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lunes, 19 de septiembre de 2016

Y esto... ¿quién lo paga? 20160919

Esa es la cuestión: ¿quién paga los trenes de alta velocidad, las autovías y los hospitales?, ¿y los autobuses que llegan hasta los grandes centros comerciales?, ¿y los colegios y universidades?, ¿y los soldados, policías y bomberos que garantizan nuestra seguridad?, ¿y qué me dicen (tápense los ojos los ácratas de ultraderecha o los neofascistas antiEstado) de los sueldos de cargos electos y otros responsables de administrar la cosa pública? Aquí nadie quiere soltar su parné, pero no desdeña beneficiarse del que apoquina el vecino. Y lo más increíble de todo es que, a diferencia de las sociedades de raíz luterana y calvinista (donde el individualismo se hermana con la voluntad de cumplir a rajatabla con las obligaciones cívicas), en la católica España estafar al fisco es visto con comprensión e incluso simpatía. Así no es raro que en los primeros siete meses de este mismo año los ingresos correspondientes al impuesto de sociedades hayan bajado un 85% hasta quedarse en una cifra tan ridícula que Montoro ha tenido que reclamar un pago anticipado más mollar, porque si no esto va a ser Jersey, las Caimán y Samoa en forma de piel de toro y con capital en Madrid. De ahí también que cualquier mínima reforma en las ordenanzas fiscales de Zaragoza produzca ataques de nervios porque se pretende incrementar (no demasiado) el IAE de las empresas instaladas en el municipio que facturan más de un millón de euros.

El enfermizo hábito de que en nuestro país sólo cotizan (lo que se dice cotizar) las clases medias asalariadas, los autónomos de actividad controlada y las pequeñas y medianas empresas que trabajan en blanco ha generado todo un argumentario miserable, corrompido y tramposo. Desde las organizaciones empresariales (y/o los comunicadores a su servicio) se habla de impuestos confiscatorios y se reclama carta blanca e impuestos reducidos para quienes bastante hacen con crear riqueza y puestos de trabajo. Pero esas mismas entidades exigen subvenciones, contratas, privatizaciones, deducciones, convenios, exenciones, infraestructuras... por cuenta del común. Y a ver quién paga eso. 

viernes, 30 de octubre de 2015

Hacienda somos siempre... los mismos 20151030

Curioso, sí. El PSOE ha protegido en el Ayuntamiento de Zaragoza los intereses fiscales de comercios y empresas. Su argumentario al respecto (sin olvidar el obvio interés que tienen Pérez Anadón y los suyos de segar la hierba bajo los pies de ZeC) se ha fundamentado en la necesidad de proteger a los consumidores, sobre cuyos bolsillos repercutiría finalmente cualquier subida previa de IBI e IAE a industrias, centros comerciales y otros negocios. Sin embargo, el mismo partido quiere incrementar los impuestos autonómicos, tomando como objetivo gasolineras y eléctricas (además de los actos documentales, sean ventas de pisos de segunda mano o herencias). Aumento que, cabe suponer, acabará deslizándose por la fuerza de la gravedad desde las compañías de ambos sectores hasta los precios de los carburantes y las tarifas de la luz.

El caso es que las administraciones españolas deben muchísimo dinero, lo cual equivale a decir que lo debemos todos. Rajoy nos ha salvado del cataclismo, según dice una y otra vez, pero durante su mandato la deuda pública ha subido a razón de 100.000 millones de euros por año. Su pago está tan lejos de nuestros alcances que solo cabe rezar al Dios Mercado y a sus vicarios en la tierra para que la famosa prima de riesgo siga tranquila, comiéndole a Draghi en la mano.

Aragón en general y Zaragoza en particular arrastran sus respectivos números rojos no solo por los sobrecostes de Plaza, los agujeros de las sociedades públicas, las alegrías de la Expo y otras virguerías, sino también porque mantener los servicios públicos (que revierten su coste sobre la mayoría de la población) no sale gratis. Así que solo cabe una salida: incrementar los ingresos y reducir de manera inteligente los gastos.

Pero, claro, si los principales agentes económicos privados son intocables por su propia naturaleza benefactora (crean riqueza y puestos de trabajo) y porque además tienen la posibilidad de volcar sus impuestos en nuestras facturas... ¿Entonces? Vuelta otra vez al círculo vicioso de un país donde los ricos pagan poco y todavía quieren pagar menos. ¿Y el PSOE, qué...? 

JLT  30/10/2015 

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viernes, 23 de octubre de 2015

Y ahora, en vez de milongas, golpes bajos 20151023

Pues eso... Primero ZeC se metió gol en propia puerta al abrir el juego de las ordenanzas fiscales de Zaragoza a lo tonto, enseñando sus cartas, sin tantear a los compañeros de mesa y confundiendo la bajada del IBI (del coeficiente aplicado sobre la valoración catastral) con la subida del recibo del mismo (al no poder aplicar bonificaciones). Ahora el PSOE ha goleado a todos los vecinos de la capital aragonesa, pactando con PP y Ciudadanos un sistema impositivo que salva a las grandes empresas, centros comerciales y otras potencias inmobiliarias, a costa de impedir que mejoren los ingresos municipales. El golpe bajo de Pérez Anadón y los suyos ha sido sucio y absolutamente contrario a los reglamentos progresistas (choca, por ejemplo, con lo que sus propios compañeros intentan hacer desde el Gobierno de Aragón). Deja literalmente doblados a los comunes, que ya no sé si serán capaces de entender algún día en qué clase de partida están metidos. Se habla de un nuevo tripartito (de centroderecha, se supone). Los populares empiezan a pasárselo bien, y ayer mismo, junto con sus sobrinitos de C's, votaron en las Cortes a favor de una propuesta de Podemos, que dicha formación puso sobre la mesa porque supuestamente formaba parte de su acuerdo de diez puntos con los socialistas, aunque estos la dejaron pasar con una fría abstención.

