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sábado, 14 de diciembre de 2013

Eurovegas también hizo ¡pluf! 20131214

Lo de Eurovegas y el tal Adelson fue una broma desde el primer día. Cuando Madrid y Barcelona entraron en el juego y empezaron a competir entre sí por ver dónde se instalaba la penúltima quimera ibérica, los respectivos proyectos nacionales (de España-España y de Cataluña-Cataluña) se retrataron de cuerpo entero. Hay que ser memo, logrero y pardillo para creerse estas películas sobre macrociudades del ocio y el juego, megainversiones y demás cuentos mafiosos.

Eurovegas fue Gran Scala... a gran escala. Los asesores de Adelson estudiaron el caso aragonés y vieron que España ofrecía las condiciones perfectas para montar un negocio de expectativa con todas las bendiciones institucionales. Si unos fulleros de medio pelo habían tenido en vilo al Gobierno y a las fuerzas vivas de la Tierra Noble, ¿qué no obtendrían ellos, siendo auténticos tahures de Las Vegas? No iban desencaminados. Desde su desembarco se pasearon por doquier presumiendo, prometiendo y seguramente deshuevándose para sus adentros. Que si 30.000 millones de inversión, que si 150.000 puestos de trabajo... Por supuesto querían un marco legal ad hoc y financiación, ojo, que estos aspiran ganar mucho sin poner nada. Los gobiernos (de España, de Madrid y del ayuntamiento capitalino) se mostraron dispuestos a todo. Pero, ¡ay!, ya no eran los buenos tiempos de Cajamadrid ni había boom inmobiliario ni las Olimpiadas se pusieron de cara. Adelson y sus amigos empezaron a ver que aquello no chutaba.

Ahora el magnate del vicio dice que se va. Antes había pedido la luna (exclusividad en el manejo del negocio, irreversibilidad de los cambios legales, derecho a decidir qué operadores entraban en la partida), hasta que Rajoy y sus mariachis madrileños, que tanto le habían comido los tajos bajos, tuvieron que negarse (la UE no iba a permitir semejante orgía). Y se acabó. Ahora habrá llanto y crujir de dientes como si se hubiese perdido algo, cuando ahí no había nada. Muchos se caerán del guindo (y disimularán). Algunos aplaudirán la firmez del Gobierno. Yo me río a carcajadas. En verdad, este es un país simpático.

lunes, 24 de junio de 2013

¡Sed optimistas, amad a los jefes! 20130624

En Brasil ha ocurrido algo extraordinario. Por vez primera, un pueblo ha rechazado la propuesta de pan y circo, ha detectado perfectamente la naturaleza predadora que alienta en los grandes eventos deportivos y ha exigido más hospitales y escuelas y menos estadios. ¡Y todo ello en un país que adora el fútbol y tiene su meca en Maracaná! Estoy emocionado. Una nación joven, una potencia emergente, una ciudadanía que apenas empieza a disfrutar un mínimo de bienestar es capaz de ponerse en pie contra el enemigo más sutil y oculto: no ya la pobreza, el analfabetismo o la opresión física, sino la comedura de coco organizada meticulosamente por los amos del show business. Ya ven, los brasileños han aprobado donde nosotros suspendimos. A ellos no se los han llevado al huerto con el cuento de la autoestima, ponerse en el mapa, irrumpir en el gran concierto de las naciones y acoger sucesivamente la Copa Confederaciones, el Mundial de Fútbol y, finalmente, los Juegos Olímpicos. Han detectado el truco.

