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jueves, 3 de noviembre de 2016

Cachondeo de protección oficial 20161103

La pregunta me persiguió durante horas: ¿Qué no hubiesen dicho los de Podemos si uno del PP se levanta 19.000 euros de plusvalía en la compraventa de una VPO? ¡Ja! Tan agudo interrogante no es mío, claro. Fue y vino ayer por las redes sociales, las tertulias televisivas y los comentarios radiofónicos. Zanjé por fin la incógnita al reparar que en las filas de la derecha nunca, pero nunca jamás, se ha producido escándalo alguno que tuviera por objeto un piso de protección oficial en la periferia madrileña. Grandes recalificaciones de suelo, áticos de megalujo en Marbella, mansiones y palacetes mallorquines, fincas y concesiones mineras... Eso sí. Pero, ¿una VPO en Alcobendas construida por una cooperativa sindical y trajinada según indica la norma? Para nada. Como resulta fácil deducir, semejante cosa no encaja en los presuntos vicios de las gentes de orden. Por eso Iglesias y la horda bolivariana jamás les pudieron pillar por ahí, ni, en consecuencia, decir nada al respecto?

Por otra parte, la actualidad pega unos giros y unos zig-zags... que a veces no sabes por dónde agarrarla. Yo también pensaba que las declaraciones a Évole de Pedro Sánchez nos tendrían en vilo en días posteriores. Porque el ex se explayó a modo. Sin embargo el asunto se ha zanjado rapidísimo. Los aludidos por activa y pasiva guardaron silencio o replicaron con absoluta y poderosa dureza. Luego llegó el minuto de oro de Operación Triunfo: El Reencuentro, y la cobra de Bisbal a la cariñosa Chenoa ocupó absolutamente todo el espacio mediático (el profesional y el social), infiltrándose incluso en los más selectos y politizados círculos de whatsapp. Por comparación, la expectación ante el nuevo gabinete de Rajoy ha resultado ser escasa tirando a nula. Eso sí, Rudi vuelve a estar en las quinielas.

Poco más: el tranvía zaragozano (¡buuufff!), las pinturas de Sijena, el relevo de Sumelzo en la coordinación de los parlamentarios socialistas aragoneses... y la oficina que se ha procurado Echenique. Está en un ático (¡tomaaa!) y dicen que es muy chula. Dará que hablar, seguro. 

lunes, 24 de octubre de 2016

Quien manda dicta la Ley 20161024

Los dirigentes de Zaragoza en Común suelen quejarse de que los medios informativos les identifican por sus siglas y no por su cometido institucional. O sea, que los titulares digan ZeC decide esto o propone lo otro... cuando deberían adjudicar todo ello al Ayuntamiento, gobernado, claro está, por la plataforma en cuestión.

Pero ahí se equivocan, porque ZeC no ha llegado a manejar nunca el gobierno municipal. Está ahí, en la alcaldía y las delegaciones. Pero constantemente pierde las votaciones en comisiones y plenos, lo cual reduce a nada su pretendido protagonismo institucional. De hecho, el municipio está bajo el control de un tripartito PP-PSOE-C’s, que desde la oposición hace y deshace a placer. El que los socialistas apoyasen en su día a Santisteve se ha convertido con el paso del tiempo en una especie de broma pesada a cargo de Pérez Anadón y sus colegas.

ZEC choca a diario con las normas y leyes implícitas dictadas en la ciudad por los poderes reales. El asunto de la recalificación del suelo de la factoría Pikolín (como antes ocurrió con las instalaciones de Averly) ha ejemplificado a la perfección esto que digo. 

Hasta la fecha, una operación de tal naturaleza habría ido por su carril, como la cosa más natural del mundo (incluyendo el acuerdo secreto del 2008 entre Soláns). Al romper esa lógica implícita pero insoslayable, Santisteve y su delegado de Urbanismo, Pablo Muñoz, han roto las reglas. Por eso, una vez más, perderán la votación en el Pleno de hoy. A cambio, pueden sentirse satisfechos de haber obligado a sus contrarios políticos a realizar una serie de maniobras, regates y contraofertas que les han mostrado como perfectos agentes inmobiliarios. 

Esta situación podría ser una maqueta a escala de lo que le espera a un Rajoy investido por pasiva, pero controlado al minuto por la presunta oposición. Sólo que el del PP nunca se dejará hacer lo que le hacen al alcalde cesaraugustano. Porque él sí está con quienes dictan la Ley.

domingo, 23 de octubre de 2016

De aquellos ‘motorlandes’ vienen estos ‘outlets’ 20161023

El problema de los grandes proyectos públicos aragoneses (zaragozanos, turolenses y aún oscenses) no fue tanto que costasen un huevo, sino que mantenerlos en marcha para que no salga a la luz su fracaso a medio y largo plazo... se nos está llevando por delante la yema del otro. Y que dotar de sentido la megalomanía o la pésima gestión de Plaza, Motorland, Walqa y otras lindezas ha dado lugar a magníficas mentiras, extraños arreglos bajo cuerda y múltiples distorsiones que hoy nos estallan en la cara, cuando ya no es posible tapar los agujeros con más y más recalificaciones de suelo. Vamos buenos.

Exp andida sin control y sometida a la oscura regla del sobrecoste amañado, la Plataforma Logística de Zaragoza debía ser impulsada a toda costa. Por eso, cuando Pikolín hubo de trasladar su fábrica a un nuevo emplazamiento, a su propietario, Alfonso Soláns, se le indicó que debía reubicarse en Plaza... A cambio (y solo así) obtendría una provechosa recalificación de los terrenos de la vieja factoría junto a la autovía de Logroño. Como poco antes el citado empresario ya había vendido el Real Zaragoza utilizando canales parainstitucionales, cabe suponer que el nuevo arreglo le parecería normal y ventajoso. Era lo que había, ¿no?

