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miércoles, 14 de diciembre de 2016

¡Que cada vez somos menos! 20161214

Durante decenios, gran parte del debate social en Aragón ha tenido que ver con la autoestima, el pesimismo, el cainismo y otros estados del alma política. Porque, según hemos podido comprobar, los partidos y sus correas de transmisión han pasado sucesivamente del ánimo positivo al negativo... según les tocase disfrutar del poder o aguantarse en la oposición. La realidad ha ido por otro lado, claro. Y no ha acabado de evolucionar bien por una razón bien simple: si las cosas no mejoran, (de verdad) acaban empeorando.

A quienes osaron advertir una y otra vez de que esto no rulaban se les ha llamado de todo. Los muy agoreros. Pero hoy mismo, cuando el Instituo Nacional de Estadística ha reflejado la desgracia demográfica de la Tierra Noble (cada vez hay más viejos y menos jóvenes), los hechos vuelven a echársenos encima. Aquella leyenda divulgada en el triunfal inicio de este siglo y que recreaba un futuro próximo donde Aragón tendría dos millones de habitantes (la mitad de ellos en Zaragoza) sólo tenía por objeto, ¡ay!, calentarnos la cabecica y justificar los pelotazos urbanísticos.

Con mucho territorio y poca gente, aquí los servicios se han puesto por las nubes. Y espérate. Cualquier actividad en las áreas rurales es deficitaria y ocurre, por ejemplo, que ni Renfe mantendrá los trenes regionales si no se los subvencionamos, ni la red sanitaria o educativa puede cuadrar las cuentas con tantos pueblos desparramados por estepas y montes, donde sólo viven ancianos.

Por supuesto, darle la vuelta a semejante situación no es nada fácil. Pero hemos de convenir que tampoco se ha intentando en serio. Mientras hubo pasta, se despilfarró en política de escaparate y proyectos destinados a ilusionar a un personal proclive a entusiasmarse con cualquier juguete. Ahora no hay un clavel ni nadie sabe qué hacer.

Del Gobierno central cabe esperar muy poco. Se ha tragado las autopistas privadas arruinadas de Madrid, Valencia y Murcia. Pero es que aquello fue cosa suya (del PP). Los agujeros de Aragón, eso ya...

JLT  14/12/2016

sábado, 3 de diciembre de 2016

A Rajoy se lo ponen a huevo 20161203

Como a Fernando VII, sí. A don Mariano, presidente omnímodo del PP y jefe de un Gobierno en minoría que, sin embargo, actúa como si dispusiera de doscientos diputados o más, todo le viene de cara. Ayer subió el paro, bajaron las cotizaciones a la Seguridad Social, veníamos de pegarle otro tajo a la hucha de la ídem para pagar la extra de Navidad a los pensionistas, subieron los impuestos indirectos (así, la progresividad fiscal española es una de las más bajas, si no la más baja, de Europa), se amplió el déficit de las comunidades autónomas una sola décima, el nuevo salario mínimo apenas superará los setecientos euros (707... ¡capicúa!), el señor de la Moncloa juega con el PSOE y C’s a placer, cual polígamo caprichoso... Y he aquí que los círculos políticos y mediáticos más respetables no solo no parecen preocupados, sino que se esfuerzan con singular denuedo en demostrar que, oye, hay que ver cómo dialoga Rajoy y las cosas tan estupendas que le están arrancando los socialistas (los buenos, se entiende).

En Aragón, el PP ya celebra sus próximas victorias electorales. El Gobierno autónomo y el Ayuntamiento de Zaragoza caerán solitos, merced a la suicida división de las izquierdas y al escaso carisma de sus actuales responsables.

Qué bien. Una vez más, la derecha española dispone de un mando único, una fuerte cohesión interna, disciplina, argumentario, confianza en sí misma, poderosos apoyos exteriores y una conexión natural con la revolución ultraliberal que recorre el planeta. Y cuando se dan estas condiciones, mientras las izquierdas andan pateándose por debajo y por encima de la mesa, carecen de disciplina y se empeñan en acompañar a los nacionalistas periféricos en sus delirios centrífugos... el resultado final está cantado.

Claro que hoy, además, esas izquierdas enfrentadas están también huérfanas de discurso y estrategia. Se acabó la Edad Contemporánea. Ahora, la revolución (o la involución) la hacen los conservadores. Ya no tienen complejos ni reparos. Van a saco. Lo tienen a huevo.

viernes, 11 de noviembre de 2016

Trump es persona de orden 20161111

En España, la gente bien (pero bien-bien, no los voceras habituales) está desconcertada. Por culpa de la corrección política. Resulta que les habían dicho (tertulianos, analistas y telepredicadores habituales) que Trump era un peligroso populista, una especie de Maduro capitalista, un Iglesias sin coleta, un Putin con los bíceps fofos, un peligro mundial... Y ahora, en menos de veinticuatro horas, el hombre del tupé oxigenado reaparece como un héroe de la América verdadera. Ha moderado su discurso, se ha reconciliado con el aparato republicano, pondrá un financiero al frente del Tesoro (¡pues, claro!), se pasará por el forro las medidas contra el cambio climático, bajará (todavía más) los impuestos a los ricos y eliminará al Obamacare. En medio mundo, las bolsas se recuperan con rapidez. Las constructoras, petroleras y farmacéuticas cotizan al alza. Las aseguradoras médicas y los fabricantes de armas se frotan las manos. ¡Y a este santo le decían populista!

Es verdad que el bueno de Donald agitó a las masas obreras (desempleadas o malpagadas), a las que ofreció un sinfín de maravillas. Pero incumplir las promesas electorales es hoy una virtud democrática muy valorada. Y la amenaza de una involución proteccionista siempre dará juego para mejorar (a favor de USA) los tratados de libre comercio, ¿no?

