martes, 5 de marzo de 2013

Al menos... ¡viva el 5 de Marzo! 20130305

El 5 de Marzo es una fecha histórica, una de las pocas efemérides que recuerdan la victoria del pueblo (zaragozano) frente a las fuerzas de la reacción. Por eso he criticado sistemáticamente los intentos (y no han sido pocos) de acabar con la celebración, que Franco prohibió durante 40 años. Me gustaría, desde luego, que la Cincomarzada se desarrollase envuelta en espíritu cívico, que jalonase año tras año nuevos éxitos de la ciudadanía sobre la burricie, la guarrería y el gamberrismo (que vienen a ser la misma cosa). Pero eso llegará, o está llegando. Mientras, alegrémonos porque somos herederos de aquellos zaragozanos liberales que unidos a la Milicia Nacional y a la guarnición de la plaza impidieron que los partidarios del absolutismo se apoderaran de la ciudad.

Aquel 5 de Marzo se cumplió la máxima de que, si el pueblo en armas es secundado por el Ejército regular sujeto a la soberanía popular, los enemigos de la libertad no tienen nada que hacer. El fenómeno se comprobó nuevamente el 18 de julio del 36, cuando capitales como Sevilla o la propia Zaragoza cayeron en manos de la rebelión antirrepublicana por la masiva defección de militares y guardias civiles o de asalto. En cambio, en Barcelona, Madrid o Valencia, la unión de ciudadanos y uniformados impidió el triunfo de los facciosos.

Y que nadie tiemble por la evocación de hechos violentos de nuestro pasado. Conocer y comentar la historia de nuestro país es la mejor vacuna para que los cuatro jinetes malditos no vuelvan por aquí. En estos momentos, la crisis que atravesamos produce excusas para que algunos fanáticos se exalten y pidan volver atrás, al más oscuro pasado. No creo que sus entusiasmos tengan opción de convertirse en hechos porque provienen de un tiempo que ya pasó. El nacionalcatolicismo y el fascismo (en España, el uno arropó al otro) no serían hoy sino factores muy secundarios en el populismo ultraliberal y superconservador que de hecho ya se exhibe desde el poder político y fáctico. Por eso, y aunque algún general en la reserva ande por ahí diciendo tontadas, de momento- ¡Viva el 5 de Marzo! 

lunes, 4 de marzo de 2013

No sólo de unión vivirá la izquierda 20130304

Que la izquierda española debe agruparse en una sola marca electoral (tras los correspondientes debates, elaboración de programas y primarias abiertas) es a estas alturas una exigencia táctica y estratégica incontrovertible. Se producirá tal fenómeno... o no; participarán en él Izquierda Unida y la CHA y Equo y los quincemayistas... o no; tendrá el PSOE algo que ver... o no. Pero sin unidad será imposible que los progresistas afronten la poderosa revolución conservadora en marcha con algo más que protestas y lamentos.

Ahora bien, unir a las izquierdas no plantea solamente un problema geométrico a resolver mediante las habituales negociaciones. El modelo aragonés (la coalición electoral de CHA, IU y sectores de la izquierda social), con su elaboración al viejo estilo y su reparto milimétrico del escaño obtenido, no sirve. El modelo Izquierda Plural, con sus tres portavoces repitiéndose o aferrándose al correspondiente localismo en cada debate parlamentario, tampoco. La cuestión ha de requerir más elaboración, más seriedad y sobre todo más innovación.

En la edición de EL PERIÓDICO del pasado domingo, el historiador Julián Casanova recomendaba a las izquierdas democratizar los partidos, introducir a gente que representa los nuevos movimientos sociales (y que hoy no tiene militancia política) y elaborar una propuesta teórica flexible y poco dogmática a la crisis actual del capitalismo. Todo ello para ofrecer a la ciudadanía una alternativa a la derecha que sugiera salidas prácticas y creíbles (sobre todo creíbles) en un contexto europeo y global. Ésa es la madre del cordero: renovar en personas y en imaginario. Algo a lo que se resisten los cuadros y dirigentes que actualmente manejan sus respectivos cotarros o cotarrillos. 