Como es sabido, el optimismo fomentado desde el poder me saca de quicio. Siempre, quienes gobiernan pretende hacernos creer que estamos genial, que la vida nos sonríe, que el futuro será de color de rosa y que todo se debe a su desinteresada labor. Pero en realidad nos están vendiendo mercancía averiada. Ahora, en España, ya deberíamos saber que el eventismo, como fórmula de integración política y reclamo electoral, es un fiasco. Hemos visto a jefes y súbditos volverse locos por los campeonatos, las olimpiadas de todos los colores, las motos, los coches, las expos, los edificios emblemáticos y el brillo de las lentejuelas. Sólo aquí han triunfado (¡y de qué forma!) los planes para recrear Las Vegas en Europa y otras podridas quimeras. Todo ello, mientras los voceros del poder (más bien de los poderes, que no sólo hay políticos en estos tejemanejes) nos invitaban a ser positivos, a estar contentos, a ser felices. ¡Y aún lo siguen haciendo!

La crisis pone las cosas en su maldito sitio. Eso sí, Madrid todavía aspira a organizar los Juegos Olímpicos post-Río de Janeiro. ¡Viva!



martes, 12 de febrero de 2013

Hipocresía y cinismo, pandemia nacional 20130212

Al jubilarse el Papa, los obispos españoles han roto el silencio que mantenían desde que los suyos (o sea, el PP) gobiernan España. Este fenómeno tenía mosqueados a mis amigos. Fíjate --me decían--, con lo locuaz que estaba la Conferencia Episcopal antes y ahora no tiene nada que decir ni sobre la corrupción ni sobre el empobrecimiento ni sobre la que está cayendo. Yo, la verdad, pasaba del tema, porque me trae sin cuidado lo que diga o deje de decir la Santa Madre y porque ya sé que Sus Ilustrísimas son tan tolerantes en asuntos de dinero como retorcidos y severos en cualquier cosa que se refiera al sexo. Que los poderosos roben lo ven normal, que los homosexuales se casen les saca de quicio.

De este tema podríamos pasar a otro más sugerente y que es ya un clásico en los debates académicos y de barra (de bar): ¿son las sociedades influidas por el luteranismo o el calvinismo más honestas que aquellas otras situadas en la órbita católica? Porque, claro, cuando lees que una ministra alemana ha dimitido porque presuntamente plagió una parte de su tesis doctoral, cuando imaginas el impacto que tendría en Gran Bretaña un escándalo como el Gürtel-Bárcenas o cuando reparas en que todos (¡todos!) los noruegos tienen su declaración de renta expuesta en internet, comprendes que en efecto hay algunas diferencias entre la gente de la Reforma y la de la Contrarreforma.

En esta España donde nunca hubo una auténtica revolución liberal, donde las intentonas democráticas fueron aplastadas una tras otra, donde el ideario nacionalcatólico se convirtió durante decenios en ley de obligado cumplimiento... en este país inaudito, la hipocresía y su siamés, el cinismo, son la pandemia oficial. Entre las élites, y también entre la plebe. Personas que se proclaman cristianas creyentes y practicantes evaden impuestos, se muestran indiferentes ante la pobreza ajena, roban, estafan y aseguran en público que el futuro de España (sean los Monegros, sea Alcorcón) está en reeditar aquí Las Vegas, la ciudad del pecado. Y si hay corrupción... pelillos a la mar. Siempre que los corruptos sean de los nuestros, claro. 

lunes, 11 de febrero de 2013

A ver si razonamos un poquito, ¿eh? 20130211

Una de las cosas que más me sorprendió cuando estábamos en plena polémica sobre Gran Scala (tranquilos, que no vuelvo a la carga con eso) fue la desentendida reacción de los mandamases y de muchísimos ciudadanos al saber que los promotores de la neociudad del juego y el ocio tenían sus bases operativas en paraísos fiscales. Una revelación que mis colegas y yo creíamos crucial fue asumida con un vago "Sí... ¿y qué?". Después, claro, se nos motejó de cenizos, destructivos y estúpidos por no entender que en este mundo postmoderno el dinero va y viene por cualquier vericueto y no importa su origen cuando es posible que vaya a derramarse cerca de tí. Más cinismo, imposible. De todas formas, en el caso de Gran Scala ni siquiera había pasta de verdad, así que además de cínicos quedamos como unos perfectos memos. Por no razonar.

