Mostrando entradas con la etiqueta economía. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta economía. Mostrar todas las entradas

jueves, 8 de diciembre de 2016

Cuando la derecha se despendola 20161208

Qué curioso: ni Gran Bretaña ha entrado en barrena económica tras decidir el Brexit, ni Estados Unidos parece hundirse como consecuencia de la elección de Trump. En realidad, la libra esterlina se recupera alegremente de los sustitos iniciales y no es cierto que la City londinense se esté quedando sin inquilinos. A otro lado del Atlántico, Wall Street encadena sesiones al alza y sus brokers más audaces van a entrar en la nueva Administración... a manejar la Reserva Federal y las cuentas públicas. Dejémonos pues de flipar con las victorias de esos que llamamos populistas conservadores. Pues con ellos no llega ninguna rebelión antisistema ni desafío a los paradigmas al uso ni contestación al establishment (salvo a esa parte del establishment más refinada que todavía pretende defender las buenas maneras). La inglesa May y el horrible Donald son pura derecha; radical, despendolada y muy autoritaria, pero perfectamente identificable. Si algún obrero blanco en paro, algún ultranacionalista o algún militante antiglobalización pensó que esos dos especímenes podían representarle debía ser tonto de remate. Ambos son ricos y agentes de los muy ricos, encargados de incrementar esa riqueza a costa, naturalmente, de la variopinta chusma alienada y alelada.

Gran Bretaña y EE.UU, además, se lo pueden permitir. Son escualos lo suficientemente grandes como para poder nadar a su aire (y comer lo que les plazca) por los procelosos mares de la posmodernidad financiera. Grecia, por supuesto, no. Y más cuando pretendió hacerlo con un gobierno de izquierdas.

La nueva derecha del siglo XXI ya está aquí: insolente, fascistoide, embustera, brutalmente condiciosa... Equipararla, como hacen Alfonso Guerra y otros nostálgicos interesados, a las diversas pero débiles réplicas de las izquierdas (desde el norteamericano Sanders o el británico Corbyn hasta el griego Tsipras o el español Iglesias) es puro despiste o evidente manipulación.

Parecen fantoches majaretas, sí. Pero son listos... Y malvados.

martes, 25 de octubre de 2016

Rajoy, por la puerta de servicio 20161025

Para que Mariano Rajoy siga siendo presidente del Gobierno, el sistema ha sido forzado con tal brutalidad que ahora está desencuadernado, hecho trizas. Quizás alguien, en algún lugar importante, llegó a la conclusión de que las terceras elecciones traían consigo demasiados riesgos; que ese relato según el cual el PP estaba ya tocando la mayoría absoluta con la punta de los dedos no pasaba de ser una suposición bien fundada... o no.

Solo así se explica, vistas las cosas en su conjunto, ese estrujamiento del PSOE que ha roto el partido de forma tan radical y suicida. España entera se ha dislocado. Las consecuencias políticas se proyectan de manera tan distinta en cada territorio que es imposible imaginar cómo se podrá cohesionar un conjunto tan disjunto (valga la expresión). Y todo ello por la única y exclusiva razón de que el citado Rajoy debía ser jefe con un triste 33% de los votos. En minoría. Sin poder trabar algún tipo de pacto factible. Con la obligación de reajustar los presupuestos, sea por la vía del recorte duro o mediante el incremento de los ingresos. De los ingresos, ¿de quién?

Tengo la sensación de que se nos escapa algo. Don Mariano volverá a entrar en Moncloa, pero esta vez por la puerta de servicio, casi como un intruso. No cabe suponer que la problemática coyuntura se haya resuelto (ni amortizando los estrepitosos casos de corrupción, ni aunque el PSOE siga exhibiendo sentido de Estado). Me temo que la verbena solo ha empezado. Ahora viene la traca.

Es verdad que la desmesura política se extiende por todo Occidente, supuesta reserva espiritual de la democracia de alta calidad. Pero en España estamos asistiendo a un alarde de irresponsabilidad cuyas consecuencias pueden ser muy graves. No es normal ver a la derecha celebrar con semejante entusiasmo una decisión del Comité Federal del Partido Socialista. Cuando se produce un contradiós tan palmario, es porque la lógica ya no funciona. Hasta Rajoy ha tenido que darse cuenta de que aquel sentido común, tan suyo, le ha abandonado.

domingo, 9 de octubre de 2016

Otro debate sin pena ni gloria... ni nuevas ideas para Aragón 20161009

Es verdad que el último debate sobre el Estado de la Comunidad arrastró consigo esa situación política endiablada, que desde Madrid y Barcelona se extiende por toda España como una especie de marea negra. Y no es menos cierto que tal fenómeno viene trastornando simultáneamente la gestión del Ejecutivo autónomo y la del Ayuntamiento de Zaragoza. En estos dos ámbitos, PSOE y Podemos (por extensión IU y otros componentes de la plataforma Zaragoza en Común) compiten en la acumulación de torpezas y feas maniobras. La rebatiña, por supuesto, perjudica a ambas fuerzas políticas. Pero es dudoso que Echenique, Santisteve, Pérez Anadón e incluso el propio Lambán sean conscientes de hasta qué punto le están haciendo el juego a esa derecha, el PP, que espera sentada a que las revueltas izquierdas (también CHA) le hagan todo el trabajo.

El presidente del Gobierno aragonés ha admitido de antemano que sus recursos financieros son muy limitados, y por ello su capacidad de intervención también. Lo más tremendo de su discurso ante las Cortes fue la confesión de que esta Comunidad necesita 600 millones más al año para poder cuadrar sus cuentas. Entre tanto, el actual Ejecutivo se limita a curar con breves apósitos las graves heridas causadas por los recortes del que presidió Rudi.

