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jueves, 13 de agosto de 2015

Ese Aragón que desaparece sin remedio 20150813

Aunque la noticia no causó mayor revuelo, el informe demográfico publicado este lunes no puede ser más alarmante. Aragón sigue perdiendo habitantes, y ello significa que numerosas localidades y comarcas enteras están cayéndose sin remedio. Con una población avejentada, sin apenas nacimientos ni pulso ni expectativas, se han quedado por debajo de la masa crítica imprescindible para ser escenario de iniciativa alguna. Los pueblos se quedan sin gente, los jóvenes se van, las escuelas se cierran.

¿Qué pasa? Pues que esta comunidad fracasa a la hora de poner en pie una economía rural moderna basada en la innovación y los recursos propios. Este es el modelo que permite, en otros países europeos, mantener vivas las áreas no urbanas... con actividades dirigidas a los mercados urbanos. La agricultura y ganadería de mimo, la producción y elaboración de alimentos de calidad, la artesanía y la pequeña industria avanzada, el turismo ecológico y cultural, los deportes de aventura, el reconocimiento, en fin, de los auténticos factores de desarrollo sostenible configura una alternativa que exige cada vez más sofisticación y conocimiento. Eso en Aragón no se da, o solo en algunos lugares. Aquí la falta de visión ha derivado en una obsesión por las infraestructuras, la destrucción de inapreciables recursos naturales y la proliferación de absurdos polígonos industriales donde albergar hipotéticas empresas que, por supuesto, vendrían de no se sabe dónde. El resultado, a la vista está.

Ni las instituciones (aferradas a los clichés más pasados y prestas a embarcarse en dudosos proyectos de desarrollo) ni la sociedad (incapaz de sobreponerse a sus atavismos cazurros) han entendido (salvo en meritorias y magníficas excepciones) el reto que se les presentaba. Así nos hemos convertido en la región europea que más transgénicos produce y hemos sido incapaces de industrializar las cuencas mineras; nos han entretenido con cuentos carísimos pero inútiles (aeropuertos, tecnoparques, embalses) y tenemos enormes problemas para promover el emprendimiento.

Y, claro, cada vez somos menos.

domingo, 9 de agosto de 2015

Recortad en Aragón, que allí son de buen conformar 20150809

Primero fue Antonio Aragón, el inventor del Pacto del Agua. Luego, Jaume Matas se aplicó el cuento. Ambos (compartían un destino común: la corrupción) se agarraron al mismo truco para conformar a los aragoneses ante un eventual macrotrasvase del Ebro o, en general, ante el habitual abandono presupuestario. Ofrecernos fabulosas infraestructuras hídricas (pantanos, mayormente) y magníficas comunicaciones. No pensaban cumplir tales promesas. Sólo lo simularían. El viejo truco de los gobiernos centrales: poco dinero y mucha propaganda; poco ruido y muchas nueces. Bien mirado, el único jefazo que se enrolló bastante con Aragón fue el bueno de Zapatero. Bajo su mandato no sólo se derogó el Plan Hidrológico trasvasista, sino que se batieron todos los récords en la asignación de money del Estado a nuestra Comunidad. Desde que manda Rajoy... nanay.

Así hemos llegado al anticipadísimo proyecto de Presupuestos Generales para el 2016. En el, Aragón sigue bajo mínimos. Aparecen partidas referidas a planes que se repiten año tras año sin llegar a realizarse nunca (o sea, apuntes falsos). Se estiran con pequeñas asignaciones las tradicionales aspiraciones tierranoblenses (como el Canfranc: dos millones de euros que no servirán para nada). Y se mantiene la ficción pantanera con cantidades que no se utilizarán o se gastarán en obras sin ningún sentido. ¡Ah!, por cierto, Zaragoza ni siquiera aparece. De la Avenida Cataluña, la gran oferta electoral de Eloy Suárez, diputado y jefe de filas del grupo del PP en el Ayuntamiento cesaraugustano, nada de nada.

Lo de los pantanos es de nota. El recrecimiento de Yesa engulle regularmente su ración de millones sin que se vea nunca el final de tal desatino, porque las laderas donde debería asentarse la nueva presa se siguen deslizando tan guapamente. Biscarrués es observado con lupa por la Unión Europea, que ya ha emplazado al Gobierno español porque no tiene claro que se estén cumpliendo las obligaciones que exige la normativa hidrológica comunitaria. La polémica actuación en el Bergantes ha quedado en el aire ante la confesada incapacidad de la Confederación Hidrográfica para desarrollar el proyecto según ordena la ley. La Loteta no sirve, según parece, para proveer de agua de boca a Zaragoza por culpa de sus fondos salinos. El recrecimiento de Santolea ha sido abandonado tras iniciarse las obras porque también allí se corrían las laderas. Cientos de millones de euros se van yendo, poco a poco, camino de ninguna parte (bueno, no; parte de ellos acaban en el bolsillo de las grandes constructoras)... De esta forma, Montoro&Cía. nos tapan la boca y nos torean cual hábiles recortadores.

Claro, como somos de tan buen conformar...

JLT  09/08/2015

domingo, 10 de mayo de 2015

Programas difusos, ideas manidas y si acaso... buenas intenciones 20150510

Un día complicado. La campaña se quedó sin aliento después de que se estrellara en Sevilla el Airbus de carga (militar). Un mal tropiezo justo el mismo día en que Moscú celebraba el 70 aniversario de la victoria sobre el nazismo con una exhibición de nueva tecnología militar que dejaba sin plumas a la paloma de la paz. Siempre nos quedará Londres, siguen pensando los del PP. Porque en estos tiempos todo es global, todo tiene que ver con todo y si alguien piensa que Aragón o Zaragoza o Huesca o Teruel o las polémicas comarcas son compartimentos estancos que se pueden administrar sin tener en cuenta lo de fuera, está muy equivocado. De todas formas, para estas elecciones que vienen casi nadie ha hecho grandes alardes estratégicos. Los programas son muy de andar por casa. Los enfoques relativos a la mejora de ingresos o el control del gasto brillan por su ausencia. Nadie tiene nada que decir del Aragón 4.0. Como resumen de tanta levedad, Javier Nart, eurodiputado y una de las figuras de Ciudadanos, vino a Zaragoza, se dejó caer con un argumentario más bien trasvasista y habló de nuestra comunidad en unos términos tan manidos, tan elementales y tan equívocos que para semejante viaje no necesitaba alforjas.

