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lunes, 26 de septiembre de 2016

... Y la política aragonesa, bajo mínimos 20160926

En estos turbulentos días, los dos principales protagonistas de la política aragonesa (con permiso de Echenique), Rudi y Lambán, han intercambiado puyas y peinetas retóricas de calibre colegial: inútil, vaga, hooligan, que me insultas, que quien insultas eres tú... Curioso. Por su parte, el socialista también ha ido por ahí ejerciendo de barón, al alimón con su colega manchego. Pero como no se le entendía muy bien qué quería decir cuando hablaba ante los medios, los analistas pasaron a debatir si tal nebulosa conceptual era consecuencia de un intencionado gongorismo (con perdón) o de la incapacidad de nuestro Javier para hilar sujeto, verbo y predicado sin perderse por la jungla de las subordinadas. 

Total, que en la Tierra Noble PSOE y PP han roto relaciones. Por nada. Sin sustancia alguna. La tormenta en el vaso de agua del Ebro habrá pasado desapercibida para el grueso de la hastiada opinión pública, que prefiere enhebrar la caña del mediodía o el cafelito de la tarde polemizando sobre coches, bicis y tranvías o sobre lo que le espera al (triste) Zaragoza esta temporada. Que no son tampoco temas apasionantes, pero le ponen al personal bastante más que los tuits del compañero Lambán y las ruedas de prensa de doña Rudi, cuya conexión con el Aragón real suele ser mera y rara coincidencia.

Porque, en lo cotidiano, los dos partidos pueden coincidir y coinciden. Uno y otro aplaudieron con entusiasmo la firma de un nuevo contrato de Motorland con Dorna para seguir celebrando en Alcañiz el GP de Motociclismo durante cinco años más. Treinta y ocho millones del contribuyente costará la broma sólo en derechos, más otra millonada en seguros, publicidad, logística, asistencia y lo que sea. En 2020 la susodicha Ciudad del Motor le habrá succionado al erario aragonés más de doscientos millones sin otro retorno que algún fin de semana de lleno en la hostelería y la vaga sensación de que así el Bajo Aragón está en el mapa. Es una relación coste-beneficio absolutamente demencial. Pero socialistas y conservadores se hermanan en la jugada. Y así pasan los días. 

domingo, 17 de julio de 2016

Zaragoza, ni mal ni bien sino todo lo contrario 20160717

Ha dicho el alcalde Santisteve que Zaragoza "está un poco mejor" desde que él manda. Bueno... Probablemente la Ciudad Inmortal no ha mejorado gran cosa, aunque tampoco ha empeorado (una vez resuelto el largo e impactante conflicto de los autobuses). Esta bendita urbe sigue igual o muy parecida por varios motivos que intentaré explicar a continuación.

Es evidente que ni Pedro Santisteve ni quienes le acompañaban en la candidatura de ZeC (exitosa candidatura, aunque se quedó muy lejos de la mayoría absoluta en el concejo) eran conscientes de cómo su margen de maniobra habría de verse limitado por las circunstancias preexistentes. Antes y después del 2008, cuando la capital aragonesa pasó sin transición del fulgor de la Expo al estallido de la burbuja inmobiliaria, se fueron aprobando las últimas grandes reclasificaciones de suelo, así como adjudicaciones a largo plazo de los servicios básicos que determinan la calidad de vida del vecindario. Las transformaciones colaterales a la Expo y la propia exposición salieron muy caras (los sobrecostes estuvieron a la orden del día), lo que generó una de las deudas municipales más abultadas de España. La expansión urbanística por el sur, a golpe de pelotazo final, provocó problemas cuya solución todavía colea. En cuanto a la concesión de las grandes contratas, basta con ver la última sentencia que cuestiona la adjudicación de los buses a AUZSA para hacerse idea de lo que allí hubo.

En estas condiciones, ZeC no puede hacer gran cosa. Tampoco lo ha intentado porque carece de un proyecto integral. Su visión de la ciudad sigue sin agrandarse, sin tomar en cuenta todos los ángulos y enfoques. Su pretensión transformadora no ha ido más lejos de algunas medidas menores sin penetrar en la gruesa epidermis de este incontrolable paquidermo urbano.

Lo peor que les pasa a Santisteve y los suyos no es que Zaragoza vaya a peor, que no es el caso, sino que están perdiendo la batalla de las ideas y los argumentos frente a partidos que fueron, precisamente, los autores o cómplices de todos los desaguisados que mantienen a Zaragoza donde está. A diario, el actual equipo de gobierno es interpelado airadamente por la aguerrida oposición (que incluye a los demás grupos) por cuestiones y problemas cuya autoría corresponde plenamente... ¡a los interpelantes! Pero ZeC no sabe replicar. No se explica bien ante la ciudadanía, no busca la proximidad de la gente (solo de su gente, que es una minoría entre quienes le votaron) y no es capaz de intimidar, retóricamente, a un PSOE o un PP, padres de este semiengendro urbano donde la vida, ahora mismo, no es mejor ni peor, sino todo lo contrario.

Pero estos días, cuando corría el fresco, se estaba como Dios.


martes, 7 de junio de 2016

... Y además, un gafe monumental 20160607

La resaca del fin de semana cubrió el lunes de agonía futbolera. Ni la homilía del profesor Gabilondo en su visita a la capital aragonesa, ni la omnipresencia televisiva de Iglesias en la tarde del domingo, ni la patética soledad de Sánchez, ni el aniversario siempre polémico de los ayuntamientos del cambio... nada pudo atenuar, desplazar o sustituir a la meganoticia del sábado: la derrota del Real Zaragoza en Palamós, el 6-2 de la vergüenza, la certificación del absoluto declive de un club al que se consideraba histórico, la ruina patatera. Y su impacto se extendió mucho más allá de los círculos de aficionados impenitentes, que han sido capaces de seguir yendo los domingos a La Romareda a sufrir sin remedio. Ahora, mogollón de personas se suben por las paredes, argumentando que la quinta ciudad de España no puede quedarse sin un equipo de Primera, copero, peleón y capaz de vender ciudad en los grandes estadios de España y el resto de Europa. 