No cabía esperar nada mas. Y nada más hubo. No sólo por parte de Lambán, sino por el de casi todos los demás portavoces. Si acaso cabe resaltar que, a estas alturas, la incapacidad de Echenique a la hora de renovar el temario aragonés y fijar nuevos objetivos estratégicos resulta preocupante. El líder aragonés de Podemos no se ha puesto al día, no conoce bien las claves sociales, económicas y culturales de esta tierra, no sabe analizar la realidad concreta, no aporta ideas de interés general y no sale de las consideraciones ideológicas más manidas. Así ni condiciona al Gobierno ni marca nuevos rumbos al debate político, que sigue girando sobre sí mismo sin salir de los aborrecibles clichés y lugares comunes. En este plan, sus advertencias sobre las consecuencias de una eventual abstención del PSOE en una posible investidura de Rajoy, además de confusas sonaron extemporáneas. Allí se estaba a otra cosa.

Escribí hace unos días que Aragón esta tirado en la cuneta. Rectifico: está tumbado a la bartola. Porque su laxitud no es tanto consecuencia de una acción externa como de una especie de voluntad inmovilista. La derecha (la auténtica, que Ciudadanos ni siquiera alcanza la condición de remedo) no ofrece nada que no sea mantener las rutinas más conservadoras (en el peor sentido del término) y oponerse a cualquier novedad. Las izquierdas, enredadas en sus líos, se muestran incapaces de convertir sus programas en acciones fructíferas: reformando la administración, optimizando la productividad del sector público (sociedades incluidas), consolidando los servicios, lanzando programas de apoyo a la economía productiva, abandonando los proyectos fallidos que lastran los presupuestos y vampirizan los fondos especiales de inversión... Mientras, una ciudadanía abúlica y resignada, se deja llevar... hacia ninguna parte. 
 

miércoles, 5 de octubre de 2016

Siempre nos quedará la 'Gürtel' 20161005

Ayer, un simple vistazo a las ediciones digitales y los telediarios daba las claves de la gobernabilidad de España. Primero: no cabe llegar a ninguna parte con los nacionalistas periféricos, que son separatistas... y con eso está dicho todo. Segundo: está prohibido arrimarse siquiera a Podemos, multipartido populista, bolivariano y comunista, cuyo malvado líder es el nuevo coco de los niños bien («¡Cómetelo todo o vendrá El Coletas»). Tercero: olvidémonos del PSOE, pues tras ensayar el suicidio disparándose a los pies ha acertado a pegarse el tiro en la sien. Cuarto: Ciudadanos no pasa de ser un desahogo ocasional. Así, sólo nos queda el glorioso partido de Mariano Rajoy, algunos de cuyos exdirigentes, extesoreros, excolaboradores y examigos hacen cola estos días ante la Audiencia Nacional. Allí están siendo juzgados por diferentes modalidades de presunta (aunque evidente) corrupción político-empresarial. Pero la Gürtel, a la vista está, ya no es una supuesta trama de supuestos delincuentes, sino el futuro de España, el único posible.

Llegados a este punto, sólo nos podemos consolar (¡quién iba a decirlo!) con las últimas profecías del Fondo Monetario Internacional. El organismo que representa a escala planetaria el omnímodo poder del capital financiero (y el crimen organizado) ha mejorado sus expectativas para España. Por lo visto carecer de gobierno (aunque el que rige en funciones no descansa un minuto) no es tan malo como nos vienen diciendo, sino todo lo contrario. Te entran ganas de hacerte del Tea Party y salir a las calles a predicar la destrucción inmediata del Estado (del Bienestar), el sálvese quien pueda y las ventajas del cambio climático.

Leo y escucho por doquier que la corrupción habida en esta España nuestra ha sido una cosita de poco más o menos, una fruslería, un pecadillo venial. Y que la democracia directa es inadmisible porque ni los votantes ni siquiera los afiliados a un partido son quiénes para decidir por encima de líderes y cuadros, que sí saben lo que conviene. A la próxima... ¡El Bigotes for president! 

JLT  05/10/2016

domingo, 4 de septiembre de 2016

Y aquí, en Aragón, empieza el... ¿curso político? 20160904

En Aragón, todo el ámbito institucional vuelve del corto veraneo para bregar con los mismos temas y los mismos barullos de antes de abrir el paréntesis. En el ámbito autonómico, la presidencia de las Cortes sigue siendo una pieza de discusión perfectamente absurda. En el Ayuntamiento de Zaragoza, el equipo de gobierno intenta una vez más sacar a flote un plan económico al que el grupo socialista y eventualmente el de CHA volverán a poner mil pegas (y eso que la actual propuesta del responsable del área de Hacienda, Fernando Rivarés, parece estar bastante afinada). El laberinto de pasiones que envuelve al PSOE y a Podemos, IU y su entorno (ZeC) se embrolla más y más porque, de manera simultánea, la indefinida situación política española no arroja luz sobre la siempre difícil relación entre las izquierdas. Si alguien cree que estas condiciones permitirán proyectar estratégicamente la gestión de las grandes instituciones de la Tierra Noble (salvo, quizás, el ayuntamiento oscense), tiene asegurado el desengaño. Por supuesto, el PP y Ciudadanos (habitualmente bien sintonizados) se limitarán a dar la murga y meter cizaña. Tampoco tendrán que esforzarse demasiado. Los de la otra banda les están haciendo el trabajo.

El caso es que los resultados de las últimas elecciones autonómicas y locales permitían encajar perfectamente (en la distribución de gobiernos y cargos anejos) un pacto interinstitucional entre socialistas y podemistas (incluyendo a sus diversos aliados de las plataformas En común). Era factible consensuar programas cruzados para recuperar y mejorar los servicios sociales, para combatir la pobreza y la desigualdad, para elaborar proyectos destinados a incrementar la eficiencia del sector público y fomentar la actividad económica privada y, por supuesto, para gestionar bien el día a día. Por ahí fueron las cosas. Pero en medio de tremendos recelos, de mutuos desaires, de patadas por debajo de la mesa. Los acuerdos, en general, no se hicieron bien ni se han desarrollado con lealtad y franqueza. Lo cual no ha sido obstáculo para que sí haya avances sobre la situación heredada de administraciones anteriores, especialmente en lo que se refiere al Gobierno de Aragón, financieramente asfixiado pero que ya revierte algunas consecuencias de los recortes en Sanidad y Educación.