¿Cuál es el programa de Ciudadanos? Mis colegas están haciendo un resumen de los planes de cada partido (vean hoy lo referido a la política social) y las pasan moradas para poder poner algo en la casilla de la gente que sigue al mediático Rivera. O les da todo igual o no tienen nada que decir. Lo cual no significa que los demás estén lanzando fantásticos discursos e ideas prodigiosas. Si acaso buenas intenciones, que en el caso de las izquierdas tienden más bien a recuperar el terreno perdido en inversión pública y atención a los servicios esenciales. PP y PAR (aunque esta última formación está sacando de la chistera algunos sorprendentes conejos) tampoco sorprenden a nadie, pues han gobernado los últimos cuatro años y ya se les han visto las intenciones. Tal vez por eso han pasado olímpicamente de acudir a los debates de carácter sectorial programados en las últimas semanas por diversas organizaciones sociales de la sanidad o la educación. A lo mejor entendían que ése no es su público.

Sin embargo, el misterio de esta campaña no radica tanto en definir ideas y compromisos como en explicar de qué forma será posible financiarlos. Las instituciones (casi todas ellas) llegan al día de hoy muy tocadas, con presupuestos desbordados, con deudas impresionantes (véanse el Ayuntamiento de Zaragoza o el de Teruel), con muchas facturas en los cajones (véase el Gobierno de Aragón). Así que los más sesudos suelen poner en solfa las bonitas aspiraciones de los ilusos (o sea, de Podemos, IU y CHA) porque quieren la luna pero no saben cómo comprarla. Lo cual es cierto en buena medida, pues la gente de Echenique, por poner un caso, está planteando medidas a tomar en sus hipotéticos cien primeros días de gobierno sin tener en cuenta que en ese momento deberían manejarse aún con el presupuesto aprobado por la derecha, una chapuza contable absolutamente irreal. Quienes tengan a su cargo el Pignatelli (después de un verano infernal urdiendo pactos y atando acuerdos) deberán afrontar de inmediato importantes tensiones de tesorería (Aragón lleva varios ejercicios incumpliendo el objetivo de déficit) que no podrán resolver al estilo Rudi, cerrando caja en octubre. Se verán obligados a realizar auténticos ejercicios en el alambre.

Claro que estos desajustes entre los mejores deseos y el dinero que debe pagarlos también se dan entre los tradicionales, por mucho que sean ellos quienes se ponen sarcásticos ante las supuestas incoherencias de los alternativos. Por ejemplo: ¿Cómo pretende Eloy Suárez mantener Zaragoza medio apañada y comprar sus famosos tranbuses si rebaja sustancialmente (el 35%, dice) el IBI? ¿De dónde piensa sacar Lambán la pasta para sus planes de empleo juvenil?

Quizás por eso algunos candidatos intentan bajar el balón al suelo y ponerse razonables. Así, ha sorprendido que Zaragoza en Común, en sus planes para la movilidad de la capital aragonesa, hable de autobuses y no se lance con nuevas líneas de tranvía. Lo cual viene a desmentir el cliché según el cual el bus es de derechas, el tranvía de izquierdas y las bicis de los madaleneros (una clasificación que tal vez sea aplicable a Zaragoza, pero no valdría para ninguna otra ciudad europea). Vino a nosotros Javier Nart, como se ha dicho. El eurodiputado de C's fue preguntado sobre si su partido se opondría a un trasvase del Ebro. No dijo ni que sí ni que no. Pero abogó por un Plan Hidrológico «técnico y solidario » que asegure un caudal mínimo para el río, de forma que nadie piense que va a ser «expoliado». ¿Y esto qué quiere decir? Pues que, según aclaró, el agua no es del lugar sobre el cual llueve y resultaría «patético y cortoplacista » suponer que pertenece a quienes la tienen a sus pies. En tres palabras: puro argumentario trasvasista. Cuán fatigoso e irritante resulta a estas alturas replicar (¡una vez más!) que el agua es ante todo del cauce por donde discurre y si acaso de quienes han visto inundados sus valles y pueblos para hacer pantanos, de quienes soportan las inundaciones... o de quienes tienen un río porque no tienen mar ni otras ventajas naturales. Por no hablar de la unidad de cuenca consagrada por las directivas europeas.

El mismo Nart se puso aragonesista para defender la reapertura del Canfranc y la autovía a Castellón a fin de impulsar la economía real. Secundándole, Susana Gaspar, la candidata de C's a la presidencia de la DGA, habló de una administraicón positiva centrada en los servicios y capaz de impulsar los sectores estratégicos (agroalimentación, turismo, logística) y la exportación. Ya ven qué asombrosas novedades.

¿Qué lugar ha de ocupar Aragón en un mundo globalizado y cada vez más complejo? ¿A dónde queremos llegar? ¿Cómo recuperar iniciativa, independencia económica, población e imagen? Esas son las incógnitas que flotan sobre la campaña... como han flotado sobre la gestión de las administraciones en los últimos lustros. Sin respuesta.

jueves, 19 de marzo de 2015

¿Cuándo empezamos a equivocarnos? 20150319

Algunos dicen que el primer error de los aragoneses fue sostener al Justicia Lanuza contra el rey Felipe II, pues aquello vino de los tejemanejes de Antonio Pérez y sus amigos, sin que al súbdito corriente y moliente le fuese ni le viniese. Otros ponen el jalón gafe en la Guerra de Sucesión, cuando apoyamos al Habsburgo austriaco contra el Borbón francés, y aquel fue derrotado por este. En lo que hay bastante consenso es en abominar de la heroica reacción de nuestros tatarabuelos zaragozanos, que se empeñaron (animados por la Santa Madre Iglesia, que siempre estuvo ahí) en dejar que la capital fuera destruida con tal de sostener los derechos del felón Fernando VII frente a los franceses, su revolución y su enciclopedia... Sea como fuere, en algún momento lejano empezamos a oír cantos de sirena, a dejarnos arrastrar por absurdos entusiasmos y a meternos donde no nos llamaban.

Ha presentado mi colega Ramón J. Campo una nueva edición de su libro sobre el Canfranc, los nazis, el oro y aquellas aventuras de posguerra en la estación hoy abandonada. El prólogo es de Forges, quien el otro día se hacia lenguas sobre la atmósfera mágica de la susodicha estación. "Seguro --le dije--, porque tan maravilloso edificio pertenece al realismo mágico, no al realismo real". Cuando decenas de miles de personas llenaban Independencia a principios del siglo XX reclamando la apertura de la línea férrea transpirenaica, reivindicaban un logro inútil. Aquel complicado trayecto de alta montaña nunca serviría para gran cosa... Salvo para dejarnos un misterio indescifrable. Otro.

