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viernes, 29 de abril de 2016

Cuando la gente vota, nada está escrito 20160429

Algo de razón tienen quienes critican la democracia liberal, la democracia burguesa, la democracia representativa, pues toda elección abierta viene matizada por su contexto. El dinero, el control de la información, la comunicación dirigida, los paradigmas preestablecidos... todo contribuye a determinar los resultados de cualquier consulta y a modificar esa libre voluntad de la ciudadanía, que jamás existirá como elemento químicamente puro. ¡Ah!, pero no hay mejor procedimiento que el sufragio secreto para decidir gobiernos, jefaturas, presidencias y secretarías generales. A pesar de los pesares, cuando la gente va camino de la urna nada está decidido de antemano. Y en estos tiempos digitales y fluidos, todavía menos.

El sobresalto que se ha vivido en UGT-Aragón tras la inesperada aparición de un candidato alternativo a la secretaría general sirve como ejemplo. Hace pocos años hubiera sido impensable que tal situación pudiera impresionar al aparato vigente. Pero ahora... Se dijo que José Ángel Oliván era un tapado preconcebido, no un recién llegado limpio de polvo y paja. Pero en todo caso su irrupción desafió todas las reglas del juego, porque su oponente, Daniel Alastuey, fue investido jefe hace tres años sin oposición ni más trámite que el dedazo previo de su predecesor, Julián Lóriz, y el burocrático asentimiento de los cuadros. Ayer, sin embargo, todos contuvieron el aliento hasta el último segundo... No estaba claro el desenlace. Alastuey ganó, aunque su informe solo obtuvo un aprobado muy rapadillo.

Por eso yo aconsejaría no dar nada por supuesto en lo que al 26-J se refiere. Tal vez quepa imaginar que Rajoy, con su táctica fabiana (o más bien tancrediana), logrará convertir el paso del tiempo y la inacción en decisivas ventajas. O que Rivera recogerá los réditos de su astuta imitación del centrismo dialogante. O que Sánchez seguirá de capa caída. O que Iglesias, desfondado, se vendrá abajo con todo el marasmo de confluencias, izquierdas unidas y otras gaitas... Sin embargo, estos son tiempos de incertidumbre y mudanza. La ciudadanía está muy escamada. Nada está escrito. 

miércoles, 27 de abril de 2016

Que cada palo aguante su vela 20160427

Si el conflicto en el bus zaragozano desemboca por fin en un acuerdo entre empresa y trabajadores, mejor será que nadie se felicite por ello. Si acaso, permitámonos un suspiro de alivio y esperemos que la paz dure en AUZSA, que ha de seguir gestionando el grueso del transporte público en la capital aragonesa hasta el año 23. Por boca de la concejala Lola Ranera, el PSOE ha dicho que, durante esta última huelga, Santisteve y su equipo fueron "a la deriva". Es cierto, porque los de ZeC se vieron desbordados desde el primer día. Pero chirría una miaja que diga eso la portavoz de un partido cuya responsabilidad histórica en el eterno barullo de los autobuses es clamorosa. Algún día los socialistas ofrecerán un relato coherente sobre cómo y por qué prolongaron la contrata diez años dopando las complejas relaciones laborales de la concesionaria con el dinero de los vecinos.

En estos momentos, el PSOE debería hacerse a la idea de que, en el ámbito político español, cada palo ha de aguantar su vela. Y eso vale para todo y para todos; para ellos y las demás fuerzas políticas. Ayer mismo, Pedro Sánchez abrió campaña con una rueda de prensa en la que ofreció una curiosa versión de su indescifrable jugada pactista. Vamos, que él y su colega Rivera lo habían dado todo (salvo la presidencia y el control absoluto del nuevo gobierno, claro), pero el malvado Iglesias les había salido rana. Consecuencia, advirtió: la Moncloa seguirá, quién sabe por cuánto tiempo, en manos de Rajoy y su banda de presuntos o confesos corruptos (ahí se olvidó de los ERE y demás maravillas).

Don Mariano-Tancredo (otro que tal), los citados Iglesias y Rivera, los soberanistas del norte y del este... todos se han perdido por los vericuetos de un laberinto de argumentarios, conceptos y sofismas del que no sé cómo saldrán. Los socialistas, mal. Y los de Podemos está por ver, pues si la marca se deshilacha por los territorios con aspiraciones soberanas y no suma a IU lo tiene crudo. Por lo cual, si la derecha sale mejor librada el 26-J (¡a pesar de la mierda que le ha caído encima al PP!) será porque las izquierdas tampoco atinaron. Así es la vida. 

domingo, 24 de abril de 2016

Qué se puede hacer con los señores funcionarios 20160424

Los funcionarios, está claro, son un colectivo a tener en cuenta. El Gobierno en funciones, por ejemplo, se apresura a completar la extra que anuló en 2012, por aquello de que hemos de volver a las urnas. Los habituales partidarios de la ortodoxia presupuestaria se han quedado anonadados: ¿cómo pueden Rajoy y Montoro gastar con tanta liberalidad (que no liberalismo, ojo) cuando Bruselas nos ha sacado tarjeta amarilla por no cumplir con el déficit? Hombre... pues porque la alta burocracia comunitaria prefiere darle margen a la endeudadísima España, si el PP necesita engrasar un poco el engranaje electoral. Otro gallo cantaría si en Moncloa habitase alguien menos conveniente. Mira lo que le pasó a Grecia.

