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domingo, 30 de octubre de 2016

Aragón... ¿también existe? 20161030

Como nos hemos pegado una semana pendientes de la Carrera de San Jerónimo: que si debaten, que si votan, que si rodean el Congreso, que si mira lo broncas que es Iglesias pero la finura que se gasta Hernando (el del PP, pues el del PSOE bastante tuvo con tragarse el sapo verrugoso)... pudo parecer que Aragón casi no existía. El outlet zaragozano se difuminó en la bruma de los intereses creados (secundados con un fervor maravilloso por PP, PSOE y Ciudadanos). Las ordenanzas fiscales del agitado Ayuntamiento capitalino se aprobaron por fin, con el grupo socialista bordando un nuevo ejercicio de geometría variable. Al alcalde Santisteve le prepararon la enésima emboscada a propósito de la Ley de Capitalidad y el Consejo de la CARTV. La dirección de Chunta salió ilesa del Comité Nazional. El Real Zaragoza estrenó entrenador. Si no llega a ser por Susana Sumelzo, pasamos desapercibidos.

De la diputada socialista por Zaragoza solo puedo decir lo mismo que en su día dije del general Julio Rodríguez, cuando apareció en las candidaturas de Podemos: quien asume un compromiso político en el que hay mucho que perder y poco que ganar merece el máximo respeto. De ventajistas, aprovechados y lameculos estamos sobrados. Las personas, como Sumelzo, capaces de ponerse fuera de juego por ejercer la coherencia, no abundan en ese mundo traidor. Y más ahora, cuando se ha consagrado la mentira programática y la deslealtad con los electores.

Aragón, por lo demás, sigue volando sin motor. Es agradable. Plácido, silencioso y barato. Uno tiene la sensación de que vamos camino de poca cosa (con permiso de Labordeta), pero por una carretera bien asfaltada. Conduciendo un Opel, por supuesto. Sin expectativas pero sin agobios.

Otra cosa que contribuye a nuestra tranquilidad es la ignorancia, o mejor dicho: la distracción. Así, quedó visto para sentencia el juicio contra el exdirector general de la extinta CAI, García Montes. Pero ese proceso venía hueco. Al acusado (a quien Ibercaja, por derivación, ha de pagar todos los meses ¡quince mil euracos del ala!) se le imputaba un roto de unos seis millones. ¡Ja! A la CAI le hicieron un agujero de más de 2.500 kilates. Y en esa manteca untaron muchos. Pero... ¿quiénes y cómo? Misterio.

De esta forma uno se queda con la sensación de que, si existimos, vivimos en un Limbo. Pasa lo mismo cuando le llevan al juez unas dietas de 8.000 euros que pillaron dos directivos de Sarga, la empresa pública aragonesa configurada a partir de Sodemasa (colocadero del PAR) y Sirasa (ídem del PSOE). Ya ven: 8.000. Sin embargo nos hemos comido con patatas la inaudita contabilidad dada a conocer por otra sociedad pública, Motorland, que se autoanticipó en 2016 nueve millones de pérdidas (que serán más), con un balance de risa y un escandaloso escandallo (¡je,je!) de ingresos y gastos previstos. Jeta de hormigón e impunidad de alto copete.

Así de bien pasamos estos agitados días, mientras Rajoy era investido y el mundo político se ponía del revés. ¿Qué puede esperar Aragón del nuevo Gobierno? Como mucho, buenas palabras. O sea, nada. 

jueves, 4 de diciembre de 2014

'Barrillos' aragoneses, algo más que folclore 20141204

Las cosas de Aragón apenas se dejan ver en el vertiginoso carrusel de la actualidad política española. Por supuesto, la Tierra Noble sigue sin exportar noticias, como no sean las baturradas de rigor. Pero es que aquí mismo, si nos atenemos a los rankings diarios de las ediciones digitales, llaman más la atención deportes y sucesos que la actividad institucional... salvo que salga a la luz algo muy-muy escandaloso. Ayer se dio el caso. Claro que el titular ("400 trabajadores de la empresa pública Sarga formaron parte de candidaturas del PAR") no podía pasar desapercibido. Tampoco era nuevo el tema: durante lustros, los regionalistas manejaron a placer la citada sociedad, que antes se denominó Sodemasa. Y desde el primer momento la contratación de personal estuvo rodeada de sospechas, circunstancias anómalas y casos alucinantes, que pudieron llamar mucho la atención pero no motivaron la adopción de medida alguna. A la postre, el Partido Aragonés siempre ha estado (y está) protegido por sus primos del PSOE o del PP. Por eso, de todos los pesebres, chanchullos y arreglos bajo mano que cuelgan de la Administración autónoma, los dos grandes tienen tanta o más culpa que su ventajista bisagra. Además, si el PAR supo vender su apoyo, legislatura tras legislatura, a precio tasado (lo cual le convertía en un aliado excepcionalmente estable), sus socios tampoco se fueron nunca de rositas. Todos se rascaban mutuamente la espalda, y tan felices.

