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lunes, 12 de diciembre de 2016

Indiferentes ante la corrupción 20161212

Una noticia pierde impacto en proporción directa a las veces que es reproducida. No digamos en estos tiempos de hipercomunicación. Lo que se hace viral hoy se olvida mañana, no tanto porque la gente esté dispuesta a olvidar los niños refugiados que se ahogaron en las playas del Sur de Europa, las mujeres víctimas de la violencia machista o los civiles bombardeados en Alepo y Mosul, sino por la simple razón de que los mensajes se expanden y superponen a un ritmo exponencial, normalizando por saturación cualquier sucedido; incluso los más horribles.

Es lo que pasa en España con la corrupción. Juicios que se presumían espectaculares (la Gürtel, las tarjetas black, los ERE) acaban siendo un largo e indescifrable tostón. Mientras, aterrizan en los titulares el presunto fraude fiscal de los futbolistas, la financiación ilegal de las campañas llevadas a cabo por los partidos serios o la inaudita historia de ese padre que usó la enfermedad de su hija para levantarse (y pulirse) casi un millón de euros. Y además, en todas partes cuecen habas. Vean, si no, lo del exministro fracés condenado por esconder su dinerito en Suiza.

Así que la ciudadanía va encalleciéndose. Deja de leer artículos de fondo (donde, por ejemplo, se explica cómo se urdió la fusión-estafa de Caja Madrid y Bancaja, o la forma en que cuatro grandes bancos trucaban el euribor) y se limita a deslizarse sobre los titulares, cuanto más abracadabrantes mejor. Conclusión: todos somos sinvergüenzas en potencia y todos los políticos son iguales (de corruptos). Ciega generalización que es, precisamente, la que interesa... a los sinvergüenzas y a los corruptos.

Los más ardorosos defensores del establishment andan últimamente empeñados en reducir o eliminar la información sobre las cloacas del sistema. Y sacan en procesión la imagen de su martir, Rita Barberá. Se equivocan. Para los delincuentes (cada vez menos supuestos y cada vez más evidentes) que manejan el gran desorden mundial, nada mejor que viralizar la mierda. Así todo el mundo se acostumbra a su olor y su sabor. Y ni se entera.

miércoles, 26 de octubre de 2016

Ofensiva de la antipolítica 20161026

En eso sí que tiene razón la resabidilla vicepresidenta, doña Soraya: estamos bajo una intensa ofensiva de la antipolítica. Evidentemente. Las cosas han venido rodadas de tal manera que incluso los más respetuosos y moderados del Reino tenemos derecho a dudar de que el próximo gobierno sea legítimo al cien por cien. Bueno... yo admito tal legitimidad. Pero viendo que la investidura de Rajoy ha exigido tantos renuncios, manipulaciones y pactos contranatura, y asumiendo cuánto se ha degradado la calidad de nuestra democracia... tragarse el resultado final exige un enorme esfuerzo.

La antipolítica golpea sin piedad. Cuando los encausados en la primera vista oral por el caso Gürtel describen con absoluta naturalidad el pago (y cobro) de comisiones, los regalos a los políticos (del PP mayormente) y el amaño de grandes contratos públicos en los correspondientes ministerios. Cuando se sabe que el Banco de España dejó correr fusiones y salidas a Bolsa de cajas y bancos, sabiendo de aquello estaba reventado. Cuando nos cuentan cómo fue la juerga de las tarjetas black. Cuando las recalificaciones de suelo a la carta (aquí mismo, en Zaragoza) siguen estando a la orden del día.

Cuando un partido que ofrece una cosa en campaña hace lo contrario tras las elecciones. Cuando un secretario general elegido en primarias es derrocado tras una conjura palaciega. Cuando tenemos un sistema electoral proporcional pero en ocasiones ha de funcionar como si fuese mayoritario. Cuando se predica el respeto a las leyes, aunque con derecho a incumplirlas si así conviene. Cuando, tras predicar las listas abiertas y la libertad de conciencia de los diputados, se proclama el mandato imperativo. En fin...

Garzón, los retrocomunistas, los indignados supervivientes, los rastafaris e incluso los broncas del Bloque negro rodearán el Congreso, si pueden. Pero ellos, pobre gente, son ahora mismo irrelevantes. La antipolítica, la de verdad, la que ataca, está en la cúpula de la pirámide, viaja en avión privado, veranea en yate y ya no cree en la democracia.
 

jueves, 14 de abril de 2016

Ahora ya, ni me miro al espejo 20160414

Hubo una época en la que los días como el de ayer, al afeitarme, veía al otro lado del espejo la absurda imagen de un tipo afligido por las circunstancias políticas y económicas de su país. A veces, observaba en mi contrafigura el aire desconcertado de los gilipollas. Ahora no me miro al espejo. Y menos en una jornada como esta. El expresidente Aznar ha sido multado por Hacienda (setenta mil del ala y una complementaria por otros ciento noventa mil euros... el pajarito). El ministro Soria ha pasado de decir que lo de Panamá no y no, a precisar que no pero sí y finalmente (tras aparecer su firma en un documento que confirma lo que él niega) que sí pero no. Mario Conde ha ido al talego (pese a jurar por sus muertos que no trajinaba dinero del pellizco de Banesto, sino ¡de una herencia!). El alcalde Granada, autor de aquel breve poema sobre la elegancia de las señoras desnudas, ha sido pillado en un mal paso urbanístico... Huyo pues, cual Drácula, de las superficies capaces de reflejarme. Me río tontamente como una hiena a la que los leones dejaron sin almuerzo.