¡Y yo, bobo de mí, que había llamado a las partes a dejarse de milongas!

Podemos, como ZeC y otras extensiones izquierdistas, quiere hacerlo todo de otra forma. Seguro que algunas de sus ideas son buenas, participativas y honestas. Aunque quizás otras no encajen en la realidad. Pero en cualquier caso ahora no están en condiciones de imponerlas. ¡No obtuvieron mayorías absolutas en las últimas elecciones! Así que deben tirar de táctica, de capacidad negociadora y de inteligencia política (por ejemplo al tratar con CHA) para ir ganando terreno y apoyo. Han de ser conscientes de que se las están viendo con gente que lleva muchos años de mili y está ducha en todo tipo de trucos y putadas. ¿O no ven lo que les está haciendo el PSOE en el ayuntamiento zaragozano?

sábado, 19 de septiembre de 2015

A ver de dónde sale la pasta 20150919

Sería de cínicos no asumir que las cuentas del Gobierno de Aragón y el Ayuntamiento de Zaragoza, estaban ya peladísimas. Ésa es una circunstancia indudable, evidente y, aunque sabida y anunciada, insoslayable a la hora de analizar hoy las tribulaciones de quienes se han puesto al frente de ambas instituciones. Pero resultaría igualmente perverso olvidarnos de que la ciudadanía, la gente, votó a esos nuevos gestores políticos para que administren la pasta común de otra manera. Si no pueden o no saben o no quieren hacerlo tendrán que dar muchas explicaciones. La clave del asunto es simple: quienes se han puesto al frente de ambas instituciones habrán de ser muy selectivos y eficientes en el gasto para mantener y recuperar los servicios públicos, y tendrán que buscar fuentes de ingresos socialmente más justas y equilibradas, porque seguir exprimiendo a los asalariados de nivel medio no es sostenible ni soportable. Si no, tanto PSOE como Podemos o la plataforma Zaragoza en Común estarán perjudicando a quienes les votaron. Una locura.

Es cosa sabida que en este país los verdaderos ricos no ponen un céntimo, porque sus ingresos y patrimonios suelen ser inaprensibles; sin embargo quienes viven de un sueldo acaban acribillados porque su economía es transparente. La declaración anual de IRPF es el único baremo para clasificar a los contribuyentes (a la hora de obtener una ayuda familiar, una beca o exención). Pero tal declaración sólo es verosímil cuando se basa, como digo, en una nómina. Para colmo, la financiación de autonomías y municipios está muy mal planteada. Hacienda (el Ministerio) se reserva la última palabra, y establece condiciones que atan a las demás administraciones.

Pero a todo esto hay que darle la vuelta. ¿Cómo? Con decisión política... y con conocimiento. La pasta debe salir de donde sale en el mundo civilizado: de quienes más tienen. Aquí son éstos los que no sólo pasan de largo a la hora de pagar, sino que suelen ser los primeros a la hora de pillar del erario. Si los nuevos gobiernos quieren cumplir con lo que se espera de ellos, deberán ponerse serios.

jueves, 17 de septiembre de 2015

ZeC mete el primer gol... en propia puerta 20150917

Ay, Santisteve y Rivarés, amigos míos, qué colacao estáis armando con las nuevas Ordenanzas Fiscales! Ayer, las gentes de orden de esta ciudad sonreían de oreja a oreja. Me crucé con algunas que me guiñaron el ojo con picardía: "¿No te lo habíamos dicho?" Y es que, en verdad, os habéis lucido.

Es sabido que el catastro lo determina el Gobierno de España. Que ese baremo no ha dejado de crecer en los últimos tiempos pese a que, obviamente, el precio de los inmuebles no ha hecho sino bajar. Que el mismo Gobierno en cuestión ha obligado a eliminar ya las bonificaciones municipales que hasta ahora impedían que el IBI se desbocara. Que, en contrapartida, el equipo que gestiona Zaragoza ha optado por reducir el tipo sobre el cual se calculaba tal impuesto... Sí, pero lo que al final ve la gente es que, pese a tal reducción (vendida inicialmente como una espléndida rebaja), en el recibo habrá un incremento medio del 7%. No se ve la progresividad por ninguna parte, más bien al contrario. Y las subvenciones previstas apenas llegarán a los pobres de solemnidad. Hombre... Nadie duda de que, tal y como están las cosas, manejar el IBI e intentar aplicarlo con criterios redistributivos o simplemente justos es muy difícil. Pero esto...

Alarma que dos personas con criterio, como son el alcalde y su delegado de Hacienda, hayan manejado este asunto tan mal. Porque aquí está el meollo de la cuestión. Sacar al Príncipe de la rotulación del pabellón, no ir a los actos religiosos o colgar del balcón la bandera griega son gestos que están bien, aunque no pasan de ser simbólicos, de menor calado (como cuando luego se galardona a una caritativa monjita o se acaba yendo a la ofrenda de flores a la Virgen). Pero el IBI se sitúa en el núcleo duro de la gestión municipal y ahora era el momento de reorganizarlo de verdad, de aflojar la presión sobre las familias de clase media y recuperar ingresos apretando a los grandes contribuyentes.

