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martes, 24 de febrero de 2015

Estado de la nación... ¿Qué nación? 20150224

Parece ser que el debate sobre el estado de la nación, aunque comienza hoy, ya se ha celebrado. Rajoy vendió recuperación y medidas sociales destinadas a rubricar el final de la crisis. Sánchez se estrenó resaltando el aumento de la desigualdad y el descalabro de los servicios públicos. Garzón debutó también con críticas al Gobierno y a la troika (¿o acaso no es IU el auténtico calco español de Syriza). Los nacionalistas centrífugos (en pleno descoloque) dijeron más o menos lo de siempre. Y los demás hicieron lo que pudieron. El debate solo fue-será el último acto oficial del bipartidismo. Llegan Podemos y Ciudadanos.

España transita un rumbo prefijado: el de la imposición del nuevo modelo social. Por eso, lo más importante que ha sucedido en las últimas 72 horas (incluyo el día de hoy) no está en cualquier consideración que se haya hecho sobre el incremento del PIB y los buenos augurios, o las réplicas que nos recuerdan la existencia de una deuda pública superior al billón, de la cual solo somos capaces de pagar los intereses pero ni un céntimo del capital... no, amigos, lo decisivo fueron las declaraciones hechas ayer por la señora Gomendio, secretaria de Estado y persona muy próxima al ministro Wert, anunciando que nuestra universidad pública es insostenible por demasiado abierta y demasiado barata. Habrá que meterle mano. ¿Se extrañan ustedes? Pues no lo hagan. La crisis, dicen, ha acabado, pero debemos (entre instituciones, empresas y familias) más de tres billones y somos súbditos de nuestros acreedores. Ya nos dijeron (los de la famosa troika, por cierto) que debíamos reducir el gasto en educación.

La feroz ofensiva contra Grecia (¡claro que Syriza no traía el Apocalipsis, bobos!, ¡es el Eurogrupo quien cabalga sus corceles!) nos advierte de que el capital financiero está incluso dispuesto a perder dinero (¿no sería mejor dejar respirar a los helenos para que cumplan sus compromisos?) antes que aliviar el rigor de su dominio. La democracia solo puede circular en una dirección. El pensamiento único nos abruma. Hablaron-hablan del estado de la nación... ¿De qué nación?

lunes, 22 de diciembre de 2014

Argumentos de ida, vuelta... y revuelta 20141222

El yihadismo islamista (versión Al Qaeda o Estado Islámico) es atroz. Mas, dicho lo obvio, no se puede dejar a un lado la naturaleza igualmente horrenda y asquerosa de la réplica estadounidense. Y en la medida en que los norteamericanos lideran de manera absoluta la llamada lucha contra el terrorismo global, ese combate queda contaminado de entrada, y de salida sólo puede desembocar en tremendos fracasos. Ir a defender al pueblo afgano estaba bien. Hacerlo según las estrategias elaboradas por la CIA y el Departamento de Estado, no. De hecho, la política internacional (igual que la doméstica) está repleta de argumentos de ida y vuelta, que se anulan mutuamente en una explosión de sinrazones. No es fácil describir la complejidad del mundo actual (incluso acortando el plano para limitarlo a este pequeño lugar llamado Aragón) en 2.151 caracteres (espacios incluidos), que es la extensión de este artículo. Así que si alguna vez me deslizo hacia el simplismo les pido disculpas. Es que me emociono con un enfoque concreto y cuando quiero darme cuenta... ya estoy en el punto final.

Sí, es preciso defender la universidad pública (ámbito esencial e imprescindible de la transmisión del conocimiento superior y de la investigación) frente a quienes desean asfixiarla; pero también hay que lamentar sus notables defectos (sean su endogamia, sus obsesiones burocráticas o su desorganización). Sí, hay que combatir la corrupción, sea de matriz madrileño-valenciana (PP), andaluza (PSOE) o catalana (CiU); pero es preciso rechazar generalizaciones como la de Cospedal ("la misma corrupción que existe en un partido se da en la sociedad en general"), porque aquí la gente del común no está instalada en el soborno, el chantaje y la estafa, eso es cosa de una minoría privilegiada. O sí, de acuerdo, los gestores de la cosa pública han de ajustar el gasto y racionalizarlo al máximo; pero eso no puede conducirnos a la parálisis, a la falta de proyectos, al no hacer nada y a la utilización del recorte como forma de reventar servicios fundamentales.

Hoy, todos los argumentos tienen su ida, su vuelta... y su revuelta. 

sábado, 13 de diciembre de 2014

Contra la universidad: burricie y clasismo 20141213

Las noticias relativas a las dificultades financieras de la Universidad de Zaragoza ha provocado el sádico regocijo de algunos. Si el Gobierno autónomo no paga ni lo que tiene comprometido, si los nuevos centros no se pueden construir, si los antiguos se desmoronan, si no hay forma de nombrar nuevos profesores titulares, si ya no es posible cambiar las bombillas fundidas... quienes detestan la Academia y lo que ésta significa se felicitan y proclaman que ya era hora de meter en vereda a los inútiles que, según su opinion, vegetan en los campus. No es casualidad que los comunicadores reaccionarios hablen de la casta universitaria cuando quieren meterle caña a Podemos. La España negra viene de una tradición ajena a la ciencia y al conocimiento en general, desconfía siempre de los literatos y aborrece a los artistas. En una mezcla perfecta de burricie y de clasismo, ese reflejo está incrustado en los genes de ciertos individuos. "¡Muera la intelectualidad traidora!", le gritó Millán Astray a Unamuno (y eso que el entonces rector de Salamanca casi era de los suyos).