No escribiré sobre esta gentuza, me digo cada mañana. Pero luego la actualidad empuja sin compasión. No es sólo que estos o aquellos aparezcan en la cotidiana graduación de la academia del trinque. Es que sale Montoro a la palestra y achaca el incumplimiento del objetivo de déficit... al pago de los tratamientos para los enfermos de hepatitis C. O bien los portavoces del Gobierno de Aragón, con el presidente Lambán a la cabeza, se hacen los suecos o mienten sin cortarse un pelo cuando han de explicar por qué las organizaciones de discapacitados intelectuales y sus centros especiales de empleo están siendo abandonados a su suerte, de forma que pasan meses y meses sin que la Administración les pague lo que les debe.

No hay dinero, claro. No lo hay porque la delincuencia fiscal ha arraigado en la alta sociedad. Eso sí, los mismos que incumplen sus más elementales deberes ciudadanos nos dan lecciones de patriotismo, sea en versión españolísima o supercatalana. Que la bandera no quita la sociedad opaca. Monta tanto Pujol como Rato. 

miércoles, 17 de febrero de 2016

No se pierdan esa película 20160217

Seguro: La gran apuesta es una película que nadie se debe perder. No es la primera que relata la gran crisis financiera del 2008, pero tiene la ventaja de recrear con impresionante fidelidad el cúmulo de trampas, fraudes y mentiras oficiales que dieron lugar al crash, al rescate de los timadores por cuenta de todos, a la consagración de la economía de casino como ortodoxia inapelable y al inicio de una nueva era histórica (que algunos pretenden poshistórica). Sí, esa era en la cual la democracia política debe rendirse sin condiciones a la delincuente audacia de los brokers y al dictado de las corruptas burocracias que manejan, por cuenta de aquellos, las más altas instituciones estatales o supraestatales.

La gran apuesta explica con irónica precisión cómo los fondos hipotecarios evolucionaron hasta convertirse en el gran juguete (¡El Dorado!) de los inversores profesionales. La banca internacional, los presuntos reguladores, las agencias de calificación, los medios de comunicación especializados... todos se confabularon para vender productos más y más tóxicos, inflando una burbuja financiera e inmobiliaria increíble. Estamos hablando de Estados Unidos, pero lo que se cuenta es clavado a lo sucedido en España: la expansión insensata de las hipotecas basura, el incremento desbocado del precio de la vivienda, las derivadas y las subprime. Ahí salen todos: J.P. Morgan, el Deutsche, Lehman&Brothers, Standard&Poors... Pongan en su lugar Caja Madrid-Bankia (o la CAI), otras cajas y bancos españoles, Deloitte y demás... O al Banco de España y la Comisión Nacional del Mercado de Valores en vez de la Reserva Federal. Clavado. Por supuesto, allí y aquí, el sistema se rescató a si mismo socializando las pérdidas en plan bestia. Sin complejos.

Desde entonces, la impunidad ha permitido a los estafadores seguir en lo suyo. Así, cuando se aproxima otra recesión, podemos estar seguros de que quienes cortan el bacalao seguirán aumentando sus astronómicas cuentas corrientes. Los fondos buitre reciclan con fabulosos beneficios los restos de cada naufragio. Y nosotros salimos del cine estupefactos. 

miércoles, 1 de julio de 2015

Los 'criminales' y sus últimos jefes 20150701

El otro día, al entrar a una reunión, la directora del FMI saludó a Varoufakis, el ministro griego: "Hola --le dijo--, soy la jefa de los criminales". Christine Lagarde acusaba así recibo de anteriores declaraciones del heleno contra la supraentidad financiera, la misma que ahora se afana en estrangular y destruir a Grecia, tal vez para sostener su fama de arruinapaíses y seguir inspirando terror a los pobres del mundo.

Lagarde está hoy imputada en Francia porque, siendo ministra de dicha nación, autorizo la entrega-regalo de 403 millones de euros del erario al empresario Bernard Tapie, amigo del entonces presidente Sarkozy (sí, el que vino el lunes a predicar contra el populismo en el Campus FAES). No obstante, sus abogados (los de Christine) han explicado que ésta puede seguir al frente del FMI porque sólo está acusada de negligencia, no de estafa mediante banda organizada. Ojo, ¿eh?

La negligente dama sustituyó a su vez al frente del FMI a Dominique Strauss-Khan, acusado de violación en Estados Unidos (luego compró la retirada de cargos) y después juzgado por proxenetismo (y declarado inocente in extremis) en relación con un feo asunto de orgías organizadas por el crimen organizado. El bueno de Strauss-Khan fue siempre esclavo de esa entrepierna suya tan revoltosa. Era fácil, según se ve, conquistar su beneplácito, chantajearle o montarle una provocación destructiva por el simple procedimiento de echarle una o varias señoras que supieran tocarle la tecla. La carne es flaca, ya se sabe.

Y antes del bueno de Dominique, el Fondo fue administrado por... ¡Rodrigo Rato!, nuestro vicepresidente y ministro de Hacienda en la era aznarí.. Desoyó las advertencias relativas a la crisis financiera del 2007 y más tarde alegó motivos familiares para dejar el puesto, volver a España, convertir Caja Madrid y la valenciana CAM en Bankia, sacar el tinglado a Bolsa, timar a los inversores y hacerse multimillonario y buen cliente de la banca suiza.

Esta gente manejó y maneja el llamado rescate de Grecia. Su criterio, dicen los ortodoxos, es la pura verdad revelada ¿En qué estaría pensando Varoufakis al llamarles criminales?