Esto de los funcionarios tiene sus más y sus menos. Entre otras cosas porque el colectivo (incluyendo a los empleados públicos contratados o estatutarios) es muy variopinto y está muy segmentado. Incluso en el Ayuntamiento de Zaragoza (donde el concejal Alberto Cubero intenta ejercer de director de Recursos Humanos) existen acusadas diferencias entre su personal. En un mismo servicio o sección coexiste gente entregada y responsable con otra que pasa del tema olímpicamente. Hay cuerpos, como la Policía Local, controlados desde hace tiempo por un sindicato corporativo y desafiante, que viene a ser la versión conservadora y eficiente del CUT de los autobuseros (quizás por ello éstos andan locos con municipalizarse y jugar en la Liga Administrativa). En su conjunto, la plantilla arrastra problemas relacionados con la ruptura del mecanismo de reposición (o de relevo, si prefieren), la ausencia de una carrera profesional que premie la iniciativa y la creatividad, la falta de objetivos... e incentivos, la politización (más bien la partidización, que es otra cosa) de los nombramientos para cargos de responsabilidad... No creo que este conjunto de problemas tenga que ver sólo con la edad sino más bien con décadas de prácticas viciadas (en todos los aspectos), y con la inexistencia de reglas del juego, protocolos y estrategias que determinen cuáles son los objetivos del personal y cómo lograrlos.

Si Santisteve y Cubero no resuelven esas incógnitas, rejuvenecer la plantilla servirá de poco. Incrementar la dedicación de los funcionarios y reanimar su vocación exige una dirección política hábil, un liderazgo honesto y objetivo, un análisis complejo de una situación compleja y nuevos códigos de conducta que premien a los mejores y castiguen a quienes no cumplan. Partiendo de un hecho evidente: todas las grandes plantillas (en el sector público o en la empresa privada) son difíciles de manejar. Por eso siempre queda mucho margen para mejorar su productividad y entusiasmo. Si se sabe hacerlo.

miércoles, 30 de marzo de 2016

Más huelga, por si no bastaba 20160330

Curioso: la huelga en los autobuses de Zaragoza se ha prolongado durante 111 días sin que en ningún momento, antes de ayer, se celebrase una votación secreta para que la plantilla decidiera si sí... o si no. Hasta entonces, una cuestión tan delicada se solventaba en la asamblea, a mano alzada, en medio de gritos y abucheos. Pero el resultado de la consulta de ayer pone de manifiesto que, en cualquier caso, el comité ha contado y cuenta con un respaldo masivo por parte de la plantilla. En este plan, el conflicto va para largo y queda claro que nadie ha secuestrado la voluntad de los trabajadores. Son estos, mayoritariamente, quienes están determinados a luchar hasta el fin.

Ha sido un portazo en la cara de la empresa. AUZSA incumplió anteriores compromisos, se cerró de entrada a una solución razonable y también ha preferido prolongar la pelea durante más de tres meses antes que ceder a las revindicaciones de su personal. Ahora se enfrenta a la determinación férrea de sus empleados. ¿Cómo salir del callejón sin salida?

Con su obstinación, ambas partes se han retratado de cuerpo entero. Han sido incapaces de mostrar un mínimo de empatía con los cientos de miles de zaragozanos perjudicados por su brutal encontronazo. No han encarnado ni por un segundo los valores cívicos que se les suponen a quienes manejan un servicio público. Nadie podrá negarles ni antes ni ahora el derecho a defender sus respectivos intereses; pero deberían hacerlo con más inteligencia, flexibilidad, consideración hacia los zaragozanos y respeto al ayuntamiento que les contrató.

El ayuntamiento... Su actual equipo de gobierno no se enteró de que heredaba una contrata muy problemática. En consecuencia, consideró la huelga un asunto ajeno, a ventilar entre empresa y trabajadores. El alcalde tardó en reaccionar, creyó que los de la CUT estaban de su parte, limitó los servicios mínimos, no supo situar en su adecuado contexto la posibilidad de ir a una municipalización y no ha presionado de verdad a las partes hasta pasadas semanas. Lo lleva bueno.

Las urnas hablaron. Y dijeron no. 

sábado, 19 de marzo de 2016

A empujones... ¡qué nivel! 20160319

Ver al responsable de Recursos Humanos de AUZSA empujar sin contemplaciones a un trabajador dice más que mil palabras sobre la naturaleza de un conflicto cuyos protagonistas directos necesitarían someterse a un arbitraje supervisado... por psiquiatras. Enemigos durante decenios, directivos de la empresa y miembros de la mayoría del comité han convertido la huelga actual en una pelea a muerte. Tiene razón el frente opositor en el Ayuntamiento de Zaragoza (PP, Ciudadanos, PSOE y CHA) cuando exige al equipo de gobierno una intervención para poner fin a esta locura (cien días de huelga). Pero es preciso reconocer que poner paz entre las partes enfrentadas resulta hoy una tarea hercúlea. Por otra parte, los socialistas deberían tocar este asunto con más prudencia. En buena medida, el anormal servicio de autobuses que moviliza (o inmoviliza más bien) al vecindario de la capital aragonesa es obra suya.

Lo del directivo avasallador es inaceptable. Con una empresa así no cabe extrañarse de que el correspondiente comité actúe como actúa. Tal para cual. Lo malo es que cientos de miles de zaragozanos están en medio, sufriendo las consecuencias de esa lucha entre tozudos dementes. La perspectiva de soportar durante siete años más a tan inestable concesionaria pone los pelos de punta. AUZSA es en sí misma un argumento a favor de municipalizar el servicio. El corporativo y duro sindicalismo que reina en la plantilla es el mejor argumento contra la inclusión de semejante personal en una hipotética municipalización.