Antes de que la crisis desvelase sus verdaderas claves (empobrecimiento de la sociedad y debilitamiento del Estado) eran muchos los que daban por sentado que las cosas son como son, y, oye, más vale beneficiarse de ello que intentar cambiarlo. A estas alturas, esos muchos tendrían que haberse dado cuenta de que los paraísos fiscales, las cuentas nominales o cifradas, las amnistías a los defraudadores, los negocios off shore y todo el mamoneo global solo benefician a una minoría de astutos sinvergüenzas; para los demás son pura ruina. Indignarse porque un político, un banquero o un experto en pelotazos tienen su pasta en Suiza o en Panamá es ridículo si previamente se da por buena la naturaleza actual de los fenómenos financieros. La tolerancia social ante el traslado al sistema de prácticas propias del crimen organizado ha sido y está siendo letal para la gente del común.

Ver al presidente de Madrid presentar por enésima vez Eurovegas (ahora, en Alcorcón) produce una particular repugnancia. Pero, claro, desde que estalló la burbuja inmobiliaria esto no se mueve, no hay nada que pillar, no se hacen negocios, los paraísos están perdiendo la lozanía... Veamos qué dan de sí los hoteles casino. Además, el personal se ilusiona mucho con estas movidas. Y razonar es agotador. 

miércoles, 21 de noviembre de 2012

Un año de chistes malos (I) 20121121

En el primer aniversario de su gran victoria a Rajoy se le subió el optimismo a las barbas. Alrededor de él, el país entero entró en una especie de trance histérico. El presidente de la nunca bien ponderada Asociación Española de la Banca pidió más pisos y más hipotecas. Desde el Ministerio de Economía se sugirió la posibilidad de dar permiso de residencia a todos los extranjeros que compren una vivienda por importe superior a 160.000 euros (los chamizos no valen). El Gobierno municipal de Zaragoza, loco por pillar algo de cash, adelantó su intención de vender, debidamente recalificados, los suelos de los depósitos de Pignatelli, golosa parcela ubicada en lo mejor de la ciudad. La ministra Mato, que por cierto llega hoy a Zaragoza a impulsar el envejecimiento activo, anunció que su departamento ya no cofinanciará esos dispositivos de alarma que llevan los ancianos para pedir auxilio si les pasa algo estando solos. Todo es así en este Primer Año Triunfal, donde el único noticiario televisivo digno de tal nombre es El Intermedio, un programa de humor.

¿Y si este aparente deshueve tuviese alguna lógica interna? ¿Y si nuestro actual presidente del Gobierno supiera algo que los demás ignoramos y fuera capaz de detectar la recuperación económica en medio de la recesión, el récord histórico de morosidad bancaria (10,7%) y las advertencias de que se nos viene encima otra tormenta especulativa? En cuanto al jefe de la AEB, su idea de relanzar la construcción y las hipotecas me parece genial. Podría servir para recoger a los desahuciados y proponerles un nuevo ciclo de compra-endeudamiento. U ofrecer a los sin papeles la oportunidad de comprarse un buen piso, pedir un buen crédito... y lograr por fin esa tarjeta sanitaria que tanto ansían. Incluso cabe otro enfoque: ¿Y si toda esta operación inmobiliario-migratoria complementase el advenimiento de Eurovegas y fuera una forma de regularizar la llegada de rusos, árabes, chinos y demás protoludópatas, cumpliendo así las exigencias al respecto del maf..., digo del magnate judio-norteamericano Sheldon Adelson. (Continuará) 

