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viernes, 23 de diciembre de 2016

Para Iglesias, solo el reintegro 20161223

Se han quedado las personas de orden un poco mosqueadas con eso de que en Ferraz, pista central del circo socialista, aterrizasen cinco décimos del Gordo, y que en Pinos Puente (Granada) el Partido Comunista propiciara una auténtica lluvia de millones al repartir el segundo premio de la Lotería Nacional. Bueno... ya se sabe que las izquierdas son afortunadas en el juego porque de amores van fatal, y lo suyo es un perpetuo divorcio. De hecho, no faltaron en la sede madrileña del PSOE pugnas, rebotes y maledicencias sobre los famosos cinco décimos: cómo llegaron, quién se quedó con ellos, por qué no fueron repartidos según las reglas igualitarias de la auténtica socialdemocracia. En fin...

Cabe suponer que los podemistas no creeen en los juegos de azar ni se dejan seducir por la caprichosa suerte, sino por la razón del pueblo empoderado. Pero Pablo Iglesias se dio ayer con un canto en los dientes cuando le ganó la partida a su amigo Errejón por escasísima diferencia (41% frente al 39%). Un poco más, y se rompe la ley de la gravedad orgánica, según la cual el aparato siempre gana (por goleada). Esta vez el jefe se tuvo que conformar con un reintegro (si hablamos en términos loteros)... y gracias. Lo cual significa que Podemos todavía conserva una notable vitalidad intrínseca, y que las izquierdas críticas, tanto en su versión rojo desteñido como en la de color morado, no son opciones marginales ni desdeñables. Iglesias y Echenique, como Díaz y Fernández (el de la gestora, digo) saben ya que el caudillismo está de capa caída. Y habrán de tenerlo en cuenta si saben lo que les conviene.

Lo verdaderamente notable han sido esos 56 kilates que los comunistas granadinos se han sacado del bombo. La fortuna sonríe a los audaces. Y es sabido que el PCE rebosa audacia. Ha encontrado en las tecnoconsultas y primarias de Unidos Podemos y plataformas afines un espacio rico y generoso... a poco que se sepa cruzar el voto.

A mi no me tocó nada. Será porque apenas juego. O porque soy muy afortunado en el amor.

viernes, 16 de diciembre de 2016

... Y Rudi hizo de intérprete 20161216

El miércoles se reunieron el presidente del Gobierno y del PP, Mariano Rajoy, y el jefe del PAR, Arturo Aliaga. Por lo visto, el encuentro fue cordialísimo. Aunque la cosa tiene una explicación: como el gran líder conservador suele quedarse medio estupefacto cada vez que su aliado aragonés se le pone lírico (o épico, que también ocurre), esta vez Luisa Fernanda Rudi estuvo allí, se supone que para actuar como moderadora e intérprete. Menos mal.

Posteriormente, el presidente del Gobierno aragonés y capo supremo del oficialismo socialista en la comunidad, Javier Lambán, salió a la palestra a proclamar que, habiéndose producido ya la cita PP-PAR, podíamos dar por sentado que los próximos Presupuestos generales darán a la Tierra Noble un trato pistonudo. Iba de coña, claro (aunque no lo pareciese por lo serio y lo tieso que se pone siempre que le enfocan las cámaras y le apuntan los micrófonos). Porque las cuentas del Estado llevan años dejándonos en la cuneta, y ahí seguiremos. Pasa además que los regionalistas no son lo que fueron a la hora de bisagrear en Madrid. Ahora también están en la pomada Ciudadanos, cuya existencia en Aragón está fuera de dudas... aunque se empeñen en pasar desapercibidos. Que son muy recatados, oye.

En todo caso, estos Presupuestos debían estar condicionados por esa mayoría absoluta parlamentaria que, en teoría, iba a prevalecer sobre la voluntad del Gobierno central en minoría. Pero tal supuesto se ha disuelto cual azucarillo en el café, y es dudoso que Rajoy y Montoro tenga mayores dificultades para sacar adelante sus números. Si acaso perfilarán un poco ciertas partidas, acordarán lo que corresponda con el PNV, le echarán un cable a Cataluña para engrasar el aterrizaje en Barcelona de la vicepresidenta y atarán algún cabo canario. Aquí nos echarán unos caramelos, dos palmaditas en la espalda del bueno de Aliaga y el Fondo Especial de Teruel (que se irá directo a tapar los agujeros de Motorland y las demás maravillas).

Pero todo eso ya nos lo traducirá Rudi... que es la intérprete.

jueves, 15 de diciembre de 2016

Será sarcasmo... o cachondeo 20161215

Es de suponer que las declaraciones de Aguirre sobre el show que su conmilitona Sáenz de Santamaría montó frente a la tienda de Primark en la Gran Vía madrileña son un sarcasmo. Claro: la portavoz del PP en el ayuntamiento de la capital del Reino ha querido poner en evidencia a su compañera (aunque no amiga), al advertir que los sueldos de los altos cargos políticos son tan poquita cosa que sus beneficiarias/os han de comprarse la ropa en un low cost. Sobre todo la pobre Soraya, que cobra casi 20.000 euros anuales menos que ella misma. ¡Ja, ja ja!

Aunque con Esperanza nunca se sabe. Como le han reído tanto sus dudosas gracias, sus excesos y sus desplantes, a lo mejor ya no sabe distinguir lo sublime de lo chistoso, ni el salero de la memez. En todo caso, ella se remite a lo que mejor sabe hacer: cachondearse de la ciudadanía. De una u otra forma llegamos a lo mismo: al sarcasmo.