Trump es una persona de orden. Del nuevo orden global, distópico, duro y amenazador... si no tienes suficiente dinero. Tanto él como su evangélico vice son exponentes extremos y definitivos de la ultraderecha reaccionaria, capaz de concitar tecnología punta con creacionismo, de la misma forma que los yihadistas combinan internet con la más medieval ira de Dios.

A la derecha hispana se le va pasando el susto. Más aún después de haber visto a los perroflautas norteamericanos (partidarios de Bernie Sanders) echarse a las calles gritando «¡No es mi presidente!» («¡No nos representan!», ¿se acuerdan?) Eso ha sido definitivo. Susana Díaz, la pobre, todavía cree que Trump tiene algo que ver con el podemismo. Ya se caerá del guindo, ya.

jueves, 10 de noviembre de 2016

Ahí llega el hijo de Reagan 20161110

Que no les confundan (como con las encuestas): la victoria de Trump es la del Partido Republicano, puro stablishment, que además se ha hecho con la mayoría en las cámaras y pronto dominará también el Tribunal Supremo de EEUU. Es la derecha mutada en una síntesis de neofascismo y anarcocapitalismo. Es la fase actual de la revolución conservadora convertida en paradigma global. Con el faltón Donald y su campaña sobredotada de testosterona sintética han marchado hacia el éxito final el Tea Party, los telepredicadores del Cinturón de la Biblia, los blogueros de la alt right (aparato de agitprop del activismo ultraderechista), la Asociación del Rifle, la Fox News, el Ku Klux Klan, las milicias supremacistas y una horda de multimillonarios, además, ciertamente, de algunos blancos desempleados y otros especímenes de la América profunda.

Sí, es verdad que a una parte del sistema no le gustan las broncas y preferiría imponer el nuevo modelo político y social (autoritarismo, mentira y desigualdad) por procedimientos lo más indoloros posibles. Pero Trump es hijo legítimo de aquel Reagan que inició un cambio radical destinado a matar el Estado del bienestar y convertir el sueño americano en un imposible.

La extrema derecha no es antisistema sino transistema. El brexit fue obra del respetable Partido Conservador (no de los voceras del UKIP). El Frente Nacional francés se ha institucionalizado y conecta cada vez mejor con los republicanos de Sarkozy. Merkel se está quedando sola en el CDU alemán. Y el PP... veremos.

Le llaman populismo. pero quieren decir neofascismo. Por supuesto nada que ver con las izquierdas, donde no existe cosa parecida. Tras el derrumbamiento de la socialdemocracía y el monumental fracaso que ha cosechado en EEUU el Partido Demócrata, los llamados alternativos (Die Linke, Syriza, Podemos, LaGauche...) solo intentan recuperar las conquistas sociales y las políticas fiscales de los 60 y 70. Por ahí iba el bueno de Bernie Sanders, el yanqui socialista. No le dejaron.

JLT  10/11/2016

viernes, 28 de octubre de 2016

Y sin embargo la realidad está ahí 20161028

Su investidura convertirá a Rajoy en el protagonista de un increíble cambio político que supera el modelo gatopardesco y ha sido celebrado por los medios adeptos con admirados titulares. Del rodillo al diálogo, de la altanería al buen rollito, de la corrupción a la regeneración, de la crisis al España va requetebién, don Mariano nos ha roto la cintura con su regate ¡sin moverse del sillón! Tendrán razón quienes admiran su exitosa flema y la consideran el no va más de la habilidad política.

Ayer por la mañana estuve durante un buen rato intentando simultanear el seguimiento del debate parlamentario con mi asistencia a las Jornadas sobre Información y Violencia Machista (pues, aun siendo varón, todavía puedo atender dos asuntos al mismo tiempo). Pero al final el presidente impenitente me dejó KO. Cerré el cacharrín internáutico y me puse a lo que estaba. No tardé ni un minuto en comprender hasta qué punto la maravillosa España virtual en cuya descripción se han empeñado Rajoy y el siempre inefable Hernando (el del PP)... nada tiene que ver con el país real donde cada año se denuncian 30.000 agresiones a mujeres (datos del Poder Judicial) y en el que, durante el último lustro, entre 600 y 700 han sido asesinadas (según Feminicidio.net). Todo ello mientras los recortes causaban estragos en los dispositivos judiciales y de todo tipo que intentan afrontar y frenar este gran tsunami terrorista.

Suponer que el futuro gobierno, amable, pactista y comprensivo, se dará la vuelta para reforzar los servicios públicos, priorizar las necesidades sociales, salvar las pensiones, replantear los tributos, combatir la desigualdad y ofrecer alternativas a los conflictos territoriales es una ficción descabellada. Pero muchas personas aparentemente sensatas finjen tomarse en serio tal disparate, para que nadie las crea partidarias del populismo, el comunismo o saben los dioses qué clase de ismo intolerable. Victorioso, Mariano Rajoy será él y otro al mismo tiempo, el poli malo y el poli bueno (que acaba siendo el peor, claro). 

JLT  28/10/2016

jueves, 8 de septiembre de 2016

Cuando la corrupción se haga visible 20160908

Entraremos en el otoño sin gobierno, sin aliento, fundidos de calor y con la corrupción haciéndose visible como nunca. Si no leyeron ayer el informe que publicó este diario sobre las sucesivas acciones judiciales que van a tener lugar de manera inminente (con el PP, pero también el PSOE, paseándose por los banquillos), les recomiendo que lo hagan acudiendo a la hemeroteca digital. Los líos de Rato, incluido el asunto de las tarjetas black de Caja Madrid. La Gürtel. El borrado de los ordenadores de Bárcenas. Los casos Acuamed, Púnica o Taula. La imputación (o no) de Rita Barberá... Una sucesión de cierres de sumarios, procesamientos, vistas orales y quizás alguna sentencia pondrá a la derecha bajo el foco. Más tarde les tocará a los socialistas andaluces con el tema de los ERE. Octubre será el mes más denso. Justo cuando se calienten de nuevo los debates sobre quién, cómo y por qué ha de ser investido presidente.