Por lo demás, irse de la olla se ha convertido en deporte nacional. Rajoy, que viene de tragarse el miserable trato con Turquía para expulsar de Europa a los refugiados, se empeña en ignorar al Parlamento. Iglesias ha nombrado a Echenique secretario de Organización, dando un curioso giro a las pasiones que agitan el interior de Podemos. Besteiro ha dimitido por fin. Han condenado a Rita (a Maestre, no a Barberá). Nadie sabe cuándo ni cómo habrá nuevo gobierno. Como decían los Reyes en sus cariñosos sms al presunto corrupto, este país se está poniendo muy difícil. 

lunes, 14 de marzo de 2016

La realidad siempre es compleja 20160314

Incluso a veces, muy compleja. A lo largo de más de tres meses observando (y sufriendo) la huelga en los buses de Zaragoza, hemos pretendido simplificar sus entresijos para poder distinguir a los buenos de los malos. Pero salvo constatar que el vecindario está pagando un precio inaceptable en molestias, dinero contante y sonante, problemas en el trabajo de cada cual y las consabidas dosis de mala leche, todo lo demás se embarulla en un laberinto de culpas, errores y equívocos. Ni la empresa ni los trabajadores ni el actual gobierno municipal (ni tampoco el anterior) son, por separado, responsables exclusivos del desaguisado. Pero todos ellos cargan con una parte (mayor o menor aunque siempre considerable) del enorme roto.

Me he negado una y otra vez a convertir al comité de empresa en el único villano de esta película. Y no, no me gusta su estilo. Ni su indiferencia ante las consecuencias de la huelga. Tengo incluso serias dudas respecto de su legitimidad, después de que a finales del año pasado bloqueara su renovación (que debía producirse ya) mediante un referéndum en el que participó menos de la mitad de la plantilla y que arrojó unos resultados muy igualados (291 a favor de suspender las elecciones sindicales, 271 en contra). Pero es que, al otro lado, está una empresa tramposa, endurecida, a la que los derechos laborales de su personal y el bienestar de los zaragozanos le importan un pimiento y que viene haciendo de su capa un sayo desde hace demasiado tiempo. AUZSA no merece gestionar un servicio tan importante para la capital aragonesa como el de los autobuses. Es y seguirá siendo un factor de riesgo.

Por todo lo cual, la atropellada renovación de la contrata carga en el debe del anterior equipo de gobierno municipal una decisión oscura en sí misma y contraria a los intereses de la ciudad. Así les dejó a los de Zaragoza en Común (ZeC) una trampa perfecta, de la que estos no han sabido zafarse, porque además debían pensar que el ya archifamoso Anadón y la CUT eran de los suyos. Lo cual está muy lejos de la realidad... tan enrevesada y compleja.

viernes, 12 de febrero de 2016

Hasta aquí hemos llegado... en autobús 20160212

Supongo que ayer los conductores de los buses zaragozanos se darían cuenta de que el vecindario ya no soporta más el pulso que se están echando con la empresa. Un pulso legítimo en principio, porque AUZSA, cuya dirección ni cumple sus compromisos ni actúa con responsabilidad, ha puesto a su plantilla en el disparadero. Y porque la huelga es un derecho de los trabajadores. Pero un pulso, sin embargo, que está desbordando todos los límites, causando graves perjuicios y alterando la vida de una ciudad de 700.000 habitantes. Sesenta y cinco días de huelga son demasiado.

En la trastienda de este conflicto se mueve el deseo de los autobuseros, dirigidos por el CUP (Colectivo Unitario de Trabajadores) y ahora también por Somos (sindicato próximo a Podemos), de que el transporte colectivo de Zaragoza acabe municipalizado. Un objetivo a medio plazo (ahora no es factible) que parece razonable, pues AUZSA (antes TUZSA) no cumple. Esta empresa (objeto de ventas especulativas al hilo de la contrata) está ahí para exprimir a los zaragozanos con el menor coste y el máximo beneficio. En cuanto a sus empleados...

Si los conductores de los buses y el resto del personal aspiran a depender directamente del ayuntamiento, lo menos que pueden hacer es demostrar alguna vocación de servicio público. Si no, integrarlos más adelante en la plantilla municipal sería suicida (ya hay en ella otros colectivos, con sus correspondientes sindicatos específicos, que son casi ingobernables). La chantajista indiferencia de CUP y Somos ante los perjuicios que causa la huelga, esa total ausencia de empatía social, resultan de lo más elocuente. Como lo es la forma en que estos sindicatos (presuntamente de izquierdas) están hundiendo el crédito de ZeC, para gozo de la derecha local.

El ayuntamiento, que con el dinero de todos paga a AUZSA y a su personal, tiene que imponerse. Si la contrata no funciona, por lo que sea, habrá que ver la manera de exigirle un riguroso cumplimiento. Por encima de la dirección y del comité... que son tal para cual. Que se vayan a un solar y midan su encono como gusten. 

lunes, 1 de febrero de 2016

Santisteve, atropellado por el autobús 20160201

El alcalde de Zaragoza, Pedro Santisteve, se va poniendo al día con una lentitud exasperante. Es cierto que la oposición (el PP, pero también ese PSOE taimado y reservón) no le da cuartel y que algunos poderes fácticos se aplican a segarle la hierba bajo los pies, pero ZeC arrastra tras de sí, como un lastre insuperable, una evidente incapacidad para abordar las cuestiones estratégicas. Sí, las mismas que los anteriores gobiernos municipales dejaron ahí, pudriéndose en la perenne percha de la rutina. ¿Qué ciudad quieren y queremos? ¿A dónde va esta capital de Aragón y del Valle del Ebro, cuya insustancialidad no logró resolver la presunta magia de la Expo? Ahí está el misterio.

