martes, 30 de septiembre de 2014

Choque de trenes, evasión nacionalista 20140930

Mis colegas de TVE y de TV3 han protestado. Y su protesta es idéntica, aunque se dirija a mandos políticos no solo distintos sino contrapuestos. En ambos casos, los periodistas denuncian que se les están imponiendo unas directrices y procedimientos que vulneran los protocolos más básicos de la veracidad informativa. De una parte, el Gobierno central ordena la movilización de los telediarios con el objetivo de afrontar el desafío soberanista catalán desde el más acendrado españolismo. De la otra, los jefes de la Generalitat han impuesto un crescendo ultracatalanista que, por supuesto, sofoca cualquier voz divergente. Es la versión mediática del choque de trenes que Rajoy y Mas se han empeñado en escenificar por la simple razón de que, organizando a conciencia tal accidente, se tapan las vergüenzas de unas gestiones marcadas por los recortes, la mentira y la corrupción.

A fecha de hoy, la comunicación militante es el arma más importante utilizada en la confrontación entre los nacionalismos centrípetos y centrífugos. Dicha utilización se lleva a cabo por las dos partes sin la más mínima sensibilidad democrática. El objetivo es descalificar, manipular y crear las condiciones para soslayar un debate razonable. Se quiere configurar una opinión pública cargada de prejuicios y argumentos emocionales. El patriotismo es así un factor de división y de exclusión, una forma de enmascarar con la exaltación de los sentimientos las auténticas contradicciones (que hoy no son tanto nacionales como socioeconómicas). Rajoy y los suyos se aferran a una ley viciada y a un Tribunal Constitucional obviamente politizado. Mas y los suyos (ERC incluida) exigen un derecho a decidir que intentan condicionar y controlar sin disimulo. La posibilidad de pactar y organizar una consulta como la llevada a cabo en Escocia, con una pregunta clara y una campaña y unos debates previos ceñidos al juego limpio y al respeto mutuo, se esfuma porque aquí las partes no están interesadas en ello. Paradójicamente, españolistas y catalanistas furibundos ansían cosas muy parecidas: en esencia, que todo acabe de la peor forma posible. 

lunes, 29 de septiembre de 2014

Así funciona el nuevo desorden mundial 20140929

Comprenderán que cuando alguien pontifica (desde planteamientos ortodoxos) sobre el nuevo orden mundial, algunos respondamos con una risa amarga. ¿Orden? Díganme ustedes dónde está.

Veamos la situación que existe ahora mismo en Oriente. Nadie sabe de dónde ni cómo, en una región totalmente intervenida por ejércitos y servicios de inteligencia, ha emergido un nuevo poder militar (el Estado Islámico) que desborda a Al Qaeda y cuyas prácticas criminales nos dejan espantados. ¿Nadie se percató de lo que iba a ocurrir? ¿Nadie detectó el nuevo peligro? Así que el citado EI, con decenas de miles de hombres armados y entrenados, se convirtió en Siria en el principal oponente del cruel dictador Assad, al que previamente Occidente pretendía derrocar, y en Irak se puso a la cabeza de los sunníes, tomó Mosul y se apoderó de grandes cantidades de armamento... que el mismo Occidente había entregado al gobierno iraquí (gobierno elegido tras la invasión de 2003, controlado por chiíes pero que que ¡tampoco era de fiar!).

Un lío, sí. Y justo allí donde íbamos (los occidentales) a imponer la democracia. Ahora, EEUU (que pensó en bombardear a las tropas del malvado Assad) bombardea en Siria al EI, lo que de rebote beneficia al dictador. También hay ataques sobre objetivos yihadistas en Irak. En uno y otro país, los kurdos se han convertido en los aliados más fiables. Pero, claro, los kurdos son un riesgo para Turquía (un país que, al fin y al cabo, pertenece a la OTAN). Henos aquí, pues, con que el PKK, la organización de los kurdos turcos, que está clasificada como terrorista por EEUU y la UE, ha pasado a ser una pieza clave en el combate contra el EI (que es más terrorista aún, ¿no?). Sin embargo, desde Ankara no se fían. ¿Quién podría fiarse de quién? ¡Ah!, y no nos olvidemos del Irán chií. Antes era el diablo, hoy es casi un ángel.