De entonces acá, nunca hemos dejado de suspirar por cosas imposibles o de escasa utilidad. Y hemos creído que tales cosas resolverían nuestros problemas de un día para otro. Nuevas travesías a Francia, túneles condenados a quedar embotellados, infraestructuras sin uso, pantanos ilógicos, dragados del Ebro, caros juguetes, La Meca de los casinos... Así llegamos una y otra vez a la eterna Ínsula Barataria. Hoy, en Alcañiz, las carreras de motos son asunto (y gasto) público, y el hospital, un proyecto externalizado al sector privado. Mágico, sí.

sábado, 4 de octubre de 2014

Los políticos que no aman Aragón 20141004

La Galliguera debería ser un lugar privilegiado. El Gállego la recorre con sin igual alegría a la sombra de los Mallos de Riglos. Pero ahora, en los pueblos de aquella ribera, la contaminación por lindano se ha convertido en una amenaza directa que durará decenios... Y encima el proyecto para construir un pantano en Biscarrués pende de nuevo como una espada de Damocles y amenaza directamente el principal reclamo turístico de la zona: los deportes de aventura en el río. No cabe una situación más disparatada y triste. Es consecuencia del desprecio por las auténticas esencias del país que ha pervertido y pervierte a los jefes políticos (cuya actuación en la crisis del lindano está siendo lamentable), y a buena parte de una opinión pública adicta a los falsos lugares comunes.

Hay quienes creen que amar Aragón es acogerse a los estereotipos de una historia mal entendida, utilizar los recursos de esta tierra exprimiéndolos sin freno ni criterio, despilfarrar el dinero público, envidiar a Cataluña, plegarse a Madrid y adornar el cóctel con unas guindas folclóricas. El Compromiso de Caspe y El Guitarrico, el lapao y el lapapyp, el "aquí estamos, jefe, utilízanos", las aleluyas a todo lo que sean infraestructuras de gran impacto, el victimismo hueco, el triunfalismo oficial... Esta semana nos contaron que la inversión regionalizada que nos atribuyen los Presupuestos Generales del Estado subirá siete puntitos después de haber bajado ¡setenta! en los últimos cinco años.. Y qué alegría en el Pignatelli y qué celebraciones porque habrá pasta para los dos pantanos malditos (el recrecimiento de Yesa, que engulle millones por decenas solo para asentar los apoyos de la futura presa, y el citado de Biscarrués). Otros objetivos mucho más perentorios y fundamentales no reciben ni un céntimo. A cascarla los reparos medioambientales o sociales.

Amar la tierra significa cuidarla y protegerla, defender su integridad, contribuir a que nuestros hijos la reciban más próspera pero también más hermosa y habitable. Pero aquí, los de arriba, salvo escasas excepciones, se dedican a todo lo contrario. Luego se visten de baturros, y apañado. 

domingo, 27 de julio de 2014

Invertir sí, pero con un poquico de talento 20140727

¿Invertir? Claro, sí, por supuesto, indudablemente... Pero invertir con talento, ¿no? O sea, generando una adecuada relación coste-beneficio. Porque, si no, la cosa se vuelve insostenible. La crisis actual (esa que Rajoy ha dado por terminada en un apasionado rapto de caradurismo) fue fruto de una sucesión de pésimas inversiones públicas y privadas. Meter el dinero en especulación, ladrillo y derivados acabó con numerosas empresas y arruinó a varias cajas de ahorro (véase el caso de CAI). Usar masivamente la pasta recaudada a los contribuyentes para construir infraestructuras inútiles y desarrollar proyectos absurdos endeudó a las administraciones más allá de toda lógica. Y encima... la corrupción. Ahora hay que preguntarse algo muy simple: ¿hemos asumido la experiencia?, ¿hemos aprendido a gastar con tino?

Mirémonos en el espejo. En Aragón arrastrábamos un evidente y lamentable déficit de inversión pública, pero luego tuvimos algún buen momento; sobre todo en el pasado decenio, el del AVE, el de la Expo, el de los grandes proyectos. ¿Y qué pasó? Pues que el despilfarro y la incompetencia hicieron (y hacen) de las suyas. Con dinero de Madrid se hizo un túnel transpirenaico de alta capacidad, el Somport, que desemboca en un embudo irremediable. O un aeropuerto, en Huesca, inservible. O pantanos sin uso. O el recrecimiento de Yesa, donde la nueva presa se asienta en laderas inestables cuya presunta consolidación ha engullido decenas de millones (y espera, porque ahora hay que expropiar sobre la marcha numerosas viviendas afectadas por los deslizamientos). O una Expo, en Zaragoza, mal planteada, mal realizada y mal rentabilizada a posteriori.

Pero nuestra pasta, la gestionada por la DGA, no ha sido manejada mucho mejor. Las sociedades públicas controladas o participadas por el Ejecutivo autónomo arrastran un agujero de varios cientos de millones. Los planes de negocio no se han cumplido en ningún caso. Plaza tiene por delante varios años en pérdidas que incrementarán su deuda. Motorland afronta cada año un déficit que (calculo) supera los diez millones y necesita crédito además de llevarse, junto con el aeródromo de Caudé, buena parte del Fondo de Teruel. De amortizar las enormes inversiones llevadas a cabo en estas aventuras ni se habla. En cuanto a lo del Real Zaragoza... ya ven.

Llegados a este punto, algunos dirán que en todas partes cuecen habas, y que para tirar o mangar el dinero del común ahí están Valencia o Andalucía fulminando cualquier récord. Pero ese argumento no vale. Los errores y tropelías ajenos no compensan los propios. Así que yo sigo con mi matraca: más eficiencia, más inteligencia, más compromiso, más honradez. Así de fácil. 

sábado, 26 de julio de 2014

Dame lo mío... y a los demás que les zurzan 20140726

Cabe entender que el cálculo oficial de los saldos fiscales territorializados haya desconcertado a unos, encabronados a otros y dejado a no pocos sumidos en la duda y el escepticismo. Sí, porque calcular cuánto pone una comunidad autónoma y cuánto recibe no es fácil. ¿Cómo determinar si una infraestructura tiene interés local o general? La estación del AVE, la autovía o el aeropuerto... ¿Son inversiones que sólo benefician a quienes habitan a su vera, o más bien articulan a España en su conjunto? Les pongo el caso reciente de la línea de alta velocidad Madrid-Barcelona-Francia. A Aragón se le adjudicó el coste de la gran cantidad de kilómetros de vía que discurren por nuestro territorio; sin embargo aquí hay menos paradas que en Cataluña y menos uso. El impacto no es igual. Pero, ¿y Madrid?. No sé si a la capital del reino y a su región les imputan sólo la parte de las vías de comunicación radiales que discurren por su territorio. Pero lo cierto es que el kilómetro cero logra un gran valor añadido con esas infraestructuras que desbordan sus límites.