No existe en España un modelo para la imprescindible alianza entre las izquierdas. Tanto en el PSOE como en Podemos son muchos los que ponen en cuestión al otro partido. Pero eso no es operativo. Ni en lo que respecta a este Aragón que estrena un incierto curso político, ni en lo referido a la imperiosa necesidad de disponer de una alternativa para el Gobierno central. Es de cajón.

miércoles, 8 de junio de 2016

Desde Bruselas vigilan y advierten 20160608

La alta burocracia europea está integrada por un puñado de señoras y señores que proceden a partes iguales de la política y de las grandes compañías privadas, aunque uno nunca sabe dónde acaba lo uno y empieza lo otro, pues las puertas giratorias llevan hoy a un directivo del Deutsche Bank al staff ejecutivo del Banco Central Europeo, y mañana conducen a un excomisario de la UE a cualquier consejo de administración de algún superhólding. Las élites se han globalizado, transversalizado y enriquecido, y todavía piensan llevar aún más lejos tales acciones (sobre todo la de pillar pasta, que no lo hacen solo por el dinero en sí, sino porque los millones son un puro y luminoso factor de poder y estatus). El caso es que estas gentes, acuarteladas en Bruselas, vigilan estrechamente lo que ocurre en España, mientras discuten entre ellos cómo apretarnos (más) las tabas. De momento, planea sobre nuestras cabezas una multa de 2.000 millones de euros por incumplir el déficit, y un ajuste presupuestario que se evalúa en 8.000, 10.000 o incluso 20.000 millones. A ver de dónde.

Pero, claro, los jefazos del Consejo de Europa, el Banco Central y el jodido Eurogrupo no las tienen todas consigo. Supongan ustedes que el 26-J el electorado hispánico se deja llevar por las ganas y vota raro. Entonces, aquellos próceres harán ejecutiva de inmediato la multa que retienen (para disgusto de Alemania que no admite bromas en estos temas), ordenarán reducir y frenar en seco la financiación de nuestros bancos y la compra de deuda, exigirán el fin definitivo de cualquier alegría presupuestaria y negarán que nuestros ricos (ese medio millón de contribuyentes que ya apenas tributa) deban ponerse al día ni ser objeto de presión fiscal alguna. Es lo que se llama hacerte un griego.

Me gustaría saber qué opinan de esto los candidatos a presidir en el futuro nuestro gobierno. Pero Rajoy solo habla de bajar impuestos (¿?), Sánchez promete lo que no puede dar, Iglesias pretende someter al monstruo con discursos y Rivera pone cara de buen chico. Desde Bruselas, el Gran Hermano vigila y afila el cuchillo. 

sábado, 28 de mayo de 2016

En Venezuela, desde luego, mucho peor 20160527

Convencer a los españoles de que lo malo conocido siempre será mejor que cualquier cosa venidera será la estrategia fundamental que ha de usar el PP en esta inabarcable campaña electoral. De esta manera, todo lo feo que ya sabemos del partido conservador (incluyendo el hecho de que esté investigado como tal organización y haya sido obligado a depositar fianza) se hermosea con un argumento definitivo: solo en sus manos florece la economía española, ¡somos el país europeo que más crece!

Pero la situación de la economía española es confusa. Es verdad que hemos mejorado nuestra capacidad para competir en los mercados. Mas no por un aumento de la productividad, que no se ha dado ni por aproximación, sino por la depreciación de los salarios (según acaba de confirmar el Instituto Nacional de Estadística). Los trabajadores por cuenta ajena, pieza básica de las nuevas clases medias, han pagado el pato: rescate financiero, devaluación interna, presión fiscal, intereses de la deuda... Y han de seguir pagando por la sencilla razón de que solo ellos pagan. Tras los sucesivos escándalos vinculados a las cuentas en paraísos fiscales de los muy ricos (y sus cómplices, los políticos corruptos), los papeles de Panamá han documentado la evidencia de que los multimillonarios no aportan casi nada al fondo común, al cual, sin embargo, se amorran en cuanto pueden (que pueden mucho). De esta forma, con los contribuyentes habituales empobrecidos y agobiados, con los jóvenes silbando en la vía del paro y el subempleo... ¿quién sostendrá los servicios públicos?, ¿cómo se podrán mantener las pensiones?, ¿qué será, en fin, no solo de los pobres sino incluso de los sectores más frágiles de aquellas clases medias? No se sabe. Rajoy dice que todo va bien, que irá mejor, que bajará los impuestos que él sabe cómo hacerlo. Al tiempo ha escrito a Bruselas prometiendo embridar a los españoles con más recortes y reformas.

Sí, sí... ¿Pero en Venezuela, qué?, preguntan insistentemente mis amigos de la derecha. En Venezuela mucho peor, les reconozco. Y se quedan tan contentos y felices. Pues vale.

lunes, 16 de mayo de 2016

El problema no es la formación, sino la empresa 20160516

El gurú económico de Ciudadanos, Luis Garicano, como otros presuntos expertos, relaciona la incapacidad de España a la hora de armar un modelo competitivo... con el supuesto fracaso de nuestro sistema educativo. Es la escuela y la universidad, se dice, la cazuela donde se cuecen la ineficacia, la falta de iniciativa y, por lo visto, el escaso conocimiento y la nula creatividad de nuestros jóvenes, incluso de los que exhiben un título superior.

No estoy de acuerdo. La realidad desmiente a diario ese empeño en minusvalorar la formación de millones de españoles (especialmente los menores de 30 años). Nuestros estudiantes y posgraduados que salen al resto de Europa (como erasmus, como doctorandos o como profesionales en busca de una oportunidad) dan un buen nivel, suelen estar bien valorados y en no pocas ocasiones triunfan en toda regla. Cada vez más compatriotas, formados en centros públicos, aparecen como referentes de la alta investigación en institutos y empresas extranjeros. Aquí apenas hubiesen tenido alguna oportunidad marginal. Exportamos talento mientras nos debatimos en el cepo de la paradoja: las generaciones mejor preparadas de la historia de España tienen que emigrar o acabar sirviendo sangría en un chiringuito playero.