viernes, 14 de septiembre de 2012

¿Qué es un negocio 'de expectativa'? 20120914

Los negocios de expectativa son la quintaesencia de la especulación, un truco destinado a ganar pasta sin arriesgar un céntimo. Cabía suponer que este tipo de juegos malabares se acabaría definitivamente tras el estallido sucesivo de las burbujas financiera e inmobiliaria. Pero no, la cosa aún da juego. Y fíjense: desde que se hizo oficial que Eurovegas irá (ya veremos a qué) a Madrid, las acciones de las inmobiliarias que cotizan en Bolsa han empezado a subir. Metrovacesa, que por lo visto tiene terrenos en la zona donde supuestamente irá el complejo de ocio adulto, ha duplicado su valor en unos días. Los seis bancos que poseen dicha compañía están haciendo caja sin que el proyecto de Adelson sea algo más que una oferta indefinida, sin financiación, sin un diseño claro, sin operadores... Eso sí, al capo de la operación le sobran osadía y cómplices.

En un negocio de expectativa lo que cuenta es vender el proyecto, que ha de ser sugestivo, potente y muy prometedor (en imagen, en inversiones, en puestos de trabajo). Los promotores no van a poner dinero (apenas el imprescindible para presentarse en sociedad e incluso eso puede correr por cuenta de alguna institución), pero dan a entender que sí. A partir de ahí, establecen conexiones políticas, fundamentales para obtener respaldo institucional, normativa ad hoc, terrenos, infraestructuras, imagen... todo por la cara y a cuenta del contribuyente. Así se crea marca, se configura un imaginario y se puede empezar a rentabilizar la operación. ¿Cómo? Vendiéndola entera o por partes (dar el pase), captando socios, atrayendo operadores, obteniendo créditos. Naturalmente hasta ese momento no se ha hecho nada. Tal vez nunca se haga. Eso no es lo importante. Se ofrece humo, ilusión... expectativa.
Verbi gratia, Gran Scala. Sus gestores eran unos mindundis y su ambicioso plan les venía grande: pero llegaron lejos. Su peripecia fue estudiada por personajes con más cuajo. De ahí han surgido Eurovegas y su versión catalana. El entusiasmo que han despertado evidencia que España sigue siendo un pobre país de sinvergüenzas e ilusos. Que los dioses nos protejan. 


martes, 11 de septiembre de 2012

Leyes de quita y pon, poromponpón 20120911

El presidente de Extremadura, Monago, se va del tarro (es lo que tiene coexistir con los de IU). El otro día, por ejemplo, planteó la idea de compensar el brutal incremento del IVA en los productos culturales ofreciendo a creadores y promotores ayudas suplementarias para que puedan sostener su actividad. Naturalmente, desde el PP se han apresurado a decirle que no, ni hablar, hasta ahí podríamos llegar. Estamos en crisis, hay que apechugar con lo que cae y además las normas y las leyes están para cumplirlas, aseveró Cospedal, con ese cutis suyo capaz de rayar el diamante y doblar el titanio. Toda la derecha le hizo coro: corresponde al Gobierno central fijar el IVA ¡y a nadie más!, donde hay patrón no manda marinero y a quien Dios no se la dé absténgase San Pedro de bendecírsela. Esperanza Aguirre, esa aristócrata tan sencilla y retrechera, corroboró el aserto; nada de enmendarle la plana a Rajoy... si se trata de facilitarles las cosas a cómicos, músicos y cineastas. A los de la ceja ni agua, que se joroben.

Pero inmediatamente después, la misma Aguirre sacó la más relamida de sus sonrisas para asegurar que a su amigo Adelson, el de Las Vegas, se lo va a poner todo a huevo y le dejará meter niños en los casinos, pasarse la Ley del Tabaco por el forro, contratar y despedir como le plazca, pagar menos impuestos o lo que se le pueda ocurrir al buen señor (investigado actualmente por soborno, fraude fiscal y fomento de la prostitución). "Si hay que cambiar las leyes --dijo la doña madrileña--, se cambian. Faltaría más". Y todos los espectadores del telediario, edición de sobremesa, entendimos que, ciertamente, la Ley no vale una caca frente al promotor de un improbable complejo dedicado al ocio adulto, pero es obligación ineludible cuando grava actividades culturales. Viva la especulación y el pufo. Y al conocimiento, que le den.