De momento, a Santisteve y a la concejala Teresa Artigas, tan buenas personas y tan entrañables ambos, los autobuses les han pasado por encima. El atropello ha sido protagonizado de manera simultánea por AUZSA (la antigua TUZSA) y por el comité de empresa, que también se las trae. Y las víctimas, una vez más, han sido miles de vecinos que se han quedado colgados en las paradas. No es éste un problema nuevo, por supuesto. No puede ser imputado sin más a los actuales gestores del ayuntamiento. Pero se trata de un asunto que ZeC tendrá que resolver de una puñetera vez, si pretende hacer algo más que sobrevivir a su condición de gobierno local en tremenda minoría.

Está claro que los de Santisteve ejercen su muy limitado poder a través de medidas a escala micro, que acaban en callejones sin salida o se dirigen contra personas y colectivos de obvio talante progresista (¿o quizás se considera a dichas personas y a dichos colectivos demasiado próximos al PSOE?). Cesar a los responsables de Etopía o del Teatro Principal ha causado no poca estupefacción, porque su labor no estaba cuestionada ni se disponía de relevos adecuados (¿o sólo se trata de colocar ahí a alguien más... amigo?).

En el ámbito autonómico, Echenique deshoja la margarita, ciñéndose a unas exigencias presupuestarias importantes y necesarias, pero pbvias y limitadas. De él y del alcalde zaragozano se espera más. Mucho más.

JLT  01/02/2016

jueves, 30 de abril de 2015

Así vamos a salir... trasquilados 20150430

El Tribunal Superior de Justicia de Aragón ha anulado la insólita decisión de la Junta Electoral de Teruel, que prohibió de oficio el eslogan Así no se sale de la crisis, lanzado por CCOO y UGT con motivo del 1 de Mayo. Según el organismo censor, cabía suponer que la frase "influyese en el voto". Genial deducción que, por la misma regla de tres, podríamos extenderla a las noticias de los telediarios oficiales (virtuosos ejercicios de manipulación informativa), a los titulares de otros medios (a favor... o en contra), a las declaraciones de los jefes (empezando por Rajoy)... Con ese criterio, sobran la democracia y sus dichosas libertades. ¡A cascarla! Asusta pensar que una institución encargada de controlar los procesos electorales tenga un criterio tan restrictivo, miope y absurdo.

Pero este es un país donde la democracia (aunque es palabra muy manida) siempre estuvo tierna. Ha sido (el código de libertades y derechos) una espiga que germinó tarde, y apenas había levantado cabeza cuando llegó la era de la siega global. ¡Zasss!, silvó la guadaña. Hasta luego. Europa no es la que fue. En Estados Unidos la Policía actúa como un ejército de ocupación en los barrios pobres. El poscomunismo ha sido un fracaso en casi todo el Este. Así que no estamos para ponernos tontos. El otro día, una activista de Femen montó un número proabortista en Madrid, en presencia del Ministerio del Interior. Varios agentes armados la redujeron con una violencia insólita tratándose de una sola mujer medio desnuda. Todo un símbolo de lo que nos espera.

La ley Mordaza permitirá a la autoridad gubernativa multar a quienes tomen y utilicen imágenes de las fuerzas de orden que puedan atentar contra el derecho al honor y a la intimidad de las mismas. Ya no será preciso que un juez decida si han sido vulnerados, o no, tales derechos. Ayer, el ministro de Justicia (¡y decían que era un tipo dialogante y técnico!), sugirió la posibilidad de sancionar a los medios que reproduzcan filtraciones de sumarios o investigaciones judiciales. A callar tocan. Entonces... ¿cómo nos enteraremos de lo que pasa?

Así vamos a salir... trasquilados.

JLT  30/04/2015

sábado, 21 de febrero de 2015

Así no hay manera de aceptar el sistema 20150221

Lo leí en un diario (de los que gustan a la gente de orden, ojo): "La sede del Gobierno autónomo (de Madrid) fue un auténtico nido de piratas". La cosa iba del espionaje en el seno del PP capitalino. Según parece, el hoy imputadísimo Francisco Granados montó una trama para conocer las actividades privadas de otros cuadros del partido. Todo ello en el contexto de la pugna entre Esperanza Aguirre y Alberto Ruiz Gallardón. Un nido de piratas, sí. Y les hablo de Madrid y el PP, pero si quieren menciono Andalucía y el PSOE, Cataluña y CiU, o incluso Aragón y la nómina de los partidos que han gobernado su famosa autonomía.

En este plan el sistema sigue siendo insalvable, aunque ahora se presente como la única opción posible (y si votas lo imposible, allá tú). ¿Son necesarios los partidos? Sin duda. ¿Es preciso que las instituciones gocen de la complicidad de la ciudadanía? Seguro que sí. ¿Podemos prescindir de la política en su versión democrática? De ninguna manera... Pero partidos, instituciones y democracia han de estar limpios, ser transparentes, defender a la ciudadanía y representar los valores más elevados. Si no...

Respecto del último escándalo sindical (y tampoco me olvido de los constantes escándalos de naturaleza patronal), pienso lo mismo. Los sobresueldos a los altos cargos de la organización de CCOO en la banca y el dineral que la susodicha gastaba en actividades operativas (14 millones en cinco años, casi tres kilates por temporada) han de causar por fuerza perplejidad y sospecha. Y vuelta a lo mismo: ¡claro que los sindicatos son imprescindibles (y más ahora, cuando caen chuzos de punta)! ¡Cómo podrían los trabajadores quedarse sin instrumentos colectivos para defender sus atropellados intereses! Pero, por favor, con claridad, con honradez, con dignidad.