La burricie se destapa tal cual es cada vez que alguien desprecia no solo a la universidad (la pública, se comprende) sino a sus titulados más accesibles: médicos del Salud, abogados del turno de oficio, maestros, profesores de instituto... Siempre hay alguien dispuesto a considerarlos unos vagos bien pagaos. ¿Bien pagaos? Un catedrático de la Universidad de Zaragoza que trabaje a tiempo completo sale por unos tres mil y pico euros brutos al mes; un profesor asociado no suele superar los 600 euros. 

Hay más. Para buena parte de las clases altas (y sus asimilados ideológicos) la universidad, al masificarse, se ha convertido en un factor de movilidad social intolerable. Si cualquiera tiene carrera, se rompe la exclusividad de antaño, que reservaba los estudios superiores a los hijos de las familias pudientes. Por eso la gente bien no solo justifica e incluso celebra la asfixia económica de la institución, sino el hecho de que sus graduados ya no encuentren trabajo, deban venderse por cuatro chavos o hayan de emigrar. ¡Que se jodan!, dijo aquella. 


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domingo, 30 de noviembre de 2014

El Gobierno, contra la universidad. Muy mal asunto 20141130

¡Otra tormenta perfecta! De un lado, la presidenta Rudi y la consejera Serrat, cuya animadversión hacia la universidad pública aflora de forma clarísima en su retórica al respecto y su lenguaje corporal. De otro, el rector López, un personaje que tal vez hubiera sido adecuado para otra época más feliz, pero que está mostrando desde hace tiempo su incapacidad tanto para reorganizar su carpetovetónica institución como para liderar la lucha por la supervivencia de esta.
Ya es mala suerte esta confluencia astral, porque la universidad, pese a su rechinante estructura, su incapacidad para integrarse en la sociedad y su pérdida de eficiencia, tiene un papel insustituible en la transmisión del conocimiento superior y la investigación. Si suprimiésemos tal activo del haber de Aragón, nuestra comunidad sufriría una pérdida irreparable.

El Gobierno aragonés conjuga con fruición el verbo recortar (aunque las disfunciones y la escasa seriedad de sus presupuestos le impidan una y otra vez cumplir con los objetivos del déficit y evitar el endeudamiento). La pésima negociación de los mecanismos de financiación autonómica, que ha caracterizado siempre a nuestro Ejecutivo autónomo (fuese en su versión PSOE-PAR o en la PP-PAR), contribuye a la asfixia financiera. Ahora, Rudi rebota tal asfixia sobre la universidad. Más de 50 millones están en el alero y el conflicto se judicializará de inmediato. Los campus van tirando medio arrastras, la construcción de nuevos centros o su renovación está parada de hecho, no es posible nombrar nuevos profesores titulares... Es cierto que el número de alumnos ha descendido, pero hay nuevas titulaciones (algunas con carencias tan clamorosas que ponen su viabilidad en entredicho) y no es factible replegar los efectivos docentes y las instalaciones con la mismas rapidez que evoluciona la matrícula curso a curso.

La inquina ideológica del Gobierno converge con la incapacidad de la universidad para dar un salto adelante y dejar de ser esa maquinaria pesada, lenta, incompetente y sometida a unas reglas de implacable endogamia. Es dudoso que las autoridades académicas hayan entendido de verdad que el mundo cambia a una velocidad vertiginosa y que no es posible afrontar los nuevos desafíos desde una organización y unas reglas de funcionamiento que ya estaban desfasadas hace decenios. Encerrados en sí mismos, sin líderes naturales y sin capacidad de respuesta, los campus están listos para convertirse en otras víctimas propiciatorias de la crisis. 

Si así fuese, todos saldremos perdiendo. Y mucho.

lunes, 25 de noviembre de 2013

Y el caso es que sí hacen falta reformas 20131125

El sector público español y todo el entramado institucional necesitan ser reformados, y el complejo sistema normativo que regula nuestras existencias, también. La gestión del conjunto de las administraciones tendría que ser más eficiente, más productiva, más transparente y por ello mismo más honrada y, si me apuran, más barata. El problema radica en que esa bandera la enarbolan hoy quienes no aspiran a mejorar el funcionamiento del Estado, sino a reducir a éste a su mínima expresión, cuando no a destruirlo. Por el contrario, los partidarios de lo público aparecen casi siempre replegados a una posición defensiva, inmovilista y muy poco creativa.