Cuando la derechona de Madrid se motoriza para ir a la Gran Vía, no va a comprar (que eso lo hace en las tiendas exclusivas del barrio de Salamanca), sino a revindicar el uso del coche frente a las limitaciones impuestas por la alcaldesa Carmena. La gente de orden es así. Era de cajón que la calle más comercial de Madrid necesitaba imperiosamente ampliar el espacio peatonal, porque sus aceras estaban ya colapsadas. Pero el PP es muy automovilísta, cada vez más. Por eso en Zaragoza abomina del tranvía, y en Huesca se rebotó con su propia regidora, Ana Alós, por peatonalizar el centro.

La risa es una virtud conservadora. Escuchen también a la ministra de Empleo, que al principio parecía venir de la más sosa Babia y ahora se gasta un cinismo desternillante. Sin cortarse un pelo ha levantado (¡ella!) la bandera de la conciliación y sugiere la reforma del horario laboral. Ha puesto de los nervios a los sindicatos e incluso a la patronal. Por lo visto se toman en serio la retórica de la señora Báñez. Qué canelos.

Pitorreo fino, humor afilado, demagogia disparatada, provocación y contracultura. Sin cortarse un pelo. Ni Trump lo haría mejor.

lunes, 5 de diciembre de 2016

Este PSOE le gusta mucho... al PP 20161205

Aquí sí me permito ser categórico, y paso de encuestas, estudios sociológicos o cualquier otro truco de los arúspices consagrados: si el PSOE celebra tarde (y forzosamente mal) un congreso manejado por el aparato oficial y a mayor gloria de Susana Díaz, jamás resucitará como organización relevante en la política española. Con la Gestora retorciendo los Estatutos para enfriar el ánimo de los militantes y una actuación en el día a día desalentada, subordinada y vergonzante, el socialismo español está justo donde lo quiere... el PP. De hecho, los argumentarios conservadores (repetidos con sin igual disciplina por portavoces, analistas y tertulianos del ramo) proponen y alaban al PSOE surgido del golpe de mano contra Sánchez. Desde aquel momento no han existido mejores intérpretes de las esencias socialdemócratas (las de verdad, las fetén) que las buenas gentes de derechas. Qué milagro, ¿verdad?

Tal y como están las cosas, una Díaz elevada a categoría de secretaria general no funcionaría al norte del Tajo como candidata socialista a la presidencia del Gobierno. Y ya veríamos al sur. Ni siquiera dando por hecho que los de Iglesias y los anticapitalistas seguirán empujando a Podemos hacia la irrelevancia izquierdizante. Será por eso que en los medios conservadores ya apenas salen a colación los EREs, los cursos de formación, Mercasevilla y otras lindezas (además, no vendría a cuento en mitad de la campaña para santificar a Rita Barberá y rehabilitar al PP valenciano). Al asturiano Javier Fernández me lo llevan entre algodones, no se les venga abajo.

De esta manera, Pedro Sánchez sigue siendo ahora mismo la mejor opción que tienen los socialistas. Lo saben los militantes, los simpatizantes y los votantes. El exsecretario general defenestrado es el único líder factible: víctima de la conjura, firme en su propósito, aclamado por las bases. Eso... o aparece algún inesperado (y desconocido) mirlo blanco. En todo caso, el partido habrá ser refundado y reorganizado. Porque este, el de ahora, le gusta tanto al PP... que no resulta ni verosímil.

sábado, 3 de diciembre de 2016

A Rajoy se lo ponen a huevo 20161203

Como a Fernando VII, sí. A don Mariano, presidente omnímodo del PP y jefe de un Gobierno en minoría que, sin embargo, actúa como si dispusiera de doscientos diputados o más, todo le viene de cara. Ayer subió el paro, bajaron las cotizaciones a la Seguridad Social, veníamos de pegarle otro tajo a la hucha de la ídem para pagar la extra de Navidad a los pensionistas, subieron los impuestos indirectos (así, la progresividad fiscal española es una de las más bajas, si no la más baja, de Europa), se amplió el déficit de las comunidades autónomas una sola décima, el nuevo salario mínimo apenas superará los setecientos euros (707... ¡capicúa!), el señor de la Moncloa juega con el PSOE y C’s a placer, cual polígamo caprichoso... Y he aquí que los círculos políticos y mediáticos más respetables no solo no parecen preocupados, sino que se esfuerzan con singular denuedo en demostrar que, oye, hay que ver cómo dialoga Rajoy y las cosas tan estupendas que le están arrancando los socialistas (los buenos, se entiende).

En Aragón, el PP ya celebra sus próximas victorias electorales. El Gobierno autónomo y el Ayuntamiento de Zaragoza caerán solitos, merced a la suicida división de las izquierdas y al escaso carisma de sus actuales responsables.

Qué bien. Una vez más, la derecha española dispone de un mando único, una fuerte cohesión interna, disciplina, argumentario, confianza en sí misma, poderosos apoyos exteriores y una conexión natural con la revolución ultraliberal que recorre el planeta. Y cuando se dan estas condiciones, mientras las izquierdas andan pateándose por debajo y por encima de la mesa, carecen de disciplina y se empeñan en acompañar a los nacionalistas periféricos en sus delirios centrífugos... el resultado final está cantado.