El problema no radica en la formación, sino en la ausencia de un tejido empresarial capaz de utilizar a los mejor preparados. ¿Para qué nos hacen falta científicos, tecnólogos y analistas altamente especializados, si la industria solo necesita mano de obra extensiva cuyos bajos sueldos enmascaren una no menos baja productividad? Los trabajadores españoles no lo hacen nada mal cuando montan coches para las multinacionales, se desenvuelven en ámbitos productivos avanzados o directamente se buscan la vida por el ancho mundo. Pero este es un país que no fue capaz (salvo alguna excepción periférica) de participar en las sucesivas revoluciones científico-técnicas. Nuestras empresas, en general, no impulsan la investigación avanzada ni necesitan personal altamente cualificado. Ahí está el problema, no en la educación.

JLT  16/05/2016

Artículos relacionados
Datos feos, argumentos terribles  20110904

domingo, 8 de mayo de 2016

Este desorden institucional resulta insoportable 20160508

Insoportable e insostenible, por supuesto. Cada semana las noticias que giran en torno a las dos grandes instituciones aragonesas, el propio Gobierno de la Comunidad y el Ayuntamiento de Zaragoza, revelan la urgente necesidad de auditar ambas, de replantear sus objetivos, de centrar sus prioridades, de acabar con el viejo desmadre que cada año dilapida decenas y aun cientos de millones. Sin ese ejercicio de realismo y puesta al día, que no sólo atañe a los gobernantes sino también a muchos gobernados, será imposible atajar el déficit, atender a lo que que de verdad importa y sanear este ambiente cargado de recelos, trampas políticas y populismo barato.

Populismo, sí. El que a lo largo de los últimos decenios ha llenado los oídos de los aragoneses de cuentos, imposibles y mentiras. Esa demagogia infiltrada en la política de escaparate, la política sazonada de eventos, la política a la valenciana o a la andaluza (y ya me disculparán los amigos levantinos y sureños), la política, en fin, que capta voluntades y genera autoestima a precio de oro, con proyectos inviables, con planes de negocio trucados, con sobrecostes a todo trapo y con gestores incapaces.

Ahora mismo, el Ayuntamiento de Zaragoza se desliza por una montaña rusa judicial en la que compensaciones, contratas, concesiones y expropiaciones andan al retortero, sin que exista forma humana de predecir qué fallarán al respecto los tribunales. El alcalde Santisteve y los suyos se han visto atrapados en ese marasmo, que es la consecuencia de decisiones tomadas por sus predecesores. ZeC está intentando resolver la papeleta. Es difícil saber si lo hace bien, mal o regular. Pero es indudable que pelea contra una herencia desastrosa. Cuando al municipio le caen encima sentencias en firme (sobre asuntos que vienen de lejos) que implican pagos millonarios, no hay dios que saque a flote el presupuesto. Cuando las principales contratas (la de la limpieza con FCC y la de los autobuses con AUZSA) están sujetas a permanentes conflictos, reclamaciones, desembolsos oscuros y cosas parecidas es que algo se ha hecho muy mal.

El Gobierno de Aragón, por su parte, sigue sin saber qué hacer con el entramado societario que forma parte de la administración autónoma. Mientras negocia a cara de perro el pago de servicios sociales esenciales, debe inyectar más y más dinero en actividades perfectamente superfluas. Y todavía intenta mantener la ilusión popular dando continuidad o nuevos formatos a proyectos que tal vez sean interesantes (rehabilitar la estación de Canfranc, por ejemplo) pero que nadie sabe cómo podrían financiarse sin generar nuevos y espectaculares agujeros.

O alguien pone orden en este barullo, o las vamos a pasar de a metro.

lunes, 2 de mayo de 2016

España se lo podrá permitir, pero usted no 20160502

Cuando íbamos cuesta abajo, lanzados como cohetes (de verbena), era común escuchar a quienes se iban a pegar algún homenaje...

--España no se lo puede permitir, pero yo sí. ¡Tira millas!

Ahora, si tenemos en cuenta las estupendas previsiones del Gobierno en funciones y los datos que nos prodigan las fuentes oficiales, España (el Reino de España, la España de marca, la que maneja pasta y hace negocios off-shore) sí podrá permitirse tirar la casa por la ventana, pero nosotros (los mindundis) no. El mensaje implícito (incluso explícito) es simple: en poco tiempo más (si siguen las reformas y no decae el bendito Ejecutivo que las aplica sin titubeos) recuperaremos la renta de antes de la llamada crisis, se crearán no sé cuantísimos puestos de trabajo, seremos el país de Europa con mayores índices de crecimiento, el PIB irá como un tiro y comeremos perdices, angulas y caviar. No todos, claro. Es más, la mayoría no podrá permitírselo, pero la estadística nos ofrecerá la brillante imagen de un nuevo milagro económico a golpe de turismo, plantas de montaje de las multinacionales, exportaciones de bienes y servicios... y su miajita de evasión fiscal. Esto va a ser la mundial en maserati. Ya lo verán

A la gente del común tal vez le asuste comprobar que la retracción salarial en la empresa privada (y de forma colateral, aunque no tan tremenda, en el sector público) le ha de impedir la más mínima alegría, que la deuda de las administraciones no deja de aumentar o que en un par de años, como mucho, ya no habrá hucha de las pensiones y esto se puede poner requetefeo. Pero al mismo tiempo la España oficial estará como nunca, henchida de gozo, presumiendo por el mundo y regodeándose en la macroeconomía. Salvo que al votante se le vaya la olla el 26-J y elija lo que no debe, que entonces los señores de la Troika nos aplicarán (por nuestro bien) un baño de realidad frío como el hielo.