Existe desde hace tiempo una apuesta táctica y estratégica del sistema para inculcarnos la idea de que lo de la corrupción no es para tanto, y menos si afecta colateralmente al inmutable Rajoy o a esa mujeraza de Estado que es Susana Díaz. Se exagera --nos dicen--, se lincha a los hombres y mujeres públicos (¡mira lo que le está pasando a Soria!). Advierten los analistas sensatos que, en lo referido a este asunto, todos son iguales. Y hemos de escandalizarnos aquí, en la Tierra Noble, por un bote de no se qué, mientras olvidamos cómo le hicieron a la CAI (los que cortaban el bacalao) un agujero de 3.500 millones y la precipitaron en la ruina. ¿Todos iguales? Venga, hombre. Entre la beca de Errejón y la salida a Bolsa de Bankia hay tanta distancia como entre aquellos escraches a la consejera aragonesa Serrat y la guerra de Siria.

La corrupción nos ha jodido, pero bien. Tenemos un sector público saqueado, una banca social que se esfumó tras ser rescatada con decenas de miles de millones que jamás se recuperarán, una fiscalidad que descansa exclusivamente sobre las clases medias (los ricos de verdad no pagan) y una ciudadanía desmoralizada. Lo vamos a ver de aquí a unas semanas.

miércoles, 8 de junio de 2016

Desde Bruselas vigilan y advierten 20160608

La alta burocracia europea está integrada por un puñado de señoras y señores que proceden a partes iguales de la política y de las grandes compañías privadas, aunque uno nunca sabe dónde acaba lo uno y empieza lo otro, pues las puertas giratorias llevan hoy a un directivo del Deutsche Bank al staff ejecutivo del Banco Central Europeo, y mañana conducen a un excomisario de la UE a cualquier consejo de administración de algún superhólding. Las élites se han globalizado, transversalizado y enriquecido, y todavía piensan llevar aún más lejos tales acciones (sobre todo la de pillar pasta, que no lo hacen solo por el dinero en sí, sino porque los millones son un puro y luminoso factor de poder y estatus). El caso es que estas gentes, acuarteladas en Bruselas, vigilan estrechamente lo que ocurre en España, mientras discuten entre ellos cómo apretarnos (más) las tabas. De momento, planea sobre nuestras cabezas una multa de 2.000 millones de euros por incumplir el déficit, y un ajuste presupuestario que se evalúa en 8.000, 10.000 o incluso 20.000 millones. A ver de dónde.

Pero, claro, los jefazos del Consejo de Europa, el Banco Central y el jodido Eurogrupo no las tienen todas consigo. Supongan ustedes que el 26-J el electorado hispánico se deja llevar por las ganas y vota raro. Entonces, aquellos próceres harán ejecutiva de inmediato la multa que retienen (para disgusto de Alemania que no admite bromas en estos temas), ordenarán reducir y frenar en seco la financiación de nuestros bancos y la compra de deuda, exigirán el fin definitivo de cualquier alegría presupuestaria y negarán que nuestros ricos (ese medio millón de contribuyentes que ya apenas tributa) deban ponerse al día ni ser objeto de presión fiscal alguna. Es lo que se llama hacerte un griego.

Me gustaría saber qué opinan de esto los candidatos a presidir en el futuro nuestro gobierno. Pero Rajoy solo habla de bajar impuestos (¿?), Sánchez promete lo que no puede dar, Iglesias pretende someter al monstruo con discursos y Rivera pone cara de buen chico. Desde Bruselas, el Gran Hermano vigila y afila el cuchillo. 

sábado, 28 de mayo de 2016

En Venezuela, desde luego, mucho peor 20160527

Convencer a los españoles de que lo malo conocido siempre será mejor que cualquier cosa venidera será la estrategia fundamental que ha de usar el PP en esta inabarcable campaña electoral. De esta manera, todo lo feo que ya sabemos del partido conservador (incluyendo el hecho de que esté investigado como tal organización y haya sido obligado a depositar fianza) se hermosea con un argumento definitivo: solo en sus manos florece la economía española, ¡somos el país europeo que más crece!

Pero la situación de la economía española es confusa. Es verdad que hemos mejorado nuestra capacidad para competir en los mercados. Mas no por un aumento de la productividad, que no se ha dado ni por aproximación, sino por la depreciación de los salarios (según acaba de confirmar el Instituto Nacional de Estadística). Los trabajadores por cuenta ajena, pieza básica de las nuevas clases medias, han pagado el pato: rescate financiero, devaluación interna, presión fiscal, intereses de la deuda... Y han de seguir pagando por la sencilla razón de que solo ellos pagan. Tras los sucesivos escándalos vinculados a las cuentas en paraísos fiscales de los muy ricos (y sus cómplices, los políticos corruptos), los papeles de Panamá han documentado la evidencia de que los multimillonarios no aportan casi nada al fondo común, al cual, sin embargo, se amorran en cuanto pueden (que pueden mucho). De esta forma, con los contribuyentes habituales empobrecidos y agobiados, con los jóvenes silbando en la vía del paro y el subempleo... ¿quién sostendrá los servicios públicos?, ¿cómo se podrán mantener las pensiones?, ¿qué será, en fin, no solo de los pobres sino incluso de los sectores más frágiles de aquellas clases medias? No se sabe. Rajoy dice que todo va bien, que irá mejor, que bajará los impuestos que él sabe cómo hacerlo. Al tiempo ha escrito a Bruselas prometiendo embridar a los españoles con más recortes y reformas.

Sí, sí... ¿Pero en Venezuela, qué?, preguntan insistentemente mis amigos de la derecha. En Venezuela mucho peor, les reconozco. Y se quedan tan contentos y felices. Pues vale.

domingo, 8 de mayo de 2016

Este desorden institucional resulta insoportable 20160508

Insoportable e insostenible, por supuesto. Cada semana las noticias que giran en torno a las dos grandes instituciones aragonesas, el propio Gobierno de la Comunidad y el Ayuntamiento de Zaragoza, revelan la urgente necesidad de auditar ambas, de replantear sus objetivos, de centrar sus prioridades, de acabar con el viejo desmadre que cada año dilapida decenas y aun cientos de millones. Sin ese ejercicio de realismo y puesta al día, que no sólo atañe a los gobernantes sino también a muchos gobernados, será imposible atajar el déficit, atender a lo que que de verdad importa y sanear este ambiente cargado de recelos, trampas políticas y populismo barato.