De esta forma, el debate político cambió de enfoque. Lo del 26-J entró en stand by y el personal se puso a discutir si la culpa de la paliza a manos del Llagostera es del PSOE comandado por el Marcelinato agapitero (que trajo la maldición con aquel vendaval de patrañas, corrupción y fracasos), de la señorial Fundación (que lleva ya dos temporadas gestionando el equipo con más pena que gloria)... o del Ayuntamiento de los ZeC (que osa mantener en el congelador el plan para reconvertir la municipal Romareda en un negocio inmobiliario a mayor beneficio, naturalmente, de los propietarios del Real Zaragoza SAD). De hecho, el presidente de dicha sociedad, Christian Lapetra, se dejó caer por ahí, colgando en el tejado del alcalde Santisteve la pelota que sus jugadores no habían sabido meter donde debían. Claro: más vale plusvalía urbanística en mano que éxito deportivo volando.

En realidad, el Zaragoza sólo es el símbolo de este Aragón de los asuntos público-privados o privado-públicos, esta Tierra Noble oficial u oficiosa donde la eficiencia no existe, la inteligencia desapareció hace mucho, la autoestima es virtual... Y además arrastra un tremendísimo gafe. 

jueves, 4 de febrero de 2016

Rajoy, el que peor de todos 20160204

El argentino Culio, uno de los últimos fichajes del Zaragoza, fue presentado en La Romareda. Los aficionados presentes le recibieron con tremendos insultos y abucheos, a cuenta de unas declaraciones que hizo en su día. Pero él, sin inmutarse, se fue para la grada, pidió disculpas a la concurrencia por lo dicho y juró que cuando salga a jugar le echará dos cojones (sic)... La gente rompió en aplausos. Por la misma regla de tres, aún puede Pedro Sánchez conseguir cuadrar el círculo.

El jefe del PSOE (lo de jefe es un decir, pero ahora lo es más que anteayer) podría tomar lecciones de alguno de sus barones, experto en pactos y arreglos. Lambán, sin ir más lejos. El aragonés ha logrado ser presidente de la DGA con el apoyo de Podemos (y el Podemos de Echenique, nada menos). Se ha coaligado con los nacionalistas de Chunta, los cuales acudieron a las últimas elecciones generales en las filas de Unidad Popular arreándole estopa al socialismo oficial. Y está sacando adelante un presupuesto elaborado por el consejero Gimeno, el mismo que, cuando era concejal, dejó el Ayuntamiento de Zaragoza sembradito de minas financieras (la última, los diez kilates y medio a pagar a FCC) para martirio de podemistas y comunes que ahora gobiernan la ciudad... bajo el fuego amigo de los socialistas. Eso es tener manejo. Toma nota, Pedro.

Todo es posible en España. Por raro que suene lo de meter en el mismo acuerdo a Podemos y Ciudadanos, que son como agua y aceite. Por anormal que parezca eso de gobernar contando tan solo con 90 diputados propios. Sánchez se la juega. Todo o nada. Cuando llegue el congreso de su partido en mayo será el amo y ganará por goleada, o habrá perdido la partida y los suyos le crucificarán.

No obstante, en esta película nadie da en pantalla peor que Rajoy. Quieto parado, rodeado de corrupción (¡cómo caen, uno a uno, sus amigos del alma, sus mejores compañeros!), abducido por sus propias mentiras, sin reflejos ya ni iniciativa, el líder conservador ha de fiar su futuro a un milagro aún más enorme que el conjurado por su oponente socialista. Vaya un ejemplo de político serio.

miércoles, 23 de septiembre de 2015

¿Está el Zaragoza atrapado en el 'bucle'? 20150923

Si, hombre, el famoso bucle aragonés que atrapa entidades, mitos, aspiraciones, lugares comunes, proyectos y quimeras para hacerlos girar una y otra vez sin solución de continuidad, sin que avancen ni retrocedan, sin que prosperen ni desaparezcan (que a veces sería un alivio), convertidos en clichés tan habituales como insustanciales del debate político y de la agenda informativa. Ahí, en ese fantasmal carrusel donde viajan nuestros temas sin llegar a ninguna parte, permanecen congelados asuntos de lo más variopinto, desde la industrialización de Teruel hasta la recuperación del Aragón profundo (el territorio), desde las leyendas hidrológicas hasta los imposibles afanes transpirenaicos, y los parques tecnológicos, los edificios emblemáticos, las sociedades públicas, los bienes eclesiásticos (los que nos guindó el bispe de Lérida, por supuesto)... Todo eso. Añadan ahora al Real Zaragoza, que se ha ganado ya un lugar de honor en el circuito maldito de la ilusión-frustración.

Naturalmente, como dicen una y otra vez mis lectores más críticos (o sea, críticos con lo que escribo), yo de fútbol no entiendo nada. Por eso me abstendré de meterme en honduras, de juzgar a Popovic y a su plantilla, de ahondar en las razones por las cuales Iribarren (factótum deportivo de la SAD, según dicen) es tan amigo del entrenador citado, o de recordar el complejo asunto de La Romareda y su gestión. Pero sí me llega para mostrar mi temor a que el principal referente deportivo de esta noble tierra, al haber entrado definitivamente en el bucle, ruede allí sin remedio, en una sucesión de victorias insuficientes, derrotas aplastantes, segundas divisiones, plantillas mediocres y empresarios escocidos. Así, mientras Agapito se las veía ayer con el tribunal, los actuales propietarios comprobaban (supongo que un tanto alarmados) cómo tuiteros y otros hinchas internauticos rebautizan maliciosamente a su Fundación como Frustración.

Al bucle se entra tontamente. Pero salir es difícil. Se lo deseo de corazón al Real Zaragoza (iba a decir nuestro, pero es... suyo). A ver si la Virgen del Pilar echa una mano, caramba. 

lunes, 4 de mayo de 2015

¿Qué le espera a Zaragoza tras el 24-M? 20150504

Las propuestas que hemos conocido hasta la fecha son inconcretas, de perfil muy bajo y en ocasiones bastante surrealistas. El PAR, una vez más, y quizás porque ya no tiene gran cosa que perder, se despendoló el otro día con eso de hacer un gran teatro donde ahora está La Romareda y mantener el proyecto anterior de llevar el campo de fútbol a San José. Es de suponer que De Pedro no solo se ha olvidado ya de las cinco líneas de metro que llegó a proponer Biel, sino que además aún no se ha enterado de que el tema del estadio ha girado sobre su propio eje para volver (en una pirueta sociopolítica de las más graciosas y significativas que se recuerdan en la Ciudad Inmortal) al mismo plan que propuso CHA en su día: rehabilitar la instalación sobre su actual emplazamiento. O puede que al candidato regionalista le haya soplado la teatral idea su compañero Callizo, deseoso de remediar el gatillazo del Fleta. Sea como fuere, el PAR puede, al menos, presumir de fértil imaginación (y de ser bastante más consecuente que el PP, ahora súbitamente convertido en fan del arquitecto Lamela).