JLT  01/07/2015

miércoles, 29 de abril de 2015

Rato y Montoro: dos caras, misma moneda 20150429

Hay varias interpretaciones. La de quienes argumentan que Rato ha sido objeto de un linchamiento virtual que rompe con las garantías atribuibles a cualquier ciudadano. La de otros que culpan de la jugada a Montoro, quien se habría dejado llevar por el entusiasmo, estirando más allá de toda lógica su afición a usar el cargo de Gran Hermano fiscal para jorobar a adversarios o desafectos de toda naturaleza. La de los aficionados a teorizar conspiraciones, que convierten a ciertos inspectores justicieros o políticamente interesados en actores principales de la detención del pobre Rodrigo. La que mezcla todo en un rompecabezas de conjuras, odios personales, guerras internas en el PP, trapisondas y actuaciones dudosamente legales... En cualquier caso a mí me cuesta mucho ver a Rato como víctima. Me pasa lo mismo con los Pujol, Blesa, Chaves, Griñán o Bárcenas (cada cual por la parte que le toca). Porque al margen del vaivén judicial (el laberinto, en cuyos vericuetos los españoles comprueban cuán desiguales son ante la ley), existe ya suficiente carga de prueba para deducir que los citados presuntos se han hecho ricos o han permitido el enriquecimiento de sus amigos y conmilitones... a nuestra costa.

Rato y Montoro son dos caras de la misma moneda. Aquel pillando cacho y sembrando ruina por donde pasaba, este utilizando la Agencia Tributaria como instrumento de sus manejos tras haber dictado una amnistía fiscal de escandalosas consecuencias. Sus peripecias son, ante todo, la clamorosa evidencia de que vivimos en una democracia de muy baja calidad.

Saber que en España se roba a mansalva... y que tal robo solo se conoce cuando a alguien le interesa. Ver cómo los jueces y los fiscales regatean los casos más complicados para no meterse en líos. Comprobar que ciertos imputados se van de rositas por haber prescrito su presunto delito (los últimos, varios beneficiarios de las tarjetas black de Caja Madrid). Enterarse de que las fianzas en la salida a bolsa de Bankia han sido objeto de una reducción prodigiosa... Todo eso convierte en víctima real a la ciudadanía. Nos las dan por todas partes.

viernes, 24 de abril de 2015

¿Caiga quien caiga?... Vamos, hombre

Si no he entendido mal, España tiene mogollón de pasta en Suiza (20.000 millones, que se sepa) y a su vez recibe enormes cantidades procedentes de Luxemburgo (país que, por ejemplo, se lleva la palma a la hora de invertir en Aragón). Pero, claro, nadie se cree que ese trasiego de dinero calentito, oscurito, guarrito y defraudadito tenga que ver con actividades productivas, ni pueda ser atribuido así, en plan colectivo y total, a los países por los que viaja en su ir y venir. Estas millonadas son de unos cuantos afortunados y los negocios con ellas relacionados (especulación financiera, jugadas en la renta variable, movimientos de blanqueo) nada tienen que ver con esa economía a escala familiar, que nos suelen presentar como paradigma de la ortodoxia. La ortodoxia, en realidad, es la norma que se impone a la mayoría para sacarle la tela por las buenas, pero está a años luz de las prácticas habituales entre las auténticas clases altas. La inmensa mayoría, ¡ay, madre!, ni tenemos cuentas en Suiza ni recibimos legados multimillonarios ubicados en paraísos fiscales ni podemos eludir al fisco ni nos hemos acogido a la amnistía fiscal.

No nos beneficiamos de grandes subvenciones. No pillamos los macrocontratos públicos. No hemos recibido créditos privilegiados por parte de las antiguas cajas de ahorro. No jugamos con ventaja a la Bolsa, conociendo con antelación movimientos que alterarán las cotizaciones. No tenemos ni puta idea de nada... Hasta que un día la cuerda de los de arriba se rompe por lo más flojo y entonces atisbamos (por un momento y de manera muy parcial) la verdad de la vida.

Ahora, el Gobierno pretende que se está luchando contra la corrupción y el fraude, caiga quien caiga. Pero eso no se lo creen en España ni los niños pequeños. Estamos viendo que la Lista Falciani o la nómina de los amnistiados por Montoro sólo son la obscena punta del iceberg. Y que el secreto (invocado hoy como dogma legal) impera e imperará para evitarnos el disgusto de conocer toda la realidad... Así como para proteger a quienes no han de caer, porque están demasiado altos y son demasiado poderosos. 

lunes, 30 de marzo de 2015

Atrapados por la angustia y la injusticia 20150330

Hay mucha gente pillada en hipotecas-trampa, amenazada por el desahucio (eso, si no ha sido desahuciada ya), asustada, hundida, humillada. Hablo de personas que por un momento tocaron la esperanza y la ilusión con la punta de los dedos, justo antes de verse arrojadas al pozo de la pobreza y revelárseles con total crudeza hasta qué punto habían sido engañadas.

Conozco el caso de un grupo de familias (muchas de ellas inmigrantes), que en su día, cuando el negocio inmobiliario iba como un tiro, fueron convencidas de que era factible adquirir un piso mediante una hipoteca cuyo coste mensual sería "equivalente a un alquiler". En las diversas oficinas de Caja España se les dio todo tipo de facilidades. Y ni el hecho de que la mayoría de ellas tuvieran unos ingresos precarios o careciesen de la más mínima formación fue obstáculo para firmar los créditos pillando avalistas al vuelo (los cuales, a su vez, tampoco eran conscientes de dónde se metían). Por supuesto, dichos créditos estaban cuajados de cláusulas abusivas.