Populismo, sí. El que a lo largo de los últimos decenios ha llenado los oídos de los aragoneses de cuentos, imposibles y mentiras. Esa demagogia infiltrada en la política de escaparate, la política sazonada de eventos, la política a la valenciana o a la andaluza (y ya me disculparán los amigos levantinos y sureños), la política, en fin, que capta voluntades y genera autoestima a precio de oro, con proyectos inviables, con planes de negocio trucados, con sobrecostes a todo trapo y con gestores incapaces.

Ahora mismo, el Ayuntamiento de Zaragoza se desliza por una montaña rusa judicial en la que compensaciones, contratas, concesiones y expropiaciones andan al retortero, sin que exista forma humana de predecir qué fallarán al respecto los tribunales. El alcalde Santisteve y los suyos se han visto atrapados en ese marasmo, que es la consecuencia de decisiones tomadas por sus predecesores. ZeC está intentando resolver la papeleta. Es difícil saber si lo hace bien, mal o regular. Pero es indudable que pelea contra una herencia desastrosa. Cuando al municipio le caen encima sentencias en firme (sobre asuntos que vienen de lejos) que implican pagos millonarios, no hay dios que saque a flote el presupuesto. Cuando las principales contratas (la de la limpieza con FCC y la de los autobuses con AUZSA) están sujetas a permanentes conflictos, reclamaciones, desembolsos oscuros y cosas parecidas es que algo se ha hecho muy mal.

El Gobierno de Aragón, por su parte, sigue sin saber qué hacer con el entramado societario que forma parte de la administración autónoma. Mientras negocia a cara de perro el pago de servicios sociales esenciales, debe inyectar más y más dinero en actividades perfectamente superfluas. Y todavía intenta mantener la ilusión popular dando continuidad o nuevos formatos a proyectos que tal vez sean interesantes (rehabilitar la estación de Canfranc, por ejemplo) pero que nadie sabe cómo podrían financiarse sin generar nuevos y espectaculares agujeros.

O alguien pone orden en este barullo, o las vamos a pasar de a metro.

lunes, 2 de mayo de 2016

España se lo podrá permitir, pero usted no 20160502

Cuando íbamos cuesta abajo, lanzados como cohetes (de verbena), era común escuchar a quienes se iban a pegar algún homenaje...

--España no se lo puede permitir, pero yo sí. ¡Tira millas!

Ahora, si tenemos en cuenta las estupendas previsiones del Gobierno en funciones y los datos que nos prodigan las fuentes oficiales, España (el Reino de España, la España de marca, la que maneja pasta y hace negocios off-shore) sí podrá permitirse tirar la casa por la ventana, pero nosotros (los mindundis) no. El mensaje implícito (incluso explícito) es simple: en poco tiempo más (si siguen las reformas y no decae el bendito Ejecutivo que las aplica sin titubeos) recuperaremos la renta de antes de la llamada crisis, se crearán no sé cuantísimos puestos de trabajo, seremos el país de Europa con mayores índices de crecimiento, el PIB irá como un tiro y comeremos perdices, angulas y caviar. No todos, claro. Es más, la mayoría no podrá permitírselo, pero la estadística nos ofrecerá la brillante imagen de un nuevo milagro económico a golpe de turismo, plantas de montaje de las multinacionales, exportaciones de bienes y servicios... y su miajita de evasión fiscal. Esto va a ser la mundial en maserati. Ya lo verán

A la gente del común tal vez le asuste comprobar que la retracción salarial en la empresa privada (y de forma colateral, aunque no tan tremenda, en el sector público) le ha de impedir la más mínima alegría, que la deuda de las administraciones no deja de aumentar o que en un par de años, como mucho, ya no habrá hucha de las pensiones y esto se puede poner requetefeo. Pero al mismo tiempo la España oficial estará como nunca, henchida de gozo, presumiendo por el mundo y regodeándose en la macroeconomía. Salvo que al votante se le vaya la olla el 26-J y elija lo que no debe, que entonces los señores de la Troika nos aplicarán (por nuestro bien) un baño de realidad frío como el hielo.

Hasta hoy la coartada de la crisis justificaba la devaluación interna a escala nacional. Pero pronto viviremos la experiencia de ser pobres en un país rico. ¡Qué cosa, qué emoción! 

domingo, 17 de abril de 2016

Como una comunidad de vecinos 20160417

Para cumplir el objetivo de déficit, Aragón debe llevar a cabo ahora mismo un recorte de 700 millones de euros (según datos facilitados por el propio ministro de Hacienda). En el conjunto de España, el ajuste, que ya ha empezado, será de 20.000 a 25.000 millones (en este caso el cálculo corresponde a la Troika). Además, la deuda pública del Estado ha superado el billón y la específica de Aragón camina imparable hacia los 7.000 millones (ahí se lució Luisa Fernanda). En semejante situación, lo fundamental del debate político y social ha de girar necesariamente en torno a cómo equilibrar ingresos y gastos para salir de un círculo vicioso que amenaza no solo nuestro bienestar (al menos el que nos ha quedado tras los sucesivos recortes), sino la mismísima democracia, que no puede existir si la desigualdad y la pobreza van a más.

Justo en esta ardua encrucijada emergen las contradicciones, los simplismos y resulta particularmente insufrible el peso de los peores dogmas ideológicos. Para mí, la cosa tiene su aquel. Pasé los años de vacas gordas renegando contra los despilfarros, las mamonadas, las carísimas ocurrencias y la opacidad de tantas iniciativas públicas trufadas de vacuo triunfalismo y patrioterismo local. Así me gané fama de cenizo, de tanto advertir que aquel dinero haría falta después para cubrir necesidades mucho más perentorias y esenciales.