De esta forma tenemos hoy el consabido lío con el outlet, que no es un simple negocio privado condicionado a un plan urbanístico, sino una iniciativa con obvias repercusiones en el ordenamiento de la ciudad. Porque modificará los flujos comerciales y la movilidad, además de generar importantes costes al ayuntamiento. Pero las derechas y el PSOE se han volcado (y revolcado) en el tema. Natural.

Que nadie se escandalice. La gloriosa Expo dejó de herencia (además de las instalaciones de Ranillas) un triste amago de barrio, Arcosur, que ahora pende sobre la capital aragonesa como una especie de cara e insostenible anormalidad.

¿Y qué puedo contarles de Motorland? La Cámara de Cuentas ha puesto de manifiesto que su plan de negocios original, el monto total de la inversión y los resultados de explotación han sido una mentira tan gorda como los presuntos retornos. Pero, mientras, ya hay comprometido Gran Premio de Motos para los próximos años, a un coste que sumará decenas de millones de euros. Las pérdidas anuales crecen con cada nuevo cálculo (ya se estiman en más de doce millones por ejercicio). Y a ver quién es ahora el guapo (o la guapa) que arregla el roto. Eso sí, sería conveniente que los portavoces de los partidarios de esta ruina (PP, PSOE y PAR) fueran un poco más pudorosos a la hora de defender la chapuza. Que ya está bien de bromas.

Una vez hubo dinero en las arcas públicas. Buena parte del mismo se gastó sin ton ni son. Con mucha gente del común aplaudiendo la política de escaparate y los fastos que les regalaban los jefes. Ahora, cuando no queda un euro en la caja y el Gobierno central se entretiene en boicotear financieramente a las instituciones aragonesas, sería imprescindible repensar la situación, asumirla y ver cómo se le da la vuelta. Los motorlandes primero y los outlets después nos llevan a maltraer.

JLT  23/10/2016 

Todo sobre el outlet de Pikolín/Soláns

martes, 18 de octubre de 2016

Quien es quién en el ‘outlet’ 20161018

Cuando Alfonso Soláns (hijo) decidió trasladar Pikolín a Plaza, daba por sentado (así se lo prometió en su día el propio Carlos Pérez Anadón) que en los terrenos de la vieja factoría podría montar algo. O sea, algo que le permitiese rentabilizar a modo la operación. Pero luego hubo elecciones, cambió el gobierno municipal de Zaragoza y la brillante idea de recalificar el suelo de la fábrica de colchones para levantar allí un centro comercial (una galería de outlet) se quedó en la cuerda floja, apoyada por PP y PSOE (partidos que han hecho historia en el ámbito del negocio inmobiliario), pero rechazada abiertamente por ZeC (plataforma que se ha declarado en justa rebeldía ante los habituales intereses creados de la Inmortal ciudad).

Lo acojonante en este caso es que todas las organizaciones de pequeños empresarios, comerciantes y otros emprendedores han hecho causa común con ZeC. Lo cual no ha impedido que Ciudadanos, formación supuestamente próxima a los intereses de dicho estamento, se haya inclinado por el outlet, sin duda porque aquellos intereses que he mencionado antes tiran mucho... mucho más que los tenderos de los barrios y otra gente menuda. Además, a los políticos de orden (sean viejos o nuevos, conservadores o socialdemócratas) sigue sin temblarles el pulso a la hora de descomponer el urbanismo zaragozano.

Así pues, a Pedro Santisteve volverán a dejarle en la estacada. Perderá otra votación en la Comisión de Urbanismo. Tendrá que darle la vuelta al asunto para ir a Pleno, donde perderá de nuevo. Y finalmente el outlet saldrá adelante, impulsado asimismo por una norma autonómica que permite tramitar este tipo de instalaciones a toda velocidad.

Los partidarios del comercio de proximidad y de mantener y cuidar la ciudad compacta (pero de verdad, no de boquilla) habremos de lamentar que, por enésima vez, el negocio de una ilustre familia zaragozana desborde políticamente cualquier planificación racional de la capital aragonesa. En fin... Así se ve quién y para qué manda aquí.

 JLT  18/10/2016

Más info en: 
Comercios Vivos 
El urbanismo de Torre Village

martes, 7 de junio de 2016

... Y además, un gafe monumental 20160607

La resaca del fin de semana cubrió el lunes de agonía futbolera. Ni la homilía del profesor Gabilondo en su visita a la capital aragonesa, ni la omnipresencia televisiva de Iglesias en la tarde del domingo, ni la patética soledad de Sánchez, ni el aniversario siempre polémico de los ayuntamientos del cambio... nada pudo atenuar, desplazar o sustituir a la meganoticia del sábado: la derrota del Real Zaragoza en Palamós, el 6-2 de la vergüenza, la certificación del absoluto declive de un club al que se consideraba histórico, la ruina patatera. Y su impacto se extendió mucho más allá de los círculos de aficionados impenitentes, que han sido capaces de seguir yendo los domingos a La Romareda a sufrir sin remedio. Ahora, mogollón de personas se suben por las paredes, argumentando que la quinta ciudad de España no puede quedarse sin un equipo de Primera, copero, peleón y capaz de vender ciudad en los grandes estadios de España y el resto de Europa. 