No es geometría, es mecánica. La política española, y en particular la izquierda, necesita veinteañeros, treintañeros, en cualquier caso gente que venga limpia, sin responsabilidad alguna en desaguisados anteriores. Ideas nuevas, actitudes nuevas, organizaciones renovadas. Es necesaria la unión... y mucho más. 

domingo, 3 de marzo de 2013

Cuando la actualidad es puro espectáculo 20130303

Que los medios informativos hayan dedicado primeras páginas, titulares y aperturas a lluvias y nevadas es razonable hasta cierto punto, porque en algunos casos hacía decenios que no se veían por aquí fenómenos semejantes. Los de la contra aprovechan para increparnos a quienes advertimos del cambio climático. Qué --nos dicen--, así que ya no llueve ni nieva ni se puede esquiar ni se llenan los pantanos, ¿eh?. Y replicarles resulta muy costoso porque una característica de la sociedad actual es la cortedad de su memoria, de tal forma que muchas personas se forman opiniones que podríamos denominar estratégicas a partir de sucesos puntuales. Es decir, hay gente que ve un nevadón como los de estos últimos días y da por zanjado el tema del calentamiento. ¿Dónde está el calentamiento, te requieren, si tenemos cerradas tres carreteras secundarias y hay que usar cadenas en una nacional?
Por supuesto la lectura de la información meteorológica se ha convertido también en un ejercicio de intencionalidad política. Los partidarios de seguir invirtiendo en el negocio de la nieve el dinero que recortamos a la sanidad o la educación ponen de manifiesto la abundancia (este año) del oro blanco y claman por el enlace de las estaciones de Formigal, Astún y Candanchú mediante un telecabina por Canal Roya. Los partidarios de hacer más pantanos y ampliar los ya existentes secundan la moción y reclaman embalses para recoger el agua, tan abundante ahora. El frío y la nieve en las montañas, el abundante caudal del Ebro se convierten en argumentos de peso para sostener los estereotipos habituales. Tontos debemos ser quienes aún insistimos en que esos lugares comunes carecen de toda lógica y no tienen futuro.

Lo cierto es que el alboroto formado por cuatro borrascas invernales sucesivas, si algo demuestra es el carácter excepcional de tales fenómenos. Que llueve y nieva mucho menos lo evidencia la zaragata armada ante un eventual retorno a lo que hace sólo cuarenta años era la normalidad. Tenemos un invierno extraordinario porque nos ha devuelto a situaciones de hace medio siglo. Y por supuesto la circunstancia no se contradice, ni mucho menos, con el hecho de que estableciendo promedios de los dos últimos decenios, llueve cada vez menos, nieva cada vez menos y la temperatura media anual no deja de subir.

Hay que repensar todo lo relativo a la nieve (lo del telecabina por Canal Roya es, se diga lo que se diga, un ridículo brindis al sol) y a la regulación de los ríos. No tiene sentido invertir cientos de millones que no tenemos para mantener una apuesta que ya sólo cuadra un año en cada decenio. ¿O también se nos ha helado el sentido común?