No me creí Gran Scala ni me creo Eurovegas o su versión catalana (dirigida por otro menda indescriptible). Pero tengo claro en qué país vivo: un lugar donde la cultura es sospechosa habitual y el dinero sucio (o su expectativa) está por encima de la Ley. 

sábado, 8 de septiembre de 2012

Rescate en la mesa de bacarrá 20120908

Miro los diarios o pongo el telediario con la sensación de entrar en la cueva de los monstruos. La actualidad se despliega como una tremenda carcajada de los poderosos, una broma descomunal de los políticos con mando en plaza, una sensacional estafa sin fin. Cuando ayer leí que los parados con prestación podrán ser llamados por las administraciones para trabajar en la regeneración de los bosques quemados, no supe si reír o llorar. Están locos o son unos bordes, me dije. Imaginé filas de desempleados marchando al Moncayo, vestidos con uniformes de faena y controlados por ¿capataces?, ¿cómitres? Pero la alucinación apenas duró unos segundos. Enseguida vino otra nueva a dejarme turulato: Cospedal quiere quitar los sueldos a los diputados del Parlamento manchego, que deberán buscarse la vida por otro lado y ejercer su cargo cuando tengan un rato libre. Precioso. Pero... ¿renunciará la propia María Dolores a los salarios (en plural) que cobra por su actividad política?, ¿abandonará su marido los chollos que le han caído por ser vos quién sois? Eso no, claro.

En fin, que Eurovegas se queda en Madrid como ya se dijo y sabían todos los que están en estas pomadas del sinvergonzonerío. Pero Barcelona había preparado un Plan B, capitaneado por el empresario Bañuelos, un experto en pelotazos levantinos que se fue a Brasil a seguir con el negocio pero ha vuelto trasquilado. El menda ha explicado su proyecto, tan parecido a Gran Scala que uno se pregunta si aquel deshueve estepario nuestro no fue un test hecho en el banco de pruebas zaragozano/aragonés para ver hasta dónde llegan las tragaderas de los españoles y de sus jefes.

Casinos y parques temáticos que nunca se harán, negocios de expectativa en un país previamente arruinado por haber sustituido la economía real por la especulación desaforada. Merkel vino a leerle la cartilla a Rajoy y a imponerle un rescate que nos obligará a mear sangre. Pero tranquilos, ya nos desquitaremos en las mesas de bacarrá. ¿Y si en verdad fuésemos tan estúpidos como nos creen quienes mueven los hilos? 

jueves, 2 de agosto de 2012

Vale, hablemos de las ruletas 20120802

De acuerdo. No resulta fácil escaquearse del tema Adelson, porque la ruleta y el mamoneo son los mascarones de proa de la actualidad. El promotor de Eurovegas intenta replicar a Gran Scala (¿en Madrid?, ¿en Barcelona?) el invento de nuestros viejos amigos de ILD (los que se retrataban con Iglesias, Biel y otros barandas del momento) mientras dribla las investigaciones sobre sus actividades en Macao. Allí este buen hombre es sospechoso de permitir la prostitución en sus casinos y de sobornar a ciertas autoridades chinas. Lo cual, si les digo la verdad, me parece de cajón.

Al tal Sheldon Adelson le hacen guiños las autoridades catalanas modificando las normativas sobre bingos, y le bailan el agua las jerarquías madrileñas. Aragón ya vivió algo idéntico. Lo cual me recuerda la estupefacción de un empresario-empresario (uno de los que mueven la economía productiva) que no lograba entender por qué las autoridades (las aragonesas, se entiende) reaccionaban con indiferencia ante proyectos industriales evidentemente sólidos mientras se dejaban seducir por las propuestas de cualquier emprendejeta. "Amigo --le expliqué--, tú trasladas a los jefes planteamientos complejos e innovadores que les superan porque no dependen de sus maniobras y se proyectan sobre el medio y largo plazo. Eso no encaja en los paradigmas político-financieros basados en el máximo e inmediato beneficio, los pelotazos, las comisiones y la ventaja administrativa (o tráfico de influencias). España todavía está marcada por los cupos de importación... y la recalificación de suelo".