En fin, las Ordenanzas Fiscales están siendo negociadas con otros grupos. A ver en qué quedan. De momento, ZeC acaba de meter el primer gol del partido. En propia puerta.

viernes, 1 de mayo de 2015

Hay filtraciones porque falta transparencia 20150501

El secreto fiscal es en España una garantía formal de aplicación arbitraria. Puede protegerte, o no. Ahora, el presidente del Gobierno asegura que sería inaceptable la publicación de la lista de los 700, esos personajes públicos que se acogieron a la última amnistía fiscal y lograron legalizar sus fortunas a muy bajo coste (aunque aún podrían ser investigados sobre el origen de la pasta). O sea, los de la "repera patatera", que dijo el desenfadado director de la Agencia Tributaria.

He leído a colegas que consideran el secreto fiscal una condición de la democracia. Si dicho secreto --dicen-- se rompe (como en el caso de los Pujol o de Rato... ¿o de Monedero?), las instituciones fracasan y sus responsables quedan a la altura del betún. La utilización discrecional de las filtraciones --reconocen-- es una irregularidad y un evidente abuso (por supuesto el ministro Montoro maneja el tema a su antojo). Vale. Pero esta manera de ver las cosas chirría si la contextualizamos con la actualidad española, la que nos abruma desde los titulares de los medios (gracias, casi siempre, a las dichosas filtraciones... ¿cómo, si no?). Podríamos enfocar la cuestión desde el ángulo opuesto: el secreto, en realidad, nunca es democrático.

Me canso de recordar que en Noruega (y no es el único estado que lo hace) los datos fiscales de todos los ciudadanos son públicos y están disponibles en la web de su Ministerio de Hacienda. Es un ejercicio absoluto de transparencia en uno de los países cuya democracia exhibe la mayor calidad posible en este perro mundo. Allí la corrupción es mínima, y cada cual cumple con sus obligaciones fiscales, que por cierto son rigurosas y muy progresivas. Es cierto que los nórdicos no parecen tan celosos de su intimidad económica como los españoles. Pero a cambio saben que los ricos pagan y que el sostenimiento de su inigualable Estado del Bienestar no corre solo a cargo de los trabajadores por cuenta ajena y autónomos asimilados.

La transparencia garantiza la igualdad y por tanto la libertad. Gran parte de lo que ocurre en España es consecuencia del secreto, que ampara tantos abusos. Filtraciones incluidas. 

miércoles, 12 de noviembre de 2014

Cómo legalizar el fraude (tan ricamente) 20141112

Ducha fría. Ya saben que las instituciones europeas han rectificado: ahora consideran aceptables las ventajas tributarias otorgadas por el Gobierno español a las compañías del Ibex que compraron empresas extranjeras para apoyar su expansión internacional. De hecho, tal expansión ha acabado siendo financiada por los contribuyentes que sí contribuyen, pues las sociedades beneficiadas han visto reducidos sus impuestos a nada merced a los llamados créditos fiscales, y el agujero resultante (de miles de millones, ojo) corre por cuenta de los paganos comunes. Los técnicos de Hacienda distinguen entre elusión (librarse de pagar gracias mecanismos legales de desgravación) y fraude (engañar al fisco ocultando ingresos y/o patrimonio). En la práctica ambas cosas llegan a ser tan similares que parecen una sola. En España, por ejemplo, el impuesto de sociedades es del 30% para las grandes empresas y del 25% para las pymes. Pero, en la realidad, lo pagado no supera el 10% porque la ley trae bajo el brazo su propia trampa.

La UE solía vigilar estas cosas, como cuando rechazó las vacaciones fiscales vascas. Pero ahora... Juncker, el presidente de la renovada Comisión que supuestamente gobierna Europa, acaba de ser pillado en un cambalache fiscal de mil pares de narices con trescientas y pico multinacionales, a las que dejó aliviadas de impuestos siendo él primer ministro y ministro de Finanzas de Luxemburgo. La noticia se conoció la semana pasada y en teoría debía haber provocado un terremoto en Bruselas. Pero no pasó casi nada. Con conservadores y socialdemócratas (salvo los españoles, conste en acta) apoyando un Gabinete que incluye a políticos más que dudosos (Cañete, uno de ellos), la Unión es lo que es: una estructura pseudopolítica al servicio del capital financiero y de las grandes corporaciones.

El fraude legal está a la orden del día. Muchos analistas pusieron a caldo a Pedro Sánchez por negarle el voto del PSOE a Juncker. Argumentaron que Luxemburgo (con sus tropecientos bancos, sus soparfis y su elegante opacidad) no es un paraíso fiscal... Ay, colegas, ¡qué tragaderas tenemos!

JLT  12/1172014

lunes, 4 de agosto de 2014

¡Hay que animarse... buena gente! 20140804

Qué fin de semana el pasado. Tras haber oído a Rajoy el viernes, los que iniciaron el veraneo lo hicieron con el optimismo y la alegría de quien sabe que volvemos a Jauja; los que aguantamos aquí, en Zaragoza, también compartimos el entusiasmo del presidente del Gobierno, al igual que los empresarios aragoneses, las grandes compañías, los bancos (cuyos beneficios cayeron en el primer semestre del año, pero cuya moral está por las nubes)... Todos palpamos al fin la felicidad, la euforia, la esperanza. La crisis ha acabado (de lo cual no hay duda porque lo dicen todas las personas verdaderamente importantes, con el ínclito don Mariano a la cabeza), y llega el momento de volver a disfrutar de la vida. ¡Hala, a gastar! Y si vas apurado, no te preocupes: un telefonazo a cualquier financiera y esos tres mil euretes que necesitas para llevar la familia a la playa los tienes en un santiamén. Devolverlos luego está tirado. ¡Vamos lanzados por la senda de la recuperación!

