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viernes, 9 de diciembre de 2016

Amigos... dais mala gana 20161209

Como si cada institución quisiera ver a la otra al mirarse al espejo, o como si los partidos implicados se recreasen en dibujar una demencial simetría, la DGA y el Ayuntamiento de Zaragoza (o viceversa) son escenario no ya de un teatrillo (que diría la podemista Maru Díaz), sino de un aquelarre en toda regla. En el ámbito autonómico, Podemos se empeña en volver loco al PSOE; en el primer municipio aragonés, son los socialistas quienes se divierten llevando de cráneo a Zaragoza en Común. En medio, Chunta Aragonesista viene y va para salvar sus muebles (que ahora están en el trastero de Lambán) e intentar poner un poco de sensatez (pero poco, ¿eh?) en este monumental barullo. La cosa ha llegado a tal punto, que describir la magnífica satisfacción que estas trifulcas producen en la derecha se ha convertido en una obviedad, una simpleza.

El caso es que cuando Echenique afirma que nada tiene que negociar con el PSOE (partido al que, sin embargo, apoyó para que se hiciese con el Gobierno de Aragón), pues ambas fuerzas «no comparten un mismo proyecto político», resulta difícil entender a qué se refiere exactamente. Porque el jefe del podemismo tierranoblense jamás ha dado pistas de que él y los suyos posean alguna propuesta, proyecto o idea para este bendito país nuestro. Así, claro, nada tienen que negociar. ¿El qué?

En cambio, en el Ayuntamiento cesaraugustano, la enemiga que el PSOE le tiene a Santisteve puede ser descifrada desde el afán de Pérez Anadón y cía. por defender como sea los intereses de las concesionarias de los servicios externalizados, por proteger los derechos adquiridos de grandes empresarios y constructores, por, en fin, impedir que algo cambie... aunque sea el protocolo. Eso, al menos, está claro.

Unos y otros dan auténtica mala gana. Nadie en su sano juicio entiende este delirio, salvo los más duros y sectarios de cada parte. Al votante de izquierdas me lo están dejando fuera de juego, o más bien fuera de combate. Los unos porque no tienen ni idea; los otros porque saben demasiado. Deplorable.

viernes, 18 de noviembre de 2016

Lambán, Echenique...¡Santisteve! 20161118

Se debate sobre el estado de Zaragoza al tiempo que las mismas fuerzas políticas implicadas andan dándole vueltas a los presupuestos aragoneses. La constante polémica en el ayuntamiento (donde se intenta convertir a ZeC en responsable de todas las decisiones erróneas o sospechosas tomadas antes del 2015) se entrelaza con la extravagante relación entre Lambán y Echenique, cuya disputa sobre los presupuestos del año próximo oscila entre el surrealismo y el disparate.

PSOE y Podemos se mascan pero no se tragan, se miran de reojo repletos de desconfianza mutua, se dicen aliados (hasta cierto punto) pero actúan como rivales (sin tregua ni compasión). Encabezados ambos partidos por personajes de escaso carisma, sus constantes rifirrafes se despliegan ante el respetable como una extravagante abstracción, una fantasmagoría. Al fondo, a la derecha, el PP se frota las manos esperando que las izquierdas (incluyan a CHA e IU-PCE) se despellejen mutuamente. No es que los conservadores tengan jefas/es más sobresalientes, qué va. Pero como los otros les hacen el trabajo, con repetir fervorosamente los argumentarios y las patrañas al uso les basta y les sobra.

Santisteve ejecutó ayer, en el debate sobre Zaragoza, un discurso largo (¡una hora y tres cuartos!), disperso y espeso, donde los lugares comunes se impusieron sobre los apuntes mas interesantes. Lambán, invitado al recital, sesteaba. Veinticuatro horas antes, él y el alcalde habían escenificado cierto acercamiento tras año y medio de reparos y citas fallidas. Claro que el presidente aragonés también tiene que vérselas con Echenique. Ambos juegan al escondite sin que su mutua persecución alumbre una idea concreta, un dato, una cifra... un algo.

El PSOE ha llegado al extremo de simultanear el tramposo racaneo que aplica el Gobierno autónomo al Ayuntamiento de Zaragoza... con la exigencia de que esta última institución incremente en cincuenta millones su capítulo de inversiones.

Y el pobre Santisteve, leyendo folios sin parar.

martes, 8 de noviembre de 2016

Autobuses falla: Zaragoza surreal 20161108

Apenas calienta ya el sol de poniente pero los autobuses de Zaragoza siguen entrando en combustión, provocada, al parecer, por los muchos años y kilómetros, el pésimo mantenimiento y otras evidentes desdichas del servicio. ¿Servicio? Bueno... La primera y principal plataforma de la movilidad colectiva en esta capital, que nunca fue ninguna maravilla, ha derivado en un completodesastre. Mucho tiene que ver con ello la última y sospechosa adjudicación a la actual concesionaria (AUZSA). Aunque eso es obviado sistemáticamente por quienes se han empeñado en que la culpa de todo la tienen los infelices de Zaragoza en Común, y no las dolencias crónicas de una ciudad mal administrada desde hace décadas.

Pero a lo que iba: los autobuses arden. Nueve en un año. Por suerte ningún usuario ha sufrido heridas o males mayores (por el fuego, digo, que en esos vehículos decenas de pasajeros sufren lesiones de todo tipo por culpa de los frenazos, acelerones y otras cabriolas). Pero estamos jugando con fuego (nunca mejor dicho). ¿Y si un día el incendio corta la retirada a los pasajeros?

Llena de pasmo la tranquilidad con la que los zaragozanos de a pie nos estamos tomando esto de que los buses se conviertan en tristes fallas. Por no hablar de cómo van de sucios, descuidados e incumpliendo normas elementales de circulación. Mientras, el ayuntamiento sigue enmarañado en esa guerra intestina de todos (salvo CHA, algunas veces) contra ZeC. Y un sector de la opinión pública proclama mañana, tarde y noche que los autobuses son cojonudos y la culpa de todo (incluso de las constantes quemazones) la tiene... el tranvía. Qué imbecilidad.