Por eso aquí recibimos bajo palio a personajes que en el resto de Europa serían auténticos apestados. Por eso, en el Aragón de hoy todavía se intenta jugar políticamente con la normativa urbanística (véase la última y sorprendente reforma de la LUA), como si estuviésemos a punto de iniciar otra burbuja inmobiliaria. Es el reino del apaño, del ladrillo, de la locura. Las autoridades se empeñan en hundir la industria de las energías renovables mientras se agachan para escuchar los pedos del presunto Adelson. Y luego, que hay crisis. 

miércoles, 1 de agosto de 2012

Paso de Adelson, lo mío es el tranvía 20120801

Ayer tuve que decidir si empezaba (o no) agosto poniéndome las consabidas gafas de sol y dándole un aire más frívolo y tontorrón a este artículo mío y de ustedes. Opté por saltarme el folklore veraniego esta vez, porque no está el horno para bollos ni para bromitas. Luego, un amigo me advirtió de que corrían noticias sobre una eventual investigación judicial relacionada con los negocios de Sheldon Adelson (el promotor de Eurovegas) en Macao. Dudé si tirar de ese cabo y dejar para otro día el tema del tranvía zaragozano. Pero como lo del capo del juego y el ocio adulto aún está un pelín crudo (podrían llamarle a declarar por tolerar la prostitución en sus casinos y sobornar a ciertas autoridades chinas), acordé conmigo mismo mantener el plan inicial: servirles cuarto y mitad de problemática tranviaria, que siempre sale jugosa.

Ahora mismo, el PP zaragozano se ha empeñado en que los raíles lleguen hasta Arcosur... o no da su plácet a la modificación del plan urbanístico de dicho barrio. Hemos de suponer que tal maniobra tiene por objeto polemizar, dar la vara, intentar que se retrase la llegada del tranvía a Delicias y zancadillear el plan en su conjunto. Porque, ojo, estamos ante el único proyecto habido en Aragón en estos últimos veinte años cuyas expectativas de negocio se van cumpliendo incluso mejor de lo previsto. Inaceptable, ¿no?

El tranvía está destinado a ser lo que ya fue: un servicio público útil, económicamente sostenible, limpio e innovador, desarrollado y fabricado en la misma Zaragoza. Pero ha tenido implacables enemigos. Sus mayores detractores no claman desde los barrios del Norte o del Sur (¿han oído alguna queja procedente del Actur pese a lo molesto de las obras realizadas allí?) sino de ciertas zonas del Centro, donde los nostálgicos del desarrollismo sesentero se han revuelto contra el único programa transformador que sigue activo en la capital aragonesa.

Y ahora quieren (las piadosas gentes de orden) llevar el flamante Urbos hasta el más lejano Sur. Para producirle un agujero de tres millones anuales. A ver si así descarrila de una vez, ¿eh? 

jueves, 28 de junio de 2012

Plan de negocio... ¡Pues menudo plan! 20120628

De inmediato, el Gobierno tendrá que echarles a las concesionarias de las autopistas de última generación, buena parte de los cuatrocientos y pico millones que pretende ahorrar dejando a los pensionistas sin sus medicinas más básicas (siempre les quedará la tila, como avisa la ministra). ¿Y cómo puede ser que las citadas autopistas (en su mayor parte radiales desde Madrid) hayan generado un agujero de casi cuatro mil millones de euros y sus actuales ingresos apenas cubran el pago de los intereses correspondientes a tal cantidad? Pues miren ustedes, porque falló el plan de negocio. Resulta que se calcularon unos gastos que al final casi se duplicaron (algunas de las infraestructuras en cuestión acabaron con espectaculares sobrecostes) y se presumieron unos ingresos que se han quedado en menos de la mitad. El tinglado es manifiestamente insostenible, pero habrá que darle cuerda con el dinero que se pueda rapiñar a los abuelos achacosos. Es genial (y repugnante).