Encima bajarán los impuestos. Cierto que la bajada les cundirá muchísimo más a los que pillan pasta en cantidad, y apenas se dejará notar entre los 10.812.278 contribuyentes que declaran ganar entre 12.000 y 60.000 euros anuales. Pero eso es porque este Gobierno apoya a la gente con buena mano para el tema de la guita. Así los demás espabilaremos y nos dedicaremos también a retabillar el dinero a espuertas. Y el que no sepa cómo hacerlo, que juegue a la primitiva o al sorteo ése de la Once, el de los veinte millones. Veinte... no está mal. Un poco escaso. Por eso yo prefiero los euromillones, que acomulan botes de cuarenta, cincuenta e incluso de más de cien kilates. Sólo toca cuando se produce un fallo en las reglas matemáticas; pero cuando toca... te arregla las cosas de verdad.

 
Adios, crisis, adios. Fíjense si tenemos confianza, que Cesar Alierta, presidente de Telefónica, ha renunciado a su blindaje de 35 millones. ¿Por qué? Por que no teme perder el empleo. Esa pasta la ha trasladado a su fondo de pensiones, que ahora asciende a 48,8 kilopondios. Ya les dije: aquí lo que mola es acertar una primitiva. 

sábado, 26 de julio de 2014

Dame lo mío... y a los demás que les zurzan 20140726

Cabe entender que el cálculo oficial de los saldos fiscales territorializados haya desconcertado a unos, encabronados a otros y dejado a no pocos sumidos en la duda y el escepticismo. Sí, porque calcular cuánto pone una comunidad autónoma y cuánto recibe no es fácil. ¿Cómo determinar si una infraestructura tiene interés local o general? La estación del AVE, la autovía o el aeropuerto... ¿Son inversiones que sólo benefician a quienes habitan a su vera, o más bien articulan a España en su conjunto? Les pongo el caso reciente de la línea de alta velocidad Madrid-Barcelona-Francia. A Aragón se le adjudicó el coste de la gran cantidad de kilómetros de vía que discurren por nuestro territorio; sin embargo aquí hay menos paradas que en Cataluña y menos uso. El impacto no es igual. Pero, ¿y Madrid?. No sé si a la capital del reino y a su región les imputan sólo la parte de las vías de comunicación radiales que discurren por su territorio. Pero lo cierto es que el kilómetro cero logra un gran valor añadido con esas infraestructuras que desbordan sus límites.

Complicada tarea, sobre todo cuando se aborda desde el egoísmo, la insolidaridad y la inconsecuencia. Los nacionalistas catalanes se aferran a lo suyo con la tenacidad de un pitbull que ha hecho presa, los nacionalistas hispanomadrileños o hispanovalencianos hacen lo propio. Sus respectivas escuadras mediáticas ponen el grito en el cielo ante la supuesta injusticia que expresan los correspondientes saldos fiscales negativos. Vascos y navarros se callan como muertos porque ellos juegan en otra liga. ¿Y por qué? Pues, miren, gracias sobre todo a la vocación carlista e insurrecta de ambos territorios y al apoyo que los requetés prestaron a Franco. Lo cierto es que aquí el que tiene pretende quedarse con todo lo suyo y, si puede, dar un bocado a lo de los demás. Lo mismo que hacen los ricos del mundo entero cuando se zafan de los impuestos. Nadie se acuerda, por cierto, de que durante años, y por razones de solidaridad, recibimos importantísimas cantidades de la UE. Parte de lo cual nos gastamos en estupendas cascaduras. Pero esa ya es otra historia. 

jueves, 24 de julio de 2014

Balanzas, patrañas y despendoles fiscales 20140724

La publicación de los famosos saldos fiscales territorializados no ha desvelado secreto alguno. Vistos los datos absolutos o relativos, la idea general es que las comunidades más ricas tienen una balanza negativa (pagan más de lo que reciben en inversión pública) y las más pobres y/o más despobladas la tienen positiva (reciben más de lo que pagan). Normal. Lo raro sería que ocurriese al revés, que Baleares, por ejemplo, con la mayor renta per cápita de España, no fuese una donante nata o que Madrid, región uniprovincial segregada de Castilla-La Mancha, donde tienen sus sedes centrales la Administración del Estado y la mayoría de las grandes compañías y entidades financieras, no arrojase un saldo negativo. Lo mismo vale para Cataluña y Valencia. Aragón, ya saben, ha salido en positivo: 633 millones a favor, 469 euros por habitante. También es lógico (como en otros casos), porque aquí tenemos una dispersión demográfica que encarece cualquier servicio básico.

Desde luego, si los territorios más pudientes quieren quedárselo todo o casi todo, como hacen vascos y navarros, entonces esto va a ser la ley de la jungla. Aunque, claro: ¿no es un objetivo prioritario de los ricos (sean territorios, grupos sociales o simples individuos) no compartir un céntimo con los menos favorecidos? Por supuesto. En toda España los saldos fiscales están, en verdad, pervertidos. Pero el robo no lo perpetran tanto unas comunidades sobre otras, como unos contribuyentes (Sicavs, grandes corporaciones, sociedades instrumentales, ricos en general y quienes están en condiciones de facturar en negro) sobre otros (asalariados del sector privado y público, pensionistas y aquellos cuya economía es forzosamente transparente). Así, los trabajadores por cuenta ajena resultan ser el colectivo con mayores ingresos y por tanto el que más aporta (con enorme y anormal diferencia) a la hacienda pública. El desfase contributivo entre personas físicas y figuras societarias es sencillamente escandaloso. Y eso ocurre, de manera transversal, en cada comunidad.

Ahora solo falta que trasladen a los territorios esta injusta situación. Y el que más pueda, capador.