En fin... Más surrealista todavía es la situación en esos Estados Unidos que hoy votan sin otra elección que una burócrata desalmada (el mal menor) y un monstruo ultrarreaccionario (el mal peor). Dicen los cronistas que el mundo contiene el aliento. Tal vez porque este planeta se parece cada vez más a un autobús de AUZSA: viejo, asqueroso y a punto de arder. Cosas del negocio.
 

sábado, 5 de noviembre de 2016

Tranvía, bici, la bicha... ¡aaarrrggg! 20161105

Por alguna extraña razón más conectada con las fobias que con la ideología, a muchos zaragozanos (la mayoría de derechas) sacarles a relucir el tranvía o las bicicletas es como mentarles la bicha. Pero la bicha suprema, la madre de todas las bichas, el superbicharraco. Al principio, las personas humanas observábamos tal fenómeno con preocupación. Pero con el paso del tiempo no hemos tenido otro remedio que tomarnos a risa semejante histeria. Nos queda, además, un consuelo: el apasionado amor al coche propio y el irrefrenable deseo de ir con él a todas partes no solo embarga al vecindario cesaraugustano, también al madrileño. No cabe asombrarse por ello. A la postre, la gente de orden de la capital de Reino (empezando por mis colegas de los medios presuntamente serios) le compró al mafioso Adelson un remedo de Las Vegas idéntico al que nos colocaron aquí los trilerillos de Gran Scala. La de aquel.

Cada noticia que da este diario sobre incidentes relativos al tranvía o a los velocípedos genera de inmediato la reacción (entusiasta e indignada al mismo tiempo) de quienes aborrecen ambos medios de transporte. El otro día, una ciclista se golpeó con el Urbos, y los seguidores de Jorge Azcón, enfrentados simultáneamente a dos entidades horrendas, no sabían a cuál echarle mayores cantidades de agua bendita.
Espero que la línea 2 del tranvía se haga pronto realidad (financiera). La 1 es un éxito total y su efecto dinamizador sobre la movilidad, el comercio y la actividad ciudadana de todo tipo es un hecho. La mejora del transporte público (si el autobús deja de ser el desastre actual) y la creciente presencia de la bici son símbolos evidentes de una renovación urbana en la que Zaragoza ya va por detrás de otras ciudades europeas.

Con participación, con respeto a todos, con normas y medidas que integren ese tranvía y esas bicicletas, con sentido de la lógica y atendiendo a los intereses locales (el Urbos se fabrica en la propia Zaragoza)... la capital aragonesa debe seguir evolucionando en la única dirección posible. Hagan el favor. 
 

domingo, 30 de octubre de 2016

Aragón... ¿también existe? 20161030

Como nos hemos pegado una semana pendientes de la Carrera de San Jerónimo: que si debaten, que si votan, que si rodean el Congreso, que si mira lo broncas que es Iglesias pero la finura que se gasta Hernando (el del PP, pues el del PSOE bastante tuvo con tragarse el sapo verrugoso)... pudo parecer que Aragón casi no existía. El outlet zaragozano se difuminó en la bruma de los intereses creados (secundados con un fervor maravilloso por PP, PSOE y Ciudadanos). Las ordenanzas fiscales del agitado Ayuntamiento capitalino se aprobaron por fin, con el grupo socialista bordando un nuevo ejercicio de geometría variable. Al alcalde Santisteve le prepararon la enésima emboscada a propósito de la Ley de Capitalidad y el Consejo de la CARTV. La dirección de Chunta salió ilesa del Comité Nazional. El Real Zaragoza estrenó entrenador. Si no llega a ser por Susana Sumelzo, pasamos desapercibidos.

De la diputada socialista por Zaragoza solo puedo decir lo mismo que en su día dije del general Julio Rodríguez, cuando apareció en las candidaturas de Podemos: quien asume un compromiso político en el que hay mucho que perder y poco que ganar merece el máximo respeto. De ventajistas, aprovechados y lameculos estamos sobrados. Las personas, como Sumelzo, capaces de ponerse fuera de juego por ejercer la coherencia, no abundan en ese mundo traidor. Y más ahora, cuando se ha consagrado la mentira programática y la deslealtad con los electores.

Aragón, por lo demás, sigue volando sin motor. Es agradable. Plácido, silencioso y barato. Uno tiene la sensación de que vamos camino de poca cosa (con permiso de Labordeta), pero por una carretera bien asfaltada. Conduciendo un Opel, por supuesto. Sin expectativas pero sin agobios.

Otra cosa que contribuye a nuestra tranquilidad es la ignorancia, o mejor dicho: la distracción. Así, quedó visto para sentencia el juicio contra el exdirector general de la extinta CAI, García Montes. Pero ese proceso venía hueco. Al acusado (a quien Ibercaja, por derivación, ha de pagar todos los meses ¡quince mil euracos del ala!) se le imputaba un roto de unos seis millones. ¡Ja! A la CAI le hicieron un agujero de más de 2.500 kilates. Y en esa manteca untaron muchos. Pero... ¿quiénes y cómo? Misterio.

De esta forma uno se queda con la sensación de que, si existimos, vivimos en un Limbo. Pasa lo mismo cuando le llevan al juez unas dietas de 8.000 euros que pillaron dos directivos de Sarga, la empresa pública aragonesa configurada a partir de Sodemasa (colocadero del PAR) y Sirasa (ídem del PSOE). Ya ven: 8.000. Sin embargo nos hemos comido con patatas la inaudita contabilidad dada a conocer por otra sociedad pública, Motorland, que se autoanticipó en 2016 nueve millones de pérdidas (que serán más), con un balance de risa y un escandaloso escandallo (¡je,je!) de ingresos y gastos previstos. Jeta de hormigón e impunidad de alto copete.

Así de bien pasamos estos agitados días, mientras Rajoy era investido y el mundo político se ponía del revés. ¿Qué puede esperar Aragón del nuevo Gobierno? Como mucho, buenas palabras. O sea, nada. 

lunes, 24 de octubre de 2016

Quien manda dicta la Ley 20161024

Los dirigentes de Zaragoza en Común suelen quejarse de que los medios informativos les identifican por sus siglas y no por su cometido institucional. O sea, que los titulares digan ZeC decide esto o propone lo otro... cuando deberían adjudicar todo ello al Ayuntamiento, gobernado, claro está, por la plataforma en cuestión.