Claro que hoy, además, esas izquierdas enfrentadas están también huérfanas de discurso y estrategia. Se acabó la Edad Contemporánea. Ahora, la revolución (o la involución) la hacen los conservadores. Ya no tienen complejos ni reparos. Van a saco. Lo tienen a huevo.

martes, 29 de noviembre de 2016

Fidel, Rita y otros cadáveres 20161129

Confieso que la muerte de Castro me ha dejado indiferente. No creo que el siglo XX y la mismísima Edad Contemporánea estuviesen esperando el deceso del exrevolucionario y dictador jubilado para hacer mutis por el foro de la Historia. Fidel se ha ido tan empequeñecido por el paso del tiempo como su propio cuerpo, autoconsumido en una terca y nostálgica senectud. Tras la caída del comunismo soviético, el control de las Rusias por los burócratas y jefes del KGB, la inmersión de China en un capitalismo de estado dirigido por los sucesores de Lin Piao y la patética conversión de las izquierdas latinamericanas al populismo bolivariano, los nuevos paradigmas globales ignoran más que rechazan al decrépito fantasma rojo. La noticia del fin de semana no saltó en La Habana sino en París: acabadas las primarias de la derecha, queda claro que los franceses deberán elegir a su futuro presidente sin más opción que Fillon, un reaccionario ultraliberal, y Le Pen, una demagoga neofascista. Respiramos viejo y nuevo conservadurismo. Solo se ha salvado del naufragio Ernesto Guevara, argentino y cubano, que al menos se hizo matar en la guerrilla y pudo exhibir fotogenia siendo ya un hermoso y evocador cadáver.

A escala planetaria y en cada país, la derecha (en todas sus acepciones) se mantiene a la ofensiva. En España, la muerte de Rita Barberá ha dado paso a una insolente e insultante campaña destinada a convertir en virtud cívica y económica la corrupción de altos vuelos. El PP y sus terminales mediáticas han planteado, sin más remilgos ni complejos, un argumentario que subordina la responsabilidad política de los presuntos a la decisión del electorado (¡qué seguros están de su hegemonía cultural!), y en las tertulias se oyen cosas inauditas convirtiendo a la exalcaldesa de Valencia en símbolo y heroína, en pionera y mártir. Cuán audaz y potente queda ese descaro, comparado con los tétricos actos fúnebres interpretados por los admiradores de Fidel (en Zaragoza, 200).

Por si acaso, les acompaño en el sentimiento. A todos.

martes, 22 de noviembre de 2016

Fin de semana en Madrid 20161122

 
 
El domingo, a la misma hora, en los porches de la plaza Mayor se alinean los habitáculos-ataúdes fabricados con cajas de cartón, donde los sin techo va a pasar la noche. Voluntarios de una oenegé llegan con su catering solidario a repartir la cena. Tras ellos, una larga comitiva de pobres de solemnidad, transeuntes, parados de larga duración, inmigrantes sin esperanza, enfermos mentales y otros restos del naufragio forman una desordenada fila.

El Museo Reina Sofía exhibe una exposición que titula Ficciones y territorios, una intensa y extensa colección de arte referido «a la nueva razón del mundo» (el temible neoliberalismo). Hay cuadros, fotografías, intervenciones sobre productos industriales, murales, proyecciones, documentos audiovisuales, instalaciones... El efecto sobre quienes recorren las salas es sin duda desasosegante. La distopía asusta.

Era Madrid. Podía haber sido cualquier otra gran ciudad del mundo. Esa es la consecuencia del endeudamiento público transmutado en altos beneficios privados, del sistemático aumento de la desigualdad, de la individualización a toda costa, de los paradigmas ultraconservadores que convierten la libertad en un privilegio de las élites cada vez más ricas y empoderadas, e imponen a las mayorías sistemas cada vez más autoritarios y alienantes.

Y sí: en BiBo se come muy bien.

jueves, 17 de noviembre de 2016

Democracia, sí, no... ¿o qué? 20161117

Llevamos así demasiado tiempo. Y la cosa se está poniendo cada vez más negra. Opinadores de relieve (o simples usuarios de Twitter o Facebook), sean de izquierdas, derechas o cualesquiera de los autodenominados centros, alertan sobre los peligros de someter las cosas a votación. Ojo con las primarias, ojo con los referendos, ojo con las elecciones. Los asuntos públicos, al parecer, son demasiado complejos, retorcidos y oscuros como para subordinarlos al designio de un pueblo que se deja camelar por cualquier paleto millonario, facha y machista. Desde la victoria de Trump, al coro se han sumado explícita o implícitamente personas de categoría, de quienes jamás llegué a pensar que pudieran mostrarse tan reticentes ante los efectos de la democracia. Porque ahí esta el quid de la cuestión: o consideramos que la voluntad soberana de la gente es decisiva e imprescindible para regular nuestra convivencia... o acabaremos pasándonos al otro lado.

Antes de despreciar a quienes han votado al reteñido Donald o, aquí, a nuestro perezoso Mariano, sería conveniente analizar qué ha pasado con los más señeros sistemas democráticos, y por qué, en un momento determinado, los logros de la democracia social (tan evidentes y benéficos) se convirtieron en una aspiración conservadora, mientras el anarquismo capitalista (con sus propuestas egoístas y brutales) seducía a las variopintas clases medias.

Ya puestos, cabría considerar cómo se devalúa una democracia cuando limita su alcance al rutinario ritual de las elecciones. A la postre, las urnas no determinan por sí solas la calidad del régimen político. Si la sociedad civil no está organizada, si los derechos no se ejercen ni las obligaciones se exijen, si los medios y las redes no actúan como instrumentos de deliberación positiva, si la educación no avanza, si el conocimiento no se convierte en imprescindible virtud ciudadana, si el debate no es transparente y comprensible... votar pierde buena parte de su sentido. 