De la misma forma que cabe retocar la propia Constitución (que de todas formas es ya papel mojado) o la Ley Electoral, la organización de los servicios, el funcionamiento administrativo, la transparencia, el ejercicio de los derechos ciudadanos, la protección del medio ambiente y un largo etcétera necesitan una revisión a fondo. Insisto en que con ello no se trata de recortar, reducir, devaluar o eliminar, sino de mejorar y avanzar en la construcción de una democracia social digna de tal nombre. La educación es manifiestamente mejorable. La Universidad no puede seguir encerrada en sí misma, corroída por la endogamia y unas tradiciones cuasifeudales. La burocracia reclama a gritos una actualización que la simplifique y racionalice. La reforma fiscal es imprescindible. Como lo es eliminar la opacidad que reina en las administraciones. Cuando los soportes informáticos ofrecen la posibilidad de dar perfecta visibilidad a expedientes, contabilidades, contratos y todo lo demás, el escamoteo de tal información sólo ayuda a los corruptos.

Ya sé que no es esto, sino todo lo contrario, lo que quieren Rajoy, Wert y Montoro (o el tándem Rudi-Biel con su ocurrencia de permitir la desgravación de los seguros médicos privados). Pero los de la acera de enfrente ya tendrían que estar proponiendo alternativas destinadas a reforzar el Estado mediante la eficacia gestora y la ampliación de derechos. De ésta o se sale hacia arriba... o hacia abajo. 

miércoles, 25 de septiembre de 2013

Lo que no pasó... no pasó 20130925

Zaragoza se consume en la duda pilarista. ¿Seguirá la huelga de autobuses durante las fiestas? ¿Se estrellará (como empieza a temerse) la carpa del Norte (la de Tanricamente), cuya maravillosa oferta sobre el papel está viniéndose abajo a la hora de la verdad?

Pero a mí me apetecía retomar el tema de la suspensión de la apertura de curso en nuestra universidad. Este incidente inexistente ha adquirido vida propia, ha abierto diversas hipótesis respecto del comportamiento de las personas involucradas y es un perfecto exponente de la extraña locura en que nos han instalado. Digo esto porque se leen y escuchan comentarios sobre el caso que resultan de lo más delirantes. Se da por sentado que el Príncipe y el ministro Wert no vinieron al Paraninfo cesaraugustano por culpa de unos graves incidentes... que jamás existieron. La derecha aragonesa (la política, la fáctica y la mediática) lamenta lo que pudo pasar como si hubiera pasado. Pero no pasó. Los enfados y lloros posteriores se fundamentan en una mera suposición.

Luego está la duda de si el rector, al aceptar primero ser el anfitrión en una apertura de curso tranquila y luego tirarse del tren en marcha, actuó con valentía desmontando los planes de la Casa Real y el ministerio, o más bien se dejó llevar, tragó con la situación y fueron justamente esa Casa Real y ese ministerio los que se echaron atrás al no estar asegurada la tranquilidad prevista. Corren versiones para todos los gustos. Todo estaría más claro si a) la Universidad de Zaragoza se hubiese negado desde el principio a prestar su Paraninfo para escenificaciones inaceptables en estos tiempos de recorte y cabronada, o b) el acto se hubiera celebrado según lo previsto... y ahora podríamos opinar sobre lo real y no sobre lo imaginario. En ambos casos el rector tenía opciones dignas. A la postre, el 12 de octubre de 1936 se celebró en Salamanca una apertura de curso mucho más jodida. Y allí, un rector tan conservador como Unamuno, se jugó literalmente el tipo diciendo lo que tenía que decir. Lo pagó luego. Pero nadie ha tenido jamás duda alguna sobre ese incidente. Que sí existió. 

JOSÉ LUIS Trasobares 25/09/2013

Artículo relacionado:
La educación, en el cuartel Antonio Aramayona 

viernes, 20 de septiembre de 2013

Pobrecito Wert, nadie le quiere 20130920

La Casa Real y el Ministerio de Educación decidieron que el Príncipe y Wert abriesen el curso universitario en Zaragoza por ser esta una plaza tranquila. Hasta ahí llega el desenfoque que se llevan los mandamases. Por lo visto aún no se han percatado de que ha comenzado un año académico lleno de niños sin comedor, alumnos sin beca, tasas al alza, claustros reducidos y otras maravillas producto del ajuste-recorte. Suponer que en este plan sería posible montar los actos institucionales de rigor sin que hubiese algún tipo de protesta me parece inaudito. Ayer mismo, la Reina y el citado ministro se escondieron en un pueblecito de Murcia para escenificar uno de esos saraos... y hasta allí llegaron los abucheos. Natural.
 
Al final, el rector de la universidad cesaraugustana ha decidido suspender el Gaudeamus. Teme, él sabrá por qué, graves incidentes. Por lo visto le había llegado la onda de que algunos invitados a la inauguración pensaban hacer algo. Y el máximo jefe de nuestro distrito no es persona que desee enfrentarse a problema alguno, sea de orden protocolario o de cualquier otro tipo. Se ha salido por la tangente. Más le hubiera valido echarle valor y rechazar de plano la presencia de un ministro empeñado en destruir la educación pública a todos los niveles. 