Pero hace falta más, mucho más. Contrariamente a lo que dicen los reaccionarios locales, Zaragoza es una ciudad que ha mejorado mucho en los tres últimos lustros. Sin embargo, arrastra defectos de planificación muy notorios. Creció de forma desordenada, tiene nuevos barrios carentes de servicios esenciales mientras otros más antiguos caen en un paulatino abandono, necesita mantener con eficiencia sus equipamientos y debe completar la transformación de su programa de movilidad. Le harán falta ideas-fuerza, una vez pasado y repasado el impacto del 2008 y abandonado por la propia fuerza de las cosas aquel absurdo eventismo en que se metió el dúo Belloch-Blasco. Y sobre todo ha de aprobar su eterna asignatura pendiente: ser gobernada en beneficio de la mayoría y no del de esa élite volcada en el negocio inmobiliario.

Es hora de que las/os candidatas/os municipales se retraten. Con los pies en la tierra pero con imaginación. Con ambición pero administrando los recursos con eficacia. A ver pues.

viernes, 17 de octubre de 2014

Duro con todos... menos con los míos 20141017

Oí la otra noche al presidente de los empresarios madrileños, Arturo Fernández, afirmar muy serio que sí, que lo de las tarjetas black ha sido un escándalo. ¡Pero sí él manejó una, y con ella se pagaba supuestas comidas en sus propios restaurantes! Bueno... nadie dijo que la coherencia intelectual fuese una virtud universal. Caben las excepciones, y el tal Fernández (como su cuñao Díaz Ferrán) es una de ellas. Así lo deben entender los asociados a la CEIM, porque en reciente reunión, lejos de mostrarle la puerta le pidieron en masa que siguiera siendo su líder... al menos hasta que pueda retirarse con honor.

La patronal arropa a los suyos. El Círculo de Empresarios de la misma Madrid que nos mata, no parece indignado con las declaraciones de su presidenta en relación con las trabajadoras en edad fértil. En el Colegio de Economistas de la supercapital únicamente algún colectivo progresista ha reclamado la destitución del presidente, Juan Iranzo, y del tesorero, Estanislao Rodríguez-Ponga, otros dos de la Banda de las Tarjetas. El primero de ambos declara a quien le quiere oír que las black eran apenas un incentivo, una especie de propina para vips. Y ahí se planta el menda, el mismo que desde hace años viene apareciendo en las tertulias del TDT Party afeando al personal de a pie haber vivido por encima de sus posibilidades. Qué tío.

Mano dura con todos... menos con los míos. En las dos grandes centrales sindicales (bueno, lo de grandes es un decir) siguen de secretarios generales, Méndez y Toxo, después de toda la mierda que ha caído y cae sobre ambas organizaciones. Increíble.

En las finanzas, en la política, ¡en el fútbol! Los actuales propietarios del Zaragoza lloran por las esquinas, porque Hacienda les aprieta las tabas y Anticorrupción investiga presuntas compraventas de antiguos partidos. ¿No hay otros equipos en idéntica circunstancia?, se preguntan en un guiño explícito a los sentimientos de la afición. ¿Por qué no les meten caña a ellos? Por supuesto, queda implícito que lo de cumplir con el fisco es un asunto menor. Además, ya pagamos impuestos los mindundis, ¿no?

JLT  17/10/2014

miércoles, 10 de septiembre de 2014

Agrupémonos todos... los poderes fácticos 20140910

Como no entiendo de fútbol, últimamente me muestro muy cauto al hablar del Zaragoza con mis vecinos. Ellos están divididos en tres bandos: los que son del equipo a muerte, tienen enorme confianza en los señores de la Fundación, piden paciencia, abominan del afán recaudatorio de Hacienda y siguen culpando de todo al maldito Agapito; los que esperaban milagros de la susodicha Fundación y creían que con gente de pasta mandando en el club (sí, bueno... en la sociedad anónima) todo serían maravillas, victorias, golazos y virguerías, pero ahora se van desencantando porque ni rueda el dinero ni se cumple con el fisco ni se ganan partidos; por último, están los que andan hasta las narices del Zaragoza, desconfían de los actuales dueños, dudan que éstos vayan a jugarse su dinero y se tiran de los pelos al saber que las instituciones seguirán metiendo parné del común en una empresa que debe una fortuna en impuestos. Les oigo, pongo cara de haba y me pido otra cañita.

El Real Zaragoza ha evolucionado desde su era dorada en los Sesenta (cuando su directiva era un espacio de prestigio y éxito en el que los promotores-constructores niquelaban su ascenso social) hasta la demencial y reciente época agapitera, tan horrible y pringosa. Hemos de suponer que el desembarco de la Fundación, con sus ilustres apellidos y su fama de saber sacar millones de las chisteras, representa un retorno a los viejos buenos tiempos. Ahora sólo faltaría encontrar unos cuantos magníficos como aquellos de la alineación que iba de Yarza a Lapetra. Eso lo veo muy difícil (aun siendo lego en la materia). Lo que sí doy por hecho es que la presencia de ciertos personajes en el palco presidencial de la desastrada Romareda tiene un gran valor simbólico. En diversos ámbitos aragoneses (y el fútbol no pasa de ser el más manido de todos), familias e individuos identificados con los más tradicionales poderes fácticos (orden y dinero) se agrupan para incrementar su influencia y planificar juntos el futuro. No hablo de políticos (ni siquiera de los del PP), sino de otra clase de casta: la de verdad.