Mas no existe nada mejor que la democracia. Defendámosla.
 
JLT  17/11/2016

miércoles, 16 de noviembre de 2016

Lo de Borrell, sin ir más lejos 20161116

Que a Borrell le estén investigando por haber sido miembro del consejo de administración de Abengoa entra dentro de lo razonable (en estos tiempos). Forma parte del riesgo implícito en las puertas giratorias: el chollo de hoy mañana puede dar con tus huesos en el banquillo de los acusados. Pero que al exsecretario de Estado de Hacienda, exministro de Obras Públicas, expresidente del Parlamento Europeo, excandidato socialista a la Presidencia del Gobierno e insigne académico le hayan tangado 150.000 euros a través de un falso chiringuito financiero en internet es cosa que te deja estupefacto. ¡Con lo bien que se había explicado este hombre cuando la destitución de Pedro Sánchez, y ahora resulta que es un lila!

Todo es así en estos majaderos tiempos. El PP nombra presidente de la Comisión de Exteriores a Fernández Díaz o fiscal general del Estado a Maza (vaya dos) y no pasa nada, e incluso Ciudadanos y PSOE se encogen de hombros. El hoy consejero de Hacienda del Gobierno de Aragón, Fernando Gimeno, niega al Ayuntamiento de Zaragoza todo lo que él mismo reclamaba cuando se ocupaba (es un decir) de las cuentas de esta última institución. Se multiplican los siniestros domésticos por culpa de la pobreza energética (o de la pobreza a secas). El recibo de la luz no para de subir y subir (ahora porque (dicen) estamos vendiendo mogollón de energía a Francia, donde andan revisando sus famosas centrales nucleares.

Existe una interpretación de las cosas (o sea, de las cosas raras), según la cual todo es culpa del populismo, y en España de Podemos. Será por eso que las investigaciones sobre las 845 viviendas recalificadas y los cien millones procedentes del erario que supuestamente beneficiaron a los familiares de Gabriel Amat, alcalde de Roquetas, presidente de la Diputación Provincial de Almería y miembro de la dirección nacional del PP, han ocupado la centésima parte del espacio que mereció la venta legal de una VPO por el podemista madrileño Espinar.

Aquí hay gato encerrado.
 

sábado, 12 de noviembre de 2016

Un día extraño y melancólico 20161112

El de ayer fue un día muy extraño. Al menos para mí. Murió mi tía Pilarín tras una lucha denodada e increíble contra la maldita Parca. Con ella se fueron también Leonard Cohen, Francisco Nieva y el pobre Perico Fernández. Así fue cómo las noticias tomaron una sesgo necrológico, justo cuando los medios especulaban con las extrañas profecías que anunciaron el advenimiento de Trump a la presidencia de los Estados Unidos, y aquí, en España, los pablistas ganaban las elecciones internas de Podemos, sin que el errejonismo lograra imponerse.

Puesto que, hoy por hoy, nuestras vidas siguen siendo ríos que van a dar a la mar, que es el morir, uno sólo puede dolerse por los que se han ido, y consolarse si al menos vivieron una vida larga y tuvieron un final digno (lo cual sigue siendo muy difícil en este país nuestro, hipócrita, retorcido y prejuicioso). Acabarse es tan inevitable como, al parecer, lo ha sido la ascensión del terrorífico Donald al trono de la Casa Blanca. Nixon (o más bien su señora) ya lo había anticipado hace más de veinte años. Y la serie de Los Simpson y los sociólogos y los cronistas de sociedad neoyorquinos y los críticos de televisión. Lo cual viene a dejar claro que Trump no ha sido un fenómeno inesperado ni extravagante ni ajeno a las circunstancias de los USA y los nuevos paradigmas de la globalización. Si un actor de segunda fila, con hechuras de falso vaquero y peinado al estilo de los Cincuenta ascendió al poder para poner en marcha la revolución neoconservadora, estaba escrito que su labor fuese rematada por un millonario hijo de millonario, con tupé-enseimada y pintas de mamarracho. Aquel fue un ultrarreaccionario, este es un parafascista. Horrible fatalidad.

En cuanto a Podemos, ya se verá. Con Iglesias se han alineado las corrientes más duras (empezando por los anticapitalistas postroskistas), cuya capacidad para sintonizar con la gran masa de electores es dudosa tirando a nula. Pero el jefe Pablo, Errejón El Segundón y todos los demás tienen una ventaja: el PSOE se suicidó. La izquierda está vacía.

JLT  12/11/2016

viernes, 11 de noviembre de 2016

Trump es persona de orden 20161111

En España, la gente bien (pero bien-bien, no los voceras habituales) está desconcertada. Por culpa de la corrección política. Resulta que les habían dicho (tertulianos, analistas y telepredicadores habituales) que Trump era un peligroso populista, una especie de Maduro capitalista, un Iglesias sin coleta, un Putin con los bíceps fofos, un peligro mundial... Y ahora, en menos de veinticuatro horas, el hombre del tupé oxigenado reaparece como un héroe de la América verdadera. Ha moderado su discurso, se ha reconciliado con el aparato republicano, pondrá un financiero al frente del Tesoro (¡pues, claro!), se pasará por el forro las medidas contra el cambio climático, bajará (todavía más) los impuestos a los ricos y eliminará al Obamacare. En medio mundo, las bolsas se recuperan con rapidez. Las constructoras, petroleras y farmacéuticas cotizan al alza. Las aseguradoras médicas y los fabricantes de armas se frotan las manos. ¡Y a este santo le decían populista!