JLT  24/07/2014

lunes, 3 de marzo de 2014

Rajoy vive en el país de arriba (por supuesto) 20140303

Escuchar a Raúl Burillo, el inspector de Hacienda que dirigió las investigaciones relacionadas con los más estupendos escándalos políticos y empresariales habidos en Baleares, produce una aguda inquietud. Él, que es un caballero elocuente, suele recomendar a quienes van a escucharle que, si son proclives a la depresión, pasen del tema y se vayan a tomar una caña. Pero, ojo, no cuenta morbosas confidencias sobre lo que sabe (que sujeta rigurosamente al deber de sigilo que impone su puesto), sino la exacta situación de nuestro sistema tributario. Con eso basta para dejar a las audiencias estupefactas. Porque las descripciones de Burillo demuestran con aplastante sencillez que a este país lo están manteniendo a flote los contribuyentes de las clases medias asalariadas, sujetos a una presión fiscal que raya en lo confiscatorio. Las sociedades, los especuladores, los ricos de verdad ponen una miseria. Lo gordo sale de quienes declaran rendimientos personales de entre 15.000 y 60.000 euros anuales. Esos benditos apoquinan mucho más que sus homólogos de Alemania o Francia, estados cuyas haciendas obtienen sin embargo un porcentaje de los respectivos PIBs bastante por encima de lo recaudado en España. ¿Y como puede ser eso? Pues porque aquí los de arriba se van de rositas.

Así no hay forma de equilibrar las cuentas públicas. Entre lo que pueden eludir tranquilamente las grandes fortunas (en España sólo cuatro gatos declaran ingresos personales por encima de los 60.000 euros anuales) y las sociedades, y lo que defraudan aquellos que saben y pueden hacerlo, los ingresos no permiten abordar el gasto real de las administraciones. Se superponen en España dos países, el de los que dejan en la caja común unas migajas y el de quienes, entre IRPF e IVA, apoquinan más de la mitad de lo que ganan currando a lomo caliente.

¿En qué país vive usted?, preguntaron a Rajoy en el Congreso. La respuesta es obvia: en el de arriba, en el de los muy pudientes, en el de los que pillan, en el de los que ven la luz al final de túnel (dentro del cual también gozan de una estupenda iluminación). Ahí habita. Tan ricamente. 

viernes, 5 de abril de 2013

Es que nuestro dinero... ¡es tan accesible! 20130405

No hace falta ser un lince para darse cuenta de que el dinero de los ricos-ricos no está disponible. Apenas tributa, se mueve mucho, es manejado desde sociedades anónimas, sicavs y otros arcanos y además suele acabar en Suiza u otros lugares inaccesibles para las gente del común y su común Hacienda. Fuera está la pasta de Bárcenas, de Urdangarin, de los Pujol, de los Botín (que regularizaron su descomunal fortuna exterior ofreciendo al fisco ¡200 millones de euros!, y no se hable más, antes incluso de que Montoro amnistiara a los defraudadores)... Bueno, incluso la familia Borbón ventiló la herencia de don Juan en territorio helvético, donde cabe suponer que alguna cosilla tendrá guardada nuestro actual monarca.

El único parné disponible aquí y ahora es el de los mindundis. Para gravarlo con impuestos directos o indirectos e incluso, porqué no, para echarle mano mediante alteraciones o adaptaciones de la legalidad vigente. Después de lo de Chipre, ha quedado muy claro que en la endeudada España (como en toda la UE) solo están garantizados los depósitos inferiores a 100.000 euros. Es más, a quienes poseen fondos legales por encima de dicha cifra se les llama grandes ahorradores. ¿Grandes? ¿100.000 euros? Véanlo de la siguiente forma: los trabajadores cualificados y las clases medias en general están a tiro, son accesibles. A la mínima les aplicarán una reducción salarial con efectos retroactivos: les joderán el plazo fijo, les saquearán los planes privados de pensiones (además de la pensión pública), les dejarán tiesos... Manda la banca y sus sagrados beneficios. Ya lo dice la Constitución Española (Reformada).

A mí plim, pensarán pájaros como Valcárcel, el presidente de Murcia, que sólo tiene en el banco 122 euros, pobre hombre. Seguro que personajes como él entenderán que se meta mano a los grandes ahorradores. 100.000 euros, sí. La tercera parte del sueldo anual de quienes dirigen entidades financieras... intervenidas. A un alto ejecutivo de cualquier banco o gran compañía, si le mencionas esa cantidad, contestará: ¡Uy, no llevo suelto! Y lo bonita que está Suiza en primavera. 

viernes, 23 de noviembre de 2012

¿Y ahora... ?, ¿Aragón contra Zaragoza? 20121123

Que la ciudad de Zaragoza deba pagar a precio de oro un saneamiento de aguas que ya ha pagado (a precio de platino) construyendo su propia depuradora clama al cielo. La capital aragonesa fue la única ciudad española que se comió con patatas este equipamiento costeándolo a puro huevo sin recibir un céntimo de la Administración central. Fue una operación demencial, sucia, sospechosa y muy gravosa. Por eso, cuando luego vino el Gobierno de Aragón a imponer un canon adicional, la situación se descontroló. Ni estuvo claro el acuerdo suscrito por el Gobierno PSOE-PAR y el ayuntamiento de la Inmortal para introducir el dichoso canon en 2015, ni menos aún el ultimátum lanzado ahora por el Ejecutivo PP-PAR para iniciar el cobro al año que viene. Bueno... algo sí está claro: hay que tapar el tremendo agujero que dejó Boné con su megaplán de depuración, un plan hiperdimensionado, carísimo y económicamente insostenible.

Por otro lado, como el PP no gobierna Zaragoza y el PAR ni siquiera tiene un concejal, ambos partidos se han empeñado en joder vivo al municipio. Por si la Muy Heroica no tuviese bastante con la resaca del 2008, la Administración autónoma le va echando romericos: escuelas infantiles, servicios sociales, impago de proyectos comunes... Y vamos a ver cómo acaba lo de la Ley de la Policía Local, no sea que también traiga sorpresa.

