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viernes, 9 de septiembre de 2016

Que gobiernen los jueces, y acabemos 20160909

Por segunda vez desde que Lambán y los suyos se hicieron cargo de la administración aragonesa, un tribunal ha tomado decisiones que corrigen las del propio Gobierno autónomo. Pasó con aquel colegio concertado en Cuarte y ha pasado con el horario de Religión. En ambos casos, los fallos tienen miga. En el último, el mantenimiento cautelar de hora y media de adoctrinamiento (católico, musulmán o lo que corresponda), en vez de 45 minutos, ha trastornado los horarios previstos en los centros, justo al inicio de las clases. Genial. Pero los obispos están encantados. Es evidente que Dios sigue siendo de derechas.

Los jueces, a la postre, son ya una parte sustancial de la gobernanza a todos los niveles. Interpretan la Constitución, aplican las leyes según su entender, definen las líneas negras y rojas de la corrupción, investigan (o no), procesan (o no), ordenan prisión (o no). Lo cual tiene su razón de ser, claro; aunque también proyecta una sombra de subjetivismo corporativo sobre la gestión de la cosa pública. Por ejemplo, cuando conocemos sentencias como la que ha dictaminado la legalidad del pago por parte del ayuntamiento zaragozano de los despidos en TUZSA. El jefe de filas del grupo municipal socialista, Pérez Anadón, ha aprovechado tal circunstancia para reivindicarse y reivindicar al equipo de gobierno que presidía Belloch. Vale, hombre. Pero algunos seguimos sin entender cómo se puede dar por bueno que una empresa privada limpiase su plantilla a costa del vecindario, justo antes de ser vendida a un nuevo propietario, que asimismo compró la renovación de la contrata. Renovación, ¡ay, madre!, que otro tribunal ha declarado improcedente.

Lo de los autobuses de Zaragoza no tienen nombre. A cuenta de la dichosa contrata (la que TUZSA vendió a AUZSA), tenemos otro lío jurídico-político. Eso, mientras los vehículos del servicio ¿público? se caen de viejos y arden espontáneamente. Las gentes de orden (socialistas incluidos) echan las culpas a los de ZeC, que heredaron el marrón sin comerlo ni beberlo. ¡Que venga un juez y arregle esta empandullo de una vez!

domingo, 8 de mayo de 2016

Este desorden institucional resulta insoportable 20160508

Insoportable e insostenible, por supuesto. Cada semana las noticias que giran en torno a las dos grandes instituciones aragonesas, el propio Gobierno de la Comunidad y el Ayuntamiento de Zaragoza, revelan la urgente necesidad de auditar ambas, de replantear sus objetivos, de centrar sus prioridades, de acabar con el viejo desmadre que cada año dilapida decenas y aun cientos de millones. Sin ese ejercicio de realismo y puesta al día, que no sólo atañe a los gobernantes sino también a muchos gobernados, será imposible atajar el déficit, atender a lo que que de verdad importa y sanear este ambiente cargado de recelos, trampas políticas y populismo barato.

Populismo, sí. El que a lo largo de los últimos decenios ha llenado los oídos de los aragoneses de cuentos, imposibles y mentiras. Esa demagogia infiltrada en la política de escaparate, la política sazonada de eventos, la política a la valenciana o a la andaluza (y ya me disculparán los amigos levantinos y sureños), la política, en fin, que capta voluntades y genera autoestima a precio de oro, con proyectos inviables, con planes de negocio trucados, con sobrecostes a todo trapo y con gestores incapaces.

Ahora mismo, el Ayuntamiento de Zaragoza se desliza por una montaña rusa judicial en la que compensaciones, contratas, concesiones y expropiaciones andan al retortero, sin que exista forma humana de predecir qué fallarán al respecto los tribunales. El alcalde Santisteve y los suyos se han visto atrapados en ese marasmo, que es la consecuencia de decisiones tomadas por sus predecesores. ZeC está intentando resolver la papeleta. Es difícil saber si lo hace bien, mal o regular. Pero es indudable que pelea contra una herencia desastrosa. Cuando al municipio le caen encima sentencias en firme (sobre asuntos que vienen de lejos) que implican pagos millonarios, no hay dios que saque a flote el presupuesto. Cuando las principales contratas (la de la limpieza con FCC y la de los autobuses con AUZSA) están sujetas a permanentes conflictos, reclamaciones, desembolsos oscuros y cosas parecidas es que algo se ha hecho muy mal.

El Gobierno de Aragón, por su parte, sigue sin saber qué hacer con el entramado societario que forma parte de la administración autónoma. Mientras negocia a cara de perro el pago de servicios sociales esenciales, debe inyectar más y más dinero en actividades perfectamente superfluas. Y todavía intenta mantener la ilusión popular dando continuidad o nuevos formatos a proyectos que tal vez sean interesantes (rehabilitar la estación de Canfranc, por ejemplo) pero que nadie sabe cómo podrían financiarse sin generar nuevos y espectaculares agujeros.

O alguien pone orden en este barullo, o las vamos a pasar de a metro.

miércoles, 4 de mayo de 2016

Oscuro es oscuro... aunque no sea ilegal 20160504

El titular del Juzgado de Instrucción Número 1 de Zaragoza dictaminó que el contrato para pagarle a TUZSA-AUZSA 2.100.00 euros a cargo del contribuyente capitalino fue una acción oscura, pero no ilegal. Esta salida me ha encantado. Porque la vulneración de la ley es algo que se suele zanjar mediante sentencias drásticas carentes casi siempre de matices, pero la oscuridad es un concepto más rico, misterioso y sugerente. Que el ayuntamiento reconociera aquella obligación con la empresa de los buses tan alegremente y la misma semana en que tocaba relevar el equipo de gobierno (tras la derrota electoral del PSOE) puede resultar sospechoso, feo y perjudicial para el interés común... Sin embargo la hábil cirugía jurídica (y los informes del letrado y funcionario Luis García Mercadal, que ejerció de niño en el bautizo y de muerto en el entierro) ha sido capaz de descartar el delito de prevaricación. 