Ahora, la realidad nos avasalla. Ya no es posible salvar a un equipo de balonmano si la gente no va al pabellón y paga entrada. Ni es factible dejar caer la red asistencial que atiende a los discapacitados intelectuales para seguir haciendo carreras de motos. El rigor ha de imponerse, y se impondrá (de peor o mejor manera) porque es imposible mantener la ficción de que aquí no pasa nada que no se resuelva con algún malabar presupuestario. De hecho, los presupuestos autonómicos deben ser reseteados de cabo a rabo, con las prioridades bien claras. Si el caprichoso PAR o el PP o el mismísimo PSOE quieren seguir con el esquema habitual tendrán que explicarlo. Y si Podemos, CHA e IU albergan alguna idea alternativa al respecto, ya tardan en ponerla encima de la mesa.

Lo cual no quita para que ahora mismo, y con la que está cayendo, no sea preciso lamentar a voz en grito que este país nuestro arrastre un fraude fiscal de mas de 50.000 millones por ejercicio. Siguiendo ese símil que tanto les gusta a quienes pretenden equiparar la economía institucional con la doméstica, si España fuese una comunidad de vecinos, tendría que lamentar los tontos gastos del pasado inmediato y administrarse mucho mejor. Pero si los dueños de los pisos y locales más grandes se empeñan en no pagar la cuota correspondiente... Ni Dios cuadrará las cuentas.

jueves, 14 de abril de 2016

Ahora ya, ni me miro al espejo 20160414

Hubo una época en la que los días como el de ayer, al afeitarme, veía al otro lado del espejo la absurda imagen de un tipo afligido por las circunstancias políticas y económicas de su país. A veces, observaba en mi contrafigura el aire desconcertado de los gilipollas. Ahora no me miro al espejo. Y menos en una jornada como esta. El expresidente Aznar ha sido multado por Hacienda (setenta mil del ala y una complementaria por otros ciento noventa mil euros... el pajarito). El ministro Soria ha pasado de decir que lo de Panamá no y no, a precisar que no pero sí y finalmente (tras aparecer su firma en un documento que confirma lo que él niega) que sí pero no. Mario Conde ha ido al talego (pese a jurar por sus muertos que no trajinaba dinero del pellizco de Banesto, sino ¡de una herencia!). El alcalde Granada, autor de aquel breve poema sobre la elegancia de las señoras desnudas, ha sido pillado en un mal paso urbanístico... Huyo pues, cual Drácula, de las superficies capaces de reflejarme. Me río tontamente como una hiena a la que los leones dejaron sin almuerzo.

No escribiré sobre esta gentuza, me digo cada mañana. Pero luego la actualidad empuja sin compasión. No es sólo que estos o aquellos aparezcan en la cotidiana graduación de la academia del trinque. Es que sale Montoro a la palestra y achaca el incumplimiento del objetivo de déficit... al pago de los tratamientos para los enfermos de hepatitis C. O bien los portavoces del Gobierno de Aragón, con el presidente Lambán a la cabeza, se hacen los suecos o mienten sin cortarse un pelo cuando han de explicar por qué las organizaciones de discapacitados intelectuales y sus centros especiales de empleo están siendo abandonados a su suerte, de forma que pasan meses y meses sin que la Administración les pague lo que les debe.

No hay dinero, claro. No lo hay porque la delincuencia fiscal ha arraigado en la alta sociedad. Eso sí, los mismos que incumplen sus más elementales deberes ciudadanos nos dan lecciones de patriotismo, sea en versión españolísima o supercatalana. Que la bandera no quita la sociedad opaca. Monta tanto Pujol como Rato. 

miércoles, 13 de abril de 2016

Cuando no haya dinero para las nóminas... 20160413

Cabe pensar que si Echenique está distanciándose de Lambán es porque su partido da por perdida la opción de pactar (para España) un gobierno de izquierdas. En cualquier caso, la realidad económica no favorece alternativas progresistas en nivel institucional alguno. Sin dinero en las arcas públicas, los programas no pasan de ser papel mojado. En Aragón, el PSOE no desarrolla los acuerdos con Podemos más por falta de recursos que por otra cosa. Con Montoro cerrando la caja y unos presupuestos que la propia Intervención de la DGA considera "demasiado ajustados" (¡y tan ajustados!), se hace presente aquella advertencia de que pasaremos apuros incluso para pagar las nóminas de profesores y sanitarios. No se olviden de que Bruselas ha dictado un nuevo recorte del gasto público en nuestro país por un total superior a los veinte mil millones. Y esa recomendación se hará imperativa de aquí a mayo. A ver qué gobierno "de cambio y de progreso" podría manejarse en tales condiciones.

Si leído el párrafo anterior, alguno de ustedes está pensando que para cuadrar las cuentas sólo hay que suprimir gastos superfluos, tendré que darle la razón. En parte. No voy a repetirles qué y cómo podríamos ahorrarnos. Pero sí les certifico que ni aun así se equilibraría el saldo, porque Sanidad, Educación y Servicios Sociales ya están infradotados. Aquí (en Aragón y en toda España) sólo saldremos del actual círculo vicioso complementando una gestión más eficiente con una mejora de los ingresos. Ahora bien, si quienes tienen dinero de verdad lo esconden en paraísos fiscales y lo mueven a través de sociedades opacas... Pues ya me dirán.

El control del capital financiero y la transparencia fiscal sólo se conseguirán desde instrumentos de gobernanza global estricta y activamente democráticos. Pero, ¡ay!, la UE está lejos de ser uno de ellos, y los estados-nación (o sus pretendidas versiones microsoberanistas) no son capaces de meter en cintura a los capos de la economía desregulada. Por eso el PSOE se aleja de su identidad socialdemócrata. Por eso Podemos propone medidas imposibles de aplicar. 

sábado, 2 de abril de 2016

...Porque los enemigos de Europa son otros 20160402

Los verdaderos peligros para el decaído ideal europeo no se incuban en lejanas montañas o desiertos (que diría Aznar). El terrorismo yihadista no se proyecta tanto como un riesgo inmediato o directo, sino como un catalizador o un detonante de otras amenazas más inminentes, más próximas.