A su vez, la consejera Serrat se ha indignado. Se empeña en que la liturgia institucional es sagrada y que la protesta, de existir, ha de ser educada, comedida, controlada y razonable; o sea, absolutamente descafeinada. La buena mujer no entiende ni las reglas básicas de la democracia ni la obligación que tienen las instituciones de ganarse el respeto de la ciudadanía asumiendo y protegiendo los intereses mayoritarios. Que no es precisamente lo que ocurre hoy en España. Aquí, los gobiernos arremeten frontalmente contra la gente de la calle mientras defienden con ferocidad los negocios de las élites. El sistema, corrompido, no puede esperar ovaciones. Ante Wert, la liturgia de los birretes y las togas de colorines hubiese sido todo un sarcasmo. Y si el Príncipe y el ministro quieren ser bienvenidos en la universidad, que se lo ganen. 

domingo, 25 de noviembre de 2012

¿Investigar en Aragón? ¡Quita ya! 20121125

Aragón vive de espaldas a ese I+D+i que tanto cacarean los discursos oficiales. Los equipos dedicados a la investigación se quedan sin financiación. Los científicos se marchan. Los grupos que obtienen resultados ven cómo el su trabajo es aprovechado fuera. Apenas hay tejido empresarial que desarrolle y ponga en valor lo obtenido en los laboratorios. En este ámbito íbamos más bien justitos. Pero con los recortes, en unos pocos años nos quedaremos en nada. Lo cual no parece preocupar demasiado. Estamos entretenidos en nuestras peculiares quimeras y boberías.

En la Tierra Noble tendemos a confundir lo real con lo imaginario o a disfrazar los pollos de granja de faisanes de tiro. Lo hacen con fruición las instituciones y lo acepta con delectación una opinión pública a la que es muy fácil seducir con oropeles y trampantojos. Por eso se puede exhibir músculo tecnológico en Walqa (donde en realidad abundan las empresas públicas y buena parte de los puestos de trabajo corresponden a malpagados teleoperadores) o se montan constantes alharacas con cualquier miniempresa o minicentro técnico que supuestamente se van a instalar en Motorland (lo cierto es que, luego, muchos de ellos no vienen). Y sin embargo Aragón tiene un Instituto de Nanociencia que está entre los más notables del mundo, tanto por el nivel de sus investigadores como por su excepcional equipamiento, pero al que se le presta muy poca atención y en torno al cual no se ha creado polo industrial alguno. Es probable que dicho Instituto sea para algunos de nuestros gobernantes un estorbo o un adminículo incomprensible. A la postre, en él no es posible colocar a conmilitones y parientes, no da juego para contratar o externalizar y sus actividades no permiten montar noticias que acarreen votos.

La incapacidad para calibrar la importancia de la investigación y el desarrollo se extiende a casi todo. Véase, por ejemplo, cómo en el apasionado debate que ha desencadenado en Zaragoza el retorno del tranvía, apenas se valora el hecho de que el Urbos 3 ha sido desarrollado y fabricado en la propia capital aragonesa, en CAF. Ese modelo, original e innovador, ha sido adquirido ya por otras ciudades europeas. Contribuye así a mantener la actividad de una factoría que da empleo directo a unos mil trabajadores cualificados y que hace auténtico I+D+i. Para muchos antitranviarios éste detalle es poco menos que irrelevante. Otros ni lo conocen.

Aragón tiene aún buenos científicos y centros de formación e investigación que se sitúan en la élite mundial (la Facultad de Químicas, es otro de ellos). Desdeñar ese inpout, dejarlo sin recursos o aislarlo de la economía real es un error tremebundo que habrá de costarnos muy caro. 

viernes, 25 de mayo de 2012

Antisistema inocuos e inicuos 200120525

Carteles pintados sobre papel de embalaje proclaman que la Facultad de Humanidades de Zaragoza está ocupada. La verdad es que en el centro se siguen dando clases y todo parece bastante normal, salvo por los afiches y los panfletos y fanzines que reclaman la autogestión, propugnan la lucha contra la propia universidad o ponen a caldo a los jerarcas académicos, como hacían éstos, a su vez, cuando eran estudiantes allá por los Setenta y también querían cambiar el mundo y darle la vuelta al alma mater. Qué bonito. La rebeldía de los jóvenes está muy bien. La de antes, que se proyectó sobre el final de la dictadura acelerando su descomposición; pero también la de ahora, que emerge novata e ingenua, enfrentando la locura de esta crisis devenida en paroxismo de la codicia. Por otra parte, que unos estudiantes pongan en tela de juicio el sistema es una cosa inocua, si la comparamos con el inicuo empuje de quienes barrenan dicho Sistema desde su interior. Si alguien ha de poner en peligro a la Universidad pública será (por pasiva) la propia nomenklatura académica, incapaz de renovar la enseñanza superior, y sobre todo (por activa) el Gobierno central, su homólogo autónomo y el Ministerio de Educación.