Es cierto que en este país la gente ha sido muy renuente a la hora de militar en política o de actuar en la esfera sindical. Malo, muy malo para todos. Sin embargo, viendo lo que hay, ¿quién podría reprochar su absentismo a los que hoy contemplan atónitos e indignados los resultados de tantos años de piratería?

miércoles, 17 de diciembre de 2014

Así se desquicia a la opinión pública 20141217

El periodista turolense Pepe Gómez Mar había sido director de Comunicación de Fiat Ibérica. A finales de los Noventa, cuando el argumentario oficial empezó a proclamar que España iba a superar a Italia en PIB per cápita (lo que nos convertiría en la séptima potencia económica a escala mundial), aquel hombre se deshuevaba. "Hombre --decía--, sobrepasaremos a Italia cuando hagamos ferraris". "O lamborghinis --agregaba yo--, o masseratis...". Y ahí nos íbamos turnando mientras citábamos ropa de diseño, mafiosos, aceites de oliva, teóricos postmarxistas, complejos industriales y todo lo demás. Me acuerdo ahora de aquello cuando escucho a Rajoy y a sus adláteres afirmar impertérritos (no sé si son tan atrevidos por ignorantes, por caraduras o por ambas cosas a la vez) que este bendito país nuestro es un ejemplo para Europa entera y ejerce ya de locomotora continental. Somos, aseguran, una potencia de la automoción (pero nos limitamos a montar los coches que otros desarrollan) o en capacidad exportadora (pero nuestra balanza comercial sigue siendo deficitaria). Olvidan que aquí han proliferado los circuitos de alta velocidad (pagados a escote) donde los ases españoles del motociclismo pilotan máquinas creadas... por los japoneses. Mienten con el más ridículo desparpajo.

La España postcrisis (¡ah!, ¿pero hubo una crisis?) regresa a las condiciones de los Sesenta: turismo, mano de obra barata y emigración. Como en algún momento vivimos a nivel europeo, ahora los jóvenes que salen fuera a buscarse la vida no son peones semianalfabetos sino titulados superiores. Por lo demás, estamos de vuelta. Los dos grandes sindicatos se han verticalizado (daba grima ver a Méndez y a Toxo presentar sus respetos a don Mariano bien encogidicos). El Gobierno repite que esto es Jauja (para sus amigos y cómplices sí, desde luego). Y la opinión pública, desquiciada, oscila entre el miedo y la indignación. Yo le recomendaría al presidente que no se pase con su optimismo de cartón piedra. No sea que el personal acabe dominado por la mala leche. No todo el mundo es tan pragmático como los secretarios generales de UGT y CCOO.
 

sábado, 25 de octubre de 2014

Rebeldes con (demasiada) causa 20141025

Pasé la tarde de ayer pendiente de si la Pantoja entraba, o no, en prisión. Pero el tema quedó pendiente de un informe de la Fiscalía. Bueno, me dije, a lo mejor tiene suerte, como Fabra, el de Castellón, y sigue fuera hasta que le echen una mano, un indulto o qué se yo. En cualquier caso, España parece un trailer de la peli Todos a la cárcel. Al PP ya le han envirutado a unos cuantos ministros de la era Aznar, empezando por quien fue su vice y ministro de Economía, además de director del Fondo Monetario Internacional (lo cual nos indica en qué manos suelen estar los grandes asuntos públicos). El PSOE arrastra como puede su cruz andalusí. A IU le zumban las balas perdidas. Patronales y sindicatos descubren (aquellas con inaudita tranquilidad, estos con una especie de perplejo agobio) qué clase de gente ha venido usando sus respectivas siglas. Y luego, el escándalo catalán: la soberbia historia de la familia (presuntamente) cleptómana, que gobernaba y hacía malabares financieros al mismo tiempo... Lo de la folclórica venía a ser la alucinante guinda del pastel, el toque surreal y almodovariano. Aunque no debemos olvidar que Isabel, pobrecita, ha acabado tan mal por culpa... de un alcalde. Todo es política, amigos.

Muchos confían en los jueces y ponen en sus manos la ingente tarea de enderezar este país. Otros aseguran que el actual Gobierno ya toma medidas para hacer imposible la corrupción. Algunos incluso pretenden que los acuerdos entre el PP y el PSOE promoverán, al fin, un regeneracionismo radical. Tengo mis dudas, aunque simpatizo con la causa y el cometido de los jueces que están metiéndole mano al mondongo. El problema radica en que, mientras salen a la luz mamoneos de hace cinco, diez años o más, no existe garantía alguna de que en estos mismos momentos no se estén cerrando tratos, contratas, adjudicaciones, subvenciones y apaños fiscales menos onerosos para los contribuyentes que los urdidos ayer. Y me malicio que sí, que se están cerrando. Lo único que los métodos son más sofisticados, menos obvios. Ha llegado la hora de la gran estafa homologada. Se ha de robar... con todas las de la ley. 

viernes, 17 de octubre de 2014

Duro con todos... menos con los míos 20141017

Oí la otra noche al presidente de los empresarios madrileños, Arturo Fernández, afirmar muy serio que sí, que lo de las tarjetas black ha sido un escándalo. ¡Pero sí él manejó una, y con ella se pagaba supuestas comidas en sus propios restaurantes! Bueno... nadie dijo que la coherencia intelectual fuese una virtud universal. Caben las excepciones, y el tal Fernández (como su cuñao Díaz Ferrán) es una de ellas. Así lo deben entender los asociados a la CEIM, porque en reciente reunión, lejos de mostrarle la puerta le pidieron en masa que siguiera siendo su líder... al menos hasta que pueda retirarse con honor.