Complicada tarea, sobre todo cuando se aborda desde el egoísmo, la insolidaridad y la inconsecuencia. Los nacionalistas catalanes se aferran a lo suyo con la tenacidad de un pitbull que ha hecho presa, los nacionalistas hispanomadrileños o hispanovalencianos hacen lo propio. Sus respectivas escuadras mediáticas ponen el grito en el cielo ante la supuesta injusticia que expresan los correspondientes saldos fiscales negativos. Vascos y navarros se callan como muertos porque ellos juegan en otra liga. ¿Y por qué? Pues, miren, gracias sobre todo a la vocación carlista e insurrecta de ambos territorios y al apoyo que los requetés prestaron a Franco. Lo cierto es que aquí el que tiene pretende quedarse con todo lo suyo y, si puede, dar un bocado a lo de los demás. Lo mismo que hacen los ricos del mundo entero cuando se zafan de los impuestos. Nadie se acuerda, por cierto, de que durante años, y por razones de solidaridad, recibimos importantísimas cantidades de la UE. Parte de lo cual nos gastamos en estupendas cascaduras. Pero esa ya es otra historia. 

domingo, 17 de noviembre de 2013

Depuración de aguas o el misterio de las cloacas 20131117

De lo que pasa en el Aragón oficial (que finalmente acaba siendo el Aragón cotidiano) apenas sabemos gran cosa. Es una situación inquietante aunque no transcienda. Tomemos como ejemplo el cacareado Plan de Depuración puesto en marcha por la DGA, alabado, publicitado, premiado y maldito por los vecinos de localidades que han de pagar porque sí el canon de vertido cuando aún no cuentan con ninguna instalación para tratar las aguas residuales (caso habitual en el Pirineo el Matarraña), o bien disponen de dicha infraestructura pero ya la pagaron a su costa (Zaragoza capital, sin ir más lejos).

El de las depuradoras es un barullo genial. Fíjense ustedes que organizaciones y colectivos presentes en el Consejo del Agua o en la Mesa del Agua de Aragón han tenido que dirigirse al Pignatelli para preguntar (por favor) qué obras se han hecho con los 128,8 millones del Plan Nacional de Calidad de Aguas (II) ejecutados hasta la fecha, con qué coste, cuánto han pagado las diferentes localidades como canon de saneamiento, cuánto reciben las empresas privadas que construyeron y mantienen las depuradoras en funcionamiento, qué municipios abonan ese canon... Esa información ni siquiera está al alcance de los organismos consultivos de las administraciones. La ciudadanía, por supuesto, in albis.

Llegados a tal punto, uno se queda helado. Pero bueno... ¿qué sabemos y qué no sabemos de lo que se hace con nuestro dinero?, ¿qué recovecos burocráticos nos esconden las cuentas del Instituto Aragonés del Agua (IAA)?

Según los datos fragmentarios que ha ido soltando el susodicho IAA, en el 2012 el canon de saneamiento produjo un déficit de más de 13 millones de euros. No hay posibilidad de calcular la evolución exacta del coste de las depuradoras y de los ingresos a que dan lugar. La situación es caótica. Municipios que carecen de instalaciones para tratar sus vertidos se están negando a pagar un céntimo por tal concepto. Otros, que firmaron con el IAA la cesión de este servicio, alucinan al comprobar su coste y exigen (sin éxito) que alguien les explique cómo funciona el tinglado. Las localidades pirenaicas encargaron un estudio según el cual no está claro cómo se invirtieron las partidas de la UE y del Gobierno central presuntamente destinadas a lograr una mejor calidad de las aguas. Análisis técnicos indican que allí donde sí se depura las instalaciones al efecto funcionan, en la mayoría de los casos, muy por debajo de su sobredimensionada capacidad. La inexplicable presencia de empresas privadas en la construcción y mantenimiento de todo el sistema está envuelta en el misterio.

Esto, hablando en plata, es una estupenda cloaca. Secreta, escondida, disimulada... pero cloaca. Y huele muy mal. 

lunes, 11 de noviembre de 2013

¿Corrupción?... ¡Bah!, tampoco es para tanto 20131111

La corrupción ha bajado en el ranking de los asuntos que más preocupan a los españoles. Tal vez por eso el Gobierno de Aragón acaba de adjudicar la conservación de nuestras carreteras a dos grupos catalanes que en su día aparecieron en los papeles de Bárcenas y podrían ser imputados por hacer donaciones ilegales al PP. O quizás en la DGA han decidido reconciliarse al fin con los vecinos del Este, por muy soberanistas, independentistas, robarretablos y parladores de lapao que sean. En todo caso, no parece que salir en sumarios, informes policiales y acusaciones de la Fiscalía Anticorrupción esté perjudicando a las empresas cuyos nombres suenan en los juzgados. ¡Bah!, dicen algunos... ¡Pero si lo de Bárcenas y la Gürtel ha de quedarse en agua de borrajas!

El rastro de los corruptos profesionales se pierde en las espesuras de la crisis, el empobrecimiento, el miedo y todo lo que nos está cayendo. Tendría que ser al contrario, que la opinión pública se mostrase cada vez más aborrascada ante el chorreo de robos, estafas y prevaricaciones. Pero en cambio da muestras de estar agotando sus reservas de indignación. La ciudadanía ha sido tan atropellada y manipulada en los últimos años que ya no da crédito a nada, su alma se ha encallecido, su espíritu está lleno de temor y el sálvese quién pueda le empuja a pasar de todo que no sea subsistir. Tal vez aún haya quienes se encabronen al conocer los detalles de las juergas ugetistas en las ferias andaluzas. Pero eso es porque los que trincaban y se metían el rebujito y las gambas eran gente simples descamisados y no personajes ilustres cuya vocación cleptómana se considera natural. Por contra, la detención de directivos de la Caja de Ahorros del Mediterráneo suena cual zumbido de moscas en los oídos de una población que comprende el truco de colarle a la Junta de Andalucía 1.000 o 10.000 euros de convites y bulerías, pero es incapaz de captar y asimilar cómo se pueden sisar 150 millones en una entidad financiera y mandarlos al Caribe sin que nadie detecte ni diga nada.

Oye... A lo mejor tampoco es para tanto. ¿O qué? 

sábado, 29 de junio de 2013

Brindis al sol con el déficit por montera 20130629

El déficit público sigue creciendo, y a una velocidad endiablada. Sin embargo, el Gobierno (los gobiernos) está recortando cuanto puede e incluso lo que no puede (o no debe). En plena apoteosis de la austeridad, la deuda del Estado se dispara, entre otras cosas porque absorbe sin cesar débitos que corresponden a los bancos, a las autopistas, a las multinacionales, a las eléctricas... Así que sólo queda una alternativa: seguir recortando gastos (sociales, ¿qué otros?) y fingir que se va a combatir el maldito déficit con medidas de gran calado. Haciendo una infantil pirueta con esa premisa según la cual los ciudadanos se aprietan el cinturón pero las instituciones y los políticos no, se anuncia una reforma administrativa que una vez más (y eso lo reconocen incluso reputados ultraliberales) no es sino un brindis al sol. Estrepitoso, eso sí.