Hasta hoy la coartada de la crisis justificaba la devaluación interna a escala nacional. Pero pronto viviremos la experiencia de ser pobres en un país rico. ¡Qué cosa, qué emoción! 

domingo, 17 de abril de 2016

Como una comunidad de vecinos 20160417

Para cumplir el objetivo de déficit, Aragón debe llevar a cabo ahora mismo un recorte de 700 millones de euros (según datos facilitados por el propio ministro de Hacienda). En el conjunto de España, el ajuste, que ya ha empezado, será de 20.000 a 25.000 millones (en este caso el cálculo corresponde a la Troika). Además, la deuda pública del Estado ha superado el billón y la específica de Aragón camina imparable hacia los 7.000 millones (ahí se lució Luisa Fernanda). En semejante situación, lo fundamental del debate político y social ha de girar necesariamente en torno a cómo equilibrar ingresos y gastos para salir de un círculo vicioso que amenaza no solo nuestro bienestar (al menos el que nos ha quedado tras los sucesivos recortes), sino la mismísima democracia, que no puede existir si la desigualdad y la pobreza van a más.

Justo en esta ardua encrucijada emergen las contradicciones, los simplismos y resulta particularmente insufrible el peso de los peores dogmas ideológicos. Para mí, la cosa tiene su aquel. Pasé los años de vacas gordas renegando contra los despilfarros, las mamonadas, las carísimas ocurrencias y la opacidad de tantas iniciativas públicas trufadas de vacuo triunfalismo y patrioterismo local. Así me gané fama de cenizo, de tanto advertir que aquel dinero haría falta después para cubrir necesidades mucho más perentorias y esenciales.

Ahora, la realidad nos avasalla. Ya no es posible salvar a un equipo de balonmano si la gente no va al pabellón y paga entrada. Ni es factible dejar caer la red asistencial que atiende a los discapacitados intelectuales para seguir haciendo carreras de motos. El rigor ha de imponerse, y se impondrá (de peor o mejor manera) porque es imposible mantener la ficción de que aquí no pasa nada que no se resuelva con algún malabar presupuestario. De hecho, los presupuestos autonómicos deben ser reseteados de cabo a rabo, con las prioridades bien claras. Si el caprichoso PAR o el PP o el mismísimo PSOE quieren seguir con el esquema habitual tendrán que explicarlo. Y si Podemos, CHA e IU albergan alguna idea alternativa al respecto, ya tardan en ponerla encima de la mesa.

Lo cual no quita para que ahora mismo, y con la que está cayendo, no sea preciso lamentar a voz en grito que este país nuestro arrastre un fraude fiscal de mas de 50.000 millones por ejercicio. Siguiendo ese símil que tanto les gusta a quienes pretenden equiparar la economía institucional con la doméstica, si España fuese una comunidad de vecinos, tendría que lamentar los tontos gastos del pasado inmediato y administrarse mucho mejor. Pero si los dueños de los pisos y locales más grandes se empeñan en no pagar la cuota correspondiente... Ni Dios cuadrará las cuentas.

miércoles, 13 de abril de 2016

Cuando no haya dinero para las nóminas... 20160413

Cabe pensar que si Echenique está distanciándose de Lambán es porque su partido da por perdida la opción de pactar (para España) un gobierno de izquierdas. En cualquier caso, la realidad económica no favorece alternativas progresistas en nivel institucional alguno. Sin dinero en las arcas públicas, los programas no pasan de ser papel mojado. En Aragón, el PSOE no desarrolla los acuerdos con Podemos más por falta de recursos que por otra cosa. Con Montoro cerrando la caja y unos presupuestos que la propia Intervención de la DGA considera "demasiado ajustados" (¡y tan ajustados!), se hace presente aquella advertencia de que pasaremos apuros incluso para pagar las nóminas de profesores y sanitarios. No se olviden de que Bruselas ha dictado un nuevo recorte del gasto público en nuestro país por un total superior a los veinte mil millones. Y esa recomendación se hará imperativa de aquí a mayo. A ver qué gobierno "de cambio y de progreso" podría manejarse en tales condiciones.

Si leído el párrafo anterior, alguno de ustedes está pensando que para cuadrar las cuentas sólo hay que suprimir gastos superfluos, tendré que darle la razón. En parte. No voy a repetirles qué y cómo podríamos ahorrarnos. Pero sí les certifico que ni aun así se equilibraría el saldo, porque Sanidad, Educación y Servicios Sociales ya están infradotados. Aquí (en Aragón y en toda España) sólo saldremos del actual círculo vicioso complementando una gestión más eficiente con una mejora de los ingresos. Ahora bien, si quienes tienen dinero de verdad lo esconden en paraísos fiscales y lo mueven a través de sociedades opacas... Pues ya me dirán.

El control del capital financiero y la transparencia fiscal sólo se conseguirán desde instrumentos de gobernanza global estricta y activamente democráticos. Pero, ¡ay!, la UE está lejos de ser uno de ellos, y los estados-nación (o sus pretendidas versiones microsoberanistas) no son capaces de meter en cintura a los capos de la economía desregulada. Por eso el PSOE se aleja de su identidad socialdemócrata. Por eso Podemos propone medidas imposibles de aplicar. 

lunes, 4 de abril de 2016

Atrapados en el bucle (o lo que sea) 20160404

No sé que puede ser antes, si el nuevo gobierno de España o la solución definitiva de la huelga del bus en Zaragoza. Mientras, cada día que me siento ante el ordenador siento la inconmensurable fatiga de quien se siente atrapado en un bucle temporal, una especie de Día de la Marmota en el que las jornadas se suceden unas tras otras sin llegar a ninguna parte. Uno no sabe qué opinar ni qué decir. Más me valdría pasarme a la sección de Deportes. Aunque lo del Zaragoza también tiene su guasa. 

El mundo cambia por momentos. Pero aquí, en la Piel de Toro y su emblemática Tierra Noble, nos hemos instalado en una burbuja donde ni siquiera pequeñas conmociones como la retirada de Cesar Alierta sorprenden a nadie, pues sabemos del agujero financiero que arrastra Telefónica y de la peligrosa amistad que unió al emperador de las telecomunicaciones españolas (por la gracia de Aznar) y al exvicepresidente del propio Ejecutivo aznarí, Rodrigo Rato. Por eso, entre alabanza y alabanza al ilustre cesante, casi todo el mundo guiña el ojo. 