De esta forma, el debate político cambió de enfoque. Lo del 26-J entró en stand by y el personal se puso a discutir si la culpa de la paliza a manos del Llagostera es del PSOE comandado por el Marcelinato agapitero (que trajo la maldición con aquel vendaval de patrañas, corrupción y fracasos), de la señorial Fundación (que lleva ya dos temporadas gestionando el equipo con más pena que gloria)... o del Ayuntamiento de los ZeC (que osa mantener en el congelador el plan para reconvertir la municipal Romareda en un negocio inmobiliario a mayor beneficio, naturalmente, de los propietarios del Real Zaragoza SAD). De hecho, el presidente de dicha sociedad, Christian Lapetra, se dejó caer por ahí, colgando en el tejado del alcalde Santisteve la pelota que sus jugadores no habían sabido meter donde debían. Claro: más vale plusvalía urbanística en mano que éxito deportivo volando.

En realidad, el Zaragoza sólo es el símbolo de este Aragón de los asuntos público-privados o privado-públicos, esta Tierra Noble oficial u oficiosa donde la eficiencia no existe, la inteligencia desapareció hace mucho, la autoestima es virtual... Y además arrastra un tremendísimo gafe. 

martes, 5 de abril de 2016

Si eres un mindundi, Panamá no es para ti 20160405

La atribulada ciudadanía ha de enfrentarse simultáneamente a noticias que celebran la recuperación del empleo gracias a la contratación de camareros en Semana Santa, y a otras que relacionan la constitución de sociedades opacas en Panamá con los negocios off shore de gente importante. Por supuesto, nadie conoce a ningún camarero ni a a cualquier otro currante que esconda sus ingresos bajo figura societaria alguna; mucho menos de esas que se inscriben en los paraísos fiscales a fin de manejar a través de ellas la caja B. Y es que los ricos viven definitivamente en otro mundo, del que los mindundis estamos tan lejos como de Marte. Quede claro que, al decir ricos, no me refiero a quienes ganan sesenta mil euros brutos anuales o algo más. Hablo de la auténtica casta oligárquica: piratas financieros, grandes industriales, narcotraficantes y otros gestores de actividades ilegales, superdirectivos, triunfadores del emprendimiento tecnológico, profesionales cuya habilidad les pone por encima de los precios de mercado, especuladores a escala macro, dictadores y burócratas de la política global, estrellas del entretenimiento... O sea, los que apalean millones. 

A las personas conocidas que aparecen en los llamados Papeles de Panamá no les incumben las normas que nos obligan a los demás. De ahí el escepticismo que provocan los programas políticos (el de Podemos e Izquierda Unida, o incluso el del PSOE) cuando proponen una reforma fiscal que obligue a pagar más a quienes más tienen. Porque, vamos a ver, ¿cómo localizas la pasta de esos privilegiados si está... off shore, escondida y manejada con absoluta discreción por expertos en el mangoneo a grandísima escala?

Solo algunas veces, como ahora, algún benefactor de la humanidad, levanta por un momento el velo que oculta el inaudito universo de la impunidad multimillonaria. Entonces, arrebatados por el cabreo, tal vez nos tengamos a nosotros mismos por idiotas. Pero mejor haríamos llenándonos de orgullo por nuestra condición de ciudadanos y determinándonos a impedir, voto en mano, que esa gentuza nos time y se ría de nosotros. 

viernes, 18 de marzo de 2016

Aragón enladrillado, ¿quién lo desenladrillará? 20160318

Que Zaragoza lleve cien días sufriendo una huelga de autobuses que causa severos perjuicios a miles de vecinos se corresponde con otras noticias relativas a la Tierra Noble: el presidente Lambán se remite a una futura reindustrialización de las cuencas mineras, la arruinada sociedad semipública Aramón se aferra al proyecto para ampliar Cerler por Castanesa pese a las rotundas sentencias judiciales en contra, en Alcañiz y el Bajo Aragón recogen firmas reclamando el mantenimiento (por cuenta del erario) del carísimo Gran Premio de Motociclismo... Todo ello viene de tan atrás, se refiere a problemas tan antiguos y resulta tan manido que solo puede significar una cosa: este país despoblado y lleno de viejos se ha encapsulado en un recinto hermético donde ya no aparecen ideas nuevas ni nuevos paradigmas ni cosa alguna que sea nueva. Incluso GM, nuestro único sostén económico, suena año tras año como el afortunado eco de la sola voz que nos anima a seguir viviendo. Lo demás es darle vueltas a la noria, como si nos hubiésemos encarnado en uno de esos burros ciegos que caminan kilómetros sin salir de su pequeño círculo.

Aragón está enladrillado (en el sentido literal del término). ¿Quién lo desenladrillará? Hasta hace poco podíamos pensar que Podemos, los comunes y otros artistas invitados serían capaces de romper con la rutina para cambiar la trama y el desenlace de la película. Pero su bisoñez, sumada al brutal peso de la inercia, se les lleva por delante sin que atinen (aunque a veces lo intentan) a levantar las alfombras, descorrer las cortinas y acabar de una vez con los clichés al uso.

Nadie podrá escandalizarse ante la impotencia de los nuevos, porque incluso los poderes fácticos más tradicionales y más poderosos (valga la redundancia) se han refugiado en el Limbo de los viejos buenos tiempos. Aún sueñan con futuros pelotazos inmobiliarios y otros negocios imposibles. Todavía hacen cuentas enladrillando una y otra vez una comunidad donde el reclamo más visible grita desde los balcones dos escuetas palabras: "Se vende".

JLT  18/03/2016

sábado, 20 de febrero de 2016

Lambán y la hidrología de derechas 20160220

No esperen ustedes que la política llegue a tener fundamentos precisos o siquiera lógicos. Las ciencias puras y duras pueden ofrecer prodigios, como la absoluta exactitud de Einstein al calcular teóricamente las mismas ondas gravitacionales que decenios después han quedado probadas de manera fehaciente. Pero las ciencias sociales son otra cosa... más subjetiva, menos previsible.