Comparar a la capital con un vampiro que succiona las energías de la región es un clásico del imaginario aragonés. El estereotipo se corresponde con una parte de la realidad pretérita. Pero desde hace años parece más bien que Zaragoza es el soporte de Aragón y que ha compartido con toda la Comunidad una parte importante de sus recursos. La descentralización de servicios, de campus universitarios, de grandes planes (al menos sobre el papel) de desarrollo, de infraestructuras... ha sido notoria y notable. Pero en estos momentos todo es poco, porque en época de recortes hay que mantener y potenciar la presencia en el territorio de la derecha en general y del PAR en particular. Demasiado para la exhausta metrópoli del Ebro. 

sábado, 27 de octubre de 2012

Sustituir la justicia por la caridad 20121027

Cunden las noticias relacionadas con la actividad de las oenegés dedicadas a la solidaridad directa y crece mi desasosiego al ver cómo damos por liquidado el Estado del Bienestar e intentamos tapar el hueco que deja sustituyéndolo por el altruismo social, el apoyo mutuo... la caridad. Conste que las buenas intenciones de la gente me parecen un necesario complemento a la redistribución de la riqueza mediante salarios dignos, una fiscalidad progresiva y los servicios públicos. También alabo el trabajo de los voluntarios, del Banco de Alimentos, de los Ángeles Guardianes, del Refugio, de Cáritas, de la Federación de Barrios y Eroski, del comedor de la Parroquia del Carmen y de las iniciativas que están surgiendo para socorrer a los parados, los desahuciados, los sin techo, los inmigrantes y los pobres en general (que cada vez son más)... Pero el desasosiego sigue.

El donativo de 20 millones de euros hecho por Amancio Prada a Cáritas me ha dejado estupefacto. Y sí, de acuerdo, el señor Prada es un gran empresario, un emprendedor de éxito, un genio. En ese sentido asumo su enriquecimiento y valoro su papel social. Incluso estoy convencido de sus buenas intenciones al desprenderse de una parte minúscula de su fortuna en favor de los parias de esta España endeudada y en recesión. Sin embargo hubiese preferido que los veinte millones fuesen, por ejemplo, parte del impuesto que pagan sus sociedades. Cuestión de fondo.

Preveo el retorno de las cuestaciones, de programas al estilo Ustedes son formidables y de los festivales y saraos benéficos. Mientras, organizaciones aragonesas que agrupan y atienden al 80% de la discapacidad intelectual y de la parálisis cerebral se han unido para denunciar el abandono en que les va dejando el IASS y pedirle al Gobierno aragonés diálogo y comprensión. En la presentación pública de esta plataforma, mi amigo José María López se puso humilde (y una pizca irónico) por vez primera en su vida para apelar al conocido interés de la presidenta Rudi por los problemas de la discapacidad. A ver si así... Y yo, la verdad, no sabía si reír o llorar. 

martes, 11 de septiembre de 2012

Leyes de quita y pon, poromponpón 20120911

El presidente de Extremadura, Monago, se va del tarro (es lo que tiene coexistir con los de IU). El otro día, por ejemplo, planteó la idea de compensar el brutal incremento del IVA en los productos culturales ofreciendo a creadores y promotores ayudas suplementarias para que puedan sostener su actividad. Naturalmente, desde el PP se han apresurado a decirle que no, ni hablar, hasta ahí podríamos llegar. Estamos en crisis, hay que apechugar con lo que cae y además las normas y las leyes están para cumplirlas, aseveró Cospedal, con ese cutis suyo capaz de rayar el diamante y doblar el titanio. Toda la derecha le hizo coro: corresponde al Gobierno central fijar el IVA ¡y a nadie más!, donde hay patrón no manda marinero y a quien Dios no se la dé absténgase San Pedro de bendecírsela. Esperanza Aguirre, esa aristócrata tan sencilla y retrechera, corroboró el aserto; nada de enmendarle la plana a Rajoy... si se trata de facilitarles las cosas a cómicos, músicos y cineastas. A los de la ceja ni agua, que se joroben.

Pero inmediatamente después, la misma Aguirre sacó la más relamida de sus sonrisas para asegurar que a su amigo Adelson, el de Las Vegas, se lo va a poner todo a huevo y le dejará meter niños en los casinos, pasarse la Ley del Tabaco por el forro, contratar y despedir como le plazca, pagar menos impuestos o lo que se le pueda ocurrir al buen señor (investigado actualmente por soborno, fraude fiscal y fomento de la prostitución). "Si hay que cambiar las leyes --dijo la doña madrileña--, se cambian. Faltaría más". Y todos los espectadores del telediario, edición de sobremesa, entendimos que, ciertamente, la Ley no vale una caca frente al promotor de un improbable complejo dedicado al ocio adulto, pero es obligación ineludible cuando grava actividades culturales. Viva la especulación y el pufo. Y al conocimiento, que le den.

No me creí Gran Scala ni me creo Eurovegas o su versión catalana (dirigida por otro menda indescriptible). Pero tengo claro en qué país vivo: un lugar donde la cultura es sospechosa habitual y el dinero sucio (o su expectativa) está por encima de la Ley. 

viernes, 24 de agosto de 2012

Cómo hacer economía por otros medios 20120824

El prusiano Carl von Clausewitz definió la guerra como la continuación de la política por otros medios. Una manera bastante certera de describir el maridaje entre persuasión y violencia, convicciones y terror, que concita la pugna por el poder. Por idéntica regla de tres podríamos decir que el crimen organizado es la continuación de la economía por otros medios. Verbi gratia: la actual crisis financiera.