Luego llegó la crisis. Los beneficiados con aquellos préstamos se quedaron sin trabajo o vieron reducirse sus magros ingresos, empezaron a sufrir cada fin de mes cuando llegaba la hora de pagar la hipoteca... y al final se derrotaron o pidieron un poco de clemencia para no quedarse en la calle. Para entonces Caja España había sido recogida por Caja Duero, que luego se fusionó con Unicaja en el Banco Ceiss. Las oficinas de Zaragoza fueron cerrando. Ya sólo queda una, cuya clausura también es cosa hecha. Así que quienes se han quedado colgados con su crédito van pidiendo, por favor, que les den alguna salida, que no vendan su préstamos a un fondo buitre (cosa que ha empezado a suceder), que les fijen algún interlocutor... porque llevan diez años pagando intereses y todavía tienen pendiente el principal de la deuda. En los próximos días les dirán algo. Y a eso se aferran. Mientras, sus concentraciones y protestas les han acarreado sucesivas denuncias y multas gubernativas "por desobediencia a la autoridad".

sábado, 21 de marzo de 2015

Ministros sobradamente sospechosos 20150321

Hemos pasado de puntillas sobre ese pufo que el actual ministro de Sanidad, Alfonso Alonso, le coló al Ayuntamiento de Vitoria cuando era su alcalde. A la postre, alquilar un local por cuenta del municipio pagando de renta mucho más de lo que había costado tal inmueble podría ser un simple pecadillo, un despiste o una concesión a los usos habituales. Sin embargo, ahora empieza a resultar insufrible el tejemaneje espectacular (en el sentido literal del término, que tanto se usa en vano) que se lleva entre manos el ministro de Hacienda, el terrible Cristóbal Montoro, a costa de la Inspección y la Oficina Antifraude dependientes de su departamento. Esto pasa de castaño a oscuro, incluso en ese Madrid donde presidentes, áticos, policías, chanchullos, lideresas, grabaciones, filtraciones y pitorreos se suceden sin solución de continuidad y sin mayores consecuencias. Incluso en una capital y un Reino donde el llamado Banco de Madrid fue entregado alegremente a la Banca Privada de Andorra junto con los fondos de inversión de otras dos entidades intervenidas, y ahora, cuando el montaje se ha ido a cascarla por orden de los Estados Unidos de América (que si no dan el toque los yanquis, de qué), resulta que nadie se acuerda cómo y por qué fue aprobada aquella operación. Ya les gustaría saberlo a los ahorradores corrientes y molientes que se han visto pillados de repente en este corralito a la española.

El jueves, los colegas Lola Ester, en este diario, y Manuel Jabois, en El País, escribían sobre los amigos, colaboradores, hermanos y demás familia que rodean desde hace años a Montoro, sea en sus actividades privadas, sea en las públicas. Sin que a veces se sepa dónde empiezan unas y dónde acaban otras. Esta red se ha hecho cargo de los organismos más sensibles de Hacienda para proteger a los amigos y jorobar a los adversarios. Ahí se coció el alucinante argumentario según el cual las donaciones al PP han de tener la misma categoría fiscal que las recibidas por Cáritas. El escándalo se cuece en lo más selecto y hondo de las cocinas del Estado. ¡Hacienda, nada menos! Pero sigue sin pasar nada.


JLT  21/03/2015

viernes, 27 de febrero de 2015

Goya nos vuelve a retratar 20150227

Irrito a mis lectores de derechas, decepciono a no pocos de izquierdas, descoloco a los de centro, mosqueo a los aragonesistas y cabreo a los españolistas. Por ello suelo usar a menudo expresiones como "con el debido respeto", "ya disculparán" o "sin ánimo de ofender". No es sarcasmo; solo pretendo suavizar las tensiones. En todo caso, hay algo que aliviará los enfados de quienes me ven como un tipo negativo, engreído y faltón: en realidad mi influencia sobre los acontecimientos es muy escasa... tirando a nula. Les voy a poner un ejemplo descafeinadito, para evitar sofocos: el asunto de Goya y su fallido museo (bueno, digo fallido en su versión más ambiciosa y de iniciativa pública).

Ocurrió un día que el entonces presidente de Aragón, Santiago Lanzuela, inspirado por Manuel Pizarro, a la sazón jefe de Ibercaja, salió al ruedo anunciando la creación de un Espacio Goya, lugar donde se concentraría la obra que hay en Aragón del gran pintor y la que pudiera ser importada, junto con trabajos de artistas precursores o de otros posteriores influenciados por don Francisco. Cierto es que el tema se planteó con poca ambición y sapiencia, pero yo lo jaleé, encantado además de coincidir con personas tan señaladas y tan de orden.

Lo de Goya era de cajón. No hay aragonés más universal ni otro reclamo posible en el exterior. El Espacio (mejor el Museo) era un objetivo irrenunciable. Pero, claro, el proyecto tenía que lidiar con los intereses, las envidias, los personalismos y todos los vicios regionales. Pronto se supo que algunas entidades propietarias de obra goyesca no la soltarían ni a tiros (por ejemplo la Iglesia Católica). El Gobierno de Aragón, no obstante, se puso a intentarlo (ya era presidente Marcelino Iglesias). Se desalojó la Escuela de Artes y Oficios para instalar allí la cosa... Y luego todo se fue quedando en nada. Mientras, nos entreteníamos con lo de Gran Scala y otras idioteces.