¿Por qué tienen Mariano, Pedro y los demás tantas ganas de meterse a gobernar, habida cuenta de lo que les (nos) espera? En este ejercicio será preciso, si queremos cumplir con Bruselas, recortar algo más de veinticinco mil millones. Todas las administraciones habrán de sacar otra vez la podadera y no perdonar cosa alguna. Acojona. Incluso Rajoy ha de tener miedo, en el fondo, de su propia herencia. Sánchez, por supuesto, debería retroceder despavorido gritando ¡lagarto!, ¡lagarto!, si no fuese porque Susana Díaz está ahí, cortándole la retirada. 

El bucle no sólo es reiterativo, también absurdo. Como ese puzle imposible en que se ha convertido el pacto de investidura (PSOE y C’s excluyen respectivamente al PP y a Podemos, y así no hay forma de cuadrar ningún trío). O como el conflicto en los autobuses zaragozanos, que primero ha venido a demostrar el pésimo resultado que suele tener la privatización de los servicios públicos; pero luego está contribuyendo a cegar cualquier opción de ir hacia la municipalización. O sea, ni p’atrás ni p’alante.

domingo, 3 de abril de 2016

Aragón, el paraíso de los cenizos 20160403

Quien dice Aragón dice España, porque seguimos siendo el crisol estadístico por excelencia. El caso es que aquí, en la Tierra Noble, un cenizo se siente como en su casa. Puedes hacer profecías más o menos catastróficas, que acertarás siempre. Puedes deshuevarte de los grandes proyectos institucionales respaldados por eso que llamamos sociedad civil, y jamás quedarás en evidencia. ¡Que me lo digan a mí! Cuando aquella broma que se intituló Gran Scala, algunos amigos me advirtieron de la comprometida posición en que podría quedar yo si al final el invento prosperaba de alguna forma. Claro, los pobres estaban afectados por el síndrome de la autoestima colectiva, la credulidad patriótica y el optimismo porque sí. Hijos míos, les dije, yo me remito a lo evidente; sois vosotros quienes estáis afectados por el irrealismo, el surrealismo o saben los dioses qué perturbación cognitiva: despejaos.

El caso es que los datos están ahí. Ya no vale pillar las cifras del Instituto Nacional de Estadística y pintarlas de purpurina, como vienen haciendo los telediarios de la pública; ni asombrarnos de que los hoteles se llenasen en Semana Santa. No. Lo que hay sobre la mesa es un incumplimiento del objetivo de déficit que el año pasado ascendió a diez mil millones de euros en todo el país y que en Aragón, ojo al dato, triplicó lo permitido, se fue al 2,13% (no se podía pasar del el 0,7%) y coloca a esta comunidad autónoma en el pelotón de las que peor resultado obtuvieron en el desarrollo de sus cuentas. Por supuesto la culpa es de Rudi y su equipo, que no fueron capaces de cuadrar el presupuesto en toda la legislatura. Pero no creo que Lambán y los suyos tengan mejores perspectivas ni estén haciendo lo necesario para resolver la maldita ecuación.

Lo peor de todo es que nadie sabe muy bien qué hacer. Dijeran lo que dijesen los fanáticos del positivismo a toda costa, Aragón no va bien. Si no fuera por el peso de Zaragoza ciudad y la activa presencia de la Opel, estaríamos a punto de liquidar por derribo. En el ránking de crecimiento durante el 2015, fuimos los segundos... empezando por la cola. Seguimos perdiendo población. Gran parte de nuestras comarcas están tan envejecidas que carecen de masa crítica para tomar cualquier iniciativa.

No se depriman. Esto, como suelen decir los cínicos, es lo que hay. La vida no es exactamente como la cuentan en Aragón TV y la glosan los jefes instalados en la poltrona. Nuestro horizonte como territorio y como pueblo no es ni puede ser el que nos trazan día tras día tras día reiterando clichés tan rancios y sobados como fracasados hace tiempo. La clave está en el enfoque, en ponernos las gafas de ver claro y en afrontar de cara lo que tenemos entre manos.

Ahora... llámenme cenizo.

domingo, 20 de marzo de 2016

Que no, que no hay dinero 20160320

Después de un verano y un otoño prometiendo maravillas a quienes visitaban el Pignatelli, el Gobierno aragonés se enfrenta a la realidad. Se sabía y se había dicho que los últimos presupuestos (al igual que los elaborados por el PP en años anteriores) eran pura ficción. Cuadrar gastos e ingresos a martillazos y estirando estos más allá de toda lógica conducía directamente a la situación actual: no hay dinero. Fernando Gimeno, el consejero de Hacienda, intenta hoy repetir sus malabarismos municipales. Entonces logró mantener a flote el Ayuntamiento de Zaragoza retrasando los pagos, dejando otros en el aire o pendientes de sentencias judiciales y sosteniendo el día a día económico con el frenético estrés de esos artistas circenses que ponen a girar uno y dos y tres y más platos al final de unas largas varas, acelerando sus movimientos hasta el paroxismo para mantener el equilibrio del tinglado y evitar que se venga abajo. Lo malo es que una administración como la autonómica supera en complejidad a la local y además tiene menos flujo de caja. Para colmo, en la actualidad las modificaciones de crédito (es decir, los trasvases de fondos de una a otra partida) deben pasar por las Cortes. Ahí se ha estrellado el intento de extraer unos cuantos millones de los servicios sociales para trasladarlos a las comarcas y al pago de la extra escamoteada a los funcionarios en 2012.

Insisto: los presupuestos de Aragón deben ser elaborados renunciando de una vez al esquema habitual. Es preciso replantearlo todo, definir las prioridades, controlar el gasto, ampliar los ingresos y sobre todo afinar los mecanismos burocráticos para pagar por las cosas lo que éstas valen... y no más. Seguramente, si una gran parte de los contratos suscritos por la DGA en los últimos lustros fuesen objeto de una evaluación como la llevada a cabo en Plaza, el sobrecoste emergería una y otra vez. Y no (o no sólo) por la presunta existencia de mordidas o apaños de cualquier tipo, sino también porque las administraciones no invierten con tino, suelen admitir ofertas desorbitadas y se someten a los manejos de sus grandes contratistas y proveedores. No todo lo que reluce es oro en la externalización de servicios.