Europa, sus códigos democráticos y su modelo de sociedad, cruje de verdad cuando los gobiernos aceptan el acuerdo con los euroescépticos ingleses, o negocian la Asociación Tras-atlántica de Comercio e Inversión (TTIP) con EEUU, o lanzan contra Grecia un ataque financiero sin precedentes para después dejarla sola ante la llegada de los refugiados que huyen de las guerras en Oriente Medio, o suscriben un infame pacto con Turquía para aparcar allí a dichos refugiados en condiciones de total inseguridad... La amenaza más letal procede de los partidos y movimientos populistas de extrema derecha que ganan terreno electoral con un mensaje eurófobo, violento y radicalmente contrario a los valores que debieran identificar a la UE. También de gobiernos ultrarreaccionarios como el de Polonia o Hungría, a los que nadie mete en vereda. Está visto que en este Viejo Continente es posible vulnerar con total impunidad los derechos humanos, pero... ¡ay de quien se atreva a condicionar, siquiera un poco, los intereses de los mercados financieros!

Es peligrosa la tendencia de los estados de la llamada Unión a promover (juntos o por separado; bajo el liderazgo norteamericano o impulsados por sus propios intereses) conflictos armados que luego no saben ni pueden controlar. También la ineficacia de sus cancillerías, de sus ejércitos y de sus servicios secretos, sobre todo en algunos países. Ineficacia que ha producido errores monumentales, que facilita la actuación de los terroristas y que, en última instancia, es disimulada por presidentes y ministros (sean conservadores o socialdemócratas) mediante maniobras publicitarias repletas de oportunismo.

No nos vencerán los guerreros de Dios, sino los neofascistas, los burócratas de Bruselas, los especuladores de la City y los políticos sin conciencia. 

martes, 15 de marzo de 2016

Pedro Sánchez triunfa... sobre el papel 20160315

El secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, se reunió en Zaragoza con gentes de la discapacidad. Les dejó encantados. Incluso Lambán, enfurruñado con su jefe por la cosa de las diputaciones provinciales, acabó poniendo buena cara. La diputada Sumelzo actuó como anfitriona política del evento. La consejera Broto también estuvo allí sonriéndole a la vida. Fue un acto perfecto. Los asistentes iban planteándole preguntas al excandidato a la Presidencia del Gobierno (¿o sigue siendo candidato todavía?), y este respondía remitiéndose a cualquiera de los 200 puntos del acuerdo con Ciudadanos, como si tal documento fuera el Vademecum capaz de proponer un remedio para cada enfermedad. Desde luego, si alguien tenía alguna duda sobre la extraordinaria versatilidad del pacto Sánchez-Rivera, lo de ayer le hubiese convencido de que el centro reformista es en sí mismo el verdadero bálsamo de Fierabrás.

Salvo que alguien meta la cabeza por detrás del decorado teatral. Entonces, una persona tan interesada en lo social como el gran líder socialista descubriría que, tras el severo gesto de Lambán, la simpatía de Sumelzo y la sonrisa de Broto, existe una realidad que reduce los 200 puntos del pacto PSOE-Ciudadanos a la etérea condición de carta a los Reyes Magos.

En Aragón, ahora mismo, las administraciones (en especial la autonómica) deben millones de euros a las entidades que atienden a la discapacidad. No hablo de subvenciones ni limosnas, sino de plazas concertadas en residencias y centros del día, cuyo importe tarda en llegar meses... o no llega nunca. Hablo de los complementos salariales a los centros especiales de empleo, donde los retrasos aún son mayores. O de las decenas de casos en los que el IASS envía a las organizaciones asistenciales discapacitados en situación límite pero no firma el correspondiente convenio hasta mucho después. En este sentido, el actual Gobierno PSOE-CHA ofrece, en comparación con el del PP-PAR, más comprensión, más simpatía, buenas palabras... Pero, a la hora de pagar, apenas se nota la ausencia de Rudi y Oliván ¡Qué fácil es triunfar sobre el papel!

domingo, 31 de enero de 2016

El Aragón de Lambán, perdido en el páramo de la rutina 20160131

Esta tampoco será una buena temporada invernal en el Pirineo. El cambio climático hace de las suyas. En tales condiciones, el esquí sigue siendo (todavía) un componente sustancial en el PIB pirenaico, pero no cuenta como alternativa estratégica. A medio y largo plazo, las estaciones en las que se han enterrado tantos millones de euros procedentes del erario y los recursos de Ibercaja carecen de sentido. Sirvieron como coartada para unos desarrollos urbanísticos que han llenado la montaña de segundas residencias infrautilizadas, que ahora compiten con la hostelería local. Pero el dinero de los pelotazos voló a lugares lejanos. Sostenemos Aramón, sí, pero mientras hemos visto languidecer una ganadería y una industria de transformación aneja cuyas posibilidades eran más que extraordinarias. El Pirineo podía y debía ser una marca atractiva, una denominación de origen asociada a la calidad. Pero la nieve se lo llevó todo. Y ahora la nieve se funde sin remedio. ¿Qué haremos con el Alto Aragón?

No se sabe. El Gobierno Autónomo ha perdido décadas sin hacer nada, sin imaginar modelos sociales y económicos para un futuro que ya está aquí. Y ahí sigue. El problema se plantea en el Pirineo. Pero también en Teruel, donde los planes de reindustrialización, los fondos especiales y los proyectos grandilocuentes han llevado al Bajo Aragón importantes cantidades de dinero. Sin embargo no existe ni un balance de lo ¿invertido? en los últimos veinte años, ni estudio alguno de los efectos logrados. Pese a lo cual, el mecanismo funciona en automático, porque es preciso mantener las viejas redes clientelares... y porque no se sabe hacer otra cosa.