Ahora, Ibercaja (que ya vio en Goya el principal activo de su Museo Camón Aznar) ha decidido adueñarse de la marca. Nadie podrá reprochárselo. Una vez más se ve quién templa y quién manda. Y aquí, un servidor, con un palmo de narices. Como les dije.

miércoles, 25 de febrero de 2015

Y a pagarlo entre todos... ¡Por supuesto! 20150225

Han condenado a Pinilla en una de las varias causas que tiene pendientes. Como la cosa iba de prevaricación y el Ayuntamiento de La Muela era responsable subsidiario, el citado municipio tendrá que apoquinar 4,7 millones (y ya debe más de 13). Al final, siempre toca pagar... a los paganos. Recuerden, si no, aquel debate sobre el estado de la nación en el que Pedro Sánchez le reprochó a Rajoy los tres mil y pico millones (más o menos, pues la cuenta es un barullo) a que ascenderá la indemnización por el fiasco del Castor. Y el presidente le replicó al otro: "Oiga, pero si eso del Castor lo aprobaron y pusieron en marcha ustedes...". Los dos tenían razón, claro. Aún podían haber recordado que el fracasado (por peligroso) almacén submarino de gas formó parte de la ortodoxa política europea, o que su adjudicatario fue Florentino Pérez, pobre hombre.

Todo sale de los bolsillos del contribuyente de a pie: del asalariado bajo estricto control y de aquellos empresarios o autónomos que llevan las cuentas claras. Los demás, ya se sabe... Pagamos 88.138 millones de rescate bancario (de los cuales Eurostat ya da por perdida la mitad). Pagamos también unos cuantos miles de millones, en beneficios fiscales para las grandes compañías que han adquirido sociedades extranjeras. Pagaremos las fianzas civiles de Bankia y las compensaciones a sus accionistas, o el rescate (¡otro más!) de las autopistas madrileñas, o muy probablemente las pérdidas de los grandes inversores en energías renovables (que el actual Gobierno ha querido hundir porque lo suyo es nuclear, por supuesto)... No sigo con la lista, es interminable.

Pero no me resisto a recordar esa otra que acabamos de pagar: la privatización del 49% de Aena. Una operación en la que pusieron un precio a las acciones muy por debajo del valor de la empresa... y luego las vendieron a los grandes inversores, mientras para los pequeños ahorradores sólo quedaban algunas migajas. Puestos en cotización, dichos valores subieron un 30% en dos jornadas. Gran beneficio para los amigos del Gobierno. Una vez más, por cuenta de todos. 

viernes, 5 de diciembre de 2014

Que en Podemos vayan tomando nota 20141205

Lo de que a Errejón, el de Podemos, le hayan suspendido su eventual contrato en la Universidad de Málaga (mientras se dilucida si lo cumplió adecuadamente) tiene dos lecturas.

Por un lado resulta demencial que un contrato por obra y servicio con un sueldo mensual neto de mil doscientos euros al mes levante tanta polvareda, ocupe titulares en la primera página de los diarios o sea la segunda noticia de la crónica política del Telediario de TVE. Todo eso mientras se desvela la presunta manipulación de las cuentas de Bankia (primero Rato, luego Goirigolzarri), donde ha sido preciso meter más de 20.000 millones de euros a cuenta del contribuyente. En el país de las grandes redes de corrupción, de los oligopolios rampantes, de las comisiones bajo mano, las cuentas en Suiza, los ERE fraudulentos y las puertas giratorias, darles cancha a las presuntas incompatibilidades en que pudo incurrir Errejón exige una delirante sobreactuación.

Pero hemos de suponer que los jóvenes y brillantes universitarios que integran la cúpula de Podemos ya se llevaban por delante que, al dispararse sus expectativas electorales, los agentes de la malvada casta les pondrían bajo el microscopio, les buscarían la más diminuta verruga y les arrastrarían al barro. Es de libro. Más cuando el novísimo partido ha ganado terreno con inusitada rapidez... como radical alternativa a la corrupción y las miserias características de la vieja política. Así que ahora, a Iglesias y los suyos les toca dejarse de victimismos y desplantes. Deben autoexaminarse, explicarse, mantener una absoluta transparencia sobre sus propios actos y aprender que la vida es muy dura y que el sistema no va a permitir que nadie asalte su cielo así como así.

Entrar hoy en política se ha puesto carísimo. Quien aspire a darle la vuelta a la tortilla tendrá que llegar más limpio que una patena y estar dispuesto a soportar y afrontar lo que le echen encima. Que tomen nota en Podemos. Si cuando aún no son sino una tendencia en los sondeos ya les están metiendo caña, ¿qué pasará en el caso de que logren el gobierno de alguna institución? Pues eso. 

miércoles, 26 de noviembre de 2014

Podemos y Cataluña, las bestias negras 20141126

España, según la versión oficial, se está convirtiendo en una de las locomotoras europeas, es la admiración de los organismos internacionales y cabalga a lomos de una recuperación económica tan espectacular como asombrosa. Cualquiera que niegue esta descripción o admita la posibilidad de que en las próximas elecciones no se sostenga el régimen de partido hegemónico es un loco, un peligro andante y un radical. Junto al silente Mariano, cuya táctica elusiva ha convertido la acción política en mera política de comunicación positiva, se alinean los gestores de los bancos y las grandes compañías, los amos del dinero, los multimillonarios impasibles. La estabilidad es esencial, dice González, el del BBVA. El bipartidismo es bueno, remacha Alierta. Todos se apuntan al clamor antiPodemos que galvaniza al sistema y, de rebote, incluso zarandea al socialista Pedro Sánchez (cuando autocritica el artículo 135 de la Constitución reformada) o al mismísimo papa Francisco (cuando denuncia las políticas sociales de la UE).