Oscuro como la noche brumosa, como la Edad Oscura, como el reinado de Witiza, como los negocios familiares del expresident Pujol, el ministro Soria o el comisario Arias Cañete, como el humo venenoso, como el misterio de esos ojos que nos miran, oscuros, desde el impenetrable rincón del más oscuro bar... Oscuro, en fin, como esta España nuestra, donde los defraudadores de nivel lograron una amnistía al 3%, merced a la cual las señoras de los ministros que aprobaron la jugada (y otros veinte mil patriotas más) trajeron su pasta desde el paraíso.

El actual alcalde de Zaragoza, Pedro Santisteve, camina entre la oscuridad que le dejaron en la Casa Consistorial, alumbrándose con la escasa luz de una humilde vela. Y allí donde la vacilante llamita arroja un efímero destello, sea sobre Ecociudad, Desarrollo Expo o lo que fuere, le parece ver sombras e inquietantes figuras que se deslizan rápidas hacia lo más negro. No debería agobiarse. Así están los demás españoles. Atisbando desde su absoluta claridad de ciudadanos transparentes, el oscuro horizonte de las élites que evaden, escamotean, especulan y caminan por lo más sombrío de la vida (y que me perdone Lou Reed). Aunque, eso sí, dentro de la legalidad. 

sábado, 9 de abril de 2016

Penas, castigos, diferencias... 20160409

He dejado pasar unos días mientras no cesaba de darle vueltas al tema. Me refiero a las actuaciones judiciales relativas a los actos de protesta política o social en términos que podríamos considerar rupturistas, radicales o mal avenidos con las normas de uso común. Escucho a personas razonables y bien informadas advertir que se está produciendo un notorio retroceso en los derechos, y por tanto en la calidad de nuestra democracia. Otras, no menos cualificadas, inciden en que la protesta, aunque asumible y necesaria en una sociedad que avanza a través del debate, debe ajustarse a ciertos límites que, por ejemplo, descarten el uso de la violencia física o... ¿verbal? A priori, ambos enfoques tienen sentido. Pero luego, al visualizar uno tras otro los casos concretos, es cuando surgen los interrogantes.

Pongamos por caso al concejal de Podemos en Jódar (Jaén) y miembro del SAT (Sindicato Andaluz de Trabajadores), Andrés Bódalo. Cabría considerarle más un broncas que un activista. Pero, aun así, ¿resulta lógico meterle durante no menos de dos años en la cárcel? ¿Y los doce años de condena a los anarquistas de origen chileno que detonaron una bomba en el Pilar? ¿No es cierto que su juicio propició alguna duda respecto de las pruebas que les incriminaban? Por la misma regla de tres, ¿será objeto de proceso, y quién sabe si castigado en la proporción correspondiente, el directivo de AUZSA que agredió a un trabajador de esta empresa? ¿Y cómo concebir que, cuando un ministro de Defensa del Gobierno español (José Bono) fue atacado en plena calle por quienes parecían militantes del PP, estos no sólo salieron de rositas sino que sentaron en el banquillo... a los policías que les tomaron declaración?

¿Qué puede pasarles a los Ocho de Yesa, cuando dentro de unos días se celebre la vista oral de su absurdo caso? ¿Por qué se mandó a la cárcel ¡por apología del terrorismo! a unos titiriteros cuya obra apenas podía considerarse provocadora? ¿Qué sentido tienen las denuncias dirigidas contra personas a quienes se acusa de comportamiento blasfemo? ¿Blasfemo?

No sé yo... No sé. 

miércoles, 10 de febrero de 2016

Ayuntamientos atacados... y de los nervios 20160210

Primero: el llamado caso titiriteros. Unos guiñoles "para adultos" acaban en un festival infantil. Asisten unas 30 personas. La representación es suspendida cuando se ve que la cosa es un tanto delirante. Sí, una situación absurda. Consecuencia del despiste y la tendencia a meter la pata que adornan a ese infantilismo izquierdoso, tan exhibicionista y gritón como ideológica y políticamente insustancial. Pero hablar de caso... ¿Qué caso ni qué Alka-eta? Dos titiriteros están en la cárcel por semejante malentendido, lo cual resulta excesivo e impropio de una democracia. Y quizás el caso consista en eso, en que un juez sobradamente conservador (por decirlo con suavidad) ha mandado a prisión a un par de caricatos tronados y ácratas cuyo supuesto (imaginario) delito se ha producido en un teatrillo de juguete. Personalmente considero mucho más peligroso al magistrado en cuestión que a los infelices sometidos a sus decisiones.

Las posibles torpezas de Carmena y los suyos (si es que, en verdad, son los suyos) desencadenan reacciones desproporcionadas y tremendistas. Tal vez porque quienes más acusan y se rasgan las vestiduras han blindado a Rita Barberá, su alcaldesa, incrustándola en la permanente del Senado para que siga aforada aunque se convoquen nuevas elecciones. Bien, ¿eh?

