jueves, 31 de julio de 2014

No le den vueltas: algunos tienen suerte 20140731



Causó ayer bastante impacto la súbita recolocación de Santiago Lanzuela en el consejo de administración de Red Eléctrica tras dimitir como diputado en el Congreso. La noticia provocó enormes accesos de envidia, esa emoción tan... racial. Una vez sabido que Carlos Escó, el mago de Plaza y exviceconsejero en el Marcelinato, se levantaba como directivo en Telefónica 240.000 euros anuales, torear a puerta giratoria es una ambición muy extendida entre madres y padres de la patria. Pillar un puesto privado guapo y bienpagao, con sus bonus, su plan de pensiones y sus premios es la máxima aspiración de muchos cargos públicos y similares. Ya no hay superpremios gordos como el que les tocó a los amigos de Aznar, encargados en su día de pilotar la definitiva salida a bolsa de los grandes monopolios estatales (todos pasaron de pilotos a capitanes y todos se hicieron ricos riquísimos). Pero queda esa pedrea tan interesante que ahora le ha tocado a Lanzuela.

¿Qué circunstancias llevan a que un diputado de la derecha turolense, amable, bienmandao y a menudo presa de un ligero despiste se convierta en consejero de una compañía del Ibex 35? Blanco y en botella, dirán los suspicaces: el afortunado era responsable de la Comisión de Economía del Congreso y, en ella, se dedicaba de manera especial a los temas relacionados con la energía; ahora ha pasado sin transición de tener un cometido relevante en la legislación al respecto a estar en el más alto órgano de gestión de una empresa del ramo. Pero, ¿y la suerte? ¿Por qué no habríamos de creer que ha sido la diosa fortuna, tan caprichosa siempre y tan amante de los audaces, quien le ha dado al bueno de Santiago éste empujoncito? Pues porque aquí concurren demasiadas casualidades y porque Lanzuela no ha ejercido la audacia un sólo segundo de su vida, insisten los cenizos.

Mientras, con el caso apartadero ya va el segundo sumario correspondiente a las investigaciones sobre Plaza que queda en nada. Qué bien y qué suerte para los imputados (los consejeros de la sociedad), pienso yo. ¡De suerte, nada!, grita alguien por ahí. Hay gente muy encabronada, oigan. 

miércoles, 30 de julio de 2014

Pujol, esa españolísima familia 20140730

Nadie parece sorprendido. Lo único sorprendente ha sido el rápido derrumbamiento de un mecanismo de impunidad que funcionó de manera implacable durante decenios. Pero tanto ha ido el cántaro a la fuente, que al final... Bueno, nada que no haya pasado y pase en el resto de España. Porque la maldición afecta a todos los territorios del Estado y expresa el resultado de siglos de historia en común. Cataluña y la periferia separatista arrastran en su interior, mal que les pese, los males, las pasiones y locuras propias de Iberia. Si somos lo que fuimos, los Pujol son una familia burguesa tan rapaz como oportunista que supo ocupar una extraordinaria posición en el catalanismo contemporáneo y jugar papeles decisivos durante la Transición española y después. Hasta ayer mismo. El molt honorable, sus hijos y la señora Ferrusola han ejercido de símbolos político-patrióticos... mientras aumentaban en progresión geométrica su riqueza, escondida como es de rigor en paraísos fiscales. Comisiones, tráfico de influencias, evasión fiscal. Lo normal.

Esta maravillosa gente, tan pagada de la naturaleza carolingia de su cultura y su país, tan segregada de la basura y la burricie hispánica, tan diferente, es, en realidad, el exponente de la España de siempre (la oficial, quiero decir): apátrida en lo que al dinero se refiere, traidora a las instituciones democráticas, cínica, hipócrita y presunta (aunque evidentemente) corrupta. Ahí está la maldita España que repudiamos cada día cuando sus oscuras obras emergen en la Gürtel madrileña y valenciana, los EREs, los falsos cursos de formación sindicales o patronales, las cajas de ahorro saqueadas, los pelotazos, los trucos de la derecha navarra, los vicios de la izquierda andaluza, los negocios del yerno del Rey, el petardazo en las cooperativas de Mondragón, los latrocinios perpetrados aquí y allá. En fin, lo que ya sabemos. Igualitos unos y otros.