JLT  10/09/2014

martes, 19 de agosto de 2014

Pero estos de La Fundación... ¿no eran ricos? 20140819


De izq. a dcha.: Sáinz de Varanda Alierta -abogado-, Lapetra (Heraldo), Beamonte (DPZ-PP), Yarza Mompeón (Heraldo) y Yarza López (Heraldo)


Cuando estos señores de La Fundación se ofrecieron a salvar al Real Zaragoza me alegré mucho. Pensé entonces que, siendo gente de orden y muy adinerada, con apellidos sonoros, patrimonios extraordinarios e influencia indiscutible, seguro que sabrían cómo levantar la sociedad anónima (que no club) sin necesidad de atracar a las instituciones públicas. ¡Hala!... Se acabó la era Agapito, tan sombría como sospechosa, y vuelve el altruismo deportivo de quienes pueden permitirse jugarse unos milloncitos por el placer de hacerlo y por la gloria que pudiera suponer. Mas supe luego que estos caballeros, apenas aterrizados en el negocio, ya estaban pasando la gorra por ahí (o preparándose a hacerlo). Naturalmente, los jefes de la política no iban a dar con la puerta en las narices a personas tan influyentes. De momento, cuando todavía no ha empezado la temporada en Segunda, la Diputación Provincial de Zaragoza ya ha comprometido un millón de euros. Regalado. El Ayuntamiento cesaraugustano mantiene la mejor de las disposiciones. E incluso puede que el Gobierno autónomo acabe retratándose (pese a que Rudi no suele dar ni la hora), cuando por otro lado todavía está haciendo frente a los avales que Marcelino le firmó al otro Iglesias para unos créditos que nadie ha pagado. Bueno... nadie, no. Lo estamos aforando a escote entre todos.

Los forofos dicen que un kilito es poca cosa. Los relativistas argumentan que si los gestores de otros deportes también pasan por caja (con el motociclismo de alto nivel a la cabeza), ¿por qué no habría de hacerlo el fútbol profesional? Los más objetivos y escépticos advierten de que el Zaragoza es una empresa privada que lleva lustros obteniendo mucho (de la caja común) y aportando poco (su declive ha minimizado los posibles retornos); así pues, lo normal sería que los actuales propietarios se rascaran su bolsillo y no nos pegasen más palos. Los prudentes aconsejan esperar a ver cómo va el nuevo proyecto.
Ya ven: recortes, déficits, llanto y ruina. Pero el fútbol es el fútbol. Y los ricos no van a entrar ahí para perder dinero. El suyo no, desde luego. 

domingo, 10 de agosto de 2014

Adiós, fantasmas y mitos de la Tierra Noble, hasta luego 20140810

Un año después del inicio de las operaciones en el aeródromo de Caudé, fuentes oficiales glosaron el aniversario con datos más falsos que el alma de Judas. En realidad, ese proyecto no arranca ni a la de tres; pero el Aragón institucional está especializado en disfrazar los traspiés de éxitos rutilantes. Así nos va.
Desde hace meses (años, diría yo) vengo dedicando esta sección dominical a un monotema: la denuncia del terrorífico despiste conceptual, estratégico, mítico e informativo que reina en la Tierra Noble. Es como una obsesión, lo sé. Así que voy a poner hoy un punto final a la monserga. Bueno... final, lo que se dice final, quizás no lo sea. Por la simple razón de que mañana puede surgir cualquier novedad impactante que obligue a tocar la misma pieza. No obstante intentaré en lo sucesivo buscar otros enfoques y analizar cuestiones de diferente naturaleza. Adiós sociedades públicas, adiós grandes proyectos, adiós supereventos, invenciones y mamarrachadas... que os den. Escribiré los domingos sobre las palomicas del Pilar, la albahaca oscense y los amantes de Teruel, o dejaré que corra la bola y me reservaré para el resto de la semana. Ya evolucionará la realidad de acuerdo con las leyes universales. Seguiremos gastando en melonadas el dinero del común, apostaremos por iniciativas sin sentido, nos embarcaremos en reivindicaciones absurdas y encomendaremos la gestión de nuestros asuntos a gente perfectamente incapaz de resolver algo. Pero antes... permítanme resumir la situación. A grandes rasgos.
En el primer aniversario de Caudé (entre 40 y 50 millones de inversión pública), solo dos aviones permanecen estacionados en su inmensa campa asfaltada a nuestras expensas. Fuentes oficiales afirmaron que durante el año se habían producido allí 400 operaciones aéreas. ¡Ja! En realidad muchos días allí solo despega y aterriza el helicóptero medicalizado del Salud. Apenas se han creado puestos de trabajo. La concesionaria (de la que se espera que pague los gastos de mantenimiento pero ni un céntimo de amortización) no cesa de pedir nuevos equipamientos e infraestructuras, que obviamente correrían por cuenta del común. El aeródromo, en fin, parasita habitualmente el Fondo Especial de Teruel.

¿Cuánto hay que invertir para crear empleo? Aquí, en iniciativas como la citada de Caudé o Motorland y otras, la ratio puede llegar a ser de dos millones de euros por cada empleo. Demencial. La Ciudad del Motor, por ejemplo, inmoviliza una inversión inicial sobre la cual no existe un cálculo preciso (la opacidad está a la orden del día) pero que se situaría entre los 120 y los 150 millones de euros. A fondo perdido. Y cada año, el GP de motos y otros eventos provocan pérdidas por encima de los 10 millones. Agujero es la palabra. Mantener a flote la famosa Plataforma Logística de Zaragoza supondrá decenas de millones de nuevo gasto en los próximos tres o cuatro años. Ampliaciones de capital, créditos... Luego, se supone que la manida recuperación económica obrará el prodigio de generar beneficios en una sociedad pública (con participación de las cajas de ahorrro) que arrastra deudas multillonarias.

¿Fue Plaza una mala idea? ¿Y la Expo de Zaragoza? ¿Y Walqa? Pues a priori no. Pero sí hubo una mala concepción o una mala ejecución o una absoluta imprevisión. Pusimos asuntos muy complejos en manos de gente incompetente.