Segundo: los sobresaltos municipales de Zaragoza. Que por supuesto no acabarán con el pacto presupuestario (ZeC-PSOE-CHA). Porque en la casa consistorial cesaraugustana pasan varias cosas. De entrada, quienes la administran ahora llegaron allí muy ligeros de equipaje y sin saber bien dónde se metían. Por otro lado, aquel lugar parece la mansión de Los otros, repleto de fantasmas y cadáveres almacenados en armarios y archivadores por el equipo de gobierno anterior (como esos trece falsos funcionarios que han de dar paso a los verdaderos). Para rematar la jugada, servicios públicos tan fundamentales como el transporte en autobús degeneraron (hace ya tiempo) en tremendos e insolubles problemas. Así que Santisteve va de sorpresa en sorpresa hacia la estupefacción definitiva. Lo tiene crudo.

viernes, 16 de octubre de 2015

A toda leche ('Spain Fast&Furious') 20151016

Comentar la actualidad es una carrera contrarreloj, porque la realidad ya no es fluida sino gaseosa y se escapa veloz por cualquier rendija.

Qué les digo del día de ayer. La policía belga detuvo a varios participantes en las Euromarchas 2015, que intentaban sitiar Bruselas (pacíficamente) para molestar a los jefes de gobierno convocados a una cumbre. Entre los activistas apresados, maniatados y abandonados a la intemperie durante dos horas había tres diputados aragoneses de Podemos y mi cuñao, el famoso José Luis El Negro Martínez, amén de su hermana Maribel y otros paisanos. Luego los soltaron. Mañana, todos ellos participarán en la manifestación por una Europa democrática, solidaria y razonable, la de verdad. Lo harán junto a personas llegadas de todos los países, en un ejemplar ejercicio de internacionalismo práctico.

Pero, ¿quién tenía aquí ojos y oídos para los acontecimientos de Bruselas, cuando en Barcelona se escenificaba el dulce martirio de Mas? Qué momentazo para el convergente. Qué sensacional regalo postelectoral le han hecho la Fiscalía y el Tribunal Superior de Cataluña (la primera atendiendo al absurdo requerimiento de Rajoy; el segundo, creo, con una intención bien distinta). En este plan, el president en funciones acabará siendo el político más incombustible del mundo. Ha tenido la suerte de tropezar con Mariano. Y para estas cosas Mariano, el pobre, es un chollo.

El PP va de culo y cuesta abajo. Casi da pena. Casi. Menos mal que todavía se mantienen a su lado las gentes de orden más recalcitrantes (que no son pocas) y personajes como el (¿tronado?, ¿fascista?) cardenal Cañizares Quien, por cierto, quizás no andaba desencaminado al clamar contra el caballo de Troya mahometano: Gran Bretaña, Francia y España están siendo tomadas desde dentro por los inversores qataríes, cuyo país no respeta los derechos humanos y es el origen de buena parte de la financiación del Estado Islámico. Pero Su Eminencia, claro, no se refería al corcel (dromedario, más bien) petrodolárico. Su Dios, el de los ricos, no entiende de razas ni credos. Sólo de dinero. 

sábado, 10 de octubre de 2015

¡Absolución para los 8 de Yesa! 20151010



En esta maravillosa España, cada poco tiempo se oye hablar de procesos, peticiones de penas y sentencias tremendas... Con protagonistas que siempre son ciudadanos de a pie que cometieron en su momento pequeños delitos (o simples deslices), o bien otros ciudadanos, también del pueblo llano, a quienes se acusa de alterar el orden público por participar en huelgas o protestas. En paralelo, los ladrones de cuello blanco, los estafadores, los corruptos, los que han saqueado el erario o desvalijado cajas de ahorro andan por ahí apenas molestados por imputaciones que suelen prolongarse hasta la prescripción del presunto desaguisado, o libres de toda culpa. Luego está esa estupenda casualidad gracias a la cual se producen entre los casos más mollares y los jueces a ellos asignados emparejamientos sospechosamente convenientes.

En éstas, que anteayer los jefes de Gobierno de España y Aragón, Rajoy y Lambán, inauguraron el embalse de San Salvador. Ninguno aludió en sus discursos a lo fundamental del evento: que el nuevo pantano ha sido fruto de la negociación y un acuerdo entre regantes y ribereños del Ésera; acuerdo que puso fin a décadas de conflicto. Seguramente los jefes ni siquiera conocían la lucha de Santaliestra para evitar la inundación de su valle, y cómo al final se halló una alternativa aceptada por todos. Así que en el acto oficial se habló mucho del Pacto del Agua (falso arreglo carente hoy de toda lógica), pero se corrió un tupido velo sobre las movilizaciones contra los pantanos de Biscarrués, Mularroya y el recrecimiento de Yesa. Y resulta que, justo ahora, una protesta contra este último disparate ha acabado con el procesamiento de ocho vecinos, que se enfrentan a penas irían de los dos a los ¡seis! años de cárcel, y un total de 22.000 euros en multas.

En Youtube están las filmaciones de la carga policial motivo del juicio. Muy elocuentes. ¿Cómo se puede acusar de resistencia a la autoridad, atentado y lesiones a quienes en realidad fueron agredidos? Los 8 de Yesa deben ser absueltos. Salvo que aquí la justicia funcione a la venezolana. Con Rajoy en el papel de Maduro, ¿no?

viernes, 11 de septiembre de 2015

Esto del Ánfora tiene mucha miga 20150911

Pues sí, todo está en manos de los jueces. Al menos en lo que se refiere al caso Ánfora, donde el Tribunal Superior de Justicia de Aragón (TSJA) ha sustituido de facto tanto al Gobierno autónomo como a sus organismos técnicos. Los autos sucesivos de dicho tribunal (el colegio no sólo se puede abrir, sino que debe ser concertado) constituyen una decisión política en toda regla, que responde de forma milimétrica a las intenciones de la ex-consejera de Educación Dolores Serrat, del PP y del PAR. Al bendecir la extraña (más bien sospechosa) puesta en marcha de tan peculiar centro, sus señorías han pasado por encima de un gobierno electo, de las inspecciones administrativas y de la naturaleza poco clara de un asunto cuya trayectoria sí debiera investigarse, pero en sentido contrario. Ahora, el propio TSJA debería explicarle al departamento de Hacienda y a Intervención de dónde ha de salir el dinero para pagar el concierto del Ánfora, porque, entre otras cosas, no existe consignación presupuestaria que cubra el gasto.