Pero ahí se equivocan, porque ZeC no ha llegado a manejar nunca el gobierno municipal. Está ahí, en la alcaldía y las delegaciones. Pero constantemente pierde las votaciones en comisiones y plenos, lo cual reduce a nada su pretendido protagonismo institucional. De hecho, el municipio está bajo el control de un tripartito PP-PSOE-C’s, que desde la oposición hace y deshace a placer. El que los socialistas apoyasen en su día a Santisteve se ha convertido con el paso del tiempo en una especie de broma pesada a cargo de Pérez Anadón y sus colegas.

ZEC choca a diario con las normas y leyes implícitas dictadas en la ciudad por los poderes reales. El asunto de la recalificación del suelo de la factoría Pikolín (como antes ocurrió con las instalaciones de Averly) ha ejemplificado a la perfección esto que digo. 

Hasta la fecha, una operación de tal naturaleza habría ido por su carril, como la cosa más natural del mundo (incluyendo el acuerdo secreto del 2008 entre Soláns). Al romper esa lógica implícita pero insoslayable, Santisteve y su delegado de Urbanismo, Pablo Muñoz, han roto las reglas. Por eso, una vez más, perderán la votación en el Pleno de hoy. A cambio, pueden sentirse satisfechos de haber obligado a sus contrarios políticos a realizar una serie de maniobras, regates y contraofertas que les han mostrado como perfectos agentes inmobiliarios. 

Esta situación podría ser una maqueta a escala de lo que le espera a un Rajoy investido por pasiva, pero controlado al minuto por la presunta oposición. Sólo que el del PP nunca se dejará hacer lo que le hacen al alcalde cesaraugustano. Porque él sí está con quienes dictan la Ley.

domingo, 23 de octubre de 2016

De aquellos ‘motorlandes’ vienen estos ‘outlets’ 20161023

El problema de los grandes proyectos públicos aragoneses (zaragozanos, turolenses y aún oscenses) no fue tanto que costasen un huevo, sino que mantenerlos en marcha para que no salga a la luz su fracaso a medio y largo plazo... se nos está llevando por delante la yema del otro. Y que dotar de sentido la megalomanía o la pésima gestión de Plaza, Motorland, Walqa y otras lindezas ha dado lugar a magníficas mentiras, extraños arreglos bajo cuerda y múltiples distorsiones que hoy nos estallan en la cara, cuando ya no es posible tapar los agujeros con más y más recalificaciones de suelo. Vamos buenos.

Exp andida sin control y sometida a la oscura regla del sobrecoste amañado, la Plataforma Logística de Zaragoza debía ser impulsada a toda costa. Por eso, cuando Pikolín hubo de trasladar su fábrica a un nuevo emplazamiento, a su propietario, Alfonso Soláns, se le indicó que debía reubicarse en Plaza... A cambio (y solo así) obtendría una provechosa recalificación de los terrenos de la vieja factoría junto a la autovía de Logroño. Como poco antes el citado empresario ya había vendido el Real Zaragoza utilizando canales parainstitucionales, cabe suponer que el nuevo arreglo le parecería normal y ventajoso. Era lo que había, ¿no?

De esta forma tenemos hoy el consabido lío con el outlet, que no es un simple negocio privado condicionado a un plan urbanístico, sino una iniciativa con obvias repercusiones en el ordenamiento de la ciudad. Porque modificará los flujos comerciales y la movilidad, además de generar importantes costes al ayuntamiento. Pero las derechas y el PSOE se han volcado (y revolcado) en el tema. Natural.

Que nadie se escandalice. La gloriosa Expo dejó de herencia (además de las instalaciones de Ranillas) un triste amago de barrio, Arcosur, que ahora pende sobre la capital aragonesa como una especie de cara e insostenible anormalidad.

¿Y qué puedo contarles de Motorland? La Cámara de Cuentas ha puesto de manifiesto que su plan de negocios original, el monto total de la inversión y los resultados de explotación han sido una mentira tan gorda como los presuntos retornos. Pero, mientras, ya hay comprometido Gran Premio de Motos para los próximos años, a un coste que sumará decenas de millones de euros. Las pérdidas anuales crecen con cada nuevo cálculo (ya se estiman en más de doce millones por ejercicio). Y a ver quién es ahora el guapo (o la guapa) que arregla el roto. Eso sí, sería conveniente que los portavoces de los partidarios de esta ruina (PP, PSOE y PAR) fueran un poco más pudorosos a la hora de defender la chapuza. Que ya está bien de bromas.

Una vez hubo dinero en las arcas públicas. Buena parte del mismo se gastó sin ton ni son. Con mucha gente del común aplaudiendo la política de escaparate y los fastos que les regalaban los jefes. Ahora, cuando no queda un euro en la caja y el Gobierno central se entretiene en boicotear financieramente a las instituciones aragonesas, sería imprescindible repensar la situación, asumirla y ver cómo se le da la vuelta. Los motorlandes primero y los outlets después nos llevan a maltraer.

JLT  23/10/2016 

Todo sobre el outlet de Pikolín/Soláns

martes, 18 de octubre de 2016

Quien es quién en el ‘outlet’ 20161018

Cuando Alfonso Soláns (hijo) decidió trasladar Pikolín a Plaza, daba por sentado (así se lo prometió en su día el propio Carlos Pérez Anadón) que en los terrenos de la vieja factoría podría montar algo. O sea, algo que le permitiese rentabilizar a modo la operación. Pero luego hubo elecciones, cambió el gobierno municipal de Zaragoza y la brillante idea de recalificar el suelo de la fábrica de colchones para levantar allí un centro comercial (una galería de outlet) se quedó en la cuerda floja, apoyada por PP y PSOE (partidos que han hecho historia en el ámbito del negocio inmobiliario), pero rechazada abiertamente por ZeC (plataforma que se ha declarado en justa rebeldía ante los habituales intereses creados de la Inmortal ciudad).

Lo acojonante en este caso es que todas las organizaciones de pequeños empresarios, comerciantes y otros emprendedores han hecho causa común con ZeC. Lo cual no ha impedido que Ciudadanos, formación supuestamente próxima a los intereses de dicho estamento, se haya inclinado por el outlet, sin duda porque aquellos intereses que he mencionado antes tiran mucho... mucho más que los tenderos de los barrios y otra gente menuda. Además, a los políticos de orden (sean viejos o nuevos, conservadores o socialdemócratas) sigue sin temblarles el pulso a la hora de descomponer el urbanismo zaragozano.