Pero Podemos es la réplica a esa realidad que la versión oficial niega: el empobrecimiento, la desigualdad, la estabilización del desempleo y los sueldos inferiores a los mil euros, el incremento constante de una deuda impagable y en buena medida ilegítima... Y ocurre que la histérica reacción de los voceros sistémicos ante la pujanza de Iglesias y los suyos colabora (según todas las encuestas) a impulsarlos a la primera posición en las preferencias electorales.

Ocurre lo mismo con Cataluña. Está claro que el independentismo no ha logrado (aún) arrastrar a la mayoría social. Pero la cerrazón de Rajoy, su falta de visión a la hora de afrontar el problema y la victimización de Mas juegan a favor de los nacionalistas. El president y líder de CiU ha salvado el culo (político) gracias a la torpeza del Gobierno central. Esquerra sigue fuerte. PP y PSC-PSOE están desapareciendo de la escena política catalana.

Al final, será Mariano (junto a los gonzález y aliertas) quien acabe tropezando, a la vuelta de la esquina, con esa realidad que intentan exorcizar: la locomotora ha descarrilado. 

viernes, 7 de noviembre de 2014

Esfuércense un poquito, por favor 20141107

Según la correspondiente comisión de investigación de las Cortes aragonesas, en la CAI hubo falta de control, dejación por parte del consejo de administración y una pésima gestión. De cajón, ¿no? Si aquella caja se vino abajo sería, en verdad, porque fue muy mal gestionada. Y si nadie detectó lo que estaba pasando, sería también porque fallaron los controles más elementales. Para llegar a semejantes conclusiones no hacía falta darle muchas vueltas al tema. Se suponía que las averiguaciones parlamentarias detectarían responsabilidades políticas con nombres y apellidos y permitirían radiografiar la degeneración de una entidad financiera saqueada impunemente por su cúpula directiva mientras instituciones y consejeros tancredeaban alegremente. ¿Entonces? Esto ha sido como la primera reacción del Ayuntamiento de Zaragoza ante las alusiones del ciudadano Mayayo sobre las obras del tranvía: estudiar una posible querella contra el denunciante. Hombre, antes habría que abrir una investigación, saber exactamente a qué se refiere el declarante, auditar las cuentas... en fin, lo normal en un caso así. Pero, claro, aquí ya nada es normal.

¿Y qué me dicen de las enmiendas que PP y PAR están colándole a la futura ley aragonesa de la función pública para blindar los ascensos de aquellos funcionarios asignados a puestos de libre designación? ¿Y del famoso programa informático para la gestión de los institutos de Secundaria, que sigue sin funcionar tras haber costado una fortuna? ¿Y de la prórroga a discreción del transporte sanitario, cuando debía haber sido objeto de un nuevo concurso hace años?

Ya pueden decir misa las encuestas del mismísimo CIS, que la gente del sistema no está dispuesta a esforzarse lo más mínimo en invertir el rumbo de las cosas. La regeneración es papel mojado. Los escándalos no cesan. Los expertos del BBVA dan por hecho que la recuperación dejará un paro estructural del 18% (ahí es nada). Pero Cospedal ha salido a la palestra para proclamar que Podemos es un peligro para la democracia. Y se habrá quedado a gusto, la... individua. 
 

lunes, 20 de octubre de 2014

Nos estamos dando cuenta de lo que pasa 20141020

Tienen razón quienes advierten de que el escándalo de las tarjetas black es una mera anécdota si lo comparamos con situaciones mucho más importante e impactantes que se dan sin que el grueso de la opinión pública les preste atención o las llegue a entender. Pero, claro, asomarse a los gastos personales de los guajas que se beneficiaron de los incentivos de Caja Madrid no solo tiene su morbo, sino que además permite comprender la naturaleza de un sistema podrido. La gente de a pie se hace a la idea si le cuentan de banquetes, hotelazos, compras a tumba abierta, consumos en boites, clubs o pubs a las tres de la tarde (Rato), cacerías en Sudáfrica (Blesa, que luego fardó de haberse cargado a una cebra, que viene a ser como salir al monte y matar a un pobre burro)... porque todo eso es perfectamente descifrable. Mucho más que apaños milmillonarios, como el que ha beneficiado fiscalmente a grandes compañías del Ibex cuyas expansiones internacionales fueron subvencionadas sin más por el Gobierno con el dinero de todos. O la indemnización que, a propósito del fracasado Castor (el almacenamiento submarino de gas suspendido porque provocaba terremotos), va a recibir la concesionaria.

En todo caso, los palos de miles o cientos de miles de euros, que tanto indignan a la ciudadanía, son el síntoma de la maligna enfermedad que acaba machacándonos miles de millones. Caja Madrid-Bankia terminó costándonos 22.000 millones. Y los responsables se ven pillados por vez primera... por 300.000 o 400.00 euros. Pero es obvio que esta última cifra es el símbolo que identifica la primera. Más aún: el hecho de que parte de los tarjeteros fuesen, por un lado, personajes que han ocupado altas responsabilidades en la gestión económica del país (¡y cómo discurseaban sobre la necesidad de apretarse el cinturón y la insostenibilidad de los servicios públicos!), o por otro gente falsamente comprometida con la defensa de los intereses populares ilustra a la perfección sobre el carácter estructural de la crisis. Que no es solo económica, sino política y moral. Ya nos damos cuenta. 

viernes, 17 de octubre de 2014

Duro con todos... menos con los míos 20141017

Oí la otra noche al presidente de los empresarios madrileños, Arturo Fernández, afirmar muy serio que sí, que lo de las tarjetas black ha sido un escándalo. ¡Pero sí él manejó una, y con ella se pagaba supuestas comidas en sus propios restaurantes! Bueno... nadie dijo que la coherencia intelectual fuese una virtud universal. Caben las excepciones, y el tal Fernández (como su cuñao Díaz Ferrán) es una de ellas. Así lo deben entender los asociados a la CEIM, porque en reciente reunión, lejos de mostrarle la puerta le pidieron en masa que siguiera siendo su líder... al menos hasta que pueda retirarse con honor.