La patronal arropa a los suyos. El Círculo de Empresarios de la misma Madrid que nos mata, no parece indignado con las declaraciones de su presidenta en relación con las trabajadoras en edad fértil. En el Colegio de Economistas de la supercapital únicamente algún colectivo progresista ha reclamado la destitución del presidente, Juan Iranzo, y del tesorero, Estanislao Rodríguez-Ponga, otros dos de la Banda de las Tarjetas. El primero de ambos declara a quien le quiere oír que las black eran apenas un incentivo, una especie de propina para vips. Y ahí se planta el menda, el mismo que desde hace años viene apareciendo en las tertulias del TDT Party afeando al personal de a pie haber vivido por encima de sus posibilidades. Qué tío.

Mano dura con todos... menos con los míos. En las dos grandes centrales sindicales (bueno, lo de grandes es un decir) siguen de secretarios generales, Méndez y Toxo, después de toda la mierda que ha caído y cae sobre ambas organizaciones. Increíble.

En las finanzas, en la política, ¡en el fútbol! Los actuales propietarios del Zaragoza lloran por las esquinas, porque Hacienda les aprieta las tabas y Anticorrupción investiga presuntas compraventas de antiguos partidos. ¿No hay otros equipos en idéntica circunstancia?, se preguntan en un guiño explícito a los sentimientos de la afición. ¿Por qué no les meten caña a ellos? Por supuesto, queda implícito que lo de cumplir con el fisco es un asunto menor. Además, ya pagamos impuestos los mindundis, ¿no?

JLT  17/10/2014

sábado, 11 de octubre de 2014

Sospechosos aunque se hagan el harakiri 20141011

El PSOE ha iniciado una campaña de transparencia que incluye la publicación de sueldos y bienes por parte de sus cargos públicos e incluso del balance contable del partido. Pero la gente no se tranquiliza ni por esas. En la paranoica atmósfera que respiramos los españoles, cualquier sospecha o teoría de la conspiración resultan verosímiles, y mucha gente sigue creyendo que los políticos con mando en plaza (y similares) no ponen la pastizara a su nombre... porque la derivan a familiares, amigos, testaferros o sociedades fantasma. No tiene por qué ser así, y en muchos casos no lo es. Pero, claro, el gato escaldado huye del agua tibia y la ciudadanía está ahora mismo más escaldada que un huevo duro. Ese es el problema.

Pedro Sánchez intenta replicar la sobreactuación ética de Podemos escenificando a su vez una regeneración formal que parezca sincera y contundente. Entonces se descubre el pastel de Fernández Villa, el líder minero, el socialista obrero, el anfitrión en las fiestas de Rodiezmo... y todo se va a la mierda. Un millón cuatrocientos mil euros, legalizados merced a la amnistía fiscal promulgada por Montoro. ¿Cómo es esto posible?, se preguntan en el PSOE y la UGT. ¡Ay, amigos!

Hay más: el partido socialista declara deudas por valor de 64 millones. Más de 10.000 millones de las viejas pesetas. Mucha pasta. Demasiada. ¿Quiénes son los acreedores? ¿En qué medida pueden condicionar la actuación de la organización hipotecada?

Sabiendo lo que se sabe de las cajas y de las relaciones entre exaltos cargos institucionales y grandes compañías privadas... dando por supuesto que el partido en el Gobierno, el PP, mantuvo durante lustros una caja B mientras su tesorero se hacía de oro... espectadores forzosos de la carrera hacia la riqueza-champions protagonizada por Pujol y familia, los seres humanos que habitan la piel de toro se enteran ahora mismo de que habrán de abonar (mediante la factura del gas) 4.731 millones de indemnización a Florentino Pérez por el fiasco del Castor. Y, claro, ya no hay transparencia que les valga ni consuele. Ni haciéndose el harakiri. Qué mal asunto este. 

jueves, 2 de octubre de 2014

¿Policía (municipal) fuera de control? 20141002

Vaya por delante: a) que las bicicletas no deben circular por las aceras sino por calzadas pacificadas y carriles-bici, b) que las normas están para ser cumplidas y por ello mismo deben ser razonables y homologables, c) que el tráfico y el resto de las actividades propias de una gran ciudad exigen por parte de todos respeto, empatía y mucho sentido común. Pero eso no tiene que ver con el problema que plantea la última medida de presión de la Policía Local de Zaragoza. En absoluto. Enredar las reivindicaciones del sindicato mayoritario en ese cuerpo municipal con el barullo de la movilidad, las fobias antitranvía y antibici, el descoloque del errático equipo de gobierno o cualquier otro factor colateral es solo una maniobra para esconder lo fundamental, que es... otra cosa.

Hace escasos días vi cómo dos agentes de la local paraban a un camión de reparto, lo situaban ocupando un carril, atravesaban también sus motos y procedían a una prolija comprobación de documentos mientras provocaban un atasco fenomenal. No me dio la impresión de que estuvieran muy preocupados por las normas, y sí por alterar la circulación todo lo posible, contraviniendo de manera flagrante su cometido. Peor aún, lo que dan a entender con estupendo descaro los policías que participan en esta huelga de celo es que son ellos quienes deciden cuándo y cómo se cumplen las normas. Se reservan el derecho a presionar más o menos, a poner más o menos multas, a impactar en mayor o menor grado sobre la vida cotidiana de la ciudad y sobre los propios servicios y contratas municipales (que tal vez no estén en regla, pero tampoco lo estarían hasta hace dos semanas). Según les plazca y convenga.