Así pues, a Pedro Santisteve volverán a dejarle en la estacada. Perderá otra votación en la Comisión de Urbanismo. Tendrá que darle la vuelta al asunto para ir a Pleno, donde perderá de nuevo. Y finalmente el outlet saldrá adelante, impulsado asimismo por una norma autonómica que permite tramitar este tipo de instalaciones a toda velocidad.

Los partidarios del comercio de proximidad y de mantener y cuidar la ciudad compacta (pero de verdad, no de boquilla) habremos de lamentar que, por enésima vez, el negocio de una ilustre familia zaragozana desborde políticamente cualquier planificación racional de la capital aragonesa. En fin... Así se ve quién y para qué manda aquí.

 JLT  18/10/2016

Más info en: 
Comercios Vivos 
El urbanismo de Torre Village

viernes, 23 de septiembre de 2016

Inmortal, heroica... y muy cateta 20160923

La Semana de la Movilidad y su momento culminante, el Día Mundial sin Coches, han provocado el enésimo ataque de automovilitis aguda que padecen de manera crónica muchos habitantes de Zaragoza, la ciudad inmortal, heroica y cazurra. El caso es que, mientras los más reconocidos urbanistas del mundo claman por la gentificación de las ciudades, y mientras las grandes capitales europeas restringen cada vez más el tráfico de vehículos a motor, aquí la bicicleta y el tranvía aún levantan ronchas en buena parte del vecindario. Lo que empezó como una actitud simplemente reaccionaria (la oposición radical a peatonalizaciones y medios de transporte limpios) se ha convertido en una extravagante epidemia social. 

Lo que nos pasa solo puede compararse con la obsesión de los chinos, que tras decenios yendo y viniendo en humildades bicicletas, prefieren ponerse mascarilla por Pekín y morir a millares por cáncer de pulmón antes que bajarse de su adorado coche para volver a pedalear, caminar o utilizar colectivos. Es lo que tiene circular con retraso por el trayecto de las revoluciones industriales y tecnológicas, que se idolatra el automóvil y se pretende usarlo de manera compulsiva cuando ese artefacto ya no ocupa ni puede ocupar el lugar físico y simbólico que tuvo hace 40 años en las sociedades avanzadas. 

Nadie pretende acabar con el coche. Pero su función urbana tiende a desaparecer en beneficio de una movilidad más amable y factible. Zaragoza no debería anclarse en un debate ya superadísimo, porque así jamás dará a tiempo los pasos precisos para situarse por fin en un modelo de ciudad actual y, sí, sostenible. La bici y el tranvía son dos medios de transporte idóneos. Más baratos, más sanos, más adecuados, más rápidos y más propios de los tiempos que corren. Solo les supera en ventajas el simple y magnífico acto de caminar. Pretender lo contrario, escandalizarse porque en el Día sin Coches se cerró al automóvil privado el paseo Pamplona es, y perdonen que lo diga, propio de catetos recalcitrantes. Hala, a ver si espabilamos un poquito... Por favor. 

martes, 20 de septiembre de 2016

Zaragoza, la ciudad sin modelo 20160920

Hace años, cualquiera de los concejales de Zaragoza en Común pensaba que ocupar ese cargo era cosa simple: voluntad transformadora, actitud positiva, vocación política... y ya está. Ahora están abrumados y agotados por quince meses de pelearse con todo y con todos, de meter la pata, aprender sobre la marcha, ser zancadilleados (como ayer con el programa del Pilar'16) y descubrir, ¡oh cielos!, que administrar la capital aragonesa es complicadísimo. En esta heroica ciudad, donde el espíritu urbanita fue desbordado desde hace décadas por la marejada rural, nadie sabe qué somos ni a dónde vamos. Impulsos tan lógicos como la bici, el tranvía y las restricciones al automóvil privado (algo consagrado ya en el resto de Europa) aquí dividen al vecindario en bandos irreconciliables. Todo movimiento se torna así muy difícil. ZeC y su jefe de filas, Santisteve, deben superar su propia y exasperante bisoñez, pero también la obstrucción de los otros partidos y la sistemática enemiga del grupo socialista, donde Pérez Anadón rumia con indisimulada ira el desengaño de no haber sido alcalde cuando él creía que le tocaba.

El equipo de gobierno municipal pretende diseñar su modelo de ciudad y consensuarlo con otros grupos (se supone que con las mismas izquierdas que en su día votaron al alcalde). A mucha gente, claro, le ha sonado raro que los comunes y Podemos en general no tuvieran definido ese modelo previamente. Pero este posible sinsentido encubre un problema mayor: Zaragoza lleva décadas sin ceñirse a modelo alguno. Por eso la expansión de la ciudad ha sido desordenada, cara e irracional. Por eso existe Arcosur. Por eso los barrios tradicionales fueron abandonados. Por eso se recurrió a la fácil eventología para tirar p'alante y gastar mil en lo que valía cien. Por eso el ayuntamiento lleva tanto tiempo actuando a beneficio de los grupos de interés más poderosos, con los grandes traficantes de suelo a la cabeza.

Está por ver si ZeC atina con el modelo, y si este llega a ser aceptado por otros grupos y elevado a categoría de guía estratégica para la muy heroica ciudad. Sería un milagro, la verdad.

viernes, 9 de septiembre de 2016

Que gobiernen los jueces, y acabemos 20160909

Por segunda vez desde que Lambán y los suyos se hicieron cargo de la administración aragonesa, un tribunal ha tomado decisiones que corrigen las del propio Gobierno autónomo. Pasó con aquel colegio concertado en Cuarte y ha pasado con el horario de Religión. En ambos casos, los fallos tienen miga. En el último, el mantenimiento cautelar de hora y media de adoctrinamiento (católico, musulmán o lo que corresponda), en vez de 45 minutos, ha trastornado los horarios previstos en los centros, justo al inicio de las clases. Genial. Pero los obispos están encantados. Es evidente que Dios sigue siendo de derechas.