El otro día, inaugurando FIMA, el presidente del Gobierno aragonés, Javier Lambán, defendió "con uñas y dientes" el Plan Hidrológico del Ebro. Y coincidió al cien por cien con la ministra Isabel García Tejerina. Si llega a estar ahí Rajoy para certificar el acuerdo explícito hubiese dicho: ¡Véis como sí es posible el entendimiento entre PP y PSOE! Porque además, al adoptar los postulados hidrológicos de la derecha (o viceversa), el actual baranda de Aragón se enfrenta directamente a Podemos, con cuyos votos llegó al trono del Pignatelli, y a CHA, que no solo le votó sino que además está en su Gabinete. Es más, Lambán ha entrado en colisión con sus compañeros del PSC, que también se oponen al plan en cuestión.

En teoría, la supuesta ordenación del Ebro gusta en Aragón a conservadores (del PP y del PAR) y socialistas porque incluye la famosa reserva de 6.550 hectómetros cúbicos, que viene a ser como si algún artículo del Estatuto dijese que todos los de la Tierra Noble vamos a medir 1,80 y gozar de un cociente intelectual de 190. Hombre... habrá años que las lluvias permitirán disponer de aquellos hectómetros y habrá aragoneses que serán altos, guapos e inteligentes, pero ni el agua ni la percha y el cerebro pueden ser garantizados para siempre y a todos. Eso es un cuento para encandilar a los crédulos.

Pero lo que realmente les pone a los que están en el negocio del agua es mucho más simple: con el nuevo plan (el que tanto gusta a Lambán y a Tejerina), las concesiones se refuerzan y los caudales atribuidos a quienes corresponda (regantes y eléctricas, sobre todo) podrán ser objeto de compraventa sin las anteriores habituales. Dinerito, amigos. Lo de siempre. 

miércoles, 17 de febrero de 2016

No se pierdan esa película 20160217

Seguro: La gran apuesta es una película que nadie se debe perder. No es la primera que relata la gran crisis financiera del 2008, pero tiene la ventaja de recrear con impresionante fidelidad el cúmulo de trampas, fraudes y mentiras oficiales que dieron lugar al crash, al rescate de los timadores por cuenta de todos, a la consagración de la economía de casino como ortodoxia inapelable y al inicio de una nueva era histórica (que algunos pretenden poshistórica). Sí, esa era en la cual la democracia política debe rendirse sin condiciones a la delincuente audacia de los brokers y al dictado de las corruptas burocracias que manejan, por cuenta de aquellos, las más altas instituciones estatales o supraestatales.

La gran apuesta explica con irónica precisión cómo los fondos hipotecarios evolucionaron hasta convertirse en el gran juguete (¡El Dorado!) de los inversores profesionales. La banca internacional, los presuntos reguladores, las agencias de calificación, los medios de comunicación especializados... todos se confabularon para vender productos más y más tóxicos, inflando una burbuja financiera e inmobiliaria increíble. Estamos hablando de Estados Unidos, pero lo que se cuenta es clavado a lo sucedido en España: la expansión insensata de las hipotecas basura, el incremento desbocado del precio de la vivienda, las derivadas y las subprime. Ahí salen todos: J.P. Morgan, el Deutsche, Lehman&Brothers, Standard&Poors... Pongan en su lugar Caja Madrid-Bankia (o la CAI), otras cajas y bancos españoles, Deloitte y demás... O al Banco de España y la Comisión Nacional del Mercado de Valores en vez de la Reserva Federal. Clavado. Por supuesto, allí y aquí, el sistema se rescató a si mismo socializando las pérdidas en plan bestia. Sin complejos.

Desde entonces, la impunidad ha permitido a los estafadores seguir en lo suyo. Así, cuando se aproxima otra recesión, podemos estar seguros de que quienes cortan el bacalao seguirán aumentando sus astronómicas cuentas corrientes. Los fondos buitre reciclan con fabulosos beneficios los restos de cada naufragio. Y nosotros salimos del cine estupefactos. 

miércoles, 2 de septiembre de 2015

Cuando dejas que te coman el tarro 20150902

Hay gente que tiene una extraña predisposición a creerse los argumentos más descabellados o las publicidades más inverosímiles. Así, cuando la obvia alienación se disipa porque se impone la simple y cruda realidad, quienes pensaron estar haciendo lo más conveniente y lo más inteligente comprueban que los sellos donde invirtieron su dinero eran solo un señuelo, que la familia Ruiz Mateos ha vuelto a estafarles, que el apartamento en la playa apenas vale la cuarta parte de lo que pagaron por él, que Arcosur es un lugar remoto, perdido e imposible, que el colegio Ánfora no puede abrir ni mucho menos ser concertado... Bajo estos amargos desengaños se incuba la frustración y a menudo una airada reacción, por la cual la maltratada conciencia de quienes se equivocaron busca salidas insistiendo en los mismos argumentos que provocaron el inicial (y garrafal) error. La culpa entonces es (¡cómo no!) de los políticos. Por no haberles protegido... o por protegerles demasiado.

Tal cual. Cuando la víctima de una estafa piramidal (véanse Forum Filatélico o Rumasa I y II) se da cuenta de que la cosa ha reventado, o responsabiliza a los poderes públicos por precipitar el hundimiento, o bien por no haber intervenido a tiempo para impedir que los timadores abusaran de su extrema (e interesada) credulidad. Si además el caso viene entremezclado con ciertos ramalazos ideológicos, el fenómeno deriva en surrealismo. He conocido a personas que, tras perder sus ahorros al producirse la intervención del Banco Atlántico, le echaron la culpa de todo a Boyer (y a la China), y en cuanto pudieron volvieron a meter la pasta en Nueva Rumasa... para perderla otra vez.