El inservible aeropuerto de Huesca, el demencial recrecimiento de Yesa y otras infraestructuras hidráulicas sin sentido, la desproporcionada estación cesaraugustana del AVE, el surrealista túnel del Somport, la ruina del Real Zaragoza, el inacabable palacio de hielo de Jaca, Pirenarium, el descojone de Aramón, los museos y teatros hechos o por hacer... todo ese batiburrillo ha desembocado en un monumental equívoco y unos resultados que calificaremos de muy mediocres para que nadie se ofenda demasiado. Y no me vengan otra vez con minipatriotismos alto, medio o bajoaragoneses. Nadie niega a nuestra tierra, de norte a sur, inversiones y propuestas. Con buena lógica, con transparencia, con eficacia.
Bueno, por lo menos aún pudo lograrse que la majadería de Gran Scala nos saliera casi gratis. Solo hicimos el ridículo durante años. Pero eso... 

domingo, 27 de julio de 2014

Invertir sí, pero con un poquico de talento 20140727

¿Invertir? Claro, sí, por supuesto, indudablemente... Pero invertir con talento, ¿no? O sea, generando una adecuada relación coste-beneficio. Porque, si no, la cosa se vuelve insostenible. La crisis actual (esa que Rajoy ha dado por terminada en un apasionado rapto de caradurismo) fue fruto de una sucesión de pésimas inversiones públicas y privadas. Meter el dinero en especulación, ladrillo y derivados acabó con numerosas empresas y arruinó a varias cajas de ahorro (véase el caso de CAI). Usar masivamente la pasta recaudada a los contribuyentes para construir infraestructuras inútiles y desarrollar proyectos absurdos endeudó a las administraciones más allá de toda lógica. Y encima... la corrupción. Ahora hay que preguntarse algo muy simple: ¿hemos asumido la experiencia?, ¿hemos aprendido a gastar con tino?

Mirémonos en el espejo. En Aragón arrastrábamos un evidente y lamentable déficit de inversión pública, pero luego tuvimos algún buen momento; sobre todo en el pasado decenio, el del AVE, el de la Expo, el de los grandes proyectos. ¿Y qué pasó? Pues que el despilfarro y la incompetencia hicieron (y hacen) de las suyas. Con dinero de Madrid se hizo un túnel transpirenaico de alta capacidad, el Somport, que desemboca en un embudo irremediable. O un aeropuerto, en Huesca, inservible. O pantanos sin uso. O el recrecimiento de Yesa, donde la nueva presa se asienta en laderas inestables cuya presunta consolidación ha engullido decenas de millones (y espera, porque ahora hay que expropiar sobre la marcha numerosas viviendas afectadas por los deslizamientos). O una Expo, en Zaragoza, mal planteada, mal realizada y mal rentabilizada a posteriori.

Pero nuestra pasta, la gestionada por la DGA, no ha sido manejada mucho mejor. Las sociedades públicas controladas o participadas por el Ejecutivo autónomo arrastran un agujero de varios cientos de millones. Los planes de negocio no se han cumplido en ningún caso. Plaza tiene por delante varios años en pérdidas que incrementarán su deuda. Motorland afronta cada año un déficit que (calculo) supera los diez millones y necesita crédito además de llevarse, junto con el aeródromo de Caudé, buena parte del Fondo de Teruel. De amortizar las enormes inversiones llevadas a cabo en estas aventuras ni se habla. En cuanto a lo del Real Zaragoza... ya ven.

Llegados a este punto, algunos dirán que en todas partes cuecen habas, y que para tirar o mangar el dinero del común ahí están Valencia o Andalucía fulminando cualquier récord. Pero ese argumento no vale. Los errores y tropelías ajenos no compensan los propios. Así que yo sigo con mi matraca: más eficiencia, más inteligencia, más compromiso, más honradez. Así de fácil. 

miércoles, 23 de julio de 2014

Una camilla en las Urgencias del Servet 20140723

Decenas de enfermos aguardaban una cama libre en el Servet de Zaragoza, aparcados durante horas en pasillos y salas de espera. Entre ayes y estertores, médicos y enfermeras trabajaban como podían. Sin perder la concentración, claro. Porque en las Urgencias del primer hospital de agudos aragonés, sacar a flote cada ciclo de 24 horas sin errores ni catástrofes es más que un milagro, es una heroicidad al borde de lo imposible. Podían haber ido susurrándoles a los pacientes pillados en el colapso la gran noticia del día: ¡Agapito cede! ¡Traspasará la mayoría de la SAD Real Zaragoza a los señores de la Fundación! ¡El equipo se ha salvado! A lo mejor se hubiesen puesto buenos del alegrón, y aquí paz y después gloria.


Lo que está pasando en el Salud aragonés es uno de los mayores escándalos habidos en esta bendita Tierra Noble. Esperas, colapsos asistenciales, escasez de recursos, malestar del personal y desesperación de los pacientes y sus familias se han convertido en el fruto de una tenaz tarea sostenida con implacable eficacia por el consejero Oliván y su equipo. Ya no hacen falta epidemias de gripe o golpes de calor para crear situaciones de emergencia; ahora, la emergencia se produce cada día, cada hora, cada minuto. Un exitazo, oigan.


España entera (no solo Aragón) disfruta las consecuencias de una manera de gobernar que deja a un lado los escrúpulos tontos, las sensiblerías y la flojera empática para ir en línea recta a lo que importa: regresar al orden social y económico de toda la vida. Por eso el BBVA pudo ayer comprar Caixa Catalunya (Catalunya Banc) tras haber sido reflotada a costa del contribuyente. Más de 12.000 millones hemos perdido en el trato, a mayor gloria de Narcís Serra (que arruinó la entidad), Luis de Guindos (que llegó al rescate) y Francisco González (que se ha quedado la caja-banco a precio de ganga y encima puede presumir de hacernos un favor). Por eso la hucha de la Seguridad Social ha perdido otros 500 kilates. Por eso nos bombardean con estadísticas sobre nuestros éxitos turísticos. Por eso las urgencias del Servet son un colapso permanente. 

martes, 22 de julio de 2014

Cómo nos gusta que nos den con la fusta 20140722

El otro día, algunos lectores (papeleros y digitálicos) me llamaron la atención por mi radical oposición a meter un céntimo más de dinero público en posteriores aventuras de la sociedad anónima (SAD) Real Zaragoza. Intentaron conmoverme con descripciones del mal estado de La Romareda, de lo mucho que significan para la ciudad y la comunidad un estadio y un equipo de Primera y con extrañas reglas de tres, segun las cuales si al tal Agapito se lo pusieron a huevo... ¿por qué no habríamos de ponérselo parecido a los que vengan después?