Ese Aragón cuyo ejecutivo preside Lambán, con la colaboración de Soro y el permiso de Echenique, sigue perdido en el páramo de la rutina. Los presupuestos para este año se ajustarán al esquema de siempre. Con retoques, con un ligero incremento del gasto social, con un Ingreso de Inserción mejorado... Pero dentro de los parámetros habituales. Por supuesto, los números que figuran en las hojas de cálculo son hipotéticos. El agujero que dejó Rudi (versión ampliadísima del que heredó de Iglesias) sigue creciendo. La DGA promete pero no paga. La Sanidad no sale del bache. La asistencia a la discapacidad se está derrumbando, sometida a una implacable asfixia económica.

Sería el momento de lanzarse en pos de nuevos objetivos, de trazar un horizonte estratégico realista y audaz... de elaborar unos presupuestos radicalmente distintos. Pero en el 2016 no podrá ser. Lambán (y su consejero de Hacienda, Fernando Gimeno) carecen de la voluntad precisa para dar ese giro radical. Y Echenique continúa sin saber exactamente cuál es su misión. Todos se dejan llevar. ¿A dónde?

JLT 31/01/2016

martes, 8 de diciembre de 2015

La tele es la tribuna 20151208

El debate fue interesante. Y tuvo nivel. No resultaba fácil, al apagarse los focos, señalar un ganador. Los representantes de los partidos nuevos estuvieron a la altura, pero los de los viejos demostraron que aún tienen fuelle, tablas y argumentario. Novedades, ninguna. Aquí está todo el pescado vendido. Por encima de todo, la televisión demostró ser el mejor escaparate, un escenario obligado. Casi definitivo.

La tele es la tribuna. Es el Jeu de Paume parisino, la esquina de los speakers en Londres, el estribo de un vagón de tren en la Estación de Finlandia en Petrogrado, un escenario o una simple tarima donde se yergue el orador para encandilar a la audiencia... El liderazgo y los votos se ganan ahora en los platós, y tal circunstancia no parece en lo esencial tan diferente de aquellas otras. Se convence con las ideas, pero también con la palabra y con el lenguaje corporal, con la oratoria y el gesto. Por eso ayer había tanta expectación en torno al debate organizado por Atresmedia, ese debate al que Rajoy no quiso ir y fue sustituido por su vice, quien defendió con resolución (quizás un tanto envarada) a su jefe y al Gobierno que ambos han codirigido. Muy seguro tiene que estar el actual presidente o muy pagado de su propia importancia para ausentarse así en una campaña tan inequívocamente kennedyana.

Los argumentos respectivos están ya muy trillados. Vivimos una campaña que no es sino la llegada a meta tras un maratón político prolongado durante año y medio. Todos han dicho hace tiempo lo que tenían que decir. Por eso en la noche de ayer no se oyó nada que rompiera los esquemas previos. Sáenz de Santamaría jugó contra todos, con alguna ocasional muestra de comprensión por parte de Rivera, quien tampoco se privó de criticar con dureza al PP, y los ataques, educados siempre, de Sánchez e Iglesias, los cuales mantenían a la vez su propio y particular pulso. Se notó que PSOE y Podemos, como PP y Ciudadanos, se disputan similares espacios electorales.

Ciudadanos y Podemos reclaman, respectivamente, un retorno al momento más diáfano de la Transición o un reseteo total de la misma. El PP aspira a mantener la situación, llevándola, reforma a reforma, hacia modelos ultraliberales. El PSOE intenta combinar el clasicismo socialdemócrata con algún tipo de renovación. Viejos y nuevos partidos contraponen el valor de la experiencia a la garantía de llegar a la política limpios de polvo y paja. El partido del Gobierno vende recuperación; los demás la ponen en tela de juicio. Nadie ignora (aunque en el PP no quieran hablar de ello) que en 2016 el Eurogrupo exigirá nuevos ajustes, mayor desregulación del mercado laboral y una reorganización (a la baja) de las pensiones, porque con contratos basura y sueldos inferiores a mil euros mensuales el actual sistema es insostenible (se lo dijeron ayer a Soraya, tanto Iglesias como Sánchez). De hecho, los desequilibrios financieros (el Estado español debe ya un billón de euros, y sólo las intervenciones favorables del Banco Central Europeo permiten sostener semejante deuda), al igual que otros asuntos de los que ayer se habló más de pasada: la lucha contra el terrorismo yihadista, el modelo territorial o la cuestión medioambiental están ahí, esperando sin más a que pase Reyes. Y ojo con la corrupción. Deslizándose por el submundo de los sótanos económicos corren ahora mismo reptiles muy gordos: la leve multa a Iberdrola por forrarse manipulando las tarifas, el derrumbamiento de Abengoa, la escandalosa sustitución del despilfarrador presidente de Indra (empresa en la que el Estado es accionista de referencia) pasan casi desapercibidas, pero evidencian que en este país no ha desaparecido la impunidad. 

Sólo cabían y caben debates a cuatro. Como mínimo, porque Garzón y Herzog también tendrían mucho que decir. El cara a cara Rajoy-Sánchez que montará Televisión Española no podrá reflejar la realidad española.

jueves, 19 de noviembre de 2015

Cuatro meses... y seguimos sin cobrar 20151119

Cuatro meses y medio después del relevo en el Pignatelli, los gestos son amables, las palabras suenan bien, pero lo contante y sonante... no tanto. Al menos en lo que respecta a los discapacitados intelectuales, uno de los colectivos más desvalido y necesitado de apoyo. El problema es el maldito dinero. A estas alturas, las oenegés que trabajan en este sector siguen sin ver gran cosa de lo que la Administración aragonesa les debe por las plazas de residencia y los centros de día u ocupacionales concertados con el IASS (Instituto Aragonés de Servicios Sociales), o por los complementos salariales que el Inaem (Instituto Aragonés de Empleo) ha de abonar a los centros especiales de empleo. La deuda (que viene de atrás) compromete muy seriamente la actividad de los Atades, Aspace u otras entidades del sector, sin las cuales miles de discapacitados se quedarían en la calle.