El TSJA ha bendecido la gestión del anterior Gobierno aragonés, justo la que los ciudadanos rechazaron en las urnas. Sus autos dan por bueno el abandono de los colegios públicos al Sur de Zaragoza, los proyectos para sustituirlos por privados concertados, el trato de favor recibido por la constructora que promovió el polémico colegio de Cuarte, los supuestos vínculos de dicha promotora con la trama Púnica, la constitución de una falsa cooperativa de profesores captando maestros-socios (e inversores) por internet sin detallar plan educativo alguno, la autorización para abrir matrícula mientras se construía el centro y sin que fuera posible garantizar su puesta en marcha, el preconcierto sin asignación, los informes en contra de los inspectores... Todo en nombre del una versión ideológicamente sesgada del derecho a la educación.

El temazo tiene mucha miga y su evolución ha de ser muy interesante. Por ejemplo... ¿qué dirá o hará el TSJA, si en el próximo futuro Anticorrupción entra en liza y detecta algún tipo de presunta prevaricación en el comportamiento de la bendita Serrat?

jueves, 10 de septiembre de 2015

¿Todo en manos de los jueces? 20150910

Escuché por la tele al portavoz del PP en el Congreso, ese dechado de simpatía llamado Rafael Hernando. Defendía la reforma del Constitucional, que ha propuesto el Gobierno central por vía de urgencia, sin consultar con nadie y anunciándola a través de su candidato a las próximas elecciones catalanas (para despejar dudas). De lo que dijo aquel caballero sólo logré descifrar un argumento: la reforma en cuestión, in extremis, tiene por objeto responder al desafío soberanista del 27-S. Todo lo demás resultó más confuso y oscuro, hasta llegar al negro total. Porque eso de que un tribunal pueda cesar ipso facto a un cargo electo resulta inquietante. Sobre todo cuando la suspensión no sea consecuencia de la comisión de algún delito, sino por diferencias en la interpretación de un texto sujeto a distintas visiones. Ya no estoy pensando en Mas, sino en cualquier otro político dispuesto a cambiar las cosas que no funcionan en este país, que son muchas.

A los jueces no los elige nadie, salvo otros jueces... y las cúpulas de los grandes partidos, que designan y negocian entre sí la composición de las más altas magistraturas. A partir de ahí, la situación se enmaraña. Ahora mismo, por ejemplo, tenemos a un Tribunal Superior (el de Aragón) dictaminando si un colegio privado puede abrir y ser concertado, o no, desde una Sala (presidida por un obvio partidario de la enseñanza concertada) cuyo primer auto desdeña los informes de las inspecciones encargadas, precisamente, de determinar si un centro educativo puede ser puesto en funcionamiento y recibir dinero público.

No me voy de un sitio a otro. Simplemente advierto de que la judicialización de la política ha llegado muy lejos. Si los jueces pueden enmendar la plana a cualquier institución pública e incluso revocar a los elegidos por la ciudadanía, ¿qué hay de la democracia? Pero, por otro lado, cuando nuestros representantes se salen del carril y las administraciones (chapuceras o prevaricadoras) vulneran los derechos de los administrados, ¿dónde acudir para frenar tales desafueros?).

Claro que si la Justicia fuera, de verdad, independiente... 

viernes, 4 de septiembre de 2015

¡Bah!... Ya estamos curados de espanto 20150904

Por muy alucinante que pueda ser (que lo es), el extraño fallo del Tribunal Superior de Justicia de Aragón (TSJA) en relación con el colegio Ánfora no debe sorprendernos. A estas alturas, las personas humanas y los ciudadanos conscientes (o sea, que tenemos humanidad y seguimos las normas) ya estamos curadas de espanto.

¿Ha tenido en cuenta el susodicho TSJA el informe inicial de la Inspección Técnica de Educación (¡elaborado cuando aún mandaba el PP!) desaconsejando todo concierto con el nuevo colegio privado de Cuarte? ¿Ha estudiado el posterior informe de la Unidad Territorial de Construcciones que valora negativamente las condiciones de idoneidad y seguridad en un edificio todavía en obras? ¿Ha evaluado la incorrección básica de un concierto tramitado a contrarreloj, sin asignación presupuestaria y con una cooperativa de profesores cuyos socios eran captados a voleo por internet, ofreciéndoles un puesto de trabajo (y poco más de mil euros mensuales) a cambio de poner 48.000 euros y avalar un crédito millonario? ¿Ha investigado al promotor de la operación? No creo. Los tribunales superiores de España, desde los autonómicos hasta el Constitucional, son... lo que son.

Lo más flipante es que el TSJA se ha pasado por el forro las evaluaciones técnicas de la Administración. ¡Viva la desregulación! En buena lógica, otros centros que solicitaron el convenio y recibieron una respuesta negativa (por ejemplo, los del Montessori cuando compraron el antiguo Lestonnac) querrán el mismo trato. ¿O no?

