo Iglesias tiene cosas que decir y las dice bien. Por eso es un animal televisivo, por eso se vende bien a través de internet y las redes sociales. Es joven, es rojo, es doctor en Ciencias Políticas. Conecta con las clases medias progresistas. De momento, su gente se explica bastante bien (lean otra vez la entrevista con el nuevo eurodiputado aragonés, Pablo Echenique, publicada el martes en este diario). Solo provoca urticarias a los de la Casta... y a quienes no se han enterado todavía de lo que está pasando. 


miércoles, 28 de mayo de 2014

Un nuevo mapa político en Aragón 20140528

Según algunos lectores, CHA no sufrió el domingo caída alguna. ¡Pero si hace cinco años sacó 13.529 votos y ahora 20.625! Cierto, porque en las europeas del 2009 Chunta fue en coalición con los nacionalistas periféricos duros... y se derrumbó. Pero recordemos que en anteriores procesos electorales los aragonesistas fueron repetidamente la tercera fuerza... y hoy son la sexta. Miren despacio los resultados en Zaragoza capital: el pasado 25-M, CHA recogió 11.943 votos, en el 2004 fueron 17.063, en el 99 ¡30.200! Y adviertan Soro y los suyos, que tanto en sondeos como en papeletas contadas andan ya tonteando con porcentajes inferiores al 5%, y eso es muy peligroso. En unas municipales, el que no supera ese límite no moja.

No es fácil para casi ningún partido o coalición asumir las consecuencias y entender que el mapa político aragonés ha cambiado. El PSOE, por ejemplo, ha caído casi veinte puntos (en este caso lo de caer es literal, del 43,86% al 24,32%) respecto del 2009. Se queda por detrás de la suma del resto de la izquierda (Podemos 9,51%, IU 9,41%, CHA 4,49%). No parece que eso se pueda arreglar con un congreso extraordinario manejado una vez más por las familias del aparato.



Y aunque resulte paradójico, también IU tendrá que analizar la situación con realismo. Sí, ha funcionado como refugio del voto rojo. Sin embargo, no supo o no pudo ser la principal patrocinadora de la unidad de las izquierdas. Ahora, Podemos se ha puesto a su altura. Si en el futuro negocia con los de Pablo Iglesias tendrá que hacerlo de igual a igual, con generosidad y mucha visión estratégica. Es dudoso que la alternativa más exitosa de estas europeas sea (como sueñan los sistémicos) una estrella fugaz. Se va a quedar. Y dará mucha murga. 

UPD se ha situado, aunque en menor medida de lo que ambicionaba. El PAR permanece desaparecido. El PP... tal vez haya captado que está jugando con fuego (ayer, en la reunión del Gobierno aragonés, se dejó notar la tensión). Es evidente que la derecha suma menos votos que el PSOE y las izquierdas. Todo ha cambiado. Negarlo no servirá de nada. 

martes, 27 de mayo de 2014

Esto hay que verlo en panorámica 20140527

Los mercados lo tuvieron claro: el Parlamento Europeo seguirá controlado por conservadores y socialdemócratas, los euroescépticos están demasiado divididos, las izquierdas aún no han madurado, Alemania sale de estas elecciones perfectamente estable... Así que subieron las bolsas y bajó la prima. Porque estas elecciones del domingo hay que leerlas de manera panorámica y no vale solo sumar y restar, también es necesario interpretar.

El PSOE español, por ejemplo, tiene que hacer a toda velocidad lo que no hizo hace un año o antes: refundarse. Que llegue a tiempo (o no), que las circunstancias se lo permitan (o no) está por ver. Quien sustituya a Rubalcaba afrontará una decisión crucial: o encara el inmediato futuro poniendo rumbo a la gran coalición (la última moda europea) o gira hacia la izquierda de verdad (la vieja y la nueva).

El PP sabe que está en el filo de la navaja. Con porcentajes de voto inferiores al 35% (y el domingo se quedó en el 26,04%) la mayoría absoluta queda lejos, y en estos momentos los de Rajoy ya no tienen quién les haga la bisagra. PNV y CiU, los viejos amigos, se han puesto imposibles. UPD y Ciudadanos pueden no ser suficientes. La derecha española está unida, sí. Y eso le dará nuevas ventajas cuando se elija sobre circunscripciones electorales provinciales. Pero queda sumida en la zozobra. Solo cuenta con su determinación reaccionaria, su estrecha relación con las fuerzas económicas... y la debilidad de los socialdemócratas.

A la izquierda-izquierda habrá que dedicarle especial atención. Porque a priori fue la gran vencedora de estas últimas europeas. Subidón de IU y exitosa irrupción de Podemos. Ahora le queda por delante la asignatura más difícil: la unidad. Jugando sobre una circunscripción única, los votos de las minorías significativas cunden. Pero en unas generales e incluso en unas autonómicas y municipales no será así. Por eso, y porque la parroquia de unos y otros presiona a favor de un nuevo Frente Cívico o Popular que frene la ofensiva conservadora, las dos fuerzas entrecruzaron guiños y palmaditas en la noche del 25. Pero ajuntarse no será sencillo.