A mí también me interesa que el Zaragoza no desaparezca, pues sería un duro golpe al futuro de los medios de comunicación y de bastantes colegas cuyo tema diario es el fútbol-espectáculo. Sin embargo, la experiencia de los últimos ocho años ha sido demoledora, además de costosísima. El ayuntamiento ha tirado algún millón que otro en tres inútiles proyectos de rehabilitación del estadio o construcción de otro nuevo, además de realizar obras de mantenimiento en el actual. El Gobierno aragonés le endosó al último propietario de la SAD no menos de 80 o 100 millones entre contratos con Aragón TV, ayudas, avales, sobrecostes en obras encomendadas a empresas de Agapito Iglesias y otras diabluras. Ese chorreo solo ha servido para llegar al momento actual, absolutamente desastroso. Supongo yo que algo habremos aprendido de la experiencia. ¿O no? ¿O nos gusta ponerlas... y perderlas?

Nunca me agradó eso de que el dinero del común vaya alegremente a manos de particulares. Por ello lo de ayudar al Zaragoza lo vi siempre como una patología política y social. Por identica razón, me ha chocado saber que la fundación creada por las estupendas personas de orden dispuestas a salvar al equipo tiene entre sus objetivos "crear, administrar, gestionar y en su caso construir escenarios deportivos y culturales privados y públicos y/o en concesión o convenio con otras entidades públicas y privadas". Y como el equipo de gobierno del ayuntamiento ya ha empezado a dejarse querer... Pues eso: el gato escaldado del agua tibia huye. Los azotes duelen. 

domingo, 20 de julio de 2014

Un circo de payasos tristes y acróbatas sin equilibrio 20140720

Esto es como el circo: la función debe ser un continuo desfile de personajes, lentejuelas, músicos, elefantes y payasos. Sin parar. Tal vez por eso, en la apertura del debate sobre el estado de Aragón, Luisa Fernanda Rudi, tras certificar sin inmutarse que la crisis ha acabado, propuso una serie de medidas regeneracionistas en las que se mezclaban cuestiones perfectamente razonables con una disminución del número de diputados en las Cortes que, de llevarse a cabo, limitaría la representación de los partidos minoritarios a cambio de un insignificante ahorro económico. Pero todo ello no era sino un bonito ejercicio de demagogia, una manera de mantener el espectáculo en marcha. Resulta que Luisa Fernanda no había comentado la reducción de escaños con sus socios del PAR, que se oponen a ello con uñas y dientes. Tampoco tenía intención de ser consecuente con lo que acababa de plantear. De hecho, en cuanto la oposición presentó resoluciones a favor de desaforar a los miembros de la Cámara (otra de las flamantes ofertas de la presidenta), PP y PAR, pillados por sorpresa, votaron en contra. Como chiste no estuvo mal. Ésa fue la parte más divertida de la representación. Lo demás, un aburrimiento.

La política aragonesa (como la española en general) es así: llena de inconsecuencias, de contradicciones, renuncios y absurdos. ¿Ustedes creen que, por ejemplo, tiene sentido la salida del vicealcalde, Fernando Gimeno, cuando este viernes declaró que el Ayuntamiento zaragozano estaría dispuesto a estudiar la reconstrucción o construcción de un nuevo estadio si Cesar Alierta y los suyos se hacen al fin con el Real Zaragoza. ¿Ya volvemos a las andadas? ¿No han sacado ninguna conclusión Belloch y el propio Gimeno de lo sucedido en los últimos ocho años, con el despendole futbolero de las instituciones auspiciado y pilotado por gente de su mismo partido? ¿Aún se ha gastado (para nada) poco dinero del común, que a la primera de cambio ya estamos otra vez ofreciéndonos?

Parece haber un horror al vacío que mueve a los políticos con mando en plaza a no parar de meterse en trompazos, resbalones y equívocos que maldita gracia tienen. En este circo los payasos no hacen reír ni los acróbatas consiguen caer de pie una sola vez. Por eso, al margen de lo que se pueda opinar de Podemos, resulta comprensible la súbita irrupción en el show de otras figuras que al menos aportan frescura y la intención de hacer las cosas de distinta manera.

Es alucinante que para los políticos del Sistema (y sus seguidores) las experiencias pasadas carezcan de valor, que de los flagrantes errores y fallos de los últimos años no hayan aprendido nada, que estén dispuestos a repetir las mismas jugadas. Son torpes. Pero obstinados. 

sábado, 19 de julio de 2014

Vuelve la gente 'bien', ¡qué bien! 20140719

El Debate sobre el estado de la comunidad ha ido degenerando en una especie de ejercicio rutinario prevacacional. Se escenifica en medio de la indiferencia ciudadana y luego sus señorías se van de veraneo. Este último tuvo ayer un colofón descojonativo cuando la oposición propuso una resolución para eliminar el aforamiento de los diputados (tomándole la palabra a Rudi que lo había planteado tal cual el miércoles)... y entonces el PP y el PAR ¡votaron en contra! Ya me dirán ustedes quién va a tomarse en serio semejante deshueve. En realidad, en las Cortes y fuera de ellas lo que apasiona al pueblo soberano es el destino del Real Zaragoza, que ahora parece un pelín más prometedor (pero un pelín finito como cabello de ángel, ¿eh?), tras la oferta de esa fundación impulsada y al parecer pagada por César Alierta, uno de los pocos aragoneses contemporáneos que han logrado hacerse ricos sin mover un ladrillo.

Si yo fuera un cronista social (ojo, que digo social, no de sociedad) ahora describiría la apuesta de Alierta y sus familiares y amigos como el retorno de la gente bien. Un nuevo giro de la Historia que devuelve al primer plano (el Zaragoza funcionaría así como símbolo de un fenómeno general) a los personajes y los apellidos que dan cuerpo al Aragón tradicional, al Aragón de orden, al Aragón como Dios manda. Regresan los señores al rescate, allí donde las torpezas de los advenedizos y los oportunistas sembraron el desastre y cosechado la ruina. De esta forma, las cosas quedarán reubicadas en su sitio natural tras aquellos años de marcelinato, alegría y agapiteo, cuando un grupo de mindundis aficionados pretendieron jugar a lo grande con el dinero del común (dinero al que, entonces, la rancia aristocracia tampoco hacía ascos, por supuesto). Lo llevaron todo tan rematadamente mal, que ahora es preciso poner la última esperanza en que los de siempre sepan como arreglar el entuerto. Dejen paso a los profesionales. Ellos sí se lo pueden permitir.