Pero estamos en un país donde se debate sobre la inconveniencia de publicar la foto del niño ahogado en una playa de Turquía (imagen que los medios de orden escamotearon en un alarde de hipocresía extrema). O cuyo Gobierno celebra la buena marcha del empleo 48 horas después de que la Seguridad Social perdiese en un solo día más de trescientos treinta mil cotizantes. O en el que un líder periférico, Mas, zanja las muy verosímiles acusaciones de corrupción vertidas sobre su partido acogiéndose, en nombre de la patria (la suya), a una increíble teoría de la conspiración. Pavoroso.

sábado, 15 de agosto de 2015

Créanlo, o no... Yo prefiero dudar 20150815

El ministro Fernández Díaz dio ayer (sus) explicaciones sobre la famosa y sospechosa entrevista con Rato. Cuando acabó de justificarse, Rajoy se sintió satisfecho y convencido. Mientras, la oposición pataleaba (encantada en el fondo de ver cómo el PP se mete solito, una y otra vez, en el barro), los atribulados periodistas del régimen intentaban salirse por la tangente y la opinión pública flipaba en colorines sin saber ya si cabrearse o echarse a reír.

En su condición de exvicepresidente, exministro y exdirector del FMI, Rato ha tenido siempre, y tiene, escolta policial (que pagamos entre todos) y nunca abrió cuenta en Twitter, por lo que resulta difícil imaginar qué protección pudo pedirle a su amigo Fernández Díaz y cómo recibió los 400 tuits amenazadores. Pero ustedes, si quieren, pueden creerse la explicación ministerial. Ya puestos, también están su derecho a suponer que la reciente adjudicación a jueces peperos de los casos Gürtel y Bárcenas ha sido una casualidad, que Blesa está en la calle porque en España tenemos una Justicia muy garantista o que Garzón fue expulsado de la magistratura por vulnerar derechos de los procesados. Por la misma regla de tres, deberán aceptar (sin el más mínimo asomo de duda) que los compañeros Chaves y Griñán nunca supieron lo del mamoneo de los ERE y que doña Susana está dispuesta a limpiar la Junta andaluza de indeseables.

Yo no me creo nada. Si a los Mossos se les cae un senegalés por el balcón, debo barajar cualquier opción (incluso la peor), dado que miembros del citado cuerpo policial han cometido en el reciente pasado notorios y criminales abusos. Si el Gobierno enarbola la bandera de la recuperación poniendo sobre la mesa el crecimiento del PIB según Estadística, habré de recordar que una y otra vez ese dato suele ser revisado a la baja a toro pasado. Dudo de las administraciones públicas, de los bancos y las eléctricas (cuya voracidad me tiene acojonado), de la industria militar (que construye submarinos que no suben a la superficie y aviones que caen a tierra)... Incluso dudo del tipo que me mira al otro lado del espejo del baño. Por si acaso.

JLD  15/08/2015

viernes, 26 de junio de 2015

Exabruptos políticos en la galaxia digital 2050626

Soy muy renuente al uso constante de la comunicación digital. Eso de estar a todas horas conectado a no se sabe quién, recibiendo correos, wasaps, tuits e invitaciones me parece un trabajo excesivo, y encima sin remuneración. Así que no me busquen en redes sociales ni más allá de la versión internáutica de este diario.

Contemplo con perezosa indolencia esa galaxia que ahora mismo echa chispas. Bueno, en realidad viene ardiendo desde hace años; pero solo hoy, cuando los exabruptos de los podemitas en Twitter han servido de munición a la derecha, el fenómeno ha adquirido una amplia dimensión política. Curioso. En un país donde la corrupción política y empresarial ha adquirido desmesuradas proporciones (con miles de millones robados al erario, las cajas de ahorro y la gente de a pie), que uno llame a otro hijo de puta o le desee la guillotina casi parece un torpe pero inofensivo pasatiempo. Si los imbéciles y los rastreros se desahogan así... El catálogo de barbaridades, como ustedes comprenderán, va más allá de los niños terribles de la nueva política y abarca a peperos, sociatas, padres de familia, miembros de las Fuerzas Armadas y de los Cuerpos de Seguridad del Estado (en algún reputado blog castrense se leen cosas que acojonan un pelín), reprimidos, indignados, ociosos, jubilatas y gente de toda naturaleza. Así se ha creado un lenguaje agresivo y superlativo, a fin de llamar la atención y lograr el éxito comunicativo, la viralidad. Insultos, bulos, noticias falsas y otras maravillas circulan por la red. En la edición digital de cualquier diario aparecen comentarios al rojo vivo remitidos por los amables lectores.

Es una maldición. Quizás baste con no hacer caso. Porque es algo imparable e inevitable. Es... internet.

Pero lo que de ninguna manera puede aceptarse es que, al hilo de esta guerra verbo-digital, se abran procesos penales contra este o aquel por evidentes motivos políticos. Ojo con ese tema. No sea que acabemos con los ladrones de cuello blanco disfrutando de lo suyo en la calle y los juzgados llenos de idiotas que solo quisieron ser trending topic. 

jueves, 18 de junio de 2015

Todos tienen que ponerse las pilas 20150618

Ya saben que Pedro Sánchez ha sido designado candidato de su partido a la presidencia del Gobierno, tras ganar unas primarias que no se celebraron porque sus competidores no reunieron suficientes avales. Lo de siempre. Con lo bien que le habría venido al secretario general escenificar un debate en profundidad y una apertura de su partido al creciente interés de los ciudadanos por la política. Pero en el PSOE se han empeñado en llegar a las generales con las manos vacías.