Es verdad que el bueno de Donald agitó a las masas obreras (desempleadas o malpagadas), a las que ofreció un sinfín de maravillas. Pero incumplir las promesas electorales es hoy una virtud democrática muy valorada. Y la amenaza de una involución proteccionista siempre dará juego para mejorar (a favor de USA) los tratados de libre comercio, ¿no?

Trump es una persona de orden. Del nuevo orden global, distópico, duro y amenazador... si no tienes suficiente dinero. Tanto él como su evangélico vice son exponentes extremos y definitivos de la ultraderecha reaccionaria, capaz de concitar tecnología punta con creacionismo, de la misma forma que los yihadistas combinan internet con la más medieval ira de Dios.

A la derecha hispana se le va pasando el susto. Más aún después de haber visto a los perroflautas norteamericanos (partidarios de Bernie Sanders) echarse a las calles gritando «¡No es mi presidente!» («¡No nos representan!», ¿se acuerdan?) Eso ha sido definitivo. Susana Díaz, la pobre, todavía cree que Trump tiene algo que ver con el podemismo. Ya se caerá del guindo, ya.

miércoles, 9 de noviembre de 2016

Lo siento...Yo escribo en diferido 20161109

Escribir para un diario de papel es hacerlo contra la magia on line y las respuestas en tiempo real. Por mucha edición digital que te ampare (y yo valoro mucho la de EL PERIÓDICO, que me proporciona miles de lectores diarios), tu parida de la tarde anterior nace vieja en la rotativa y se momifica a lo largo del día. Hoy, por ejemplo, cuando la jornada empiece, ustedes ya sabrán el nombre de la/el futura/o presidenta/e de los Estados Unidos, que yo desconozoco en este momento. Si acaso, me he ido llenando de esceptecismo respecto de lo que pueda pasar, porque Trump es lo que es, pero Hillary tampoco parece trigo limpio; aunque yo, si fuera norteamericano, la votaría. Como harán los intelectuales, los artistas, las estrellas del pop, los habitantes de las dos costas... y todos aquellos que prefieren una cínica superviviente de los viejos aparatos políticos antes que un mamarracho sobrecargado de viagra, cuya evocación de la América profunda llega repleta de odio y complejos.

Lo cual me lleva a preguntarme, una vez más, qué es esto del populismo, y si tal cosa ha nacido ahora o es una invención posmoderna destinada a renovar la denominación de fenómenos más antiguos que la mismísima monarquía hereditaria.

Digo esto porque describir el populismo como una doctrina extrasistema no deja de ser un alivio para los políticamente correctos. Pero en España, por ejemplo, el populismo (la identificación demagógica de un partido con la ciudadanía en su conjunto o la patria excluyente) existía mucho antes de la aparición de Podemos. Por ejemplo, en la Andalucía del PSOE-peronismo, en las comunidades valenciana y madrileña manejadas por el PP a golpe de corrupción y propaganda, en la Cataluña de CiU y Esquerra embarrancada en el ultranacionalismo... Por no hablar de este Aragón adicto a los mitos de vía estrecha e incapaz de conocerse a sí mismo.

Populismo puro son los argumentarios del PP (que ahora abarcan, sugieren y predicen la rehabilitación del PSOE), tan exitosos como inmoderados. Así que Trump... ¡Bah! 
 

viernes, 4 de noviembre de 2016

¿Y a Rudi no le dan nada? 20161104

Llevo un disgusto morrocotudo. Porque, claro, como diversos medios de la capital del Reino colocaban a Luisa Fernanda Rudi al frente de algún ministerio, yo ya me relamía de gusto. Incluso había preparado el borrador de un artículo glosando los méritos de esa mujer, cuya extraordinaria carrera política (diputada en las Cortes de Aragón y en el Congreso, alcaldesa de Zaragoza, presidenta de la Cámara Baja, presidenta del Gobierno aragonés, senadora...) sólo necesitaba apuntarse una cartera ministerial para ser el demasié.

No verla entre la/os elegidas/os por el gran Rajoy ha sido un jarro de agua fría. Más aún, al ver que el megajefe ha puesto a Cospedal al frente de Defensa. Ese puesto, precisamente, le venía a nuestra convecina como anillo al dedo, después de haber asistido a tantas juras de bandera, tantas entregas de despachos y tantísimos actos castrenses, en uno de los cuales incluso le dieron un nombramiento (por supuesto militar) honorífico. Ya me dirán ustedes si la manchega, por muy secretaria general del PP que sea, sumaba tantos méritos. Por favor.

Claro que uno nunca está seguro de por qué o por qué no se dan o quitan ministerios. Algunos se llevaron las manos a la cabeza cuando Iglesias (en una de sus pabladas) nominó ministro de Defensa al general Julio Rodríguez. «¡Bah!: un párvulo en la materia», dijeron los entendidos. Esos mismos aplaudían ayer la designación efectiva de doña Dolores. Pero es que al PP, últimamente, se le aplaude todo. Incluso mantener a Báñez en Empleo (precario) y Seguridad Social (sin hucha).

Vuelvo a lo mío: Rudi podía haber sido la primera aragonesa que ocupase algún ministerio en un gobierno conservador. Con tal detalle, Supermariano se habría metido en el bolsillo al electorado de la Tierra Noble. Pues, ¡qué no hubiera hecho por esta bendita comunidad nuestra aclamada Luisa Fernanda!