Los jueces, a la postre, son ya una parte sustancial de la gobernanza a todos los niveles. Interpretan la Constitución, aplican las leyes según su entender, definen las líneas negras y rojas de la corrupción, investigan (o no), procesan (o no), ordenan prisión (o no). Lo cual tiene su razón de ser, claro; aunque también proyecta una sombra de subjetivismo corporativo sobre la gestión de la cosa pública. Por ejemplo, cuando conocemos sentencias como la que ha dictaminado la legalidad del pago por parte del ayuntamiento zaragozano de los despidos en TUZSA. El jefe de filas del grupo municipal socialista, Pérez Anadón, ha aprovechado tal circunstancia para reivindicarse y reivindicar al equipo de gobierno que presidía Belloch. Vale, hombre. Pero algunos seguimos sin entender cómo se puede dar por bueno que una empresa privada limpiase su plantilla a costa del vecindario, justo antes de ser vendida a un nuevo propietario, que asimismo compró la renovación de la contrata. Renovación, ¡ay, madre!, que otro tribunal ha declarado improcedente.

Lo de los autobuses de Zaragoza no tienen nombre. A cuenta de la dichosa contrata (la que TUZSA vendió a AUZSA), tenemos otro lío jurídico-político. Eso, mientras los vehículos del servicio ¿público? se caen de viejos y arden espontáneamente. Las gentes de orden (socialistas incluidos) echan las culpas a los de ZeC, que heredaron el marrón sin comerlo ni beberlo. ¡Que venga un juez y arregle esta empandullo de una vez!

domingo, 4 de septiembre de 2016

Y aquí, en Aragón, empieza el... ¿curso político? 20160904

En Aragón, todo el ámbito institucional vuelve del corto veraneo para bregar con los mismos temas y los mismos barullos de antes de abrir el paréntesis. En el ámbito autonómico, la presidencia de las Cortes sigue siendo una pieza de discusión perfectamente absurda. En el Ayuntamiento de Zaragoza, el equipo de gobierno intenta una vez más sacar a flote un plan económico al que el grupo socialista y eventualmente el de CHA volverán a poner mil pegas (y eso que la actual propuesta del responsable del área de Hacienda, Fernando Rivarés, parece estar bastante afinada). El laberinto de pasiones que envuelve al PSOE y a Podemos, IU y su entorno (ZeC) se embrolla más y más porque, de manera simultánea, la indefinida situación política española no arroja luz sobre la siempre difícil relación entre las izquierdas. Si alguien cree que estas condiciones permitirán proyectar estratégicamente la gestión de las grandes instituciones de la Tierra Noble (salvo, quizás, el ayuntamiento oscense), tiene asegurado el desengaño. Por supuesto, el PP y Ciudadanos (habitualmente bien sintonizados) se limitarán a dar la murga y meter cizaña. Tampoco tendrán que esforzarse demasiado. Los de la otra banda les están haciendo el trabajo.

El caso es que los resultados de las últimas elecciones autonómicas y locales permitían encajar perfectamente (en la distribución de gobiernos y cargos anejos) un pacto interinstitucional entre socialistas y podemistas (incluyendo a sus diversos aliados de las plataformas En común). Era factible consensuar programas cruzados para recuperar y mejorar los servicios sociales, para combatir la pobreza y la desigualdad, para elaborar proyectos destinados a incrementar la eficiencia del sector público y fomentar la actividad económica privada y, por supuesto, para gestionar bien el día a día. Por ahí fueron las cosas. Pero en medio de tremendos recelos, de mutuos desaires, de patadas por debajo de la mesa. Los acuerdos, en general, no se hicieron bien ni se han desarrollado con lealtad y franqueza. Lo cual no ha sido obstáculo para que sí haya avances sobre la situación heredada de administraciones anteriores, especialmente en lo que se refiere al Gobierno de Aragón, financieramente asfixiado pero que ya revierte algunas consecuencias de los recortes en Sanidad y Educación.

No existe en España un modelo para la imprescindible alianza entre las izquierdas. Tanto en el PSOE como en Podemos son muchos los que ponen en cuestión al otro partido. Pero eso no es operativo. Ni en lo que respecta a este Aragón que estrena un incierto curso político, ni en lo referido a la imperiosa necesidad de disponer de una alternativa para el Gobierno central. Es de cajón.

domingo, 14 de agosto de 2016

Silloncetes, misas y, en Zaragoza, la bronca municipal 20160814

Ya sabemos que en agosto no está la política para grandes maravillas. Pero como ahora mismo España es un extravagante cotolengo donde Rajoy hace de su capa un sayo, pues uno tenía la impresión de que este sería un verano de mentirijillas. Y lo es. Incluso el cambio climático ha dado tregua. Así, bajo el influjo del bendito cierzo, la Tierra Noble, su Muy Heroica capital y la Huesca laurentina han producido esta semana noticias tan chuscas y surreales como suelen. O un poco más. Eso, en lo que se refiere a las instituciones y su contexto. Porque en la trastienda siguen ocurriendo cosas mucho más serias, que forman parte de ese Aragón secreto, cada vez más vasto y más oscuro. Pero hablemos de lo accesible, lo que sucedió a la vista de todos.

Gran parida: el Gobierno aragonés, integrado por el PSOE (el pastel) y CHA (la guinda), aprobó sin mayor problema el plan económico del Ayuntamiento cesaraugustano, que el gobierno municipal (Zaragoza en Común) había sacado adelante a trancas y barrancas ¡con la oposición de PSOE y CHA! Parece una broma paradójica. Pero no es sino un curioso ejemplo de que cómo van las cosas en la Inmortal urbe, donde las izquierdas se apalean mutuamente mientras los autobuses arden al sol.

Santisteve y sus concejales siguen sin encajar en ese rompecabezas que son los intereses a medio y largo plazo de las fuerzas vivas de la ciudad. ZeC no atina a definirse ni a proyectarse como algo específico. Es impredecible. Lo cual despista al respetable, pero al tiempo inquieta a quienes llevan decenios moviendo los hilos y haciendo dinero a orillas del Ebro. Estos últimos personajes se han hecho a la idea de que el paréntesis alternativo será cosa de un solo mandato, y pronto volverán las aguas a su cauce. No esperaban, sin embargo, que los grupos municipales de PSOE y CHA, tras investir al alcalde, pusieran tanto entusiasmo en segarle la hierba bajo los pies. Curioso. A este paso los fácticos no necesitarán que Azcón se desmelene en plenos y ruedas de prensa (con esa vehemencia tan propia de quien teme pasar de joven promesa a vieja gloria sin haber tocado chufa).