Algunas personas siguen pensando que la economía global es un ámbito regido por la pura y lógica ley del mercado, en un proceso constante y legítimo de búsqueda de la felicidad humana a través de la ganancia. Pero, claro, las cosas son un poquito más complicadas vistas de cerca. Contemplen, por ejemplo, el barullo ese de los empleados de bancos suizos que venden a los gobiernos de Alemania, Francia... o España datos sobre las secretas (y fraudulentas) operaciones helvéticas de algunos prominentes ciudadanos suyos. El dinero va y viene desde Luxemburgo, el Vaticano o Andorra, a las islas del Caribe, a Gibraltar, a Singapur, a los Mares del Sur. Por el camino se lava, se tiñe, se hace la cirugía estética... Circuitos creados en algún momento para reciclar el dinero procedente del crimen organizado se han convertido en sistemas abiertos a personajes presuntamente honestos. Al final, poderosos industriales, magnates de la energía o de las comunicaciones, especuladores al filo de la ley e inversores de gran calibre son compañeros de viaje de los jefes de los cárteles, los traficantes de armas y seres humanos o los promotores de guerras en las zonas sensibles del planeta. Conectados por anónimos brokers, todos estos personajes acaban compartiendo una compulsiva querencia por las altas tasas de beneficio y un absoluto abandono moral. ¿Cómo, si no, vendría el coltán de nuestros móviles desde el ensangrentado interior del Congo? ¿Qué explicación tendrían prácticas bancarias tan al filo de la ley como las famosas subprime o nuestras preferentes?

Total que al pobre Capone lo trincaron por evasor de impuestos. En esta época el gángster hubiera sido un conocido inversor. Y tan campante. 

miércoles, 11 de abril de 2012

Nosotros lo ahorramos, ellos se lo llevan 20120411

Hay que ahorrar. Lo dicen los jefes. España arrastra una deuda acojonante que es mayoritariamente privada y que se generó a lo largo de un proceso especulativo manejado por los traficantes del suelo, las grandes inmobiliarias y la Banca, con la colaboración necesaria, eso sí, de unos políticos incapaces o corruptos. Es preciso pagarla y hacerlo de tal forma que la oligarquía financiera siga ganando dinero, el Estado deje de prestar servicios y la pasta la pongan los trabajadores, los contribuyentes honestos, los que cumplen... o sea, los pringados de siempre.

Estoy impresionado. Acabo de oír al gobernador del Banco de España, Miguel Ángel Fernández Ordóñez, exigir más reforma laboral, más ajuste y más deshueve financiero. Teniendo en cuenta que este fulano ya estaba al frente del organismo regulador durante la época en que se incubó la tormenta económica actual, me parece increíble no ya que diga lo que dice sino que conserve el puesto. Pero éste es el signo de los tiempos, a menos, claro, que la gente de la calle se harte y ponga las cosas en su sitio.

Rajoy habla poco y cuando lo hace es incapaz de concretar nada (lo cual podía entenderse al inicio de su campaña electoral, mas no ahora, cuando gobierna un país asediado por la prima de riesgo y el diktat germano). Sus conmilitones (doña Rudi, la primera) aseguran con aparente seriedad que bastará con ser creativos y evitar duplicidades para taponar el agujero de diez mil millones que piensan hacerles a la Sanidad y la Educación públicas. Aguirre, la presi de Madrid, ha inventado algo no menos genial: tumbar las autonomías, vaciarlas de contenido y volver a los viejos tiempos del estricto centralismo. Estamos en pleno viaje al pasado. ¡Y luego dirán que eso de la memoria histórica es un atraso!

Pero ningún prócer plantea, por ejemplo, sancionar a las compañías que operan a través de paraísos fiscales, o acabar con las misiones exteriores que movilizan a tres mil soldados españoles a un altísimo coste, o recortar el paquetón que se lleva todos los años la Iglesia Católica. Claro, si el grueso de la población ahorra (a su pesar) alguien tendrá que llevárselo, ¿no?

JOSÉ LUIS Trasobares 11/04/2012

lunes, 23 de enero de 2012

Lo que se desea... y lo que se consigue 20120123

Un amigo mío se montó en un taxi. Desde la radio, Federico Jiménez Losantos clamaba contra las administraciones, el sector público, las regulaciones y los funcionarios. Argumentario carajillo party. El taxista se volvió hacia el pasajero, exultante y maravillado por la soflama del radiopredicador.

--¡Sí señor! --exclamó-- ¡Así se habla! Ya está bien de tanta reglamentación y tanto impuesto. Que dejen a la gente trabajar y el que no quiera, ¡a cascarla!

Mi amigo le dio la razón.

--Desde luego --respondió--. Hay que cortar por lo sano. El sector del taxi, por ejemplo, con sus flotas contingentadas, sus licencias restringidas que luego se compran y se venden a precio de oro, sus tarifas... ¡Qué afrenta a la libertad de mercado! ¿Por qué no dejan trabajar por su cuenta a cualquiera que tenga un coche adecuado, y así se fomenta la competencia, se crea empleo y se dinamiza la economía?