Les cuento la situación de la Fundación Adislaf, que conozco muy bien. Acoge en sus residencias a 80 personas y a 235 en centros de día y ocupacionales. En sus empresas (una lavandería, una recicladora de aceite vegetal usado y un taller de manipulados) trabajan más de 80 discapacitados. La plantilla total incluye a otro centenar de empleados: cuidadores, monitores, profesionales de la sanidad, técnicos varios, administrativos y directivos. Los salarios más bajos rondan los 750 euros al mes, los más altos no superan los 2.000 euros.

Bueno, pues en estos momentos los impagos por parte de las instituciones rondan ya un millón de euros (casi un tercio del presupuesto anual). El IASS debe un total de 463.569 euros. El Inaem (que no pone un céntimo ¡desde abril!), otros 360.014 euros más correspondientes a complementos salariales y otros conceptos. Y de propina, 100.000 euros de las subvenciones del Ayuntamiento de Zaragoza correspondientes al año pasado (para éste han reducido la cifra, total...). A fin de ir tapando semejante agujero (hay que pagar a los trabajadores y a los proveedores), es preciso recurrir a créditos, cuyo coste anual en intereses puede llegar a los 100.000 euros.

¿Qué más puedo decirles?

viernes, 16 de octubre de 2015

A toda leche ('Spain Fast&Furious') 20151016

Comentar la actualidad es una carrera contrarreloj, porque la realidad ya no es fluida sino gaseosa y se escapa veloz por cualquier rendija.

Qué les digo del día de ayer. La policía belga detuvo a varios participantes en las Euromarchas 2015, que intentaban sitiar Bruselas (pacíficamente) para molestar a los jefes de gobierno convocados a una cumbre. Entre los activistas apresados, maniatados y abandonados a la intemperie durante dos horas había tres diputados aragoneses de Podemos y mi cuñao, el famoso José Luis El Negro Martínez, amén de su hermana Maribel y otros paisanos. Luego los soltaron. Mañana, todos ellos participarán en la manifestación por una Europa democrática, solidaria y razonable, la de verdad. Lo harán junto a personas llegadas de todos los países, en un ejemplar ejercicio de internacionalismo práctico.

Pero, ¿quién tenía aquí ojos y oídos para los acontecimientos de Bruselas, cuando en Barcelona se escenificaba el dulce martirio de Mas? Qué momentazo para el convergente. Qué sensacional regalo postelectoral le han hecho la Fiscalía y el Tribunal Superior de Cataluña (la primera atendiendo al absurdo requerimiento de Rajoy; el segundo, creo, con una intención bien distinta). En este plan, el president en funciones acabará siendo el político más incombustible del mundo. Ha tenido la suerte de tropezar con Mariano. Y para estas cosas Mariano, el pobre, es un chollo.

El PP va de culo y cuesta abajo. Casi da pena. Casi. Menos mal que todavía se mantienen a su lado las gentes de orden más recalcitrantes (que no son pocas) y personajes como el (¿tronado?, ¿fascista?) cardenal Cañizares Quien, por cierto, quizás no andaba desencaminado al clamar contra el caballo de Troya mahometano: Gran Bretaña, Francia y España están siendo tomadas desde dentro por los inversores qataríes, cuyo país no respeta los derechos humanos y es el origen de buena parte de la financiación del Estado Islámico. Pero Su Eminencia, claro, no se refería al corcel (dromedario, más bien) petrodolárico. Su Dios, el de los ricos, no entiende de razas ni credos. Sólo de dinero. 

lunes, 21 de septiembre de 2015

Usar las instituciones en provecho propio 20150921

Por supuestísimo, tanto desde Madrid como desde Barcelona, los jefes usan a su antojo las instituciones. No me refiero, claro está, a las alcaldesas Carmena y Colau, que bastante tienen con abrir cada día el paraguas y refugiarse del chaparrón de calumnias, embustes y cabronadas (eso, por si no tuvieran bastante con manejar sus propios grupos municipales, que son un laberinto de pasiones políticas y de alucinaciones ideológicas). A quien aludo al mentar las dos grandes capitales de las Españas es a Rajoy y a Mas, cara y cruz de la misma moneda falsa. El uno se ha embarcado en una reforma del Tribunal Constitucional que probablemente esté vulnerando la Constitución. Además, entre otras cosas, ha convertido TVE en un órgano de partido, en cuyos telediarios el eco de partes y nodos provoca escalofriantes efectos vintage. El otro, el president, ha puesto todos los recursos de la Generalitat al servicio de un proyecto nacional tan falso, trapacero, insolidario y excluyente que también produce pavor.

El independentismo catalán, encabezado por la Banda del 3%, ha llamado reaccionario y fascista al mismísimo Pablo Iglesias, lo cual no tiene nada de extraño porque en las filas del "Junts pel Sí" la derecha utiliza a placer los clichés de una ¿izquierda? que desprecia el internacionalismo y está dispuesta a llamar españolista incluso a quien defiende el derecho a decidir; derecho, claro, que tampoco interesa a los soberanistas, si ha de ser ejercido según los cánones democráticos. Por eso TV3 es como TVE, pero poniendo Cataluña donde los otros ponen España. Eso sí: ambas coinciden a la hora de ningunear a los radicales progresistas de Catalunya Sí que es Pot, no sea que se conviertan en una pieza clave dentro del futuro Parlament.

Lo más genial de esta mascarada es que el PP truena contra Convergencia, a la que tantas veces tuvo como aliada. Y los convergentes abominan del PP, con el cual han votado una y otra vez en el Congreso las leyes más regresivas. Mas quiere irse de la misma España que CiU tanto ayudó a construir. Rajoy pasa de España, sólo aspira a seguir en La Moncloa.