Los verdaderos antisistema no acampan en las plazas ni en los campus universitarios, van en coche oficial o vuelan en avión privado. Embarullan las reglas del juego, mienten, estafan y se ríen de la gente con total impunidad. No repaso el listado de habituales guarrerías institucionales y sociales por no repetirme aún más. Con su vicioso desenfreno, los poderes oficiales y fácticos están haciendo inviable un futuro razonable a corto plazo.

Si Aragón (y España en general) pierde su universidad pública, las consecuencias serán terribles. Nuestra sociedad se empobrecerá sin remedio. Y no nos engañemos: no se asfixia económicamente a los campus para mejorarlos sino para hundirlos. Vivimos (sufrimos) un proceso revolucionario. Sus activos agentes no lucen rastas, visten trajes a la medida y parecen haber sido fabricados con el mismo molde. ¿Se han fijado cuánto se parecen Emilio Botín y Luis de Guindos?

JOSÉ LUIS Trasobares 25/05/2012

jueves, 17 de mayo de 2012

Hasta César Augusto está mareado 20120517

El Gobierno de Aragón prevé recortar 257 millones sobre lo previsto en sus tardíos e improbables presupuestos. Lo hará restando un cinco por ciento de todas las partidas (caiga quien caiga, que ya no estamos para discriminar las inversiones imprescindibles de los gasto superfluos). Esto es el acabose. Hemos chocado con la realidad real (sí, esa cosa de la que hablábamos en tiempos los cenizos y agoreros, ¿se acuerdan?). En esta hora de la verdad habrán de pagar justos por pecadores. No pasa nada. Ayer, el rector reclamó en público a la presidenta Rudi el dinero que ésta (o sea, la DGA) adeuda a la Universidad. Pero Su Señoría, la excelentísima dueña y señora de la Tierra Noble, hizo oídos sordos. Contra el vicio de pedir, la virtud de no dar.

¿Sabe el actual Ejecutivo aragonés cómo tapar los agujeros, administrar la escasez, priorizar los objetivos y poner orden en la gestión de las sociedades públicas? Parece ser que no. En un santiamén, la deuda de las mentadas sociedades ha pasado de cuatrocientos y pico millones a más de seiscientos. Aramón y Motorland necesitan más pasta. Suelo y Vivienda acarrea una deuda que quita el hipo. Dicen las malas lenguas que la caja del Pignatelli puede quedar vacía antes de las vacaciones de verano.

Bueno, consolémonos. La sanidad y la enseñanza pública están de capa caída, pero las instalaciones de las estaciones de esquí han mejorado muchísimo. Lástima que el cambio climático haya puesto en jaque mate el presunto negocio de la nieve. Aunque... ¿no hemos venido oyendo tanto al anterior Gobierno de Aragón como al actual prometer solemnemente la ampliación de Cerler por Castanesa y el enlace entre Formigal y Astún? ¿Pagarán tal dislate con el dinero que el Inaem debe a los centros especiales de empleo? En medio de la zozobra, algo está seguro: van a reducirse (aún más) las subvenciones del Instituto Aragonés de Servicios Sociales, pero en septiembre tendremos gran premio en Motorland.

Tiempo de zozobra. Ni César Augusto sabe dónde acabará, ahora que el alcalde Belloch quiere moverle (otra vez) la estatua. Aquí, incluso el cónsul-emperador se está mareando.

JOSÉ LUIS Trasobares 17/05/2012

sábado, 11 de febrero de 2012

Algún día se acabará la crisis (¿o no?) 20120211

Es tremendo, la verdad. Rajoy nos augura todo tipo de desastres con una extraña fruición. Él va con la verdad por delante, no como el pérfido Zapatero que se engañaba incluso a sí mismo. Pero, al fin, el actual presidente del Gobierno español anuncia que la salida de la crisis va para largo; o sea, lo mismo que ya advertía el del PSOE.
Habrá que esperar, vale. También el consejero aragonés de Economía, Francisco Bono ha recomendado paciencia. Lo que ninguno tiene en cuenta es que, si esto sigue así, llegaremos al día de gloria convertidos en auténticos espectros. Nos ocurrirá como al burro de aquél que quiso acostumbrar al animalico a no comer, a base de irle reduciendo poco a poco la ración. Y resultó que cuando el jumento ya pasaba por el aire... se murió, el muy jodido.
Ahora nos enjaretan otra reforma laboral obviamente regresiva. Todo quisque da por sentado que este último apaño no va a servir para nada, salvo para acojonar todavía más a los trabajadores. No habrá más empleo ni crecimiento ni nada. En todo caso, nos dicen los partidarios de la ortodoxia, estas medidas drásticas y bordes darán fruto cuando lo den y a quien se lo den.
Para justificarse mejor, el PP se cubre por arriba con el constante goteo de corrupciones y corruptelas atribuibles a los socialistas o a su entorno, y por abajo con una maniobra tan amplia como eficaz para revalidar la naturaleza conservadora de la judicatura. En el inmediato porvenir, con Garzón ajusticiado, no habrá gürteles pero sí eres. Ciertas investigaciones judiciales serán impermeables (a las filtraciones) y otras quizás no tanto. Y en todo caso Rajoy castigará en nuestras espaldas y nuestros bolsillos las malaventuradas andanzas de Rubalcaba y compañía.
Es la crisis, el ajuste, la ruina. La Universidad pública (la aragonesa, sin ir más lejos) se queda sin fondos, la investigación languidece, la enseñanza en general vuelve al seno natural de la Santa Madre Iglesia... y los jefes cruzan los dedos esperando que un día de éstos rebrote el sector de la construcción, volvamos a levantar más pisos que toda Europa junta y podamos ponernos a currar de encofradores. Si nos ha quedado aliento.
JOSÉ LUIS Trasobares 11/02/2012