JLT  04/11/2016

jueves, 3 de noviembre de 2016

Cachondeo de protección oficial 20161103

La pregunta me persiguió durante horas: ¿Qué no hubiesen dicho los de Podemos si uno del PP se levanta 19.000 euros de plusvalía en la compraventa de una VPO? ¡Ja! Tan agudo interrogante no es mío, claro. Fue y vino ayer por las redes sociales, las tertulias televisivas y los comentarios radiofónicos. Zanjé por fin la incógnita al reparar que en las filas de la derecha nunca, pero nunca jamás, se ha producido escándalo alguno que tuviera por objeto un piso de protección oficial en la periferia madrileña. Grandes recalificaciones de suelo, áticos de megalujo en Marbella, mansiones y palacetes mallorquines, fincas y concesiones mineras... Eso sí. Pero, ¿una VPO en Alcobendas construida por una cooperativa sindical y trajinada según indica la norma? Para nada. Como resulta fácil deducir, semejante cosa no encaja en los presuntos vicios de las gentes de orden. Por eso Iglesias y la horda bolivariana jamás les pudieron pillar por ahí, ni, en consecuencia, decir nada al respecto?

Por otra parte, la actualidad pega unos giros y unos zig-zags... que a veces no sabes por dónde agarrarla. Yo también pensaba que las declaraciones a Évole de Pedro Sánchez nos tendrían en vilo en días posteriores. Porque el ex se explayó a modo. Sin embargo el asunto se ha zanjado rapidísimo. Los aludidos por activa y pasiva guardaron silencio o replicaron con absoluta y poderosa dureza. Luego llegó el minuto de oro de Operación Triunfo: El Reencuentro, y la cobra de Bisbal a la cariñosa Chenoa ocupó absolutamente todo el espacio mediático (el profesional y el social), infiltrándose incluso en los más selectos y politizados círculos de whatsapp. Por comparación, la expectación ante el nuevo gabinete de Rajoy ha resultado ser escasa tirando a nula. Eso sí, Rudi vuelve a estar en las quinielas.

Poco más: el tranvía zaragozano (¡buuufff!), las pinturas de Sijena, el relevo de Sumelzo en la coordinación de los parlamentarios socialistas aragoneses... y la oficina que se ha procurado Echenique. Está en un ático (¡tomaaa!) y dicen que es muy chula. Dará que hablar, seguro. 

miércoles, 2 de noviembre de 2016

Alguien ocupará ese espacio 20161102

En las izquierdas cunde estos días la depre y el abandono. El personal ha visto llorar a Sánchez. Ha contemplado cómo se daba la vuelta Hernando (el del PSOE). Ha flipado al escuchar al otro Hernando (el del PP) encampanarse en el Congreso, insultante de alegría. Ha meneado la incrédula cabeza ante el bajo rendimiento parlamentario de Iglesias. Se ha consolado con el agradable sentido común de Balldoví (el de Compromís) y los flipes radicales de Rufián (el de Esquerra), pero siendo el uno valenciano-valenciano y el otro catalán-supercatalán siempre queda la duda de si sus actuaciones atañen al resto de los españoles. Y por enésima vez se ha repetido el eterno lamento respecto de la maldita división, el cainismo, el sectarismo, la traición y otros fantasmas históricos.

Pero esta no deja de ser una impresión momentánea, como lo es todo cuando la vida corre a una velocidad vertiginosa. Si en los últimos tres años han pasado cosas tan inesperadas e inauditas (no las relato, pero son evidentes), imaginen lo que puede suceder de aquí al 2019.

Sí: el PSOE de la Gestora ha confirmado su condición de zombi (no de aquellos de Guerra mundial Z, que corrían y brincaban como posesos, sino de los lentorros y atontaos de La noche de los muertos vivientes). Pero el propio Sánchez o Borrell han quedado como señores. Y aún no han dicho su última palabra.

Cierto también que en Podemos el triunvirato Iglesias-Bescansa-Echenique se ha estancado en un discurso que discurre (valga la redundancia) por la obviedad, el exabrupto sin sentido y la incapacidad programática. Pero Errejón dice otras cosas mucho más propias y exhibe una inteligencia política muy superior.

Además, a la izquierda (o abajo, si lo prefieren) existe un espacio que, si se queda vacío, alguien ocupará. No deja de ser sugerente que los críticos (por llamarlos de alguna manera) tanto del PSOE como de Podemos digan cosas similares, tengan talantes parecidos y estén en condiciones de convencer a mucha más gente que sus respectivas direcciones oficiales. Al loro pues.
 

martes, 1 de noviembre de 2016

Lo mejor de Rajoy es... ¡Rajoy! 20161101

Ya se me va pasando la alarma que me causaron algunos titulares y muchos comentarios: todo aquello de empieza una nueva etapa, llega la hora de trabajar por España, se rompió el bloqueo, luz verde a las reformas... ¡Ostras!, me dije, igual se ha producido algún tipo de transformación fundamental de la situación política y yo no me había enterado. Y como encima ando estos días de aquí para allá, sin parar quieto en ninguna parte, temí quedarme fuera de juego. Pero por suerte Rajoy es quien es, lo cual siempre constituye una garantía de que no habrá sorpresas ni prisas ni acelerones. Es comprensible que quienes han tenido la obligación de pintar de purpurina la investidura del sábado (la de los zombis) se inventasen no sé qué cambio, recambio o requetecambio. Pero ahí ha estado nuestro Mariano para poner las cosas en su sitio. De momento, hasta el jueves por la tarde no se conocerá el nuevo gobierno. Que estamos en el puente de Jalogüin, hombre. No metan prisa.