Luego está el tira y afloja con la presidencia de las Cortes, de donde el socialista Cosculluela, un señor serio, se fue entre otras cosas para perder de vista a varios de sus conmilitones. ¿A qué viene tanto lío con ese sillón? ¡Pero si nunca ha pasado de ser un premio de consolación!

Y de remate la habitual polémica tonta: entrar a misa con banda o sin banda. La derecha oscense, fiel a la consigna, se pasó por el forro el protocolo democráticamente aprobado. Aún estamos así, en un país donde la lógica separación entre las instituciones públicas y la Iglesia Católica sigue levantando ampollas. Da malagana, oigan.

JLT  14/08/2016

domingo, 29 de mayo de 2016

El lío de 'Averly', por ejemplo 20160529

Cada vez está más claro que el equipo que gobierna a trancas y barrancas el Ayuntamiento de Zaragoza debe colocar a PSOE y CHA ante una moción de confianza. La otra posibilidad es aguantar mecha, hasta ver qué pasa el 26-J, cómo se trenzan los acuerdos que (esta vez sí, asegura Pedro Sánchez) alumbrarán un nuevo Gobierno español... y luego amoldarse a la situación, que ya veremos donde para. Entre tanto, aquí tenemos una situación de traca. Evidentemente ZeC se ha enredado más de lo previsible con todos los conflictos que le han salido al paso. Pero no menos obvio es que la práctica totalidad de dichos conflictos (salvo lo del Pabellón y alguna otra cuestión muy secundaria) le han venido nacidos, criados y crecidos bajo la tutela de otros padres. No es de recibo que ahora dichos progenitores (sobre todo el Grupo Socialista, que gobernó la ciudad los anteriores doce años) se pongan bordes a propósito de cómo vienen sus niños.

Lo de Averly, por ejemplo. Esta semana todos los grupos de oposición (o sea, todos salvo el que gobierna) se lanzaron al cuello de los comunes porque el Tribunal Superior de Justicia de Aragón había desestimado un recurso municipal solicitando la suspensión de la licencia para derribar la vieja factoría. Incluso argumentaron que Santisteve y los suyos tendrían que pagar las costas por el fiasco habido. Hombre... si todo esto viniese de nuevas quizás fuese lógica tan santa indignación. Pero el tema es más peliagudo. Porque si el alcalde y su delegado o consejero de Urbanismo (abogados ambos) no estuvieron muy esclarecidos que digamos a la hora de ir a los tribunales, el asunto que llevaban ya venía muy mal apañado por otros partidos: los que gobernaban Aragón y Zaragoza cuando se coció el lío.

Las naves de Averly (sin duda un patrimonio industrial de alto interés) no estaban protegidas cuando las compró la constructora Brial. Pero después el Gobierno aragonés (del PP-PAR, no se olvide) declaró parte de ellas bienes de interés cultural. La protección no satisfizo a quienes querían conservar todas la instalaciones de la factoría. CHA pidió que la propia DGA comprase Averly. El PSOE, desde el Ayuntamiento de Zaragoza, intentó nadar y guardar la ropa. Las instituciones, en realidad, podían haberse puesto de acuerdo para negociar con Brial una permuta de suelo (allí mismo está muerto de risa el entorno de la antigua Estación de Delicias)... si es que de verdad tenían algún interés en conservar la histórica fundición y montar allí un museo o cosa parecida. Pero unos por otros, aquello quedó colgado.
Venir ahora a echarle el muerto al que acaba de llegar (por muy torpes que sean los de ZeC) es puro y simple oportunismo. Y así no vamos a ninguna parte.
 
JLT  29/05/2016

jueves, 19 de mayo de 2016

Seguridad Social contra el R&R 20160519

Como ya sabrán vuesas mercedes, Inspección de Trabajo, en Zaragoza y al parecer en el resto de España, ha detectado la existencia de bares que programan música en directo. Se trata de modestos locales donde actúan grupos de jóvenes que empiezan o de veteranos que siguen con el gusanillo del R&R. Ni unos ni otros, por supuesto, viven de los conciertos y los discos. Tocan en los garitos a cambio de lo que sacan cobrando una entrada simbólica, y con eso pagan la furgoneta y el bocata, si llega. Cuando vienen de fuera duermen en casa de amigos o en alguna pensión barata. Se traen su peña de admiradores: novias/os, padres y madres, colegas... Bueno, pues ahora el Ministerio se empeña en que esta gente pague Seguridad Social por cada actuación. Un subinspector recorre los locales advirtiendo de la obligación y comunicando desorbitadas multas. Los afectados por la cruzada le dicen que, hombre, por favor, esto no es ningún negocio sino una actividad cultural muy elemental, no se trata de artistas profesionales (en cuyo caso ya cotizarían como autónomos), no hay ingresos de los cuales deducir cuota alguna, no... me joda, ¡que si me sanciona tengo que cerrar! Pero el probo funcionario completa su informe: cuatro músicos, el que monta el sonido, el menda de la puerta y el del merchandising (o sea, el que vende los cedés grabados en plan doméstico y tal vez unas camisetas ad hoc), total 180 o 200 euros. Mucho más de lo que se suele ingresar. Increíble.

Tan estricta aplicación de la norma resulta muy reveladora. Aquí, en España, la corrupción no está generalizada gracias a que el funcionario de base no exige mordidas y a que la ciudadanía de a pie no sólo cumple a rajatabla, sino que sus posibles deslices son vigilados por el Gran Hermano hasta llegar al extremo. Ahora bien, en la cúpula de la pirámide social las cosas son distintas: allí no hay normativa que valga ni ley ni leches. Las élites, como sabemos, viven en otro mundo y se rigen por otras reglas.