lunes, 26 de diciembre de 2011

Por favor, no jodan la Universidad 20111226

He dicho (y lo repito por ver si la cosa cala) que en estos mismos momentos la Universidad de Zaragoza podría componer sus mermadas cuentas justo con lo que cuesta cada uno de los GP que se celebran cada año en Motorland. Pero la consejera del ramo, Dolores Serrat, cree que el problema radica en que los campus están mal administrados. A su vez, el rector, alarmado y asustado, ha respondido que, hombre, el tampoco puede hacer un ERE para enmendar la situación. ¿Un ERE, querido profesor? ¿Por qué no prescinde de los profesores asociados (que de todas formas cobran una miseria) y empezamos a joder en serio el Alma Mater? O mejor todavía, ¿por qué no se planta y anuncia el inmediato cierre de los campus de Huesca y Teruel por falta de recursos, o cualquier otra putada dirigida contra el confuso imaginario político de la bendita Tierra Noble?

La Universidad, como el resto de las actividades esenciales que aún pertenecen al sector público, debe prepararse para resistir la que se le viene encima. Si ha de sostener su actual estructura (incluyendo, por supuesto, los campus descentralizados y los profesores asociados), debe disponerse a luchar y no permitir, por ejemplo, que las Cortes de Aragón aprueben por unanimidad (ocurrió el otro día) una moción a favor de implantar en Huesca el grado completo de Medicina, y luego el Gobierno autónomo meta el serrucho en sus presupuestos haciendo insostenible no ya la descentralización sino el funcionamiento básico.

Aragón no puede plantearse estrategia alguna ni urdir algún futuro sin contar con la Universidad de Zaragoza. Allí no sólo se difunde el conocimiento y se forman profesionales cualificados, sino que además se realiza la práctica totalidad de la investigación producida en esta tierra. Acaben con eso y ya podemos plegar. Por eso espero que la consejera Serrat se vaya enterando de cómo están las cosas. Sus conmilitones valencianos acaban de cerrar su mejor y único centro investigador porque el dinero necesario para mantenerlo en marcha lo van a invertir en tapar el agujero que han dejado las carreras de Fórmula Uno. ¿Es ésa la línea que vamos a seguir?

J. L. Trasobares/El Periódico de Aragón/lunes 26.12.2011

domingo, 18 de diciembre de 2011

Rudi viene a ser lo mismo pero en peor 20111218

La naturaleza continuista de la gestión que nos propone Luisa Fernanda Rudi no supone un calco exacto del modelo puesto en pie por Iglesias y Biel sino una pésima copia, una evolución a peor con el líder del PAR actuando como un vínculo entre pasado y presente. Ello se debe a dos circunstancias combinadas: por una parte, el anterior gobierno aragonés llegó a las elecciones del pasado mes de mayo con sus programas muy amortizados: por otra, los inevitables recortes presupuestarios y la naturaleza entre inmovilista y reaccionaria de la ideología que ilumina a nuestra actual presidenta convierten su versión del más de lo mismo en un esperpento que es a la vez patético, risible y peligroso.

Para describir con precisión este fenómeno aparentemente contradictorio, basta seguir la sesión celebrada el pasado jueves en las Cortes de Aragón. Resulta que Chunta, con el apoyo de Izquierda Unida, propuso invalidar de una vez el convenio suscrito hace justo cuatro años con ILD, la oscura sociedad que supuestamente iba a promover la construcción de Gran Scala. Bueno, a estas alturas la medida era obligada para cerrar uno de los capítulos más chuscos, absurdos y míseros de la reciente historia política de Aragón. Pero el PP y el PAR se negaron en redondo. Para ellos, el citado convenio y la muy dudosa Ley que se hizo aprisa y corriendo para darle un aval legal (es un decir) tienen sentido, pues quién sabe si algún día no se reactivará aquel proyecto de impulsar el desarrollo de nuestra comunidad construyendo en sus páramos una neociudad del juego, el ocio y el mamoneo al por mayor. ¿Cabezonería? ¿Cálculo político? ¿Estupidez? Quizás un poco de todo. Y no se pierdan lo del PSOE, que obligado como estaba a salirse de la ciénaga, hacer autocrítica y recuperar una mínima autoridad como oposición, se sumó a la mayoría gubernamental para dejar correr la inaceptable complicidad de la primera institución aragonesa con un grupo de aventureros tan sospechosos como insolventes. Esto es lo que yo llamo continuismo en la putrefacción.