La patronal arropa a los suyos. El Círculo de Empresarios de la misma Madrid que nos mata, no parece indignado con las declaraciones de su presidenta en relación con las trabajadoras en edad fértil. En el Colegio de Economistas de la supercapital únicamente algún colectivo progresista ha reclamado la destitución del presidente, Juan Iranzo, y del tesorero, Estanislao Rodríguez-Ponga, otros dos de la Banda de las Tarjetas. El primero de ambos declara a quien le quiere oír que las black eran apenas un incentivo, una especie de propina para vips. Y ahí se planta el menda, el mismo que desde hace años viene apareciendo en las tertulias del TDT Party afeando al personal de a pie haber vivido por encima de sus posibilidades. Qué tío.

Mano dura con todos... menos con los míos. En las dos grandes centrales sindicales (bueno, lo de grandes es un decir) siguen de secretarios generales, Méndez y Toxo, después de toda la mierda que ha caído y cae sobre ambas organizaciones. Increíble.

En las finanzas, en la política, ¡en el fútbol! Los actuales propietarios del Zaragoza lloran por las esquinas, porque Hacienda les aprieta las tabas y Anticorrupción investiga presuntas compraventas de antiguos partidos. ¿No hay otros equipos en idéntica circunstancia?, se preguntan en un guiño explícito a los sentimientos de la afición. ¿Por qué no les meten caña a ellos? Por supuesto, queda implícito que lo de cumplir con el fisco es un asunto menor. Además, ya pagamos impuestos los mindundis, ¿no?

JLT  17/10/2014

jueves, 9 de octubre de 2014

Bajo el imperio de la ley... del embudo 20141009

Mientras el Gobierno intenta demostrar que lo del ébola fue exclusiva culpa de la enfermera contagiada... mientras un líder histórico del sindicato minero de UGT se cae de la peana... mientras el exjefe de la Casa Real, Rafael Spottorno, se ve salpicado por el escándalo de las tarjetas black (223.900 euros, pilló el que fuese mano derecha de Juan Carlos I), llega el Tribunal Superior de Justicia de Madrid y condena al juez Elpidio Silva a 17 años de inhabilitación por ordenar el ingreso en prisión de Miguel Blesa, el expresidente de Caja Madrid, y de Gerardo Díaz Ferrán, el expresidente de la CEOE y del grupo Marsans. Poco después, el tal Blesa era imputado (una vez más) por otro juez en relación con las ya citadas tarjetas. Al tiempo, ufano por las felicitaciones que dice haber recibido de los otros mandamases de la UE, Rajoy proclama sin parar que España está bajo el imperio de la ley. Dura lex, sed lex. La ley del embudo, naturalmente.

El caso de Elpidio nos ilustra sobre la esquizofrenia que rodea el manejo de la ley en este país. Porque quizás este juez sea un friki, pero Blesa es un sujeto absolutamente sospechoso, y la carga de prueba que se acumula contra él (por delitos de toda condición) resulta abrumadora. Así que, aunque solo fuese por guardar las formas, el tribunal madrileño tendría que haber fallado de otra manera (tal y como ha razonado su propio presidente en un voto particular). Condenar a Silva a pagarle una indemnización de 10.000 euros ¡a Díaz Ferrán! es ridículo y contrario al más elemental sentido común. Convertir a dicho individuo y al otro menda, el banquero del PP, en víctimas de una persecución inquisitorial parece un chiste, visto lo que estamos viendo y sabiendo.

¿Qué ley es esta? ¿La que deja al alicantino Fabra en la calle a la espera de que le indulten? ¿La que ha convertido el caso Gürtel en un laberinto indescifrable? ¿La que asume la amnistía fiscal de Montoro, vendiendo la impunidad a un baratísimo 10%? ¿La que interpreta la Constitución a conveniencia? ¿La que desahucia a los pobres y mima a los ricos?... Venga, Mariano, no nos vengas con milongas.

JLT  09/10/2014

martes, 7 de octubre de 2014

A todo se acostumbra uno, incluso a lo peor 20141007



Los viajeros que vuelven de México cuentan cómo aquel país permanece sumido en un perpetuo baño de sangre (acaban de descubrirse las fosas comunes donde policías de Iguala, en Guerrero, quemaron y enterraron a decenas de estudiantes de Magisterio). Pero describen también, con notable espantoso, la progresiva insensibilización de aquella opinión pública, que recibe las noticias más horribles con un aparente fatalismo fruto del hastío, el miedo y la impotencia. Ya se sabe: a todo se acostumbra uno, incluso a lo peor. España, por suerte, no tiene que hacer frente a ninguna forma de guerra híbrida de baja o media intensidad (aquí, la obvia presencia del crimen organizado aún es bastante discreta); sin embargo, fenómenos tan perturbadores como la corrupción (en la política, en las actividades económicas o en el deporte profesional) han generado entre nosotros enorme tolerancia. No se trata solo de que la gente trague con las sinvergonzonerías que conoce a diario (aunque no han faltado casos de evidente complicidad social); me refiero más bien a esa forzada resignación a la mexicana. Sencillamente, la ciudadanía se inhibe mientras maldice para sus adentros.