En primer lugar, corresponder a los sacrificios de los ciudadanos quitándoles servicios que les ayudan a pasar el trago del empobrecimiento resulta una medicina muy amarga. Pero es que además la reforma en ciernes no se dirige a poner orden en las administraciones, mejorar su eficacia y reforzar la transparencia. Más bien intenta crear la percepción de que el Ejecutivo toma medidas aunque no hace sino ejercicios de cosmética mientras deriva responsabilidades hacia la periferia institucional. Ahorro neto computable: escaso. Una cosa es vender la noticia de que el coche de lujo (en realidad un volkswagen Phaeton) usado por Gallardón cuando era alcalde de Madrid ha sido transformado en patrullero policial, y otro reducir de verdad los gastos de la endeudadísima capital de España.

En Aragón acabamos de comprobar cómo funciona esto. Fomento dijo que no iba a pagar las líneas férreas en pérdidas. Por lo cual la DGA deberá hacerse cargo de las mismas apoquinando más de trece millones de euros. O sea, que el déficit permanece pero cambia definitivamente de asiento. Ahora bien, las famosas comarcas y las no menos famosas sociedades públicas aragonesas no nos las quitamos de encima ni duchándonos con agua hirviendo. Va por ustedes. 

miércoles, 30 de enero de 2013

Ya que estamos... hablemos del Ebro 20130130

Hablar de agua y de ríos en Aragón es tan delicado como sacar a colación la lógica, o no, de las grandes infraestructuras, cuyo poder transformador tanto hemos sobrevalorado en esta bendita (y atontada) Tierra Noble. Es curioso que en estos momentos alucinemos con una crecida ordinaria del Ebro, cuyos supuestos daños no tienen tanto que ver con la naturaleza del fenómeno en sí como con la pésima gestión de una cuenca fluvial reguladísima donde se viene aspirando a canalizar y controlar todo recurso hídrico sin tener en cuenta el coste, la rentabilidad y el sentido común.

Si atendemos a las series históricas, 1.800 metros cúbicos por segundo eran hasta hace muy poco un caudal razonable y normal en determinadas épocas del año. Otra cosa es que últimamente nos hayamos acostumbrado a ver nuestros ríos casi secos, secos del todo... o transmutados en charcos dominado por las algas y las larvas de mosquito y mosca negra (como ocurre en Zaragoza gracias al dichoso azud). Los cauces han sido invadidos (su increíble reducción puede constatarse a través de la fotografía aérea sistematizada a partir de los años 60). La explotación de los pantanos (para regar o producir energía) ha impuesto su ley. Finalmente, la sensación de los habitantes de las riberas toma por excepcional lo normal (esos 1.800 metros cúbicos por segundo) y viceversa (las láminas artificiales de agua muerta) .

Las crecidas son buenas. Depuran las aguas, limpian los cauces, rellenan los acuíferos, colman los pantanos (que sí, que también son necesarios), mantienen el delta y dan fe de que los ríos aún están vivos (o medio vivos). En Aragón no ha habido forma de que conceptos tan sencillos encajasen en el imaginario colectivo. Tal vez porque todos tenemos un abuelo labrador, o porque desde siempre nos hemos cocido en la salsa de las falsas verdades que interesan no tanto a los labradores como a las grandes constructoras, las consultoras de ingeniería, las cúpulas de los sistemas de riego, los políticos facilones (incluidos los sobrecogedores) y los comunicadores oficiosos. ¡Ay, madre... Qué cruz! 

domingo, 27 de enero de 2013

Podrá ser verdad, pero no me lo creo 20130127

Después de que la semana pasada prometiese la puesta en marcha de la unión de las estaciones de esquí de Candanchú, Astún y Formigal durante el presente año, la presidenta de Aragón, Luisa Fernanda Rudi, llegó el miércoles a la tribuna madrileña del diario ABC para lanzar otra buena nueva: entre 2014 y 2020, la Unión Europea destinará 300 millones de euros (ahí es nada) a estudiar y planificar la Travesía Central Pirenaica (TCP), esa línea férrea que discurriría por un túnel a baja cota de más de 30 kilómetros de longitud. En los dos casos, nuestra jefa se tiró a la piscina en presencia de la ministra de Fomento, Ana Pastor, que la escuchaba con plácida sonrisa. ¿Asentía?, ¿se pitorreaba? Con esta gente nunca se sabe.

Podrá ser cierto lo que nos viene anunciando Rudi, pero yo no me lo creo. Ni lo del indeseable telecabina ni mucho menos lo de la TCP. Ambas afirmaciones sitúan al actual Gobierno de Aragón en línea con los que le precedieron: todos han compartido la capacidad de proclamar con inaudita alegría, proyectos, maravillas, logros e incluso flagrantes quimeras que por supuesto jamás se han hecho realidad. Con tal procedimiento han logrado, una y otra vez, que la opinión pública y la opinión publicada les acompañasen en la baladronada y renunciasen luego a pedirles cuentas cuando el embuste se hacía patente.

Llevo muchos años mostrando mi escepticismo ante las promesas con que nos regalan los oídos nuestros queridos mandamases. Muchas de ellas suelen tener que ver con un imaginario que ellos mismos han construido decenio tras decenio y que en realidad no refleja los verdaderos intereses colectivos de Aragón. Repetidos hasta la saciedad, los estereotipos han recorrido transversalmente nuestra reciente historia convirtiéndose primero en esperanzas, luego en decepciones, para volver a repetir idéntico ciclo una y otra vez: esperanzas, decepciones, esperanzas, decepciones... Increíble.

La TCP, cuya apertura Rudi sitúa hacia el año 2030, es uno de los más obvios e inalcanzables lugares comunes. Desde los años 90, cada Ejecutivo aragonés se ha concedido algún momento de gloria a costa de esa tremenda infraestructura supuestamente capaz de rivalizar algún día con el túnel que cruza el canal de La Mancha. Bla, bla, bla. A fecha de hoy no se ha hecho nada. Ni siquiera hay un anteproyecto digno de tal nombre. Ni se ha determinado el trazado teórico de la travesía. Cada vez que los organismos comunitarios han tocado el asunto ha sido para relegarlo.