El montante de muchas obras, conciertos económicos, sociedades públicas, programas informáticos o producciones televisivas (amén de otras muchas cosas) se ha desorbitado. Y ello se debe antes de nada a una gestión poco profesional por parte de quienes deben contratar y comprar. No se trata sólo de cumplir con los requisitos normativos (a veces irracionales y escasamente efectivos pese a su aparente objetividad) sino de pagar lo justo y no dejarse arrastrar por el sobreprecio. Es la diferencia que hay entre el gasto y la verdadera inversión.

JLT  20/03/2016

miércoles, 16 de marzo de 2016

No sabe uno por dónde empezar 20160316

A veces resulta difícil elegir tema. No porque escaseen, sino por su exagerada abundancia. Lo de Rita la Expedientada, por ejemplo, está apetitoso, y lo de Besteiro también. Pero el PP, el PSOE y los respectivos portavoces (oficiales u oficiosos) ya han usado ambos casos para su habitual juego del y tú, más. Luego está la contienda entre el Congreso y el Gobierno en funciones, porque este pasa de aquel y se dispone incluso a desobedecer al Legislativo. Así, don Rajoy y doña Soraya le hacen un pícaro guiño a Montesquieu, mientras demuestran (por si hiciera falta) cuánto le gusta a la derecha española mandar por la gracia de Dios. Sin embargo, las contradicciones entre ambos poderes del Estado han derivado en un debate entre expertos en Derecho Administrativo y Constitucional, y ahí ya... En lo global tenemos un planeta tan revuelto y terrible como siempre. En lo nacional, la mayor deuda pública jamás vista. En lo local, la maldita huelga de los buses de Zaragoza, respecto de la cual poco me queda por decir salvo reiterar que AUZSA es una empresa que jamás debiera haberse hecho cargo de un servicio público esencial para la ciudad, y para colmo a su comité se le ha ido la olla. No sé cómo vamos a salir de este atolladero.

De si vamos a nuevas elecciones o si acabarán (quienes sean) por ponerse de acuerdo para sacar adelante algún tipo de gobierno, no puedo añadirles gran cosa. Sánchez e Iglesias vuelven a ponerse buena cara. Pero con estos... vayan ustedes a saber.

Lo que más gracia me ha hecho, en esta catarata de acontecimientos y simulaciones, ha sido la negativa de las Cortes aragonesas (con el PP y Podemos votando lo mismo aunque por distintas razones) a una modificación de crédito destinada a financiar las comarcas y aquella extra que todavía se debe a los funcionarios. El dinero debía salir de los fondos destinados al gasto social, por eso Echenique y los suyos dijeron que nones. Van a saltar chispas. Al consejero de Economía, Fernando Gimeno, la jugada le ha salido mal. ¡Con lo bien que le cuadraban las cuentas y los cambalaches cuando estaba en el ayuntamiento! 

miércoles, 17 de febrero de 2016

No se pierdan esa película 20160217

Seguro: La gran apuesta es una película que nadie se debe perder. No es la primera que relata la gran crisis financiera del 2008, pero tiene la ventaja de recrear con impresionante fidelidad el cúmulo de trampas, fraudes y mentiras oficiales que dieron lugar al crash, al rescate de los timadores por cuenta de todos, a la consagración de la economía de casino como ortodoxia inapelable y al inicio de una nueva era histórica (que algunos pretenden poshistórica). Sí, esa era en la cual la democracia política debe rendirse sin condiciones a la delincuente audacia de los brokers y al dictado de las corruptas burocracias que manejan, por cuenta de aquellos, las más altas instituciones estatales o supraestatales.

La gran apuesta explica con irónica precisión cómo los fondos hipotecarios evolucionaron hasta convertirse en el gran juguete (¡El Dorado!) de los inversores profesionales. La banca internacional, los presuntos reguladores, las agencias de calificación, los medios de comunicación especializados... todos se confabularon para vender productos más y más tóxicos, inflando una burbuja financiera e inmobiliaria increíble. Estamos hablando de Estados Unidos, pero lo que se cuenta es clavado a lo sucedido en España: la expansión insensata de las hipotecas basura, el incremento desbocado del precio de la vivienda, las derivadas y las subprime. Ahí salen todos: J.P. Morgan, el Deutsche, Lehman&Brothers, Standard&Poors... Pongan en su lugar Caja Madrid-Bankia (o la CAI), otras cajas y bancos españoles, Deloitte y demás... O al Banco de España y la Comisión Nacional del Mercado de Valores en vez de la Reserva Federal. Clavado. Por supuesto, allí y aquí, el sistema se rescató a si mismo socializando las pérdidas en plan bestia. Sin complejos.

Desde entonces, la impunidad ha permitido a los estafadores seguir en lo suyo. Así, cuando se aproxima otra recesión, podemos estar seguros de que quienes cortan el bacalao seguirán aumentando sus astronómicas cuentas corrientes. Los fondos buitre reciclan con fabulosos beneficios los restos de cada naufragio. Y nosotros salimos del cine estupefactos. 

lunes, 15 de febrero de 2016

Sigue el pitorreo (ahora, en diferido) 20160215

Entretanto, Rajoy y sus chicas/os, intentan atar lo que les conviene. La oposición, la sociedad civil organizada y los posibles perjudicados por el goteo de decisiones de última hora deberían estar muy atentos a las jugadas. Y no siempre es así. Hace poco se intentó aprobar in extremis prorrogar la vida operativa de la central nuclear de Garoña, en la cabecera del Ebro, y aquí nuestros jefes ni respiraron. Curioso: asuntos de gran calado resbalan por el segundo o tercer plano de la actualidad, mientras acontecimientos anecdóticos abren telediarios y promueven enormes debates sociales en los medios y las redes.