Genial, oye. Llevábamos mogollón de semanas estresados, sin poder hacer planes para navidades, pringados los sábados y aun los domingos. Pero el presidente permanente nos ha devuelto al pausado ritmo del ya te veré. Algunos de los suyos, carcomidos quizás por la impaciencia, aseguraron que íbamos a conocer la composición del gabinete el mismo domingo, o el lunes a más tardar. Mas nada ha alterado la imperturbable quietud del jefe. Qué tío.

Por idéntica regla de tres, Rajoy se atendrá a su implacable lógica: él es él y no necesita traductores, emisarios ni profetas para hacer lo que debe, en perfecta consonancia con lo que ya hizo. Lo ha dicho por activa y pasiva: aquí no hay nueva etapa que valga, sino una estricta continuidad asentada sobre cuatro pilares inmutables y eternos: orden, unidad, mercados... y mucha calma. Los de Ciudadanos, y no digamos los pobres socialistas, podrán inventarse cualesquiera ajetreos y sacudidas. Pero el inquilino de La Moncloa ni se agita ni se inmuta. Sobresaltos, los mínimos. Echémonos una siesta. ¡Uuuaaa!
 

domingo, 30 de octubre de 2016

Aragón... ¿también existe? 20161030

Como nos hemos pegado una semana pendientes de la Carrera de San Jerónimo: que si debaten, que si votan, que si rodean el Congreso, que si mira lo broncas que es Iglesias pero la finura que se gasta Hernando (el del PP, pues el del PSOE bastante tuvo con tragarse el sapo verrugoso)... pudo parecer que Aragón casi no existía. El outlet zaragozano se difuminó en la bruma de los intereses creados (secundados con un fervor maravilloso por PP, PSOE y Ciudadanos). Las ordenanzas fiscales del agitado Ayuntamiento capitalino se aprobaron por fin, con el grupo socialista bordando un nuevo ejercicio de geometría variable. Al alcalde Santisteve le prepararon la enésima emboscada a propósito de la Ley de Capitalidad y el Consejo de la CARTV. La dirección de Chunta salió ilesa del Comité Nazional. El Real Zaragoza estrenó entrenador. Si no llega a ser por Susana Sumelzo, pasamos desapercibidos.

De la diputada socialista por Zaragoza solo puedo decir lo mismo que en su día dije del general Julio Rodríguez, cuando apareció en las candidaturas de Podemos: quien asume un compromiso político en el que hay mucho que perder y poco que ganar merece el máximo respeto. De ventajistas, aprovechados y lameculos estamos sobrados. Las personas, como Sumelzo, capaces de ponerse fuera de juego por ejercer la coherencia, no abundan en ese mundo traidor. Y más ahora, cuando se ha consagrado la mentira programática y la deslealtad con los electores.

Aragón, por lo demás, sigue volando sin motor. Es agradable. Plácido, silencioso y barato. Uno tiene la sensación de que vamos camino de poca cosa (con permiso de Labordeta), pero por una carretera bien asfaltada. Conduciendo un Opel, por supuesto. Sin expectativas pero sin agobios.

Otra cosa que contribuye a nuestra tranquilidad es la ignorancia, o mejor dicho: la distracción. Así, quedó visto para sentencia el juicio contra el exdirector general de la extinta CAI, García Montes. Pero ese proceso venía hueco. Al acusado (a quien Ibercaja, por derivación, ha de pagar todos los meses ¡quince mil euracos del ala!) se le imputaba un roto de unos seis millones. ¡Ja! A la CAI le hicieron un agujero de más de 2.500 kilates. Y en esa manteca untaron muchos. Pero... ¿quiénes y cómo? Misterio.

De esta forma uno se queda con la sensación de que, si existimos, vivimos en un Limbo. Pasa lo mismo cuando le llevan al juez unas dietas de 8.000 euros que pillaron dos directivos de Sarga, la empresa pública aragonesa configurada a partir de Sodemasa (colocadero del PAR) y Sirasa (ídem del PSOE). Ya ven: 8.000. Sin embargo nos hemos comido con patatas la inaudita contabilidad dada a conocer por otra sociedad pública, Motorland, que se autoanticipó en 2016 nueve millones de pérdidas (que serán más), con un balance de risa y un escandaloso escandallo (¡je,je!) de ingresos y gastos previstos. Jeta de hormigón e impunidad de alto copete.

Así de bien pasamos estos agitados días, mientras Rajoy era investido y el mundo político se ponía del revés. ¿Qué puede esperar Aragón del nuevo Gobierno? Como mucho, buenas palabras. O sea, nada. 

sábado, 29 de octubre de 2016

Todo lo que se da por sentado 20161029

A estas alturas, estamos todos tan agotados que apenas causa sensación el hecho de que Mariano Rajoy haya alcanzado sus últimos objetivos parlamentarios y la investidura sea un hecho. Pero el problema adquiere a partir de ahora una nueva dimensión, porque habremos de dar por hecho la descarada consagración de fenómenos que contaminan la democracia hasta convertirla en algo parecido a una pamema. No me refiero, es verdad, a nada que no haya sucedido antes, por ejemplo presentar un programa electoral y luego incumplirlo. Pero hasta la fecha las trampas y mentiras eran presentadas como algo excepcional o se las disimulaba con prolijos ejercicios de cinismo e hipocresía. Eso se acabó. El PSOE ya ha pasado a dar por hecho que ofrecer una cosa y de inmediato hacer la contraria es algo perfectamente razonable, admisible e incluso admirable.