Mientras, el PP amaga de nuevo con normalizar micropucherazos y evidentes agresiones a la libertad de información, a fin de garantizarse lo antes posible alguna ventaja electoral. Hablan otra vez de cambiar la norma para consagrar como sea la victoria del más votado, y andan empujando una reforma de la Ley de Enjuiciamiento Criminal destinada a proteger a los imputados (a partir de ahora, investigados), prohibir las imágenes de las detenciones y comparecencias y eliminar eso que los abogados de los (presuntos) delincuentes de cuello blanco llaman "pena de Telediario". Luego, la selección de los magistrados que han de ver lo de la Gürtel, recayó por casualidad en unos benditos jueces de derechas de toda la vida. Han sido recusados, pero su mera designación indica hasta qué punto existe una estrategia para poner sordina a los supuestos casos de corrupción (que no dejan de salir a la luz) para evitar el desgaste del Gobierno.

En estas condiciones, como ustedes comprenderán, el aterrizaje de los nuevos no puede provocar mayores señales de alarma, por muy raros que parezcan algunos de ellos. El único problema, desde mi punto de vista, es que los recién llegados (a parlamentos autónomos y concejos) parecen exclusivamente interesados en bajar sueldos (de eso, ya hablaré despacio otro día), eliminar asesores y suprimir coches oficiales. Lo cual puede ser positivo, hasta cierto punto, pero apenas roza las causas últimas del merdé en el que nos han instalado los viejos.

Sean novatos o veteranos, aquí todos se van a tener que poner las pilas. Porque la cosa está fea, pero fea-fea, y rara, pero rara-rara. 

miércoles, 3 de junio de 2015

¡Es la maldita corrupción, estúpidos! 20150603

A diario, la información económica se viste de fiesta multicolor mientras gran parte de la opinión pública contempla el show con inevitable y sabia incredulidad. Pero esa escenificación aún inspira confianza a Mariano Rajoy (y a muchos de los suyos), convencido de que el incremento del PIB y la expansión del empleo (precario y mal pagado) serán suficientes para convencer a los electores de aquí al otoño. Eso, y la monserga sobre las amenazas que el populismo leninista-bolivariano (¡Virgen Santísima!) representa para nuestra maravillosa democracia constitucional. Se aferran en el PP (y en los poderes fácticos y en algunos círculos del PSOE) a la primacía de la ortodoxia económica y la corrección política sobre cualquier otra cosa. Siguen sin enterarse.

El auténtico problema está en la corrupción que hemos padecido y padecemos. Frente a ese tsunami de mierda y mentiras que arrasa España de punta a cabo, cualquier consideración sobre los riesgos que comporta el auge de Podemos&Cía carece, hoy por hoy, de peso. En el futuro, ya veremos.

El personal sabe que lo público ha sido malbaratado a beneficio de las grandes constructoras, los grandes bancos, las compañías eléctricas, las petroleras... Está abrumado al intuir la forma en que la asociación entre las altas burocracias políticas y empresariales reventó las cajas de ahorro tras un saqueo del que apenas hemos sabido la mitad de la mitad... Está indignado al darse cuenta de que las responsabilidades entran en una especie de ruleta legal en la que tan pronto parece que se hará justicia, como ésta queda difuminada tras una pantalla de prescripciones, retrocesos de la fiscalía o de los propios magistrados, excepciones y ausencias... Está atónita al darse cuenta de que sólo los trabajadores por cuenta ajena pagan impuestos de verdad, mientras las grandes fortunas y las sociedades en general viven en condiciones fiscales casi paradisiacas (y además defraudan).

Pero lo que más saca de quicio a la gente es ver cómo se le ríen en la cara, cómo la torean a punta de desfachatez, cómo la amenazan si osa votar a quien no debe... Eso es lo peor. 

jueves, 30 de abril de 2015

Así vamos a salir... trasquilados 20150430

El Tribunal Superior de Justicia de Aragón ha anulado la insólita decisión de la Junta Electoral de Teruel, que prohibió de oficio el eslogan Así no se sale de la crisis, lanzado por CCOO y UGT con motivo del 1 de Mayo. Según el organismo censor, cabía suponer que la frase "influyese en el voto". Genial deducción que, por la misma regla de tres, podríamos extenderla a las noticias de los telediarios oficiales (virtuosos ejercicios de manipulación informativa), a los titulares de otros medios (a favor... o en contra), a las declaraciones de los jefes (empezando por Rajoy)... Con ese criterio, sobran la democracia y sus dichosas libertades. ¡A cascarla! Asusta pensar que una institución encargada de controlar los procesos electorales tenga un criterio tan restrictivo, miope y absurdo.

Pero este es un país donde la democracia (aunque es palabra muy manida) siempre estuvo tierna. Ha sido (el código de libertades y derechos) una espiga que germinó tarde, y apenas había levantado cabeza cuando llegó la era de la siega global. ¡Zasss!, silvó la guadaña. Hasta luego. Europa no es la que fue. En Estados Unidos la Policía actúa como un ejército de ocupación en los barrios pobres. El poscomunismo ha sido un fracaso en casi todo el Este. Así que no estamos para ponernos tontos. El otro día, una activista de Femen montó un número proabortista en Madrid, en presencia del Ministerio del Interior. Varios agentes armados la redujeron con una violencia insólita tratándose de una sola mujer medio desnuda. Todo un símbolo de lo que nos espera.

La ley Mordaza permitirá a la autoridad gubernativa multar a quienes tomen y utilicen imágenes de las fuerzas de orden que puedan atentar contra el derecho al honor y a la intimidad de las mismas. Ya no será preciso que un juez decida si han sido vulnerados, o no, tales derechos. Ayer, el ministro de Justicia (¡y decían que era un tipo dialogante y técnico!), sugirió la posibilidad de sancionar a los medios que reproduzcan filtraciones de sumarios o investigaciones judiciales. A callar tocan. Entonces... ¿cómo nos enteraremos de lo que pasa?