En medio de este horrendo laberinto, cientos de miles de inocentes han muerto y otros millones han abandonado sus hogares y malviven en condiciones terribles. A la zona llegan las armas, pero no la ayuda humanitaria. Es el desorden definitivo. 

domingo, 28 de septiembre de 2014

Pero... ¿Quién quiere ser candidato? 20140928

Conforme se postulan aspirantes a las primarias que ha de celebrar el PSOE zaragozano y de las que, a su vez, saldrán candidatos a las próximas elecciones municipales, el personal comprueba que son gente ya currada en cargos públicos (salvo la aspirante respaldada por Izquierda Socialista, cuyas posibilidades son más bien nulas). Estamos invariablemente ante genuinos representantes de eso que los de Podemos llaman casta (denominación que, por cierto, a mí no me hace muy feliz pese a su eficacia descriptiva). En los foros han aparecido durísimos comentarios sobre estas personas. Javier Fernández y Carlos Pérez Anadón han atraído sobre sí post y tuits repletos de descalificaciones. Y sin embargo...

En la capital aragonesa, PP, CHA y supongo que el PAR tienen más o menos resuelta su candidatura, al menos en lo que se refiere al número uno de la lista. Y en todos los casos se tratará de un político profesional. Pero... ¿quién querrá ser candidato de Ganemos-Podemos o de cualquier otro partido o plataforma con intención alternativa?, ¿quién, que no esté ya en la pomada, querría serlo de los partidos convencionales, caso de que éstos pretendieran una auténtica renovación? Me temo que las nuevas propuestas no tendrán fácil encontrar mujeres y hombres que den un buen perfil y acepten ir, de entrada, a unas primarias, afrontar luego una campaña complicada y, en caso de victoria electoral, tener que lidiar con la gestión de unas instituciones sumidas en el déficit crónico. Eso, sin olvidar que deberán hacer públicos sus bienes, aguantar el pim-pam-pum de los medios y las redes sociales y cobrar un sueldo muy... limitado.

Para ser candidato, tal vez los funcionarios con plaza en propiedad puedan pedir una excedencia y saber que luego tendrán garantizado el retorno. Para otros trabajadores públicos no será tan fácil. Peor aún: quienes están empleados en el sector privado deberán correr el riesgo de quedarse en la calle (sobre todo si no están en un partido de orden). En el caso de los autónomos, lo mismo. ¿Para, encima, ganar menos? Se supone que sí. La decisión de Podemos, al fijar en 1.800 euros mensuales la retribución de sus eurodiputados (que ceden el resto del salario a entidades sociales), pone las cosas muy difíciles a cualquiera que tenga aún un sueldo medio normal y aspire a mantenerlo. ¿Cuál será la retribución de un concejal? ¿Y de un diputado autonómico? Entonces... ¿será la vida pública algo abierto solamente a quienes están en paro y sin expectativas o bien para los que tienen la vida resuelta?

Un tema que debería debatirse con franqueza, claridad y muchos menos estereotipos. Porque me temo que la antipolítica ha causado ya estragos. Y eso puede tener efectos indeseables. 