Resulta insólito que Antonio Hernando siga siendo portavoz del PSOE tras haber jurado en público una y mil veces que su partido jamás de los jamases facilitaría la investidura de Rajoy. Para justificar el giro de 180 grados de su comité federal y justificarse a sí mismo, este ciudadano evoca aquellos renuncios a cuenta de la OTAN y la reconversión industrial de los 80. Pero su mensaje transciende tales precedentes y anuncia un futuro donde ya no cabe confianza alguna en los candidatos socialistas. El interés de España (¿de qué España?) está por encima de cualquier contrato con los votantes. O sea que...

El PP, por su parte, ha logrado darle la vuelta al sistema electoral sin necesidad de reformarlo. Ciudadanos ha exhibido una impresionante capacidad para el transformismo ideológico y programático. Los nacionalistas periféricos han dejado de disimular su apabullante (y egoísta) obsesión territorial, como si el mundo se acabase más allá de sus micropaíses. Y Podemos... Bueno, estos acabarán convirtiendo en coherente su incoherencia, aunque sólo sea por comparación con los demás. En todo caso, nadie les perdonará nada. Bastante tienen.
 

viernes, 28 de octubre de 2016

Y sin embargo la realidad está ahí 20161028

Su investidura convertirá a Rajoy en el protagonista de un increíble cambio político que supera el modelo gatopardesco y ha sido celebrado por los medios adeptos con admirados titulares. Del rodillo al diálogo, de la altanería al buen rollito, de la corrupción a la regeneración, de la crisis al España va requetebién, don Mariano nos ha roto la cintura con su regate ¡sin moverse del sillón! Tendrán razón quienes admiran su exitosa flema y la consideran el no va más de la habilidad política.

Ayer por la mañana estuve durante un buen rato intentando simultanear el seguimiento del debate parlamentario con mi asistencia a las Jornadas sobre Información y Violencia Machista (pues, aun siendo varón, todavía puedo atender dos asuntos al mismo tiempo). Pero al final el presidente impenitente me dejó KO. Cerré el cacharrín internáutico y me puse a lo que estaba. No tardé ni un minuto en comprender hasta qué punto la maravillosa España virtual en cuya descripción se han empeñado Rajoy y el siempre inefable Hernando (el del PP)... nada tiene que ver con el país real donde cada año se denuncian 30.000 agresiones a mujeres (datos del Poder Judicial) y en el que, durante el último lustro, entre 600 y 700 han sido asesinadas (según Feminicidio.net). Todo ello mientras los recortes causaban estragos en los dispositivos judiciales y de todo tipo que intentan afrontar y frenar este gran tsunami terrorista.

Suponer que el futuro gobierno, amable, pactista y comprensivo, se dará la vuelta para reforzar los servicios públicos, priorizar las necesidades sociales, salvar las pensiones, replantear los tributos, combatir la desigualdad y ofrecer alternativas a los conflictos territoriales es una ficción descabellada. Pero muchas personas aparentemente sensatas finjen tomarse en serio tal disparate, para que nadie las crea partidarias del populismo, el comunismo o saben los dioses qué clase de ismo intolerable. Victorioso, Mariano Rajoy será él y otro al mismo tiempo, el poli malo y el poli bueno (que acaba siendo el peor, claro). 

JLT  28/10/2016

jueves, 27 de octubre de 2016

¡Madre mía, qué desparramo! 20161027

Fue un espectáculo asombroso. La apertura de la investidura de Rajoy (que por fin es cosa hecha) ha escenificado la ruptura de los últimos límites, las últimas líneas rojas, los últimos disimulos. Mientras un tercio de los diputados aplaudían al gran líder, las otras dos terceras partes (Ciudadanos incluidos) asistían al show tiesos en sus asientos, como cadáveres congelados. Así, el presidente (el de antes, el de ahora y el de después) pudo presumir de gestión, recuperación, crecimiento y excelencia, y advertir que lo suyo va para largo, que dialogará «para seguir avanzando» y que, a la postre, más hubiese ganado yendo a terceras elecciones. Pero si no ha jugado tan golosa baza es... por el bien de España.

¡Ah, el interés general! Al evocarlo, el PSOE (por la contradicha boca de Antonio Hernando) quiere sostener a don Mariano en la Moncloa pero ejercer una oposición radical. C’s proclama su aportación fundamental a un próximo gobierno en el que, sin embargo, no estará presente. Se presuponen futuros ejercicios de geometría variable, ante los cuales el PP se reserva el derecho a entenderse con quien corresponda. Porque Rajoy sí puede tocar a los intocables y desear a los indeseables.

Ayer, mientras el superjefe dominaba el hemiciclo, estudiantes de Secundaria se manifestaban por las calles, alentados a menudo por sus padres y profesores. Sin embargo, el candidato a la investidura se prometía a sí mismo un pacto por la educación que integre tan ricamente a quienes reniegan de su LOMCE. Todo fue así de extraño y demencial. La actualidad política nos viene curando de todo espanto. Pero no sé cómo, a cada momento surge alguna novedad que nos deja estupefactos incluso a los más encallecidos. Si el sábado vemos abstenerse a Pedro Sánchez (lo cual aún no se puede descartar), no sé qué podremos pensar de este fenomenal desparramo.

Iglesias y Errejón parecen ser los únicos que tienen claro quiénes son y a qué juegan. Pero más les valdrá (sobre todo al primero) mover sus cartas con habilidad y prudencia. Son los malos de esta película.