Por mí, ya vale. El Zaragoza, para quien se lo trabaje. ¡Pero no comprometan un céntimo de dinero público en la aventura! Se lo pido por favor. 

martes, 17 de junio de 2014

Ni sentimientos ni emociones... ni un céntimo 20140617

El jeque aquél se esfumó como el espejismo que era. El Real Zaragoza, la sociedad anónima deportiva que Agapito arruinó (a medias con los más listos del Marcelinato), es ahora un triste pecio, tumbado en la orilla tras el naufragio. Algunos (esos empresarios que andan intermediando su venta a no se sabe quién) pretenden convertir el desastre en un negocio de oportunidad pillado por los pelos: entrar, dar el pase y llevarse una pasta. No creo que nadie medio serio entre en semejante jugada. Ni siquiera sé si los audaces comisionistas lograrán rematarla. Sólo una cosa queda clara en tan demencial historia, y es que el valor simbólico que pudiera tener ese equipo (el mayor exponente sin duda del deporte profesional aragonés) ya no existe. Pasó a la historia hace mucho tiempo. Aquí no caben más emociones ni sentimientos. Si el fútbol-espectáculo es por encima de todo una parte del show business manejado por personajes más oscuros que claros, lo del antiguo club cesaraugustano ha desbordado todos lo límites para convertirse en un relato extremo, una caricatura del esperpento.

Que quienes acaben desembarcando en el Zaragoza sean mejicanos, hongkoneses, berberiscos, piratas, inversores o románticos amantes del balompié (por decir algo) ha de importarnos un huevo. Que les den. Agapito Iglesias obtuvo de las instituciones aragonesas (sobre todo del Gobierno autónomo) una cantidad inconcreta que suma decenas de millones. Más lo que supuestamente se llevó a base de obras, contratas y sobrecostes. El fruto de aquel delirio está a la vista. Todavía colean los avales que van a seguir drenando las arcas públicas por valor de varios millones más (los mismos millones que faltan para curar a la gente o mantener el operativo contra los incendios forestales). Pero al menos semejante experiencia debe servirnos para algo: ni un céntimo más de dinero público ha de enterrarse en esta evidente mierda. Ni nuevos estadios ni ayudas ni flores. El que quiera hacer negocio con el pelotón o el simbolismo que se lo monte como quiera y pueda. Con lo suyo, claro. Estamos hartos de hacer el primo. 


jueves, 12 de junio de 2014

Mal de muchos, consuelo de... incautos 20140612

Lo que pasó ayer estaba cantado. En Madrid, la inmensa mayoría del Congreso votó a favor de la ley de abdicación, lo cual fue escenificado y vendido a la opinión pública como una solemne renovación del consenso monárquico. En Zaragoza, la jugada del misterioso jeque que va financiar la compra de nuestro primer exequipo de fútbol se enredó aún más. Me anticipo a reconocer que ambos sucedidos no son comparables en cuanto a transcendencia e impacto. Pero forman parte de esa crónica anunciada que ciñe nuestras vidas a una lógica cada vez más absurda. ¡Ah!, y si les extraña que llame nuestro al Real Zaragoza, también he de aclararles que, aunque no lo sea en el plano legal, hemos metido ahí (a escote) mogollón de millones, como si lo fuera. O sea, que seguimos inmersos en la locura institucionalizada. Aún dirán que Podemos y los demás rojeras (o rojiverdes o rojinegros o arcoiris) proponen imposibles. ¡Pero si la imposibilidad está instalada en este país desde hace lustros!

Me escriben y llaman ciertos ciudadanos para hacerme notar que lo del Zaragoza o lo de Plaza (que son dos barullos conectados entre sí) o lo de Motorland (que cualquier día de estos se nos abre por las costuras de su insostenibilidad) o lo de las depuradoras, las comarcas, La Muela y el sursum corda no son fenómenos exclusivos de Aragón. Vamos, que todos los equipos de fútbol profesional son una ciénaga donde oscuros personajes engañan al fisco, obtienen prebendas y chupan del bote dejando tras de sí inconmesurables agujeros. Y por la misma regla de tres, todas la autonomías y ayuntamientos de algún fuste compiten por ver cuál de ellos cuece las habas en un caldero más gordo. Y mira Baleares, mira Valencia, mira la Andalucía del ERE, mira Madrid, los cursos ficticios, la Gürtel, el Pokemon (que se ha llevado por delante al grupo municipal pepero en Santiago de Compostela, alcalde incluido), el desfase del AVE, la Biblia en verso. Cierto, les respondo. Solo que yo contemplo mi entorno, y a él me refiero de manera preferente. Además no me consuela, pero nada, que el merdé esté generalizado. Peor todavía. 

martes, 10 de junio de 2014

Lo confieso: ¡esto me encanta! 20140610

Lo del jeque árabe que ha de quedarse finalmente con el Real Zaragoza me ha parecido un detalle fabuloso. Aún no sabemos cómo se llama el príncipe, pero su delegado en Zaragoza, solicitadísimo, anuncia que invertirá veinte kilates en una operación de lo más enrevesada, que, a su vez, dará continuidad a la emprendida por Casasnovas y los otros... ¿intermediarios? Es éste un barullo genial, que trae consigo el aroma y la resonancia de cuantas quimeras han recorrido la Tierra Noble en los últimos decenios. El relevo de Agapito se ha convertido al fin en un chiste sin parangón. Ayer quise saber quién y para qué querria comprar el Zaragoza, que es pura ruina, un pecio sin valor de intercambio, un paquete de deudas y líos, una mierda pinchada en un palo. No llegué a enterarme de nada, pero me reí cantidad. Y aquí es cuando he de reconocer ante ustedes que, en el fondo, estas películas me encantan. Si del surrealismo a la simple estupidez hay un trecho muy corto, lo mismo ocurre entre el encabronamiento y el deshueve. Me apunto a lo último.

Es impresionante comprobar cómo por Aragón siguen desfilando impertérritos los monstruos y los fantasmas: jeques, millonarios exóticos, inversores paquistaníes, hombres de negocios llegados desde los rincones más oscuros del Mediterráneo, visionarios, dedéslasardine, piratas en avión privado, estafadores pregonados, inventores, fabricantes de avionetas y coches eléctricos, magos de la economía, jetas, mamarrachos, arquitectos emblemáticos, pilotos de Fórmula Uno, artistas del pelotazo, marchantes... Y todos ellos alcanzan su momento de gloria y aparecen en la primera de los diarios y abren informativos de radio y televisión. Luego, si tienen suerte (y muchos la tienen), se levantan una pasta a puro huevo o en comanditá con algún indígena espabilado (político, constructor o intermediario). Vengan pues jeques, emires, califas y sultanes. Agapito se levantó a nuestra costa no menos de cien kilates pillados por lo derecho y (presuntamente) por lo torcido. ¡Y sólo era un constructor soriano!