Además, este Gobierno en funciones odia la cultura y el rock. Para meterlos en cintura, nada mejor que una buena dosis de Seguridad Social. 

domingo, 8 de mayo de 2016

Este desorden institucional resulta insoportable 20160508

Insoportable e insostenible, por supuesto. Cada semana las noticias que giran en torno a las dos grandes instituciones aragonesas, el propio Gobierno de la Comunidad y el Ayuntamiento de Zaragoza, revelan la urgente necesidad de auditar ambas, de replantear sus objetivos, de centrar sus prioridades, de acabar con el viejo desmadre que cada año dilapida decenas y aun cientos de millones. Sin ese ejercicio de realismo y puesta al día, que no sólo atañe a los gobernantes sino también a muchos gobernados, será imposible atajar el déficit, atender a lo que que de verdad importa y sanear este ambiente cargado de recelos, trampas políticas y populismo barato.

Populismo, sí. El que a lo largo de los últimos decenios ha llenado los oídos de los aragoneses de cuentos, imposibles y mentiras. Esa demagogia infiltrada en la política de escaparate, la política sazonada de eventos, la política a la valenciana o a la andaluza (y ya me disculparán los amigos levantinos y sureños), la política, en fin, que capta voluntades y genera autoestima a precio de oro, con proyectos inviables, con planes de negocio trucados, con sobrecostes a todo trapo y con gestores incapaces.

Ahora mismo, el Ayuntamiento de Zaragoza se desliza por una montaña rusa judicial en la que compensaciones, contratas, concesiones y expropiaciones andan al retortero, sin que exista forma humana de predecir qué fallarán al respecto los tribunales. El alcalde Santisteve y los suyos se han visto atrapados en ese marasmo, que es la consecuencia de decisiones tomadas por sus predecesores. ZeC está intentando resolver la papeleta. Es difícil saber si lo hace bien, mal o regular. Pero es indudable que pelea contra una herencia desastrosa. Cuando al municipio le caen encima sentencias en firme (sobre asuntos que vienen de lejos) que implican pagos millonarios, no hay dios que saque a flote el presupuesto. Cuando las principales contratas (la de la limpieza con FCC y la de los autobuses con AUZSA) están sujetas a permanentes conflictos, reclamaciones, desembolsos oscuros y cosas parecidas es que algo se ha hecho muy mal.

El Gobierno de Aragón, por su parte, sigue sin saber qué hacer con el entramado societario que forma parte de la administración autónoma. Mientras negocia a cara de perro el pago de servicios sociales esenciales, debe inyectar más y más dinero en actividades perfectamente superfluas. Y todavía intenta mantener la ilusión popular dando continuidad o nuevos formatos a proyectos que tal vez sean interesantes (rehabilitar la estación de Canfranc, por ejemplo) pero que nadie sabe cómo podrían financiarse sin generar nuevos y espectaculares agujeros.

O alguien pone orden en este barullo, o las vamos a pasar de a metro.

miércoles, 4 de mayo de 2016

Oscuro es oscuro... aunque no sea ilegal 20160504

El titular del Juzgado de Instrucción Número 1 de Zaragoza dictaminó que el contrato para pagarle a TUZSA-AUZSA 2.100.00 euros a cargo del contribuyente capitalino fue una acción oscura, pero no ilegal. Esta salida me ha encantado. Porque la vulneración de la ley es algo que se suele zanjar mediante sentencias drásticas carentes casi siempre de matices, pero la oscuridad es un concepto más rico, misterioso y sugerente. Que el ayuntamiento reconociera aquella obligación con la empresa de los buses tan alegremente y la misma semana en que tocaba relevar el equipo de gobierno (tras la derrota electoral del PSOE) puede resultar sospechoso, feo y perjudicial para el interés común... Sin embargo la hábil cirugía jurídica (y los informes del letrado y funcionario Luis García Mercadal, que ejerció de niño en el bautizo y de muerto en el entierro) ha sido capaz de descartar el delito de prevaricación. 

Oscuro como la noche brumosa, como la Edad Oscura, como el reinado de Witiza, como los negocios familiares del expresident Pujol, el ministro Soria o el comisario Arias Cañete, como el humo venenoso, como el misterio de esos ojos que nos miran, oscuros, desde el impenetrable rincón del más oscuro bar... Oscuro, en fin, como esta España nuestra, donde los defraudadores de nivel lograron una amnistía al 3%, merced a la cual las señoras de los ministros que aprobaron la jugada (y otros veinte mil patriotas más) trajeron su pasta desde el paraíso.

El actual alcalde de Zaragoza, Pedro Santisteve, camina entre la oscuridad que le dejaron en la Casa Consistorial, alumbrándose con la escasa luz de una humilde vela. Y allí donde la vacilante llamita arroja un efímero destello, sea sobre Ecociudad, Desarrollo Expo o lo que fuere, le parece ver sombras e inquietantes figuras que se deslizan rápidas hacia lo más negro. No debería agobiarse. Así están los demás españoles. Atisbando desde su absoluta claridad de ciudadanos transparentes, el oscuro horizonte de las élites que evaden, escamotean, especulan y caminan por lo más sombrío de la vida (y que me perdone Lou Reed). Aunque, eso sí, dentro de la legalidad. 

sábado, 30 de abril de 2016

Chapuzas en el Parque del Agua 20160430

El Parque del Agua fue uno más de aquellos grandes proyectos públicos destinados a ser explotados por empresas privadas. Hubo un tiempo en el que Zaragoza y Aragón entero quedaron inundados de autoestima y política de escaparate (con PSOE, PP y el PAR hinchando alegremente la burbuja), a base de montar cosas que exigieron enormes inversiones a costa del contribuyente. Ahora, cuando pintan bastos, cada una de esas ocurrencias se abre por las costuras, y si sus creadores no siguen ahí metiendo pasta (de la de todos, claro), tapando los agujeros y disimulando el merdé a base de comunicación positiva... pues la chapuza sale a la luz, el personal conoce al fin los auténticos datos y todo se derrumba. Por supuesto, la ciudadanía sigue ejerciendo de pagana, porque es preciso compensar pérdidas, pagar indemnizaciones a las concesionarias o vayan ustedes a saber qué.