Podríamos centrar nuestros esfuerzos como comunidad en alcanzar metas más razonables y asequibles. Ciertamente. Pero eso exige mucho esfuerzo. Así pues... que corra la bola. 

domingo, 13 de enero de 2013

El destino de Aragón, en manos de los dioses 20130113

El anterior presidente del Gobierno de Aragón, Marcelino Iglesias, teorizó que la clave para el futuro de Aragón estaba en su posición geoestratégica. Háganse --vino a decir-- líneas de alta velocidad, autovías, túneles transpirenaicos, nodos intermodales y plataformas logísticas... que todo lo demás vendrá por sí solo. Su sucesora (elecciones mediante), Luisa Fernanda Rudi, ha planteado una tesis mucho más simple, si cabe: seamos mansos de corazón, pacíficos, pacientes y conformados, que las inversiones acudirán a nosotros huyendo seguramente de territorios próximos más conflictivos e inestables. O sea, que en lo referido a propuestas estratégicas vamos de la pobreza a la más absoluta de las miserias. Claro, que para echarle condimento al guiso aún tenemos, cortando bacalao, al presidente de las Cortes y del PAR, el ínclito Biel, cuyo momento de gloria llegó cuando pudo proclamar (y proclamó) que teníamos el porvenir resuelto con aquel remedo de Las Vegas que iban a levantar en Monegros unos jetas insolventes aunque osados. Dicho de otra manera: estamos en manos de los dioses y de la General Motors, como siempre.

Por suerte, GM sigue valorando muy bien su factoría de Figueruelas. Siempre es un consuelo, pese a que la industria del automóvil no atraviesa su mejor momento. Porque esperar a que lleguen las iniciativas ajenas por el simple hecho de que los aragoneses tragamos lo que nos echen resulta no sólo denigrante sino falso de toda falsedad.

Aragón arrastra unas rémoras absurdas, sostenidas, eso sí, por los profesionales del sistema que gracias a ellas se ganan la vida bien, muy bien... o de puta madre. Saber que las empresas públicas agrupadas en Sarga han venido pagando a sus altos directivos (en su mayor parte paniaguados manifiestos) sueldos muy por encima de lo estipulado explica muchas cosas. Como las explicaría una auditoría pública de otras sociedades de similar naturaleza (dependientes de la DGA, quiero decir), que no cito porque ya me da malagana tanto reiterar obviedades. Por eso tampoco insistiré (al menos por hoy) en resaltar la manera tan estúpida y vergonzosa en que uno de nuestro supuestos pilares financieros ha sido barrenado desde dentro ante la indiferencia (o más bien con la colaboración) de muchos que ahora se rasgan las vestiduras.

Es muy poco consolador constatar que, a fecha de hoy, no pasa aquí nada que no suceda en el resto de España (incluso a mayor escala). Pero da grima comprobar la incapacidad de esta bendita Tierra Noble para proyectar su futuro con un mínimo de sentido común y de profundidad conceptual. ¡Pero si ya nos ha puestos cachondos lo de meter el cuezo en los Juegos Olímpicos del 2020 si se los dan a Madrid! 

jueves, 20 de diciembre de 2012

Aragón, colgado de sus espejismos 20121220

Ya saben: la Comisión de Transportes del Europarlamento ha rechazado incluir la Travesía Central del Pirineo (TCP) en su lista de proyectos prioritarios. Estaba cantado. Los ruegos y consideraciones de la ministra española Ana Pastor y del consejero aragonés Roberto Bermúdez de Castro no han servido de nada. Sin embargo los portavoces del PP y del PSOE consideran que el fiasco casi ha sido un éxito. Bien se ve que los señores jefes viven en un mundo de ilusión y fantasía. En cuanto a la ciudadanía de la Tierra Noble, la noticia no le ha producido frío ni calor. El personal pasa ya de todo lo que no afecte directamente a su particular bolsillo.

La TCP es una pieza más del cansino repertorio con que se pretende animar la verbena sociopolítica aragonesa. Presidentas, presidentes, alcaldes, líderes patronales, personalidades, personajillos, analistas y estiralevitas se afanan vendiéndonos pantanos, aeródromos, estaciones de esquí, ciudades del motor, líneas de alta velocidad y otros espejismos. Lo de perforar el Pirineo a cota baja y llegar a Francia por un túnel ferroviario de treinta y tantos kilómetros es un imposible que la Unión Europea jamás financiará. Pero llevamos lustros colgados con el tema, perdiendo tiempo y dinero, haciéndonos ilusiones y permitiendo a los próceres (que por supuesto conocen lo inútil del intento, salvo que sean tontos perdidos) que adornen sus discursos con promesas imposibles de cumplir.

En el Pirineo central no caben vías transfronterizas de alta capacidad. Quisimos que el Gobierno español hiciera el supertúnel de Somport (con una tremenda inversión que podría haber tenido mejor uso) para salir al estrecho (y precioso) valle del Aspe donde hay que circular en fila india. Pero no aprendemos. Si por lo menos se recuperase el paso por Canfranc... Bueno, al menos siempre nos quedará la vieja estación internacional que coronaba dicha línea, ese fabuloso edificio que el ADIF (o sea, Renfe) nos va a colocar por trescientos mil eurillos de nada. Si tienen ocasión, dense una vuelta por allí. Verán el cadáver (magnífico) de una quimera. 

jueves, 8 de noviembre de 2012

... Y vuelta a la empentada 20121108

En EL PERIÓDICO de anteayer se publicó la carta de un ciudadano que no estaba nada de acuerdo con mis juicios críticos sobre los resultados de la Expo. Y no es el único, pues cada vez que Jordi Évole reemite el Salvados en el que salgo con él recorriendo Ranillas, siempre hay ciudadanos de pro que me ponen a parir por cenizo, malasombra, antiaragonés, trapalero y por no tener ni puta idea. Asumo tal visión de las cosas. Solo me extraña que a finales del 2012, con todo lo que hemos visto y lo que nos queda por ver, siga habiendo personas aparentemente juiciosas insistiendo en que las grandes transformaciones urbanas solo cuelan envolviéndolas en un gran evento e impulsadas por él.

¿Todavía estamos así? ¿Aún pensamos que el arreglo de las riberas, la nueva terminal del aeropuerto cesaraugustano, la Z-30, la Z-40, el puente del Milenio, la ampliación de la ronda Norte o el AVE no hubieran sido posibles sin una Expo Universal con su Pabellón Puente, su Torre del Agua, su azud, su telecabina y su canesú? ¿Continuaremos haciendo cuentas aparte, entre sonrisas cómplices, con la pasta que puso Madrid como si hubiera sido un extra ajeno a los impuestos que pagamos? ¡Virgen del Amor Hermoso, qué tragos y qué delirios!