Así vamos a salir... trasquilados.

JLT  30/04/2015

lunes, 2 de febrero de 2015

Debatir en medio del fuego cruzado 20150202

No es fácil mantener la coherencia. Uno puede celebrar que PP y PSOE cierren un nuevo pacto antiterrorista, pero a renglón seguido ha de expresar su recelo respecto del contenido de dicho pacto. ¿Por qué? Pues porque el actual Gobierno es experto en legislación genérica que lo mismo puede servir (en el asunto que nos ocupa) para afrontar la violencia yihadista que para reprimir en condiciones excepcionales cualquier protesta social radicalizada. También porque los excesos policiales han dejado de ser una rareza: a los terribles sucesos documentados en el ya famoso reportaje Ciutat Morta hay que sumar otros casos en los que unidades y agentes (de las locales, de la Nacional y de las autonómicas) se han pasado de la raya. Hablo de corrupción, del fallecimiento de detenidos en circunstancias oscuras, de torturas o incluso de falsificación de pruebas científicas. No es lo habitual. Aunque produce cierto vértigo saber que el testimonio ante los tribunales de un policía prevalece sobre el de cualquier ciudadano.

El debate en los foros (desde las barras de los bares a Twitter) es un laberinto. Quienes ayer se descojonaban de los criterios paritarios y las listas cremallera, hoy resaltan el machismo de Syriza, al no incluir una sola mujer en el Gobierno griego. Quienes desdeñaban las constantes corruptelas de los suyos (pongamos por caso los viajes por cuenta del Senado del actual presidente extremeño), se rasgan las vestiduras al comentar la que ellos llaman beca de un dirigente de Podemos (en realidad un contrato temporal por un modestísimo sueldo). Quienes aplaudían hasta romperse las manos cuando los jefes inauguraban aeropuertos absurdos, promovían grandes premios automovilísticos, levantaban megaedificios emblemáticos u organizaban carísimos festivales y eventos, ahora reniegan de todos y contra todos. Para colmo está empezando a desarrollarse una teoría interesada, según la cual la corrupción y el despilfarro tampoco han sido para tanto ni por supuesto han gripado el sistema ni han puesto en crisis el entramado político. ¡Y aún no han empezado las campañas electorales!

martes, 23 de diciembre de 2014

Infanta en el banquillo, Podemos en Barcelona 20141223

Llevar al banquillo a una hija del Rey anterior y hermana del actual, demuestra dos cosas: una, que en este país hay funcionarios (en este caso el juez Castro) capaces de sostener su independencia de criterio por encima de cualquier presión o temor a las consecuencias; otra, que por muy devaluada que esté hoy la democracia urdida en el 78, conserva aún suficiente fortaleza como para soportar las más arduas pruebas, a poco (y ahí está el tema) que sus agentes conserven algo de valor y de vergüenza. Sería bueno que quienes llaman a tomar el cielo por asalto fuesen conscientes de ello. Por supuesto, los otros, los que se han adueñado de ese mismo cielo e intentan reservárselo para sí y sus amigos, son ya incapaces de captar el potencial (a la hora de resistir y de luchar) que aún anida en la ciudadanía y en algunos de sus servidores.

Con sus momentos de gloria y sus meteduras de pata, Podemos está ahí y no parece que los esbirros del Sistema sean capaces de hacerlo desaparecer. El domingo, Pablo Iglesias llenó el pabellón de Vall d'Hebrón hasta la calle y más allá. Según los analistas ortodoxos su discurso estuvo repleto de calculada indefinición. En realidad abrió (¡por fin!) una nueva línea de debate político en Cataluña, rompiendo la obsesiva pugna entre nacionalistas para colocar en primer plano las contradicciones de verdad, las de naturaleza social y económica. Por eso prescindió de banderas, fustigó sin piedad a las mafias convergentes y maldijo a los patriotas (Pujol, Rato) que se llevan el dinero a Suiza. Si eso es indefinición, ya me dirán ustedes.

Podemos (con las encuestas asignándoles tozudamente cien diputados en las próximas generales) acapara la inquina de casi todos los que disfrutan de algún poder en las Españas. Así, Hernando, el nuevo portavoz parlamentario del PP, un tipo especialmente prepotente y faltón, dijo que la nueva y pujante formación no pasaría la prueba del algodón. Caca, caca. Pero, claro, que eso lo diga el representante de un partido que tiene a cientos de sus dirigentes y cuadros en los juzgados es de risa. Y el personal se da cuenta. Anda que no. 

miércoles, 10 de diciembre de 2014

Regreso a la dura (y triste) realidad 20141210

Tras la desventurada entrevista (o lo que fuera aquello) que le hicieron a Pablo Iglesias en el 24 Horas de TVE, la realidad cayó ayer a plomo (a peso mierda, decíamos en mi barrio) sobre nuestras atribuladas conciencias. El fiscal pidió 19 años de sangre, sudor y lágrimas para el villano Urdangarin, pero exculpó a la indefensa infanta, víctima de aquel "a título lucrativo" (pues aun beneficiándose de manera ostensible de las fechorías del cónyuge, queda al margen del delito si creyó que el lucro caía del cielo cual providencial maná). Al mismo tiempo, el Consejo General del Poder Judicial decidía que la plaza del juez Ruz en la Audiencia Nacional salga a concurso. Así, queda en el aire el futuro de la instrucción de sumarios tan sabrosos como el remate de la Gürtel, los papeles de Bárcenas, la pasta de Pujol junior y algún presunto crimen de guerra internacional. Los optimistas se aferran a la posibilidad de que el magistrado (que en su día hubo de sustituir a Garzón) pueda seguir en el tajo en funciones de apoyo. Bueno... habrá que ver cómo y con qué atribuciones. Lo más probable es que las causas sufran un nuevo retraso. Lo que sitúa cualquier vista oral más allá del otoño del 2015. ¿Habrá alguien que, comentando esta situación con Cospedal, se atreva a anticiparle la enhorabuena por tal logro?