Bueno, lo cierto es que esas autopistas quebradas fueron financiadas por agrupaciones de bancos y cajas que metieron allí cientos y aun miles de millones. Consultoras y técnicos elaboraron proyecciones, expertos de las entidades financieras dieron el OK, las instituciones bendijeron el cacao, corrió el dinero, se cobraron comisiones... Ahora habremos de escotar para pagar aquella fiesta.

En los años de las vacas gordas se vieron algunos planes de negocio delirantes. El referido a Motorland, por ejemplo, era pura fantasía y sus previsiones no se han cumplido ni se cumplirán jamás. Las evaluaciones previas que llevaron al Ministerio de Fomento a construir el aeropuerto de Huesca fueron igualmente quiméricas. La Expo de Zaragoza o el fracasado desarrollo del barrio del AVE ni les cuento.

Pero la rueda sigue girando. Los hombres de Adelson buscan cuatro mil millones para financiar su Eurovegas. Han hablado, dicen, con bancos españoles. Echémonos a temblar.

Que cuatro listos hagan su negocio y los demás carguemos con la ruina subsiguiente no es plan. Algún día habrá que poner fin a este cachondeo. 

miércoles, 27 de junio de 2012

Un país patético, desnortado, surrealista... 20120627

Cada día la cosa está más chunga... y más graciosa si uno se maneja en clave de humor negro. No habría rescate, pero lo hemos pedido. No habría banco malo, pero Guindos lo da por hecho. No dejaremos que nos pongan condiciones, pero ya prepara Rajoy una nueva tanda de putadicas para cumplir las instrucciones recibidas. El lunes oí en directo a Soraya Sáenz de Santamaría asegurar impertérrita su grandísimo interés por la agencia Efe, la misma a la que el Gobierno está desguazando fría y premeditadamente. La ministra de Sanidad recomienda remedios caseros. Han suspendido por todo el morro el debate sobre el estado de la Nación, que ya es el colmo. Y mientras nuestra democracia cae en los mercados al mismo ritmo que sube la prima de riesgo, es imposible distinguir a dónde va este país, qué objetivos persigue, cuáles son sus alternativas a la monumental estafa que llamamos crisis.

Como paradigma del imparable delirio, tenemos esa presunta operación destinada a montar en España una réplica de Las Vegas y Macao. Cada vez que Sheldon Adelson o sus ejecutivos se pasean por Madrid o Barcelona recibiendo reverencias y vendiendo humo alucino incluso más que cuando aterrizaron en Aragón aquellos de Gran Scala y se metieron en el bolsillo a nuestros jefes (los políticos y los otros). Pese a lo cual la jugada es la misma. La que nos comimos aquí como perfectos capullos (u otra cosa peor) la ejecutaron unos piernas. La que se desarrolla ahora es su versión perfeccionada: cuenta con sólidos amarres políticos (el tal Adelson financia regularmente al ala más del Partido Republicano USA), ha sido guiada en su desembarco por destacados elementos del lobi judío en España (incluso por el ubicuo Alejandro Agag, yerno de Aznar) y por lo demás es perfectamente inconcreta, oscura y fantasiosa. Por supuesto el promotor de Eurovegas no piensa poner un euro (sus portavoces ya hablan de que "buscarán financiación"), no tiene un proyecto definido, no cumple los plazos que él mismo anuncia, ni siquiera esconde que lo suyo es un obvio negocio de expectativa... Patético.