Naturalmente Rudi y su Ejecutivo van a lo suyo. Aprovechando que estamos en tiempo de recortes presupuestarios, ya han dejado caer que, si la Universidad no dispone de suficientes recursos (porque se van a incumplir los compromisos para su financiación), tendrá que buscarse la vida subiendo las matrículas o pillando pasta por ahí. En cuanto al Salud, las confusas y alarmantes afirmaciones de la presidenta sobre su confluencia con el sector privado hacen temer lo peor. "No arrasaremos la sanidad pública", dijo Luisa Fernanda. La creo. No arrasará, sólo desactivará, bloqueará, depreciará, asfixiará y anulará poco a poco el actual potencial de un servicio que hoy nos asegura el bienestar, la igualdad y la democracia.

Vamos a peor de cabeza.

J. L. Trasobares/El Periódico de Aragón/domingo 18.12.2011

martes, 25 de octubre de 2011

Por ejemplo, el lío con Psicología 20111025

Quieren un ejemplo a escala del alucine aragonés? Pues déjenme profundizar un poquito en el lío que hay montado con los estudios de Psicología. Resulta que la Universidad privada (católica y episcopal) San Jorge ha solicitado al Ministerio autorización para impartir el grado de Psicología. Y el Gobierno de Aragón ha respaldado la petición. Pero a la vez, y por deseo de ese mismo Ejecutivo, la Universidad pública (la de verdad) debe impartir dichos estudios en Teruel. Y, claro, en el Rectorado están que trinan pues, forzada por las necesidades descentralizadoras, su oferta va a quedar desplazada y fuera de opción. Reclaman la posibilidad de, por lo menos, poder traerse Psicología a Zaragoza... o que se desestime la solicitud de la San Jorge.

El barullo ofrece enfoques muy curiosos. El primero, el lastre económico y organizativo que suponen los campus de Huesca y Teruel para la Universidad pública. La descentralización, fomentada por el bienquedar político y la demagogia localista, tiene un alto coste y ha dado lugar a una infrautilización de recursos que clama al cielo. En Huesca y Teruel se han creado miniuniversidades escasamente funcionales, con estudios que suelen convocar un número de alumnos ridículo. Sólo faltaba ahora lo de Psicología.

Simultáneamente el campus privado ha tenido todo tipo de ayudas públicas... El Ayuntamiento de Villanueva de Gállego hizo mil malabares urbanísticos y financieros para facilitar la instalación por la jeró de la Universidad católica (y ha quedado semiarruinado por el esfuerzo). Luego, dicha Universidad ha contado con el cariño del Ejecutivo autónomo, ha logrado poner en pie un panel de titulaciones simples (pero atractivas) con un profesorado y unas instalaciones de lo más... elemental, e incluso ha recibido la invitación del actual consejero de Nuevas Tecnologías a entrar por la puerta grande en el I+D+i (¡con qué científicos, en qué laboratorios, si allí de eso no hay casi nada!). En fin, les doy un último dato: una matrícula en la San Jorge sale por unos siete mil u ocho mil euros; en la Universidad pública, por unos mil trescientos. Y no cabe comparación entre una y otra. Estamos locos, ¿verdad?

J. L. Trasobares/El Periódico de Aragón/martes 25.10.2011

viernes, 7 de octubre de 2011

Esquiadores de Bristol y Birminghan 20111007

Cuando esto era jolivú, en Mallén imaginaban plataformas logísticas y el empresario Nozaleda se lanzó a construir el demencial complejo Las Margas (con campo de golf diseñado por Olazábal) y a deconstruir el Balneario de Panticosa plantando allí un postmoderno hotel de doscientas cincuenta habitaciones firmado por Moneo. Ahora, el alcalde de Mallén está imputado, y en cuanto al otro listo... ya lleva no sé cuantos eres, arrastra otras tantos concursos de acreedores y sus delirios pirenaicos no sólo dejarán una huella atroz en el paisaje (lo de Panticosa es inaudito) sino también un negocio insostenible . Cada una de estas aventuras supone un jalón en aquel trayecto por el desatino que tantos incautos recorrieron felices y contentos llamándonos agoreros, negativos y antitodos a quienes nos desgañitábamos pidiendo rigor y prudencia.

Hubo un tiempo en que ataban los perros con longaniza y cualquier cosa era posible. Gran Scala fue jaleada por nuestras instituciones, y sus promotores (unos aventureros de tres al cuarto) firmaban convenios con el Gobierno de Aragón y se retrataban con los jefes en plan colega. En Zaragoza se hacían fabulosos negocios inmobiliarios y en el Pirineo florecían las grúas-torre como lirios en los prados. ¿No se acuerdan? ¡Pues apenas han pasado unos años!. Por entonces, el Ayuntamiento de Villanueva del Gállego prohijó la Universidad San Jorge y les puso gratis el campus a los señores del Arzobispado (que, a su vez, acababan de pegar un pelotazo genial con el viejo Seminario zaragozano). Aquella aventura le ha dejado al citado municipio un agujero multimillonario.