La revelación del millonario mamoneo (tarjetas black) que se trajeron entre manos directivos y consejeros de Caja Madrid nos ha cogido con la conciencia encallecida. ¿Debería impresionarnos que entre los implicados esté el último jefe de gabinete de Hacienda? ¿Y el exministro socialista?, ¿y el jefe de la patronal madrileña?, ¿y Benito, el de Comisiones? ¿Tendría que impactarnos en diferido recordar que el breve encarcelamiento de Blesa, el banquero del PP, acabó con el procesamiento... del juez (un majara, claro) que se atrevió a ordenar tal medida? A estas alturas, casi que no.


Nuestro lindano, el contagio por Ébola de la enfermera que cuidó al misionero, la compra-venta de partidos de fútbol, el cleptopujolismo, los mil y pico millones que nos costará el fiasco de los depósitos naturales de gas en el Mediterráneo (Castor)... Todo cae sobre nosotros como una sucia y espesa lluvia. Y ya ni nos molestamos en abrir los paraguas. Para qué. 

jueves, 11 de septiembre de 2014

Bajas y altas en la 'marca España' 20140911

La muerte de Emilio Botín ha recibido un tratamiento informativo propio de los jefes de Estado. TVE le dedicó ayer un apoteósico Telediario, en el que salieron todos los portavoces oficiales identificando al finado con la marca España (sólo Cayo Lara negó tal aserto). Perturbadora situación. En realidad, del presidente del BSCH se pueden decir muchas cosas: que cogió un pequeño banco regional y lo convirtió en uno de los más poderosos de Europa y del mundo, que tenía un olfato impresionante para los negocios, que supo usar a los políticos con habilidad inaudita (les daba coba, les echaba la culpa de la crisis... o les metía en su Consejo de Administración, donde hay actualmente dos ministros de Aznar y algún exalto cargo socialista), que deja una herencia incalculable (parte de la cual sigue a buen recaudo en Suiza, tras haber sido legalizada mediante un acuerdo multimillonario con Hacienda), que tuvo sus pequeños encontronazos con la Ley pero salió siempre bien librado (y aunque le condenaron a Sáenz, su consejero delegado, ya salió al quite Zapatero con un oportuno indulto), que fue sin duda el miembro más famoso de una larga y extensa familia integrada durante cuatro generaciones en el núcleo duro (y luego en la misma cúpula) del auténtico poder hispano... Oligarquía financiera (también terrateniente) de libro. Descanse en paz.

Diga lo que diga el de IU, creo que Botín (¡oh, ¡qué apellido tan propio!) sí ha sido un hito de la marca España. Su figura ha simbolizado el éxito, medido en miles de millones de euros. Un éxito total, incontestable y jamás sometido a las revisiones que, en un momento dado, pueden desequilibrar a quienes parecían poderosos pero sólo lo eran de momento (aquel Matas, ese Bárcenas, este Pujol). España eterna.

La marca tuvo ayer una baja... y un alta: Cañete lo ha logrado. Será comisario de Energía y Clima en el Consejo de Europa. ¡De Energía y Clima! Caben al respecto dos reflexiones: a) el bueno de Rajoy ya ha recibido su premio, y b) ¡qué idea tendrá la UE de la planificación energética y del cambio climático... para responsabilizar de tales asuntos a semejante individuo!

viernes, 5 de septiembre de 2014

Exabruptos y reflexiones acerca del 'caso Pujol' 20140905

Dije aquí que las cuitas fiscales de Jordi Pujol y su familia demostraban la españolidad intrínseca del expresidente. Porque Cataluña no es una excepción en este circo político e institucional de las Españas sino parte de la regla. Todo lo que pueda pasar en Madrid, Andalucía, Valencia o Aragón ocurre allí. El caso Pujol y la evidente existencia de mecanismos destinados a financiar ilegalmente a CiU se corresponde, detalle por detalle, al caso Gürtel, a la movida de Bárcenas y la no menos ilegal financiación del PP, al saqueo de los fondos públicos andaluces a cargo de dirigentes del PSOE y de los sindicatos o a cualquiera de las tropelías que todos sabemos. No existe una maldición específicamente catalana o castellana. En todos los calderos hispánicos cuecen las mismas habas. Por encima de identidades y soberanismos flotan los recortes, el saqueo de los más por los menos y esa cabronada que denominamos corrupción.

Según algunos, los Pujol-Ferrusola cometieron sus presuntas fechorías tolerados y amparados por sus amigos de Madrid. Así pretenden argumentar que el tinglado andorrano de la codiciosa familia es ajeno a Cataluña y a su republicana esencia nacional. Bueno... Nadie en su sano juicio puede negar que al exhonorable se le dejó hacer porque tanto González como Aznar necesitaron el apoyo de CiU para gobernar. Y por la misma regla de tres, es evidente que la tolerancia se acabó justo cuando Mas y los demás se fueron lanzando con el tema de la consulta. Sin embargo no es menos cierto que Jordi Pujol fue presidente electo de la Generalitat durante veintitrés años, creó el nuevo nacionalismo catalán, gobernó, medró y se benefició de un enorme respeto social y mediático. Por eso, cuando le cayó algún chuzo de punta (por lo de Banca Catalana) pudo envolverse en la senyera y dictar lecciones de ética en nombre de su nación y su pueblo. En Barcelona no eran pocos los que sabían mucho, aunque callaban. Fuese por miedo, interés... o patriotismo.

La corrupción no vale como munición para los nacionalistas, sean centrífugos o centrípetos. Porque es un problema transversal. De todos.


JLT  05/09/2014