En el colegio Ánfora se junta todo: la evidente cacicada perpetrada por la exconsejera Dolores Serrat, las aspiraciones de unas familias ansiosas por justificar la compra del adosado vistiendo a sus niños de exclusivo uniforme (escolar), una atmósfera política proclive a convertir el derecho a la enseñanza en el negocio de empresas y personajes bien relacionados... Los listos sabían a lo que iban; a los otros les comieron el tarro. Simplemente.

viernes, 24 de abril de 2015

¿Caiga quien caiga?... Vamos, hombre

Si no he entendido mal, España tiene mogollón de pasta en Suiza (20.000 millones, que se sepa) y a su vez recibe enormes cantidades procedentes de Luxemburgo (país que, por ejemplo, se lleva la palma a la hora de invertir en Aragón). Pero, claro, nadie se cree que ese trasiego de dinero calentito, oscurito, guarrito y defraudadito tenga que ver con actividades productivas, ni pueda ser atribuido así, en plan colectivo y total, a los países por los que viaja en su ir y venir. Estas millonadas son de unos cuantos afortunados y los negocios con ellas relacionados (especulación financiera, jugadas en la renta variable, movimientos de blanqueo) nada tienen que ver con esa economía a escala familiar, que nos suelen presentar como paradigma de la ortodoxia. La ortodoxia, en realidad, es la norma que se impone a la mayoría para sacarle la tela por las buenas, pero está a años luz de las prácticas habituales entre las auténticas clases altas. La inmensa mayoría, ¡ay, madre!, ni tenemos cuentas en Suiza ni recibimos legados multimillonarios ubicados en paraísos fiscales ni podemos eludir al fisco ni nos hemos acogido a la amnistía fiscal.

No nos beneficiamos de grandes subvenciones. No pillamos los macrocontratos públicos. No hemos recibido créditos privilegiados por parte de las antiguas cajas de ahorro. No jugamos con ventaja a la Bolsa, conociendo con antelación movimientos que alterarán las cotizaciones. No tenemos ni puta idea de nada... Hasta que un día la cuerda de los de arriba se rompe por lo más flojo y entonces atisbamos (por un momento y de manera muy parcial) la verdad de la vida.

Ahora, el Gobierno pretende que se está luchando contra la corrupción y el fraude, caiga quien caiga. Pero eso no se lo creen en España ni los niños pequeños. Estamos viendo que la Lista Falciani o la nómina de los amnistiados por Montoro sólo son la obscena punta del iceberg. Y que el secreto (invocado hoy como dogma legal) impera e imperará para evitarnos el disgusto de conocer toda la realidad... Así como para proteger a quienes no han de caer, porque están demasiado altos y son demasiado poderosos. 

sábado, 11 de abril de 2015

Los que están (pero que muy) arriba 20150411

Qué difícil que resulta para la gente normal (incluso para quienes tienen estudios) comprender la forma en que se está reorganizando la sociedad. Las clases se han subdividido en múltiples estratos cada vez más finos, quebrándose el principio del interés común. Por encima de todos, muy-muy arriba, una ínfima minoría incrementa a cada segundo su riqueza mientras por abajo cunden la inseguridad y el miedo, aunque también una extraña despreocupación: si te sobra un euro, te lo gastas al contado. Cuando el mañana es imprevisible, mejor disfrutar de lo que tengas hoy.

Las normas fiscales y los trucos financieros se han convertido en un galimatías ininteligible. Intenten ustedes entender todo eso de los activos fiscales diferidos (DTA, por sus siglas en inglés), que los bancos anotan como capital propio aunque son impuestos en negativo acumulados en tiempos de pérdidas para hacerlos realidad cuando lleguen las ganancias. O los créditos fiscales a las grandes compañías que adquieren activos en el extranjero. O las complejas retribuciones asignadas a los altos ejecutivos de las más relevantes sociedades anónimas, los deportistas de élite y las estrellas del show bussines. De vez en cuando (como ahora mismo) los burócratas de Bruselas investigan los beneficios que la Hacienda española concede a los del Ibex o aquí mismo algún juez hurga en los tejemanejes del neymar de turno. Pero todo ello queda envuelto en la niebla de unas laberínticas reglas del juego que por supuesto no son las que rigen para la ciudadanía común.

Por eso resulta tan difícil visualizar los privilegios y trapacerías de quienes están arriba de verdad. No de aquellos que ganan un buen sueldo (por ejemplo, por encima de los cien mil euros brutos anuales) u obtienen beneficios profesionales o empresariales de similar cuantía fácilmente controlables por el fisco. No. Me refiero a los pocos afortunados que ingresan mucho más y disponen de sofisticados mecanismos para eludir los impuestos. Encima, como lo suyo es un arcano para la inmensa mayoría, casi nadie se mete con ellos. Guay, ¿eh? 
 

miércoles, 1 de abril de 2015

Contra la corrupción, transparencia 20150401

La corrupción no tiene demasiado que ver con el sueldo de los políticos, el número de cargos públicos o la mayor o menor extensión del Estado (la externalización de cuyas funciones es, precisamente, el mejor caldo de cultivo para la podredumbre). Es necesario insistir en ello una y mil veces (disculpen la matraca), porque pese a todo lo que ha caído y sigue cayendo mucha gente aún no ha entendido cómo y dónde se cuece la auténtica gran estafa.

Para poner en orden este país nuestro hacen falta sistemas de control y absoluta transparencia. Aragón ha aprobado una ley bastante avanzada al respecto, y por ahí han de ir los tiros. Las administraciones públicas deben habitar edificios de cristal. También los bancos, las grandes compañías cotizadas en bolsa, las fundaciones, las sociedades anónimas, las empresas... Luz y taquígrafos: sepamos qué hacen quienes nos gobiernan. Conocer sus ingresos y patrimonio parece elemental, pero ahí no está la madre del cordero sino en los contratos que firman, los convenios, las subvenciones, la contabilidad de las sociedades públicas (incluidas las participadas), de los institutos, de los organismos... Hay que seguirle el rastro a cada euro procedente del erario.