JOSÉ LUIS Trasobares 03/03/2013

sábado, 2 de marzo de 2013

Políticos, sus sueldos y sus circunstancias 20130302

Miré en su momento los salarios y propiedades de los cargos aragoneses de CHA e IU (difundidos por ambas organizaciones), y allí no se veía nada de particular. Al contrario: cogías los sueldos en bruto (incluidas dietas), les restabas los impuestos y las aportaciones al partido y te quedaban ingresos que a menudo se situaban por debajo de los dos mil euros al mes prorrateando las extraordinarias. Aun así hubo quien lo vio excesivo, y algunos incluso vislumbraron por debajo de las cifras oficiales extrañas comisiones que solo existen en su calenturienta imaginación. No todos los políticos han tenido la ocasión de estar tan bien colocados como Bárcenas, Matas, Mato, Chaves, Bono o la familia Pujol (por poner casos variados y tocados por los medios). Pero Juan Martin (CHA) o Adolfo Barrena (IU) no juegan en esa división (ni se las llevan, presuntamente) y apechugan con mil y pico mensuales. Que sí, triplica el salario mínimo interprofesional; más convengamos en que dicho salario es una mierda, una afrenta a los trabajadores que lo perciben. ¡Sólo falta que empecemos a medirnos todos por semejante baremo!

Hay gente que se ha hecho rica en la política, que se ha colocado y ha colocado a amigos y parientes, o que ha usado los resortes del poder para prepararse interesantes aterrizajes en el sector privado. Los más astutos y sinvergüenzas han hecho las tres cosas al mismo tiempo. Pero obviamente son una minoría. Desde luego, en las filas de CHA e IU Aragón hay muy poco que rascar al respecto. Algún acto aislado de nepotismo y pare usted de contar. Ahora bien, con la difusión de sueldos y patrimonios tampoco vamos a avanzar gran cosa. Las Cortes han hecho el correspondiente strep tease y tal ejercicio, salvo reflejar la existencia de unas dietas y gastos de transporte muy discutibles, no ha desvelado nada especial.

Además, dejémonos de bobadas: los sueldos y los patrimonios oficiales no reflejan la corrupción. A esa bicha hay que buscarla en las contratas, las subvenciones, las sociedades públicas, las clasificaciones de suelo... en fin, donde está el dinero; pero el de verdad. 

viernes, 1 de marzo de 2013

En España empieza a amanecer... nublado 20130301

Ahora el déficit público lo vamos a manejar descontando el rescate bancario (33.000 millones del ala). Así sale un 6,7% (el dato de Rajoy) en vez de un 10% (el dato de verdad). Por la misma regla de tres se podría adelgazar aún más la cifra quitándole el gasto sanitario o el que suponen las pensiones o cualquier otra partida que interese. Pero sería demagógico, ¿verdad?

España va bien, o casi, según el mensaje oficial. Las estadísticas que anteayer nos espantaban hoy nos sonríen hechas puro almíbar. Ya amanece. Y yo me alegro... aunque no me lo crea. Si en 2012, primer año de Rajoy, la deuda pública creció como nunca en la vida (casi 150.000 millones), no entiendo el buen rollito que nos gastamos últimamente a sugerencia de la autoridad. Si la prima de riesgo oscila entre los trescientos cincuenta y los cuatrocientos puntos básicos, no sé a que viene la euforia que difunden las fuentes gubernamentales. Si pagamos intereses altísimos al tiempo que perdemos ingresos y estamos varados en la recesión, ¿a qué viene eso de que se acabaron los recortes por siempre jamás?

Es curioso: cuando nos cayó encima la crisis en el 2007, la deuda pública española estaba por debajo de la alemana y era una de las más discretas y sostenibles de Europa. Pero la deuda privada, hinchada a la par que la burbuja inmobiliaria, era descomunal. Ahí empezó todo. De lo cual se deduce que el desastre no fue causado por el despilfarro de los políticos (aunque fue enorme) sino por la rapiña de banqueros, de los promotores-constructores y de los mercados financieros que acudieron aquí a pillar cacho mediante inversiones de riesgo. Ese tremebundo débito privado nos lo estamos comiendo con patatas. España paga sin remedio, rescata bancos, rescata autopistas de peaje, subvenciona la industria del automóvil y garantiza el cobro a los acreedores mediante una reforma ad hoc de la Constitución.

Así que la deuda privada se hace pública (y ésta hay que pagarla a precio de oro). Anda ya por el ochenta y tantos por ciento del PIB, y en uno o dos años superará la media europea. Amanece, pues, pero nublado.