A estas alturas parece pertinente analizar qué pasa con la Policía Local: los escándalos protagonizados por varios de sus mandos, el control que el sindicato mayoritario ejerce sobre el acceso al cuerpo, la retadora tendencia a la insubordinación... Todo lo cual no empezó ayer, de acuerdo. Es consecuencia de la dejación de los jefes políticos. Pero el caso es que ahora tenemos el tema medio descontrolado. Y eso no puede ser. 

sábado, 23 de agosto de 2014

Estos no quieren cambiar ni una coma 20140823

Una cosa curiosa que está ocurriendo ahora con el Sistema es que sus principales gestores se han enrocado y no quieren cambiar ni una coma del guión (salvo en aquello que les permita amarrar mejor el poder y la pasta). Ni una. Por eso Cándido Méndez sigue siendo secretario general de UGT pese a la que está cayendo en Andalucía, Pedro Sánchez defiende impertérrito a Chávez y a Griñán, Pujol se querella contra la banca andorrana por revelación de secretos, Rajoy o Cospedal sacan pecho con su caja B, sus sobresueldos y sus cientos de cargos públicos imputados desde Galicia a Valencia pasando por la Villa y Corte y Arturo Fernández se mantiene al frente de la patronal madrileña. Cuando todos ellos hablan de regeneración se refieren al destilado puro de lo mismo que hay. Sin renuncias, sin autocríticas, sin depuraciones, sin vergüenza. El fenómeno Podemos les inquieta. Pero imaginan que acabará disipándose cual tormenta de verano, que caerá en manos de los izquierdistas más grupusculares e indocumentados, que dará miedo al votante tipo, que podrá ser combatido desde los aparatos oficiales y oficiosos. ¿Por qué, pues, habrían de meterse en reinvenciones y refundaciones? Leña al mono hasta que cante flamenco.

Si la Transición marcó un jalón muy positivo en la Historia de España (aunque luego no se produjera la evolución razonable que muchos esperábamos) fue porque entonces el Sistema, el que había puesto en pie la Dictadura, aceptó por fin que debía cambiar, aunque sólo fuese para que en lo esencial nada cambiase. Los franquistas se hicieron demócratas, los demócratas salieron a la luz, la democracia formal se instauró definitivamente y entre el 75 y el 78 las transformaciones fueron en verdad espectaculares. Otro guión, otro país.

Pero actualmente, con aquel proceso completamente fosilizado, estamos en un callejón sin salida. Hace falta otra transición (o como quieran llamarlo). Pero los jefes (de la economía, de la política, de casi todo) no están por la labor. Se aferran a sus intereses particulares y no ceden ni un milímetro (ni un euro). Craso error. 

lunes, 24 de marzo de 2014

Suárez, el Rey... y millones de españoles 20140324

Si nos dejamos acunar por las nanas que TVE canturrea desde sus telediarios, Juan Carlos I y Adolfo Suárez habrían hecho la Transición casi solitos. Se trata de una distorsión de la historia que amenaza con intoxicar las versiones corrientes de lo que pasó tras la muerte de Franco, como antes se contaminaron otros relatos contemporáneos. Las Españas comparten una desdichada desmemoria, vulnerable aún a las puñaladas del revisionismo y al imaginario nacionalcatólico.

Que Suárez y el Rey tuvieron un importante papel en el retorno de la democracia, nadie lo duda. Que su protagonismo fuera tan señalado y decisivo como pretende hacernos creer la tele oficial (sin duda con la intención de aprovechar el momento para meterle respiración asistida al juancarlismo) es discutible. Aquellos fulgurantes y peligrosos años estuvieron preñados de esperanza, sufrimiento, huelgas, crímenes y una larga serie de sucesos producto, no pocas veces, de la buena o mala suerte. La partida la jugaron, como pudieron, las grandes estrellas de la política (hace poco murió también Santiago Carrillo), otros actores relevantes emergidos de los poderes y los contrapoderes, las cancillerías de algunos países extranjeros... y millones de españoles que tomaron decisiones, corrieron los mayores riesgos e incluso derramaron su sangre. Los militantes de los partidos clandestinos, de Comisiones Obreras y de las organizaciones agrarias, profesionales y estudiantiles. Los que salían en manifestación legal o ilegal. Los asesinados en Vitoria o en el despacho de abogados de Atocha. Las víctimas inocentes de ETA y el GRAPO. Los que votaron la Constitución. Los trabajadores que aceptaron a regañadientes los Pactos de la Moncloa. Los periodistas que se la jugaban para ampliar un día y otro las fronteras de la libertad.

Suárez lo hizo bien. Demostró sin duda una inteligencia estratégica, una capacidad de maniobra y un valor que le dejan a años luz por encima de los actuales líderes políticos. Pero eso es cosa sabida y repetida. Hoy, prefiero recordar a los extras de aquella película. Sin ellos la democracia no hubiera sido posible.

jueves, 5 de diciembre de 2013

¿La misma mierda? No lo creo 20131205

Que UGT sufra las consecuencias de sus sinvergonzonerías andaluzas es tan lógico como que a Rubalcaba no le dejen hablar los antidesahucios y los quincemayistas. Ni campaña ni escraches ni gaitas, son gajes del oficio y la consecuencia directa de haberse creído que, por ganar algunas elecciones, la tibia socialdemocracia española (política o sindical) podía jugar con las sucias reglas de los poderosos de toda la vida: la vieja, omnipresente y cruel derecha. Esa misma derecha que ríe feliz cuando escucha a la izquierda radical gritar ¡PSOE, PP, la misma mierda es! Porque a los conservadores españoles no les inquieta gran cosa la descalificación absoluta de todos los políticos. Ellos, en realidad, también desprecian la política, lo suyo es mandar y ganar dinero.