Bueno. Les juro que fui, soy y seré contrario a este camelo de las expos, las olimpiadas, los forums (lo pluralizo en castellano para que se entienda mejor) y demás ferias de las vanidades. Eso es política de escaparate, estúpido alarde. Pensar que para dotar a Zaragoza de infraestructuras y equipamientos básicos era imprescindible quemar 700 millones adicionales en el recinto de Ranillas es simplemente demencial. Hombre... si al menos se hubiera hecho bien. pero no fue así. A la vista está.

La comparación entre Belloch (un alcalde activo pero disperso y sin estrategia) y Rudi (que se lució como alcaldesa pasiva e inoperante) nos coloca ante un dilema imposible. La alternativa a ambos hubiera sido un gestor eficiente y creativo, capaz de gastar con cordura, medir sus acciones y perseguir objetivos coherentes. Eso era (y es) lo que necesita Zaragoza. 



sábado, 13 de octubre de 2012

Peajes sin competencia... ¿y qué más? 20121013

Recordarán que el actual secretario de Estado de Infraestructuras, Rafael Catalá, dijo que no se puede desdoblar la N-II o la N-232 porque sería hacerles una competencia desleal a las autopistas de peaje que discurren en paralelo a dichas carreteras. Me ha extrañado que una declaración de principios tan contundente y significativa no haya tenido luego mayor repercusión. Porque tras ella hay una filosofía y unos criterios políticos que lo abarcan todo y a todo aspiran.

Si aplicamos la misma regla de tres que impide al Ministerio de Fomento competir con las concesionarias de las autopistas, el de Educación no debería hacerles sombra a los centros educativos privados ni el de Sanidad a las aseguradoras ni el de Interior a las empresas de seguridad, ¿no? La extensión de semejante criterio nos llevaría a invalidar las actividades del Estado (todas ellas), pues siempre podrían entrar en concurrencia con otras similares convertidas en negocio por compañías privadas. Éste y no otro es el gran paradigma del ultraliberalismo neocón: eliminemos lo público, dejemos todo en manos de los emprendedores y el que más pueda, capador.

Las concesiones de autopistas han sido prorrogadas en este país nuestro con una alegría extraordinaria y sin fijar contrapartidas para resolver problemas como los que se dan en Aragón en los dos ejes citados, auténticos puntos negros. Pero es que la participación de la enseñanza concertada en los presupuestos dedicados a educación no deja de crecer, y la paulatina privatización de los servicios sanitarios es también evidente.

El señor secretario de Estado no se salió por la tangente ante una pregunta incómoda (planteada por el diputado Chesus Yuste). Expuso con total naturalidad el programa de su partido. Pasa como con el menda ése (del PP también, vaya por Dios) que dijo lo de las leyes, las mujeres y la necesidad de violar a las unas y a las otras. Semejantes expresiones no son simples lapsos. Cuando salen de la boca de alguien (y más si se trata de un cargo público) es porque ya anidaban en su pensamiento. Hay gente que es así de carca, de inhumana o de borde. Una pena, sí. 

miércoles, 3 de octubre de 2012

Rudi se calla, Biel se la envaina 20121003

La presidenta de Aragón, Luisa Fernanda Rudi, no dijo nada fuera de lugar en la Conferencia de Presidentes. De acuerdo con las órdenes de la jefatura del Partido no objetó el proyecto de Presupuestos Generales, y fió a la discreción y el bien quedar cualquier posibilidad de que dicho documento mejore el trato a Aragón con un puñadito de euros más. Lo cual, desde luego, es cosa hecha. Quiero decir que, tras supuestas conversaciones y negociaciones, seguro que alguna partida reaparece o experimenta un ligero recrecimiento. Es el paripé habitual. Sólo que en el ejercicio 2013 la comedia va a ser más bien una astrakanada. Partiendo de un recorte del 30%, no hay arreglo posible por mucho que Rudi y Biel se esfuercen representando sus respectivos papeles. No engañan ni a los niños de pecho.

Lo de los Presupuestos está evidenciando dos cosas. La primera, que la política aragonesa ha dejado de ser una ficción de escaparate (¡ah, los días de vino y rosas!) para convertirse en una patética patraña sin disimulo posible (es lo que tienen las crisis). Comparar los discursos fundacionales del apaño PP-PAR con la realidad actual es un penosísimo ejercicio. La segunda, que esta Noble Tierra, carente desde hace lustros de una estrategia medio apañada, ni siquiera sabe qué debe pedir a Madrid. Y como ya tenemos AVE y ya pasó la Expo sólo nos quedan en el imaginario (además de autovías y desdoblamientos) el Pacto del Agua y la TCP: un anacronismo sin sentido y un imposible.

Los jefes, a lo suyo. Siempre podrán consolarse a la vista de que estos Presupuestos van a ser los del desastre definitivo. Niño Becerra y otros profetas del Apocalipsis se han tomado a chufla la previsión oficial de evolución de los ingresos, calculada sobre un decrecimiento del PIB del 0.5% que nadie se cree. Así pues, será preciso ajustar cuentas sobre la marcha y podar aún más cada partida. El 2013 ha de ser un año muy duro. En Aragón (donde acaban de caernos 2.470 parados más en septiembre), también. Con los Presupuestos encima de la mesa, Rudi se calla, Biel se la envaina y nosotros... no sabemos dónde meternos. 

domingo, 30 de septiembre de 2012

Montoro nos deja en pelotas 20120930

Por lo menos habrá algunos aragoneses que respirarán aliviados al saber que el Gobierno ha preparado unos Presupuestos Generales del Estado en los que Aragón apenas cuenta. Los vecinos de Biscarrués o de Murillo de Gállego sonreirán al enterarse de que su pantano no figura en el anteproyecto; los de Artieda se consolarán al comprobar cómo el recrecimiento de Yesa se ralentiza y apenas cuenta con una partidilla destinada a fingir que las obras siguen adelante. A esta gente, enhorabuena; al resto sólo cabe advertirle que vuelven los viejos tiempos: Aragón acumulará un nuevo déficit de inversiones públicas. A la postre, de todos los españoles somos los únicos que tradicionalmente ejercemos de tales por puro gusto, gratis o mejor todavía: pagándonos generosamente la cuota.

Se supone que la crisis ha mitigado la vieja pugna de las regiones (naciones, nacionalidades, comunidades, territorios... o como gusten llamarlas) por ver quién se lleva más trozo de la tarta presupuestaria. Pero la rebatiña continúa viva; en Cataluña ni les cuento. Madrid es España porque tiene la capitalidad y con ella los grandes centros de decisión públicos y privados. Valencia, porque ha pillado inversiones y aspira a tener más. Murcia vincula su españolidad al trasvase del Ebro (lo ha dicho Valcárcel una y otra vez). Navarra se guisa y se come lo suyo. Andalucía, Extremadura y Canarias están en el ajo reclamando a gritos solidaridad y ventajas. Pero Aragón siempre ha estado dispuesto a ser España sin exigencias ni reivindicaciones. La Tierra Noble es así de desinteresada.