El lunes, ABC abrió portada vinculando a Podemos con los presos de ETA. Se trata de un jalón más en la campaña de acoso a la nueva formación, sometida a un tiroteo mediático sin precedentes. Y conste, por si alguien tiene dudas, que a mí me parece bien que los periodistas seamos incisivos y críticos con Iglesias y lo suyos. Pero en este oficio mío el valor no se demuestra metiéndole caña a un partido recién parido, de escasísimos recursos y sin contacto alguno con los poderes fácticos. No, colegas: la responsabilidad informativa se forja arreando estopa a quienes gobiernan las instituciones o a quienes manejan los hilos desde los bancos y las grandes compañías. Ahí os quiero ver yo, hermanos: plantándoles cara a los que de verdad están todos los días de enhorabuena. 

martes, 9 de diciembre de 2014

Luchar contra la corrupción exige algo más 20141209

Las medidas que toma el Gobierno para combatir la corrupción son de un peculiar relativismo. Al margen de aquellas que (como la mayoría de las anunciadas en Aragón por la presidenta Rudi) nada tienen que ver con el tema, otras, las que sí parecen ir al meollo de la cuestión, resultan un tanto confusas. Es fácil deducir, por ejemplo, que poner límite a los periodos de instrucción acortará la insoportable duración de las investigaciones sumariales. Pero, claro, eso será si los casos más enrevesados son encomendados a equipos policiales y judiciales con medios suficientes para hincarles el diente bien y rápido. Si no, la brevedad puede acabar siendo un impedimento para llegar al fondo de las cosas. Esta y otras reformas de los procedimientos no acaban de quedar clara. Y la más confusa de todas es la que permitirá a Interior disponer escuchas telefónicas sin necesidad de autorización judicial previa (solo se comunicaría la intervención 24 horas después de iniciada). Curioso... ¿No pusimos el grito en cielo porque Garzón (que sí era juez) quiso enterarse de lo que hablaban los imputados de la Gürtel?

Para acabar con la corrupción no solo hacen falta leyes (aunque también), sino la voluntad de aplicarlas y la convicción de que el país no puede seguir así. Si los que podríamos denominar círculos del poder no están imbuidos de un radical espíritu regeneracionista, continuarán las trampas y, en buena medida, la impunidad. Cómo andan hoy dichos círculos lo describe a la perfección el caso del pequeño Nicolás, cuyas andanzas hubiesen sido absolutamente imposibles en un ambiente más diáfano y razonable. Es lo mismo que pasa, y permítanme el regate sobre la marcha, con la violencia asociada al fútbol profesional. Si no existe (en todos los niveles) la voluntad de respetar el juego limpio, los duelos, los minutos de silencio y las medidas en caliente son puro teatro. Donde se defrauda, se compran partidos, se finge, se insulta, se apela al forofismo más imbécil y se subliman las frustraciones de la masa cualquier cosa es posible. Por muchas alharacas que se hagan. Y como esto... lo otro. 

viernes, 28 de noviembre de 2014

Víctimas... a título lucrativo 20141128

A Rajoy se le ve desmejorado. No sé... Tal vez empieza a darse cuenta de lo oscuro que se está poniendo su futuro político. O es que ha decidido poner carita de pena para convencernos de que él también sufre. En cuanto a la regeneración, difícil será que la lleven a cabo quienes aún están más pendientes de maquillar a sus respectivos imputados que de proponer y adoptar medidas drásticas (sobre todo en el tema de la transparencia administrativa) para ponerle cerco a la corrupción. Ayer, mientras el gran jefe pasaba la mañana en el Congreso vendiendo motos, tragando sapos y palideciendo ante las tarascadas de la oposición, Ana Mato se recogía en su escaño cual virgen martirizada y, en Extremadura, Monago, para aclarar lo de sus viajes a Tenerife, ordenaba publicar los desplazamientos de sus consejeros y poner a la venta la residencia oficial del presidente de la comunidad. ¿Qué tiene que ver eso con lo de los vuelos a Canarias?, se preguntarán ustedes. Nada, pero es la moda actual: confundir al público con aspavientos y maniobras, como los magos cuando disimulan sus trucos.

Lo más genial de las últimas horas ha sido el uso que en el PP y aledaños le han dado a la expresión "a título lucrativo", utilizada por el juez Ruz en su famoso auto sobre Gürtel. Define una situación en la que un inocente, aunque no haya participado en una fechoría, se ha beneficiado de ella. Eso le pasó a Mato con su marido. Y por culpa de aquel mal hombre ha terminado sin ministerio (aunque siga de diputada) y tendrá que devolver lo que le cayó... a título lucrativo.

Por supuesto Mato es una víctima. El PP también lo fue del maldito Bárcenas, de Correa, del Bigotes. y de tantos otros (¡ay!). Como Pedro Sánchez y el PSOE, que no se libran de Chaves y Griñán ni con agua hirviendo. O CiU y el nacionalismo catalán al completo, acosados por la buena fortuna de los Pujol y la mala baba del Ministerio de Interior. También el bueno de Ureña, arzobispo emérito de Zaragoza, es una víctima de los tejemanejes habidos en la parroquia de Épila.

Consolemos, pues, a esta pobre gente. Y a la Pantoja y a la infanta y a...