Equiparar a PP y PSOE es una boutade antisistema. No porque los socialistas sean o hayan sido ninguna maravilla, sino porque entre ellos y los otros median notables diferencias que vienen de lejos. La relación histórica con el poder es distinta; la forma de ejercerlo, también. ¿Podrían hoy los activistas del 15-M que abuchearon a Rubalcaba volver a ocupar las calles, acampar en las plazas y lanzar sin trabas su desafío? ¿Por qué no intentan hacer con Fernández Díaz lo que hicieron con ese que ahora abroncan?

Por supuesto hay similitudes: exaltos jefes de PP y PSOE, por ejemplo, se codean en los consejos de administración de las grandes empresas (eléctricas, constructoras, bancos, telefónicas), y ambos partidos han producido clamorosos casos de corrupción. Pero la práctica, el dominio y la impunidad bendicen más y mejor a quienes llevan siglos en esas ciénagas que a los ocasionales advenedizos.

Cuando las mareas deben defender hoy los modestos hitos del Estado del Bienestar obra del PSOE, cuando la desafección a sindicatos y partidos encaja perfectamente en los imaginarios ultraliberales... si alguien de la izquierda-izquierda cree que sacará algo en limpio del naufragio socialdemócrata se equivoca de medio a medio. PP y PSOE son ambos un desaster, vale, pero no son, ni de lejos, el mismo desastre. 

lunes, 11 de noviembre de 2013

¿Corrupción?... ¡Bah!, tampoco es para tanto 20131111

La corrupción ha bajado en el ranking de los asuntos que más preocupan a los españoles. Tal vez por eso el Gobierno de Aragón acaba de adjudicar la conservación de nuestras carreteras a dos grupos catalanes que en su día aparecieron en los papeles de Bárcenas y podrían ser imputados por hacer donaciones ilegales al PP. O quizás en la DGA han decidido reconciliarse al fin con los vecinos del Este, por muy soberanistas, independentistas, robarretablos y parladores de lapao que sean. En todo caso, no parece que salir en sumarios, informes policiales y acusaciones de la Fiscalía Anticorrupción esté perjudicando a las empresas cuyos nombres suenan en los juzgados. ¡Bah!, dicen algunos... ¡Pero si lo de Bárcenas y la Gürtel ha de quedarse en agua de borrajas!

El rastro de los corruptos profesionales se pierde en las espesuras de la crisis, el empobrecimiento, el miedo y todo lo que nos está cayendo. Tendría que ser al contrario, que la opinión pública se mostrase cada vez más aborrascada ante el chorreo de robos, estafas y prevaricaciones. Pero en cambio da muestras de estar agotando sus reservas de indignación. La ciudadanía ha sido tan atropellada y manipulada en los últimos años que ya no da crédito a nada, su alma se ha encallecido, su espíritu está lleno de temor y el sálvese quién pueda le empuja a pasar de todo que no sea subsistir. Tal vez aún haya quienes se encabronen al conocer los detalles de las juergas ugetistas en las ferias andaluzas. Pero eso es porque los que trincaban y se metían el rebujito y las gambas eran gente simples descamisados y no personajes ilustres cuya vocación cleptómana se considera natural. Por contra, la detención de directivos de la Caja de Ahorros del Mediterráneo suena cual zumbido de moscas en los oídos de una población que comprende el truco de colarle a la Junta de Andalucía 1.000 o 10.000 euros de convites y bulerías, pero es incapaz de captar y asimilar cómo se pueden sisar 150 millones en una entidad financiera y mandarlos al Caribe sin que nadie detecte ni diga nada.

Oye... A lo mejor tampoco es para tanto. ¿O qué? 

martes, 24 de septiembre de 2013

Huelga al canto... y lo que vendrá 20130924

Ha empezado en Zaragoza la huelga de los autobuses. A menos de dos semanas de las fiestas del Pilar. Veremos hasta dónde llega y cuáles son sus consecuencias. Mientras, mucha gente ya no entiende nada ni es capaz de encontrar algún hilo conductor en los caleidoscópicos relatos de este follón monumental que ofrecen los medios. Pero es que desentrañar las claves de los acontecimientos no resulta fácil. Aún no se ha producido una explicación oficial respecto de la compra-venta de TUZSA-AUZ justo cuando esta iba a recibir la concesión durante otros diez años de un servicio clave para la capital aragonesa. En cuanto a lo sucedido el pasado fin de semana... no hay palabras para definirlo. El ayuntamiento (representado por Gimeno, el vicealcalde) y el comité de AUZ (con su presidente Anadón a la cabeza) se liaron mutuamente a la hora de fijar las condiciones previas a un eventual de acuerdo, un acuerdo que de todas formas la empresa (o sea, los mexicanos) no estaba dispuesta a aceptar. De pena.

¿Cómo explicar de forma coherente este monumental embrollo? ¿Qué clase de barullo han armado entre unos y otros, que ha terminado por encubrir las maniobras de la empresa (de la vieja y de la nueva) antes y después de lograr la concesión, ha dado la razón a la derecha zaragozana en su visceral campaña antitranvía, ha desarticulado la movilidad en la ciudad y no ha dejado otra salida que la huelga? En la corporación zaragozana, el PP boicotea todo lo que puede, CHA e IU no quieren o no saben definir (ni ante sí mismos) su papel en el gobierno de la corporación, y el PSOE... Bueno, los socialistas han descubierto de repente que algunos grupos organizados (como el CUT en los autobuses o la cúpula de Interpeñas en las fiestas) son unos compañeros de viaje muy molestos e impositivos. Eso por un lado. Por otro, es evidente que el equipo que gobierna la Muy Heroica tiene serias dificultades para avanzar en la gestión de la ciudad sin tropezar con cada piedra del camino. Creyeron que eran unos genios montando grandes eventos y ahora el día a día se les atraganta. Qué calvario.