¿Exagerado? ¿Imposible? Para nada. En Noruega (como no me canso de predicar) todos los datos fiscales de todos los contribuyentes están disponibles en la web de Hacienda. Hay estados que manejan sus cosas con una transparencia absoluta, que empieza en cada ciudadano y termina en las grandes instituciones públicas. Aquí no sabemos nada de casi nadie, especialmente de quienes operan a través de figuras societarias. Las grandes empresas son perfectamente opacas.

Y control, por supuesto. Del Tribunal de Cuentas, del Banco de España, de la Comisión del Mercado de Valores, de la Inspección de Hacienda y su Oficina Antifraude, de la Fiscalía... No solo para controlar a los políticos. El sector privado también debe estar sujeto a supervisión. El objetivo: evitar que desde arriba nos distraigan los millones a miles. Luego ya nos ocuparemos del chocolate (y el sueldo y los coches y tal) de los periquitos.

JLT  01/04/2015

lunes, 30 de marzo de 2015

Atrapados por la angustia y la injusticia 20150330

Hay mucha gente pillada en hipotecas-trampa, amenazada por el desahucio (eso, si no ha sido desahuciada ya), asustada, hundida, humillada. Hablo de personas que por un momento tocaron la esperanza y la ilusión con la punta de los dedos, justo antes de verse arrojadas al pozo de la pobreza y revelárseles con total crudeza hasta qué punto habían sido engañadas.

Conozco el caso de un grupo de familias (muchas de ellas inmigrantes), que en su día, cuando el negocio inmobiliario iba como un tiro, fueron convencidas de que era factible adquirir un piso mediante una hipoteca cuyo coste mensual sería "equivalente a un alquiler". En las diversas oficinas de Caja España se les dio todo tipo de facilidades. Y ni el hecho de que la mayoría de ellas tuvieran unos ingresos precarios o careciesen de la más mínima formación fue obstáculo para firmar los créditos pillando avalistas al vuelo (los cuales, a su vez, tampoco eran conscientes de dónde se metían). Por supuesto, dichos créditos estaban cuajados de cláusulas abusivas.

Luego llegó la crisis. Los beneficiados con aquellos préstamos se quedaron sin trabajo o vieron reducirse sus magros ingresos, empezaron a sufrir cada fin de mes cuando llegaba la hora de pagar la hipoteca... y al final se derrotaron o pidieron un poco de clemencia para no quedarse en la calle. Para entonces Caja España había sido recogida por Caja Duero, que luego se fusionó con Unicaja en el Banco Ceiss. Las oficinas de Zaragoza fueron cerrando. Ya sólo queda una, cuya clausura también es cosa hecha. Así que quienes se han quedado colgados con su crédito van pidiendo, por favor, que les den alguna salida, que no vendan su préstamos a un fondo buitre (cosa que ha empezado a suceder), que les fijen algún interlocutor... porque llevan diez años pagando intereses y todavía tienen pendiente el principal de la deuda. En los próximos días les dirán algo. Y a eso se aferran. Mientras, sus concentraciones y protestas les han acarreado sucesivas denuncias y multas gubernativas "por desobediencia a la autoridad".

miércoles, 25 de febrero de 2015

Y a pagarlo entre todos... ¡Por supuesto! 20150225

Han condenado a Pinilla en una de las varias causas que tiene pendientes. Como la cosa iba de prevaricación y el Ayuntamiento de La Muela era responsable subsidiario, el citado municipio tendrá que apoquinar 4,7 millones (y ya debe más de 13). Al final, siempre toca pagar... a los paganos. Recuerden, si no, aquel debate sobre el estado de la nación en el que Pedro Sánchez le reprochó a Rajoy los tres mil y pico millones (más o menos, pues la cuenta es un barullo) a que ascenderá la indemnización por el fiasco del Castor. Y el presidente le replicó al otro: "Oiga, pero si eso del Castor lo aprobaron y pusieron en marcha ustedes...". Los dos tenían razón, claro. Aún podían haber recordado que el fracasado (por peligroso) almacén submarino de gas formó parte de la ortodoxa política europea, o que su adjudicatario fue Florentino Pérez, pobre hombre.

Todo sale de los bolsillos del contribuyente de a pie: del asalariado bajo estricto control y de aquellos empresarios o autónomos que llevan las cuentas claras. Los demás, ya se sabe... Pagamos 88.138 millones de rescate bancario (de los cuales Eurostat ya da por perdida la mitad). Pagamos también unos cuantos miles de millones, en beneficios fiscales para las grandes compañías que han adquirido sociedades extranjeras. Pagaremos las fianzas civiles de Bankia y las compensaciones a sus accionistas, o el rescate (¡otro más!) de las autopistas madrileñas, o muy probablemente las pérdidas de los grandes inversores en energías renovables (que el actual Gobierno ha querido hundir porque lo suyo es nuclear, por supuesto)... No sigo con la lista, es interminable.

Pero no me resisto a recordar esa otra que acabamos de pagar: la privatización del 49% de Aena. Una operación en la que pusieron un precio a las acciones muy por debajo del valor de la empresa... y luego las vendieron a los grandes inversores, mientras para los pequeños ahorradores sólo quedaban algunas migajas. Puestos en cotización, dichos valores subieron un 30% en dos jornadas. Gran beneficio para los amigos del Gobierno. Una vez más, por cuenta de todos. 

jueves, 7 de agosto de 2014

Cocaína en el buque escuela de la Armada 20140807

Mientras acababa de leer el último libro de Roberto Saviano (Cero, cero, cero, Anagrama), saltó la noticia de que habían sido intervenidos en el pañol de velas del Juan Sebastián Elcano 127 kilos de cocaína, traída por algunos marineros desde Colombia. Puesto que mi colega napolitano dedica su ensayo-reportaje-relato a retratar de cuerpo entero el poder de la farlopa, el hecho de que el buque escuela de la Armada se hubiera convertido en un transporte más de tan famosa y mitificada droga ilegal venía a darle la razón. ¡Y de qué modo!