CiU está reconocida como una de las fuerzas políticas más podridas del ámbito euromediterráneo. En la línea de la DC italiana de Andreotti, los conservadores griegos o el PP levantino. ¿Y éstos pretenden ser singulares

martes, 29 de julio de 2014

Antes eran altoaragoneses, ahora son de Ejea 20140729

Juro por todos los dioses (verdaderos y falsos) que lo pregunté sin ninguna malicia.

--Oye, ¿la nueva aragonesa en la ejecutiva socialista, Susana Sumelzo, quién es, de dónde viene, qué preparación tiene...?

Y mi interlocutor, escandalizado por tan clamorosa ignorancia (lo siento, amigo, estoy en Babia), contestó:

--Hombre, ¡por favor!, Susana es diputada y buena amiga de Pedro Sánchez, al que paseó por Aragón durante su campaña para la elección de secretario general. También es...
Entonces creí que me iba a dar un detalle extraordinario, una referencia acojonante, un dato de caerme de culo. Pero no, tomó aire y concluyó:

--... ¡Es de Ejea!

Vale, ¡buuufff!, acabáramos. La última esperanza blanca del PSOE aragonés ya no es altoaragonesa ni de la Zaragoza marceliniana, sino de las Cinco Villas. Adiós Pilar (Alegría), bienvenida Susana. Carlos Pérez se ha quedado colgado (ni galgo ni conejero ni alcalde). La vida sigue igual y el nuevo socialismo tiene las mismas referencias que el viejo. De hecho, y salvando los cien días de gracia que llevarán a Sánchez y su barónico equipo hasta el arranque de la próxima precampaña, lo que tenemos ante nuestros pecadores ojos es un catálogo de rostros nuevos... e ideas y prácticas viejas. Cuando el pasado domingo se consagró el liderazgo del nuevo secretario general, compartiendo imagen triunfal con González, Rubalcaba, Zapatero y Almunia, se incumplió la condición básica del auténtico cambio interno: el renovador asesina en público a su predecesor, como González a Llopis en Suresnes. La exagerada representación de los barones en la dirección del partido, la supervivencia de los habituales tics del aparato, la ausencia de un mensaje renovador, la omnipresencia andaluza... todo, en fin, da a entender que estos ni pueden ni saben. Antón Losada, politólogo y colaborador del Grupo Zeta, lo clavó el domingo en este mismo diario.

Vale, paciencia y a barajar. Las Cinco Villas fueron el epicentro del Aragón socialista y republicano. Como el Alto Aragón. Ocurrió en la Edad Contemporánea. El siglo pasado.

JLT 29/97/2014

lunes, 28 de julio de 2014

Se va la crisis, llega la resignación 200140728

Está por ver si las reformas laborales (sobre todo la que de manera ininterrumpida viene ejecutando el actual Gobierno) sirven para crear verdadero empleo. Pero en todo caso han servido para eliminar tal cantidad de derechos laborales, que encontrar trabajo hoy es una proeza ligada a la precariedad más absoluta. El contrato indefinido ya no existe, los horarios son pura ficción, el despido se ha vuelto gratuito y la cotización a la Seguridad Social llega a ser tan baja que apenas generará derecho a un futura pensión. La gente gana 600, 700 u 800 euros al mes (sueldo de copiloto en la compañía española cuyo avión capotó sobre Mali) y se da con un canto en los dientes. Actividades que nadie quería llevar a cabo empiezan a ser codiciadas. Agobiadas por la presión que supone estar en paro, muchas personas aceptan cualquier cosa. No saldrán de la pobreza, pero al menos se harán la ilusión de poder hacerlo algún día.