Bueno, pero hoy quiero hablarles de cómo el Ministerio de Empleo y Seguridad Social se ha dirigido a los pensionistas para anunciarles que sus ingresos van a verse incrementados (de manera lineal) en un 0,25%. Con una desfachatez impresionante, Fátima Báñez aprovecha la ocasión para largarles a los beneficiarios una misiva que es puro argumentario pepero. La carta asegura que España "está superando una de las crisis más graves de nuestra historia democrática". "Hemos logrado --dice el panfleto pagado por los contribuyentes-- evitar el rescate de nuestra economía, hemos conseguido poner en orden las cuentas públicas y, lo más importante, hemos vuelto a crecer y crear empleo". 

Más aún. Tras insistir en lo del crecimiento, se asegura que ya se han recuperado "más de un millón de empleos destruidos por la crisis". Y, claro, éste es "el mejor seguro para garantizar el futuro de nuestro sistema de pensiones". Moraleja: "Queda mucho por hacer. Es necesario consolidar estos avances (...) para que la recuperación llegue a todos y podamos disfrutar de mayores subidas de las pensiones en el futuro". Chupaos esa.

Lo que no explica doña Fátima es que se ha gastado la mitad del fondo de reserva de la Seguridad Social (fondo que, a este paso, no durará ni cuatro años más), que los nuevos empleos (muchos menos de un millón, por supuesto) cotizan una miseria y que, en este plan, el actual sistema público de pensiones es insostenible. Éstos no dicen la verdad ni en funciones. 

martes, 9 de febrero de 2016

¿Un gobierno 'de cambio y progreso'? 20160209

Describir y analizar todo esto (lo que pasa en España) no es fácil. El desarrollo de las negociaciones (y los golpes bajos) para formar gobierno, por ejemplo, ha girado sobre sí mismo y ahora los del Ibex ya no presionan al PSOE para que deje subirse a la peana a Rajoy mancomunado con Rivera, sino a Sánchez... acompañado igualmente por Ciudadanos, que son el fijo de todas la quinielas sistémicas. Albert es el talismán del establishment. Será por eso que al joven líder neocentrista (o neoconservador, según se mire) le aplauden tanto cuando asegura que su partido jamás jugará en una mesa donde se siente Podemos... pero a Pablo se le pone a parir cuando se expresa a la recíproca.

Lo cierto y verdadero es que el secretario general del PSOE pedalea alegre por la carretera mientras el presidente del PP, solo, descangallado y tirado en la cuneta, ve cómo el mundo le pasa por delante, se rasca la barba, bosteza y sigue sesteando. Sánchez habla con unos y otros, se deja ver e imita sin complejos la terminología y el estilo del propio Iglesias: propone un gobierno "de cambio y de progreso", tal que el podemista, y en lo de los Goya apareció descorbatado (él, que va de boda incluso a las meriendas campestres) mientras el otro se presentaba con esmoquin y una pseudopajarita rockabilly (lo cual, por cierto, ha puesto de los nervios a todo el facherío, que cuando los alternativos lucen coletas, rastas y la camisa por fuera de los pantalones les llama guarros, pero si se presentan impecables les acusa de disfrazarse de señoritos burgueses). Conste que comparto las críticas de quienes, dando por bueno el atrezzo de Iglesias en la gala del cine, han advertido que sus zapatos no estaban a la misma altura. Pues sí.

Por lo demás, la cosa se está poniendo requetejodida. La Bolsa cae sin freno. La prima de riesgo ya se asoma a los ciento cincuenta puntos. No es (sólo) por culpa de la inestabilidad española, sino porque la economía global está enfermándose otra vez, si es que alguna vez estuvo sana. Eso sí, Trinidad Jiménez, la exministra socialista, está a punto de fichar por Telefónica. ¿Ven cómo sí se crea? 

lunes, 8 de febrero de 2016

Podemos empieza a hurgar en las llagas 20160208

El grupo de Podemos en las Cortes de Aragón ha pedido una auditoría de los 23 años en que viene funcionando el Fondo de Inversiones de Teruel (Fite), auditoría que habría de extenderse al Instituto Aragonés de Fomento (IAF) y a empresas como Suma Teruel. Bien.

En este asunto la falta de transparencia y la ausencia de documentación es clamorosa, increíble. Contrariamente a lo que se se piensa, Teruel no ha estado tan abandonado a su suerte como mal gestionado por unas burocracias políticas y pseudosociales que han tapado su incuria, su ineficacia y sus mamoneos gastando el dinero que sí había en proyectos mini y macro de dudosa rentabilidad. Los millones han ido y han venido sin control. Para reindustrializar, ¡ay!, las cuencas mineras, para dinamizar la economía turolense, para mejorar los servicios... Pero en la actualidad desconocemos no sólo el impacto real de tales inversiones sino su propia cuantía (porque además del Fite han existido otros fondos y partidas). La información difundida por quienes han manejado el cotarro no merece ninguna credibilidad. En el mejor de los casos es pura propaganda. Por eso, cuando el otro día una diputada del PAR reclamaba del actual Gobierno aragonés más atención (presupuestaria) a Motorland y en especial al Gran Premio de Motociclismo, sus argumentos sonaban a hueco. Luz y taquígrafos.

¡Ah!, y que nadie tire de victimismo para disimular. Teruel se merece lo mejor, y nadie ha de regatearle un euro. No es eso lo que está en cuestión, sino los cachondeos y las redes clientelares de algunos partidos (el PAR sí, pero no sólo).

Bueno, el caso es que Podemos va hurgando en las llagas. De eso se trata. Después de que Lambán haya colocado tranquilamente de directores generales de la DGA (y otros cargos) a los pesos pesados de las agrupaciones socialistas de Zaragoza y alrededores, los de Echenique están obligados a demostrar que saben cuál es su papel, y que sus votos tienen suficiente peso como para imponer una auditoría de las cuentas aragonesas allí donde menos reina la claridad. De norte a sur y de este a oeste. Que ya vale.