Saviano cuenta sus historias amontonando nombres propios, peripecias, datos y soliloquios a una velocidad vertiginosa, de forma que algunos lectores acaban medio mareados. Pero su estilo, expresionista y muy directo, y su esclarecida mirada de periodista atrapan a quienes quieren saber qué demonios ocurre de verdad en el mundo. Por eso, del libro que comento lo más interesante no es el viaje a través de cárteles y mafias, colombianos y mexicanos, sicilianos y calabreses... No, lo sustancioso de verdad llega con el análisis de las relaciones entre crimen organizado y economía global. Esa es la madre del cordero: el dinero sucio obtenido con los tres tráficos malditos (drogas, armas y seres humanos) lleva decenios mezclándose en los circuitos financieros con el dinero no menos sucio que grandes empresarios, ejecutivos y brookers extraen de las cajas B o distraen a sus propias compañías o roban directamente sin andarse con chiquitas. En los paraísos fiscales y en la banca internacional, delincuentes pregonados y delincuentes disfrazados se asocian, intercambian conocimientos y preparan nuevos negocios conjuntos. La perica es vista objetivamente como un producto maravilloso capaz de generar más valor añadido que cualquier otro negocio. El narcotráfico (y su acojonante cash flow) es fundamental para inyectar liquidez en el sistema. La nueva narcoburguesía, y en especial sus mejores analistas y logistas, no parece muy distinta de la que actúa en el sector petrolífero o en el comercio de materias primas como el coltán.

Ya saben: es lo que hay. 

domingo, 25 de mayo de 2014

Aragoneses en Babia, o lo que pudo ser y no fue 20140525

Sí, ya sé que soy un pesado. Esa manía de proponer en sesión continua una reflexión colectiva sobre qué quisimos ser y qué somos puede resultar monocorde, aburrida y molesta. Es más, mucha gente no experimenta la necesidad de revisar el inmediato pasado, ponerlo en relación con el presente y sacar las oportunas conclusiones. Además no es fácil explicar que, desde mi punto de vista, el problema no radica tanto en los proyectos acometidos (aunque algunos de ellos fueran demenciales) sino en su mediocre o pésima ejecución. La Expo pudo haber dado mejores resultados... si se hubiera hecho bien. Y todo lo demás: desarrollos urbanísticos, infraestructuras, estaciones de esquí, circuitos de alta velocidad, edificios, artefactos, quimeras... Si buena parte de este catálogo de iniciativas ha desembocado en fiascos clamorosos, éxitos menores, sobrecostes, una mala relación entre el coste y el beneficio, mentiras, sospechas y desengaños es porque la ejecución de cada plan se encomendó a personas sin preparación suficiente, gestores incompetentes y, a veces, administradores venales. Una vez más, les pongo al Real Zaragoza como ejemplo.

Hace apenas diez años, los responsables políticos (respaldados por buena parte de la ciudadanía) se propusieron construir a la vez un equipo de Champions y un estadio Cinco Estrellas. Ríos de tinta, ¿se acuerdan? Debates, operaciones entre bastidores, pelotazos en ciernes, maravillas. Pero hoy lo que tenemos ante nosotros es un Zaragoza absolutamente arruinado que renquea por la Segunda División como un fantasma agónico, y la misma Romareda de siempre, ajada y mísera. No cabe un desenlace más triste. Ahora bien, resulta que para llegar a semejante meta no sólo se perdieron tiempo y energías, también muchííísimo dinero del común. Recuerden el pastón que la SAD adquirida por Agapito Iglesias recibió del Gobierno de Aragón (nueve kilates anuales procedentes de la tele autonómica, otro fajo de millones en avales)... y todo lo que le cayó al tal Agapito en obra pública y en los presuntos chanchullos que ahora salen a la luz. El campo, ya saben: tres proyectos firmados por otros tanto arquitectos de postín, todos ellos bien pagados por el Ayuntamiento, todos ellos sepultados en el olvido. Rían o lloren, como prefieran.

¿Se podían haber hecho mejor las cosas? Seguro que sí. ¿Hemos sido capaces de analizar este espeso culebrón y asumir la experiencia? Seguro que no. Sólo es un ejemplo, vale. Pero vean, escuchen y lean ustedes como, ahora mismo, todavía vamos y venimos dándole vueltas a la presunta venta del Real Zaragoza. Bien mirado, aún no nos hemos dado cuenta de lo que ha sucedido. Yo seré un plasta, pero aquí estamos en Babia. 

miércoles, 21 de mayo de 2014

Expos hay más que una 20140521

Cada aniversario, la Expo zaragozana vuelve a nosotros como un boomerang que trae recuerdos, penas, triunfos, agravios, demagogias y equívocos. Hoy, parte del antiguo recinto acoge dependencias de la Administración pública, los edificios e instalaciones singulares siguen siendo artefactos carentes de utilidad y aquel certamen internacional llamado a poner en el mapa y el mercado a la Urbe Cesaraugustana se pierde en la memoria como lo que en realidad fue: una verbena veraniega en la que tiramos la casa por la ventana comprando autoestima a sobreprecio. 