La Expo pudo ser una buena idea, y de hecho ofrecía la posibilidad de desarrollar un nuevo modelo más actual, más impactante y más barato. Pero se optó por recuperar la onda de Sevilla'92 y la del posterior Forum de Barcelona, dos magníficos desastres. El diseño del evento se cargó de ideas absurdas y propuestas incoherentes. No se hizo ninguna previsión razonable respecto de cuál sería, tras la megaverbena, el destino de sus amplias y costosísimas instalaciones. Los edificios emblemáticos se convirtieron en descomunales monumentos al sobrecoste y la inversión inútil. Mala concepción... y mal desarrollo. En ese contexto, el plan de negocios del Parque del Agua (un cuento de la lechera, como los que también nos contó el Gobierno aragonés en Motorland, Walqa o la mismísima Plaza) carecía de viabilidad, al igual que el empeño de poner barquitos en el Ebro. Se advirtió, ¿eh? Pero Belloch, Blasco y los demás negaron la mayor. Ayer mismo, Pérez Anadón, actual portavoz del PSOE en el Ayuntamiento de Zaragoza, seguía en sus trece. Tan pancho, oye.

Conocer la chapuza es el primer paso para intentar resolverla al menor coste posible. Y que sus autores queden en evidencia. Y que no se vuelva a repetir. Y que... 

miércoles, 27 de abril de 2016

Que cada palo aguante su vela 20160427

Si el conflicto en el bus zaragozano desemboca por fin en un acuerdo entre empresa y trabajadores, mejor será que nadie se felicite por ello. Si acaso, permitámonos un suspiro de alivio y esperemos que la paz dure en AUZSA, que ha de seguir gestionando el grueso del transporte público en la capital aragonesa hasta el año 23. Por boca de la concejala Lola Ranera, el PSOE ha dicho que, durante esta última huelga, Santisteve y su equipo fueron "a la deriva". Es cierto, porque los de ZeC se vieron desbordados desde el primer día. Pero chirría una miaja que diga eso la portavoz de un partido cuya responsabilidad histórica en el eterno barullo de los autobuses es clamorosa. Algún día los socialistas ofrecerán un relato coherente sobre cómo y por qué prolongaron la contrata diez años dopando las complejas relaciones laborales de la concesionaria con el dinero de los vecinos.

En estos momentos, el PSOE debería hacerse a la idea de que, en el ámbito político español, cada palo ha de aguantar su vela. Y eso vale para todo y para todos; para ellos y las demás fuerzas políticas. Ayer mismo, Pedro Sánchez abrió campaña con una rueda de prensa en la que ofreció una curiosa versión de su indescifrable jugada pactista. Vamos, que él y su colega Rivera lo habían dado todo (salvo la presidencia y el control absoluto del nuevo gobierno, claro), pero el malvado Iglesias les había salido rana. Consecuencia, advirtió: la Moncloa seguirá, quién sabe por cuánto tiempo, en manos de Rajoy y su banda de presuntos o confesos corruptos (ahí se olvidó de los ERE y demás maravillas).

Don Mariano-Tancredo (otro que tal), los citados Iglesias y Rivera, los soberanistas del norte y del este... todos se han perdido por los vericuetos de un laberinto de argumentarios, conceptos y sofismas del que no sé cómo saldrán. Los socialistas, mal. Y los de Podemos está por ver, pues si la marca se deshilacha por los territorios con aspiraciones soberanas y no suma a IU lo tiene crudo. Por lo cual, si la derecha sale mejor librada el 26-J (¡a pesar de la mierda que le ha caído encima al PP!) será porque las izquierdas tampoco atinaron. Así es la vida. 

domingo, 24 de abril de 2016

Qué se puede hacer con los señores funcionarios 20160424

Los funcionarios, está claro, son un colectivo a tener en cuenta. El Gobierno en funciones, por ejemplo, se apresura a completar la extra que anuló en 2012, por aquello de que hemos de volver a las urnas. Los habituales partidarios de la ortodoxia presupuestaria se han quedado anonadados: ¿cómo pueden Rajoy y Montoro gastar con tanta liberalidad (que no liberalismo, ojo) cuando Bruselas nos ha sacado tarjeta amarilla por no cumplir con el déficit? Hombre... pues porque la alta burocracia comunitaria prefiere darle margen a la endeudadísima España, si el PP necesita engrasar un poco el engranaje electoral. Otro gallo cantaría si en Moncloa habitase alguien menos conveniente. Mira lo que le pasó a Grecia.

Esto de los funcionarios tiene sus más y sus menos. Entre otras cosas porque el colectivo (incluyendo a los empleados públicos contratados o estatutarios) es muy variopinto y está muy segmentado. Incluso en el Ayuntamiento de Zaragoza (donde el concejal Alberto Cubero intenta ejercer de director de Recursos Humanos) existen acusadas diferencias entre su personal. En un mismo servicio o sección coexiste gente entregada y responsable con otra que pasa del tema olímpicamente. Hay cuerpos, como la Policía Local, controlados desde hace tiempo por un sindicato corporativo y desafiante, que viene a ser la versión conservadora y eficiente del CUT de los autobuseros (quizás por ello éstos andan locos con municipalizarse y jugar en la Liga Administrativa). En su conjunto, la plantilla arrastra problemas relacionados con la ruptura del mecanismo de reposición (o de relevo, si prefieren), la ausencia de una carrera profesional que premie la iniciativa y la creatividad, la falta de objetivos... e incentivos, la politización (más bien la partidización, que es otra cosa) de los nombramientos para cargos de responsabilidad... No creo que este conjunto de problemas tenga que ver sólo con la edad sino más bien con décadas de prácticas viciadas (en todos los aspectos), y con la inexistencia de reglas del juego, protocolos y estrategias que determinen cuáles son los objetivos del personal y cómo lograrlos.

Si Santisteve y Cubero no resuelven esas incógnitas, rejuvenecer la plantilla servirá de poco. Incrementar la dedicación de los funcionarios y reanimar su vocación exige una dirección política hábil, un liderazgo honesto y objetivo, un análisis complejo de una situación compleja y nuevos códigos de conducta que premien a los mejores y castiguen a quienes no cumplan. Partiendo de un hecho evidente: todas las grandes plantillas (en el sector público o en la empresa privada) son difíciles de manejar. Por eso siempre queda mucho margen para mejorar su productividad y entusiasmo. Si se sabe hacerlo.