Naturalmente, los gobiernos centrales cuentan con nosotros a la hora de ahorrar, y por eso el ministro Montoro nos ha dejado más tiesos que la mojama. Ayer hasta en el Pignatelli estaban abrumados por la situación. Al PP aragonés se le ha encogido la tripa al ver cómo se las gastan los suyos cuando de repartir se trata. Queda claro que durante la tramitación parlamentaria de estos Presupuestos se escenificarán mejoras para arreglar un poco el entuerto (pero poco, ¿eh?) y salvarle la cara tanto a Rudi como a Biel (cuyos acuerdos con el PP van desvelando una triste realidad). Pero que nadie espere maravillas. Las alegrías de finales de los Noventa y la primera mitad de la década pasada, cuando el AVE, la Expo y el buenismo zapateril nos dieron algunas alegrías, quedan ya lejos.

En estas circunstancias da risa oír hablar de la TCP, la reapertura del Canfranc o el desdoblamiento de la N-II y la N-232. Y más valdrá que Hacienda rectifique su error y reponga el Fondo Especial de Teruel, que si no Motorland se nos queda huérfano de padre y madre. Pero bueno... al menos nos quitamos de encima, un año más, los caros e inútiles pantanos. No hay mal que por bien no venga. 


jueves, 28 de junio de 2012

Plan de negocio... ¡Pues menudo plan! 20120628

De inmediato, el Gobierno tendrá que echarles a las concesionarias de las autopistas de última generación, buena parte de los cuatrocientos y pico millones que pretende ahorrar dejando a los pensionistas sin sus medicinas más básicas (siempre les quedará la tila, como avisa la ministra). ¿Y cómo puede ser que las citadas autopistas (en su mayor parte radiales desde Madrid) hayan generado un agujero de casi cuatro mil millones de euros y sus actuales ingresos apenas cubran el pago de los intereses correspondientes a tal cantidad? Pues miren ustedes, porque falló el plan de negocio. Resulta que se calcularon unos gastos que al final casi se duplicaron (algunas de las infraestructuras en cuestión acabaron con espectaculares sobrecostes) y se presumieron unos ingresos que se han quedado en menos de la mitad. El tinglado es manifiestamente insostenible, pero habrá que darle cuerda con el dinero que se pueda rapiñar a los abuelos achacosos. Es genial (y repugnante).

Bueno, lo cierto es que esas autopistas quebradas fueron financiadas por agrupaciones de bancos y cajas que metieron allí cientos y aun miles de millones. Consultoras y técnicos elaboraron proyecciones, expertos de las entidades financieras dieron el OK, las instituciones bendijeron el cacao, corrió el dinero, se cobraron comisiones... Ahora habremos de escotar para pagar aquella fiesta.

En los años de las vacas gordas se vieron algunos planes de negocio delirantes. El referido a Motorland, por ejemplo, era pura fantasía y sus previsiones no se han cumplido ni se cumplirán jamás. Las evaluaciones previas que llevaron al Ministerio de Fomento a construir el aeropuerto de Huesca fueron igualmente quiméricas. La Expo de Zaragoza o el fracasado desarrollo del barrio del AVE ni les cuento.

Pero la rueda sigue girando. Los hombres de Adelson buscan cuatro mil millones para financiar su Eurovegas. Han hablado, dicen, con bancos españoles. Echémonos a temblar.

Que cuatro listos hagan su negocio y los demás carguemos con la ruina subsiguiente no es plan. Algún día habrá que poner fin a este cachondeo. 

domingo, 17 de junio de 2012

Rudi, como Iglesias... pero sin dinero y en plan hueso 20120617

Lo malo del circo institucional aragonés es que no se supo gastar cuando había dinero y tampoco se sabe ahorrar, ahora que vienen las vacas flacas. El origen del problema es el mismo: no se sabe cuál es nuestra meta, a dónde vamos, qué queremos ser de mayores. Carentes de auténticos planes a medio y largo plazo (que no sean las rutinas habituales como la improbable Travesía Central del Pirineo, los inútiles pantanos y la inalcanzable recuperación de la construcción de viviendas como motor de la economía), los jefes viven a salto de mata. A la postre, Luisa Fernanda Rudi no deja ser una especie de Marcelino Iglesias, sólo que sin dinero y sin el buen rollito que se gastaba éste. Desde luego el que fuera prudente presidente jamás se hubiera metido a pisar los callos de Aragón entero con la indiferencia y la inconsciencia que se gasta la actual doña.

La ceguera estratégica se percibe en el conservadurismo barato de los dirigentes empresariales, en la perfecta mediocridad de los líderes sindicales y en personajes como el alcalde de Zaragoza, Juan Alberto Belloch, que lleva lustros con los ojos vendados tirando pelotazos a las cucañas y a ver si llueven caramelos. La evidencia de hasta qué punto caminamos sin rumbo está en el papel del PAR como hilo conductor de una era marcada por el oportunismo y las martingalas.

No hay pasta, digo. Normal, si tenemos en cuenta el desmadre habido y por haber. Vean la factura de los últimos días: dinero para tapar el agujero de PlaZa, dinero para hacer lo propio con el ídem de Aramón, diez millones de euros que ha costado el plan Red sin echar un solo de gramo de asfalto sobre carretera alguna (y el actual diputado regionalista Antonio Ruspira, padre del susodicho plan, viendo tranquilamente los toros desde la barrera), otros siete millones que han de irse en indemnizaciones a La Ambulancia Azul por irregularidades en la adjudicación de servicios que perjudicó a dicha empresa en beneficio de Ambuibérica (un tema feo donde los haya que los tribunales han zanjado condenando al Gobierno aragonés), una cantidad indeterminada (pero enorme) que va por cuenta del fracaso del cacareado plan de depuradoras (otro asunto PAR)... Por supuesto son temas que vienen coleando desde legislaturas anteriores, pero en todos ellos el PP o sus coaligados del Partido Aragónes tuvieron que ver en el pasado y siguen teniendo que ver en el presente. ¡Pero si el anterior responsable máximo de Aramón, Francisco Bono, es ahora consejero de Economía del Ejecutivo autónomo!

Así andamos, de la sartén al fuego. Eso sí, vamos a recortar en educación, en Universidad, en sanidad, en servicios sociales. ¡Y encima ésta es una de las comunidades españolas que más apañadas tiene las cuentas! Dan ganas de echar a correr.