Qué risa, madre mía.

JLT  10/06/2014 

Artículo de interés
La muerte del Real Zaragoza Alfonso Hernández

domingo, 8 de junio de 2014

Del fútbol a la sanidad, o la locura 'sistémica' 20140608

El grupo de empresarios que dice haberle comprado el Zaragoza al famoso Agapito Iglesias aún está esperando la pasta que ha de financiar la operación. ¿Y cómo han podido comprar cosa alguna si no tenían dinero? Pues porque estamos en un extraño país donde la cordura más elemental se esfumó hace tiempo. Por eso, tampoco el consejero de Sanidad y Bienestar Social, Ricardo Oliván sabe de dónde sacará los millones que, dice, permitirán aliviar las tremebundas listas de espera, ésas que al final ha dado a conocer de la forma más inapropiada (por decirlo suavemente).

¿Por qué mezclo el asunto del fútbol profesional con el de la salud pública? Pues porque ambos forman parte de la locura sistémica que nos envuelve y porque tampoco son ajenos entre sí. Lo del Zaragoza tiene a la afición perpleja. Nadie entiende nada y nadie se fia de nadie. Casasnovas, el cabecilla inicial de quienes pretenden hacerse con lo que impropiamente llamamos club, llega con una anterior condena por fraude fiscal. El juez Picazo está pendiente de todo porque por ahí cuelgan (pese a las quitas) ciento y pico millones de deudas acumuladas por el tal Iglesias. Mientras, la Sociedad Anónima Deportiva objeto de tantos afanes continúa sangrando al contribuyente aragonés. Mañana, el Gobierno autónomo tendrá que apoquinar 670.000 euros correspondientes a un crédito (impagado) que un Iglesias le avaló al otro Iglesias a cuenta de la caja común. La broma nos ha costado por ahora 1,6 millones, pero ha de llegar a los 5,1 kilates. La mitad, más o menos, de lo que ahora haría falta para que los enfermos no tengan que esperar meses, y aun años, intervenciones urgentes.

Demencial. Según muchos profesionales de la sanidad, las listas de espera presentadas por el consejero Oliván están manipuladas. Además ha borrado las series históricas, para que nadie pueda avergonzar al actual Gobierno aragonés comparando lo que va de ayer a hoy. ¿Esta es la transparencia que nos prometió la presidenta Rudi?

Sospechar es libre... y obligado. Un juez (otro más) investiga la compra por Plaza de aquel cuadro de Goya destinado a un museo que jamás se construyó. Otro presunto sobreprecio. En este caso artístico, no futbolístico. Aquí no hay cosa que no traiga sorpresa, como los roscones.

Asomada a estos barullos que paga con sus impuestos, la gente se cura de espanto. En Aragón y en el resto de España, los jefes, muy formales, nos invitan a la moderación y a no correr riesgos. Como si tenerlos a ellos ahí arriba no fuese el peligro más evidente e inminente. No votéis cosas raras, ordenan. Sed posibilistas. Ojito con los radicales... ¡Ah!, ¿pero hay algo más raro, más imposible y más radical que esta normalidad institucional? 

domingo, 25 de mayo de 2014

Aragoneses en Babia, o lo que pudo ser y no fue 20140525

Sí, ya sé que soy un pesado. Esa manía de proponer en sesión continua una reflexión colectiva sobre qué quisimos ser y qué somos puede resultar monocorde, aburrida y molesta. Es más, mucha gente no experimenta la necesidad de revisar el inmediato pasado, ponerlo en relación con el presente y sacar las oportunas conclusiones. Además no es fácil explicar que, desde mi punto de vista, el problema no radica tanto en los proyectos acometidos (aunque algunos de ellos fueran demenciales) sino en su mediocre o pésima ejecución. La Expo pudo haber dado mejores resultados... si se hubiera hecho bien. Y todo lo demás: desarrollos urbanísticos, infraestructuras, estaciones de esquí, circuitos de alta velocidad, edificios, artefactos, quimeras... Si buena parte de este catálogo de iniciativas ha desembocado en fiascos clamorosos, éxitos menores, sobrecostes, una mala relación entre el coste y el beneficio, mentiras, sospechas y desengaños es porque la ejecución de cada plan se encomendó a personas sin preparación suficiente, gestores incompetentes y, a veces, administradores venales. Una vez más, les pongo al Real Zaragoza como ejemplo.

Hace apenas diez años, los responsables políticos (respaldados por buena parte de la ciudadanía) se propusieron construir a la vez un equipo de Champions y un estadio Cinco Estrellas. Ríos de tinta, ¿se acuerdan? Debates, operaciones entre bastidores, pelotazos en ciernes, maravillas. Pero hoy lo que tenemos ante nosotros es un Zaragoza absolutamente arruinado que renquea por la Segunda División como un fantasma agónico, y la misma Romareda de siempre, ajada y mísera. No cabe un desenlace más triste. Ahora bien, resulta que para llegar a semejante meta no sólo se perdieron tiempo y energías, también muchííísimo dinero del común. Recuerden el pastón que la SAD adquirida por Agapito Iglesias recibió del Gobierno de Aragón (nueve kilates anuales procedentes de la tele autonómica, otro fajo de millones en avales)... y todo lo que le cayó al tal Agapito en obra pública y en los presuntos chanchullos que ahora salen a la luz. El campo, ya saben: tres proyectos firmados por otros tanto arquitectos de postín, todos ellos bien pagados por el Ayuntamiento, todos ellos sepultados en el olvido. Rían o lloren, como prefieran.

¿Se podían haber hecho mejor las cosas? Seguro que sí. ¿Hemos sido capaces de analizar este espeso culebrón y asumir la experiencia? Seguro que no. Sólo es un ejemplo, vale. Pero vean, escuchen y lean ustedes como, ahora mismo, todavía vamos y venimos dándole vueltas a la presunta venta del Real Zaragoza. Bien mirado, aún no nos hemos dado cuenta de lo que ha sucedido. Yo seré un plasta, pero aquí estamos en Babia.