Pero no reblamos. Aramón (sociedad semipública cuyo anterior mandamás es hoy consejero de Economía) va a mantener su línea aérea para traer esquiadores al Pirineo por el aeropuerto de Toulouse. Vendrán clientes, dicen, incluso desde Bristol y Birminghan. ¿Cuánto pagaremos los contribuyentes aragoneses por cada uno de esos exóticos pasajeros británicos? No nos lo han dicho. La temporada pasada traíamos londinenses poniéndoles hasta mil y dos mil euros por cabeza. Pero, claro, ahora estamos en pleno ajuste. ¿No?

J. L. Trasobares/El Periódico de Aragón/viernes 7.10.2011

martes, 20 de septiembre de 2011

Un fin de semana glorioso 20110920

La Selección Española de Baloncesto se proclamó campeona de Europa, el Real Zaragoza ganó su primer partido de la temporada y el GP de Motos en Motorland volvió a llenarnos a todos de autoestima bajoaragonesa. Es verdad: el apagón deslució un poco el arranque de las carreras, hubo menos espectadores que el año pasado, el cierzo acojonó por un momento a los organizadores y Paris Hilton se escaqueó dejándonos compuestos y sin celebrity. Pero, a cambio, Alcañiz se llenó de jolgorio, y nuestra amada presidenta, Luisa Fernanda Rudi, disfrutó de las delicias del paddock. Por si había alguna duda, la jefa ratificó su apoyo a la prueba y al sarao para satisfacción de sus coaligados regionalistas. Los responsables de la Ciudad del Motor, Gasión y Tomé, acabaron el finde resplandecientes... aunque no tanto como el tío carnal de este último, presidente de la empresa organizadora del campeonato, que se fue con cinco kilates limpios de polvo y paja en el bolsillo por gentileza del contribuyente aragonés. En los próximos años podrá repetir la operación (y aún le subirán la propina a seis millones pues la vida cada vez está más cara). Qué maravilla.

Si la épica victoria de nuestro baloncesto nos hace a todos más altos, el pregonao éxito de Motorland cultiva nuestro orgullo. ¿Cuánto ha costado el GP? Nadie lo dice, aunque sí se están aireando cifras del posible retorno, calculado por el sistema de churro, media manga y manga entera. Es curioso: estamos metidos hasta el cuello en una crisis de mil pares de narices y sin embargo todavía nos queda margen para pagar políticas de escaparate. Así, la misma Rudi que a pie de circuito de alta velocidad se mostró generosa y alegre volvió a ejercer ayer de severa censora de cuentas... en la inauguración del curso universitario.

Es comprensible. La Universidad deja indiferente a gran parte de la población. En cambio, un buen fiestorro siempre entona a las masas. Tras la fabulosa verbena del sábado noche en Alcañiz, ¿quién querría filosofar sobre el hecho de que no haya dinero ni para pagar los terrenos del nuevo hospital de la localidad. ¡Bah! A ver si hay suerte y pescamos también la Fórmula 1.

J. L. Trasobares/El Periódico de Aragón/martes 20.09.2011

jueves, 8 de septiembre de 2011

Dinero público, luz y tinieblas 20110908

Montar tinglados y vendérselos a la opinión pública ha sido coser y cantar. Se tiraba de clichés y argumentos simplistas, desde las apelaciones al desarrollo económico hasta esa cantinela de que este o aquel invento nos pondría en el mapa, pasando por las consabidas apelaciones al patriotismo localista... y (¡por supuesto!) los puestos de trabajo. Parece mentira que en este país haya tanto paro con la de pasta pública que han gastado los jefes en proyectos destinados a crear empleo.

Caudé necesita cuatro kilates más, vaya, vaya. Así el operador se lo encontrará todo niquelado, no tendrá que invertir un euro y, si la cosa no sale, podrá devolver las llaves del negocio y marcharse tan ricamente como vino.

¿Está dispuesto el Gobierno presidido por Rudi a cerrar el grifo? ¿Podrá hacerlo preservando su alianza con el PAR (que es el gran mentor de experimentos como el de Caudé)? ¿O querrá jugar también a promover actividad privada con dinero público?

No sé. Tiemblo, sin embargo, cuando por ejemplo me entero de que Modesto Lobón, el consejero de Innovación y Nuevas Tecnologías, estuvo el otro día en la privada y católica Universidad San Jorge y aprovechó la ocasión para proponer que aquello se convierta en un gran centro de investigación. Sería (espero) un brindis al sol para quedar bien. Porque en la San Jorge no hay, que yo sepa, un solo científico de alto nivel. ¿Qué cabe montar allí? ¿Cuánto costaría? ¿Quién lo pagaría?

Tenemos el Titán, la Nanociencia y un buen puñado de investigadores en la Universidad Pública. Centrémonos en ello. Que no están las cosas para seguir tirando el cada vez más escaso dinero del común. Por favor.

J. L. Trasobares/El Periódico de Aragón/jueves 08.09.2011