sábado, 27 de septiembre de 2014

Pujol, el Sistema en estado puro 20140927

Cualquier persona normal (y cuando digo normal quiero decir sujeta a la estricta normativa) sabe que reclamar una modesta herencia suele ser un agobiante recorrido por el laberinto de las escrituras, las últimas voluntades, los certificados, las valoraciones... y que de ahí no se sale por ninguna gatera. Los contribuyentes normales (o sea, los que son personas físicas y no entes societarios) saben asimismo que el cruce informático de sus datos bancarios, de sus referencias en el Catastro, de sus nóminas y de todo lo que pueda haber (incluso, a veces, de lo que no hay) hace imposible la escapatoria. La transparencia (¿oh, bendita palabra!) es absoluta, implacable. Por todo ello, esa ciudadanía normal (... ya saben lo que quiero decir) alucina en colores cuando se entera de que los Pujol, los Botín o los Borbón pudieron mantener a buen recaudo sus respectivas herencias, corregidas y muy aumentadas con el paso de los años, sin que inspección o control alguno detectase la jugarreta. Pero es así como funciona el Sistema, un Sistema podrido ya definitivamente, lleno de trampas, manipulado impunemente por los más poderosos, descarado, chulesco, borde. Así que nadie podrá extrañarse del extravagante espectáculo que nos sirvieron ayer en el Parlament de Cataluña, cuando Jordi Pujol, president durante 23 años, fue a dar explicaciones y acabó encarándose con sus señorías y advirtiéndoles de que, si tiran de una rama, pueden tumbar todo el árbol.

Por supuesto, el caso Pujol es otra manifestación más de un problema transversal a todos los territorios hispánicos. Y dicho problema no está en vías de solución, sino todo lo contrario. Ayer vimos en escena la osadía que mantiene en pie a los corruptos (sean soberanistas catalanes, conservadores españoles, descamisados andaluces, alegres valencianos o nobles aragoneses), esa soberbia de quien se creyó (y se sigue creyendo) impune. Y la inutilidad del aparato institucional (trátese del Parlament o de cualquier otra instancia) a la hora de poner las cosas en su sitio y acabar con la lacra. ¿Regeneración? ¿Soberanía? ¿Imperio de la Ley? Simple sinvergonzonería. 

viernes, 26 de septiembre de 2014

Veneno en el Gállego (y espérate) 20140926

El consejero Lobón ha dicho que solo es un problema medioambiental, no sanitario. Infeliz manera de describir una situación crítica a más no poder. En un río habitualmente contaminado por fertilizantes y pesticidas se ha disparado la concentración de lindano, que es un veneno evidente. Pero, una vez más, las autoridades están para echar balones fuera. En varias localidades aragonesas el agua corriente ha dejado de ser potable. Bueno... --podría argumentar el amigo Modesto-- ya sabíamos que algo así iba a pasar tarde o temprano, ¿no?

Veinte años atrás, los vertidos de la empresa Inquinosa ubicada en Sabiñánigo fueron denunciados repetidamente por las organizaciones ecologistas. Análisis encargados por Greenpeace habían localizado el lindano producido por dicha factoría en el agua de los ibones pirenaicos e incluso en la leche de las vacas de aquella zona. Pero quienes lo advirtieron fueron (fuimos) denostados, insultados y considerados unos irresponsables. Poco tiempo después, agotado su ciclo productivo, Inquinosa cerró, sus cacareados puestos de trabajo desaparecieron y solo quedaron, en el entorno del Gállego, toneladas y toneladas de desechos tóxicos de imposible reciclaje. Como ya no había nadie que se hiciera cargo del desaguisados, hubo que echar mano del dinero del contribuyente (¡de quién si no!) para improvisar depósitos donde almacenar tan enorme cantidad de mierda. Decenas de millones de euros llevamos gastados en la broma. Tampoco esos depósitos se hicieron muy bien, y hace pocos días las mismas organizaciones ecologistas llamaron la atención sobre la falta de medidas de seguridad en el traslado de lindano a un nuevo vertedero. Ahora pasa lo que pasa.

¿Estamos aprendiendo algo de tan amarga lección? Lo dudo. A día de hoy, nuestras jefas y jefes contemplan impávidos la posibilidad de que vuelva a ponerse en marcha la obsoleta y peligrosa central nuclear de Garoña en la cabecera del Ebro, o ignoran hechos tan obvios como la construcción de la nueva presa de Yesa sobre laderas inestables. Y la opinión pública, en la inopia.

JLT  26/09/2014