El taxista se cabreó de lo lindo, porque al hombre no le cabía en la cabeza que los discursos del famoso Jiménez se le pudieran a aplicar a él. Sin embargo, es muy posible que tanto este como otros trabajadores por cuenta propia se enteren pronto de que una cosa es desear algo y otra muy distinto tenerlo. En Italia, el gobierno del tecnócrata Monti ya está pensando en liberalizar el servicio del taxi y en mover asimismo las reglas que afectan a diversos profesionales: abogados, arquitectos, notarios... Esperanza Aguirre quiere hacer en Madrid algo parecido (ha empezado con los horarios comerciales). Y es que la derecha-derecha está dispuesta a desmontar los mitos pequeñoburgueses y acabar de paso con buena parte de la pequeña burguesía. A la postre, en las ciudades norteamericanas los taxis pertenecen a grandes empresas y sus conductores suelen ser inmigrantes mal pagados que viven de las propinas. Asimismo, millones de trabajadores por cuenta ajena (del sector público o del privado) se van a quedar tiesos cuando echen un vistazo a la nómina de este mes de enero. Comprobarán que sus salarios, congelados y disminuidos, se reducen aún más al aumentar la retención del IRPF por orden de Rajoy. Y no creo que haber votado al PP les libre del batacazo.

J. L. Trasobares/El Periódico de Aragón/lunes 23.01.2012

sábado, 7 de enero de 2012

Verdades percibidas, mentiras habituales 20120107

Ya conocen ustedes mi criterio de que las apariencias casi nunca engañan. Eso, por supuesto, siempre que seamos capaces de ver la realidad tal cual es y no nos empeñemos en percibirla de acuerdo con un manual de instrucciones previas. Véase, por ejemplo, el caso de la presunta campaña contra el fraude fiscal que nos ha anunciado el Gobierno de España. Uno escucha las primeras noticias y piensa hombre, qué bien, ¡a ver si la derecha es capaz de meterle mano al dinero negro con más decisión y rigor que los socialistas! Pero luego resulta que vas al meollo de la cuestión y la susodicha ofensiva contra el fraude no es tal: su objetivo es localizar 8.171 millones escamoteados a las arcas públicas, y eso apenas va más allá de los 7.527 millones que se persiguieron en el 2011 (finalmente se obtuvieron 10.000 millones incluyendo las sanciones). O sea, que la cosa no es tan bonita como nos la pintaban. Y si es cierto que existe un plan para reducir las transacciones en metálico (sin fijar todavía la cuantía de su límite) no es menos verdad que hay en marcha otro para rebajar recargos y sanciones a quienes saquen a la luz voluntariamente su caja B, lo cual huele que apesta a amnistía fiscal encubierta.

Estamos en un momento de verdades percibidas que apenas disimulan su carácter de mentira habitual. El fenómeno no es nuevo. Hubo gobiernos del PSOE que se sumergieron en esa orgía de falsas apariencias (el de Zapatero, a la cabeza) como los hubo del PP (con Valencia por estandarte). Pero uno, en su tremenda ingenuidad, pensaba que la crisis nos obligaría a dejarnos de pijadas y ensoñaciones. No parece que vaya a ser así. Rajoy ha convertido Moncloa en una especie de Ciudad Prohibida y no hace declaraciones, no da ruedas de prensa, no dice nada por su boca y se limita a enviar a Soraya, voz de su amo, a que nos advierta de que la situación está muy mal (¡vaya novedad!) y de que vamos a tener que pagar por ello en dinero, dignidad y futuro. No hay giro de ciento ochenta grados ni cambio de modelo. Sólo más propaganda, fuegos artificiales y esa especie de ortodoxia presupuestaria consistente en apretarnos las tabas sin pudor y sumirnos en la recesión.

J. L. Trasobares/El Periódico de Aragón/sábado 07.01.2012

jueves, 15 de diciembre de 2011

¡Qué caros van a salir los días de gloria! 20111215

Seguramente muchos zaragozanos que celebraron el verano del 2008 en Ranillas y se llenaron de autoestima al sumergirse en los fastos de la Expo despotrican hoy contra la subida del autobús, el próximo aumento de tasas y el inevitable recorte de los presupuestos municipales. Pero la Ciudad Inmortal debe pagar los días de gloria. No saldrán baratos.

Intoxicados con aquel triunfalismo inversor, nos engañamos calculando que la mitad del gasto corría por cuenta de Madrid (como si la Hacienda estatal se nutriese de aportaciones ajenas), y sacábamos pecho ante los puentes-pabellones, las pasarelas, las torres, los azudes, los barcos, el telecabina, los diversos pichorros y sus correspondientes sobrecostes. Es verdad que hubo algún malasombra empeñado en advertir que se estaba matando moscas a cañonazos y que resolver algunas infraestructuras necesarias e incluso montar una Expo no justificaba semejante desparramo. Pero la mayoría social parecía feliz y entretenida. Hoy, sin embargo, llega Juan Alberto con la rebaja y ya no es posible mantener la subvención a Tuzsa ni contener las tarifas del agua ni abordar cualquier proyectito local por humilde que sea.

Cuando menos, el aumento del billete de bus se ha hecho aplicando criterios progresivos, lo que parece razonable.Y si es preciso apretarse el cinturón, consolémonos pensando que los daños no llegaron más lejos, pues hemos descartado la Expopaisajes, ya no aspiramos a ser sede de los juegos de invierno y tampoco llegamos a construirle un estadio cinco estrellas al equipo de Agapito Iglesias. Ya, ya sé que ni siquiera estos proyectos fallidos nos han salido gratis (hubo de por medio viajes, estudios, contratos y protocolos), pero hemos de valorar los trescientos o cuatrocientos millones (mínimo) que al final no han ido a nuestro Debe.

Belloch derrocha austeridad con el ardor de los conversos. Rudi, sin embargo, esgrime en sus presupuestos un inaudito optimismo. Confía en que la DGA recaude en 2012 ochenta y tres millones más a través del IVA. ¿Ochenta y tres kilates con el consumo cayendo a plomo? Se ve que aún no nos ha abandonado al autoestima.

J. L. Trasobares/El Periódico de Aragón/jueves 15.12.2011