Si de eso se trataba, el objetivo está a punto de lograrse. La sociedad se fractura sin remedio y a los perdedores solo les quedan las salidas excepcionales: un golpe de suerte. Por ejemplo el de Vicky, la carnicera en paro que sirve hamburguesas (prefabricadas y preparadas por otros) en un chiringuito de Mallorca, pero ha ganado la segunda edición de Masterchef. Con el premio podrá montar su propio establecimiento y seguir aprendiendo alta cocina, algo para lo que, según parece, tiene una excepcional intuición. ¿Cuántos talentos como el suyo se malograrán en este atormentado país?

Rajoy está a un milímetro de adelantar las elecciones generales, sumarlas a las próximas autonómicas y municipales y tirarse un farol ante los españoles: si queréis mantener la esperanza en esta recuperación de cartón piedra, votáis derecha; si no, cuidadito con lo que pueda pasar. Con el PSOE atascadísimo, la izquierda reinventándose y la posibilidad de marcarse algún que otro pucherazo legal (como en Castilla La Mancha), el PP aleja sus aprensiones y se siente optimista.

La crisis se ha acabado, dicen. Era muy sencillo: bastaba con asumir la nueva realidad... y resignarse. 

domingo, 27 de julio de 2014

Invertir sí, pero con un poquico de talento 20140727

¿Invertir? Claro, sí, por supuesto, indudablemente... Pero invertir con talento, ¿no? O sea, generando una adecuada relación coste-beneficio. Porque, si no, la cosa se vuelve insostenible. La crisis actual (esa que Rajoy ha dado por terminada en un apasionado rapto de caradurismo) fue fruto de una sucesión de pésimas inversiones públicas y privadas. Meter el dinero en especulación, ladrillo y derivados acabó con numerosas empresas y arruinó a varias cajas de ahorro (véase el caso de CAI). Usar masivamente la pasta recaudada a los contribuyentes para construir infraestructuras inútiles y desarrollar proyectos absurdos endeudó a las administraciones más allá de toda lógica. Y encima... la corrupción. Ahora hay que preguntarse algo muy simple: ¿hemos asumido la experiencia?, ¿hemos aprendido a gastar con tino?

Mirémonos en el espejo. En Aragón arrastrábamos un evidente y lamentable déficit de inversión pública, pero luego tuvimos algún buen momento; sobre todo en el pasado decenio, el del AVE, el de la Expo, el de los grandes proyectos. ¿Y qué pasó? Pues que el despilfarro y la incompetencia hicieron (y hacen) de las suyas. Con dinero de Madrid se hizo un túnel transpirenaico de alta capacidad, el Somport, que desemboca en un embudo irremediable. O un aeropuerto, en Huesca, inservible. O pantanos sin uso. O el recrecimiento de Yesa, donde la nueva presa se asienta en laderas inestables cuya presunta consolidación ha engullido decenas de millones (y espera, porque ahora hay que expropiar sobre la marcha numerosas viviendas afectadas por los deslizamientos). O una Expo, en Zaragoza, mal planteada, mal realizada y mal rentabilizada a posteriori.

Pero nuestra pasta, la gestionada por la DGA, no ha sido manejada mucho mejor. Las sociedades públicas controladas o participadas por el Ejecutivo autónomo arrastran un agujero de varios cientos de millones. Los planes de negocio no se han cumplido en ningún caso. Plaza tiene por delante varios años en pérdidas que incrementarán su deuda. Motorland afronta cada año un déficit que (calculo) supera los diez millones y necesita crédito además de llevarse, junto con el aeródromo de Caudé, buena parte del Fondo de Teruel. De amortizar las enormes inversiones llevadas a cabo en estas aventuras ni se habla. En cuanto a lo del Real Zaragoza... ya ven.

Llegados a este punto, algunos dirán que en todas partes cuecen habas, y que para tirar o mangar el dinero del común ahí están Valencia o Andalucía fulminando cualquier récord. Pero ese argumento no vale. Los errores y tropelías ajenos no compensan los propios. Así que yo sigo con mi matraca: más eficiencia, más inteligencia, más compromiso, más honradez. Así de fácil.