No les quepa ninguna duda de que la tremenda inversión hecha en Ranillas podía haberse rentabilizado mucho mejor. Pero hubiese hecho falta más creatividad a la hora de montar el circo, más inteligencia a la hora de gestionar el gasto, más ambición a la hora de fijar objetivos y muchísima más audacia ideológica a la hora de darle hondura y recorrido a la cuestión del agua y la sostenibilidad. Casi nada. Por lo demás, acabó pasando lo mismo que en otros lugares de Aragón donde se ha pretendido montar cosas supuestamente destinadas a traernos la modernidad y el desarrollo. Desde la ampliación de Cerler por Castanesa hasta el campo de golf de Calatayud, desde el aeropuerto de Huesca hasta Motorland, desde la locura urbanística de la Muela hasta los negocios del zaragozano Parque del Agua... todo rezuma exceso, imprevisión, falta de criterio y confusión mental. Los arquitectos emblemáticos lo tuvieron a huevo (fuese Zaha Hadid, que nos vendió un diseño cuya materialización costó tres veces más de lo previsto, o Norman Foster, que se llevó más de cuatro millones por el esbozo de una estación de esquí que jamás se construirá). Las grandes empresas de la construcción aún se lo montaron mejor. Y los publicistas, los fabricantes de ideas, los asesores técnicos (como Pedro Martínez de la Rosa en Motorland), los directivos políticos...

Sería bonito que de estas experiencias (que vienen a ser una sola) hubiésemos sacado alguna enseñanza. Pero no creo que haya sido así. Y bien que lo siento. 

viernes, 16 de mayo de 2014

Quince años después... ¿quién se acuerda? 20140516

El de ayer fue un día cualquiera. La jueza Alaya imputó a presuntos responsables por pasiva de los famosos ERE andaluces y el juez Ruz dio por cosa evidente la contabilidad B del PP. En la Tierra Noble, seguía desgranándose el rosario de detenciones que jalona la investigación sobre Plaza, dudoso negocio público al que las Cortes de Aragón quieren poner también bajo el microscopio (que sí, hombre; no se rían). Antes, en una sensacional demostración de cómo funciona la administración de Justicia, el Supremo había declarado nulo de pleno derecho el plan especial del híper de (la antigua estación de) Utrillas. Más de quince años han pasado desde que el Ayuntamiento de Zaragoza concediera licencia para construir dicha instalación comercial. Casi 14 lleva abierta (y sometida a proceso judicial a requerimiento de la asociación ECOS). Y hace 10 el mismo consistorio evitó su cierre con un gambito contralegal que ahora ha sido rechazado de plano por el máximo tribunal. Aunque, claro... ¿quién se acuerda ya de aquel temita? Es lo que tiene dedicar tres lustros a sustanciar un proceso. Al final ni se puede aplicar la sentencia.

Allá por los 90 el solar de la vieja estación minera tuvo un recorrido jalonado de chanchullos financieros y urbanísticos desde que fue adquirido inicialmente por un grupo de profesionales del pelotazo. Objeto de una hipoteca muy sobrevalorada y situado en una encrucijada de intereses insoslayables, aquel lugar acabó convertido en una especie de suflé urbanístico cuyo aprovechamiento crecía y crecía sin parar. Los pisos allí construidos se vendieron en obra ofreciendo un entorno bien distinto del que resultó finalmente. Se autorizó la conversión del sótano del híper en área comercial vulnerando las normas de forma clamorosa. ¡Ah!, y todo eso ocurrió con doña Luisa Fernanda Rudi de alcaldesa. Luego, el ayuntamiento de Belloch--Gaspar hubo de modificar el planeamiento vulnerado para legalizar la chapuza ante las primeras sentencias adversas.

Ahora el fallo del Supremo es definitivo. Todo ha quedado claro... quince años después. ¿Justicia? 

lunes, 14 de abril de 2014

Delincuentes sin careta, como debe ser 20140414

He devorado con fruición las noticias relacionadas con ese plan del expresidente del Valencia, Juan Soler, para secuestrar a su sucesor en el puesto, Vicente Soriano, vaciarle la caja fuerte, llevarlo luego hasta Suiza y cobrarle una supuesta deuda millonaria. El cerebro de la operación era italiano; los sicarios, colombianos. Todo de marca. Por fin tenemos ante nosotros la realidad del momento presente: el Sistema está conectado con las mafias y a menudo se confunde con ellas. Como en la serie Tanatorio. Sólo que en España los golpes afortunados (eso que solemos llamar pelotazos) y las ruinas tremendas (o sea, los fallidos) se han venido produciendo durante lustros en una atmósfera de normalidad insólita. Nos consta que la corrupción, los tráficos de influencias, los maletines y el lavado de dinero sucio han estado a la orden del día, y que ello ha producido un ecosistema plagado de depredadores y carroñeros. Pero casi nunca ha pasado nada. Apenas hemos conocido sucesos violentos, verdaderos ajustes de cuentas. Ya no nos dirán que en España manca finezza, mas bien sobra.

Claro que el área levantina tiene su punto. Que lo del intento de secuestro haya ocurrido en Valencia no puede ser casualidad. Aquí, Agapito ha dejado pufos y cuelgues a diestro y siniestro y anda tan tranquilo por la calle. Quizás a orillas del Mediterráneo la sangre se calienta con más facilidad. Por eso, y aunque sea esporádicamente, da morbo vislumbrar entre las crónicas de sociedad y las páginas salmón, el verdadero rostro de la economía postmoderna: ofertas y exigencias que no se pueden rechazar. Los delincuentes de cuello blanco se quitan el traje de Armani o de Boss y se muestran tal cual son. Es la cara de la verdad. Muchos ricos legales mueven su pasta en los mismos circuitos que el crimen organizado y ahí encuentran nuevas oportunidades de negocio. El Instituto de Estadística (como vengo anunciando para que conste) ha decidido incluir en el PIB nacional una estimación de los ingresos que producen el tráfico de drogas, la prostitución y otras actividades ilegales. Fuera caretas. Las cosas, como son.