Por poca repercusión que tengan por ahí fuera casos como el de Plaza, por olvidado que esté lo de La Muela y por chuscos que sean los detalles de algunos barullos, no estamos ante simple folclore. La anormalidad se manifiesta en forma de cuadros de Goya pagados por encima de su valor de mercado, subvenciones millonarias a industriales que se gastaron la pasta en lo que bien les vino, contratas adjudicadas y prorrogadas con singular alegría, carísimos programas informáticos que no chutan, denominaciones de origen ful... En ese barro venimos chapoteando sin poderlo remediar. Bueno, tal vez algunos sí han podido. Pero no han querido. 

martes, 22 de enero de 2013

Un sistema barrenado desde dentro... 20130122

Dirigentes de Comisiones Obreras negaron que su organización forme parte del tinglado Sarga (Sodemasa-Sirasa) y lamentaron haber aparecido en la lista de sindicatos cómplices. «En este tema -aseguraron- todos no somos iguales». Creo que tienen razón. También la tienen aquellos empleados de las citadas empresas públicas que cumplen rigurosamente con su obligación y no forman parte de ningún compadreo. E incluso estoy dispuesto a dársela a los políticos honestos (que los hay, claro que sí), cabreados al ver cómo el diluvio de escándalos les hace automáticamente sospechosos de corrupción por el mero hecho de ocupar un cargo electo o un puesto de libre designación. Sí, es injusto hacer tabla rasa, meter a malos, regulares y buenos en el mismo saco o lanzar desde los medios afirmaciones generalistas. Yo lo asumo así.

Pero también tengo por seguro que el sistema político y económico vigente en Aragón y España entera ha sido barrenado desde su interior, ha institucionalizado la corrupción (ante el silencio, la pasividad o la impotencia de sus integrantes más honrados) y por ello ha fracasado de forma definitiva e irreversible.

Ya no cabe resetear. Es necesario instalar un nuevo sistema operativo. Si ponemos el foco en lo más concreto, Sarga debería ser objeto de una drástica reestructuración que empezase con el cese inmediato de todo su equipo directivo y la designación de profesionales bien cualificados y ajenos al mamoneo, cuya misión sería poner en orden la sociedad y purgarla de paniaguados. Ya de paso, sería bueno que la presidenta Rudi hiciese algo efectivo por una vez en su vida y ordenase realizar una auditoría transparente (luz y taquígrafos) de las empresas públicas aragonesas, cuya opacidad solo es comparable al inmenso tamaño del agujero que han creado.

Lo mismo pasa con el sistema en toda su extensión y expresión. Hay que replanteárselo por completo. De cabo a rabo. Y no vale alegar que en su seno hay personas honradas ni dispersar la responsabilidad orientando los ventiladores hacia la mierda. Pero de esto... ya hablaremos mañana.

jueves, 27 de diciembre de 2012

Caja3, Sarga... del mal el menos 20121227

Algo es algo. Caja3-CAI ha retirado el ERE (que pasará a ser negociado, con Ibercaja en la trastienda), y en Sarga, la sociedad pública aragonesa que agrupa a Sodemasa y Sirasa, quedará algún margen para trabajar la alternativa (127 despidos o reducción salarial del 16%) a ver si es posible hacer un mix más o menos aceptable. Habrá, quizás, compasión aunque siga sin haber transparencia. Pero, claro, una cosa es aflojar el lazo y otra muy distinta que quienes tiran de la soga se la enrollen al cuello.

Es dudoso que la purga en Sarga se lleve por delante a los enchufados (sobre todo a los del PAR en Sodemasa) y deje vivos a quienes son verdaderamente imprescindibles para la realización de actividades tan esenciales como la guardería forestal, la lucha contra el fuego o el desarrollo de programas agropecuarios y medioambientales. Se supo que José Ángel Biel había enviado al PP una lista de intocables suyos que deberían salvarse del despido sí o sí. Y aún cabe la posibilidad de que, si alguno acabase en la calle, pudiera ser repescado en las comarcas, cuyos fondos y funciones van a crecer (según figura en los Presupuestos de la Comunidad para 2013).

Cualquiera sabe. Cualquiera se fía. En estos tiempos la mentira se ha convertido en virtud oficial. Sin complejos. Cada vez que viene a Zaragoza, la ministra Mato prodiga sus aleluyas sobre la forma de sostener la sanidad pública, universal gratuita y de calidad por el procedimiento de introducir copagos, reducir las plantillas, privatizar la gestión de los hospitales y eliminar servicios en la atención primaria y hospitalaria, lo cual ilustra a la perfección sobre la fiabilidad del personaje. Aquí, por ejemplo, están suprimiendo los laboratorios de los hospitales salvo el del Servet, que centralizará los análisis (y cuya externalización se da por cosa hecha). Así se retrasarán y complicarán los diagnósticos en toda la red asistencial. Por el bien de los pacientes, naturalmente.

¿Y qué se hace ante todo esto? Pues lo que han hecho los de Caja3-CAI: dar la cara y resistir. Digan lo que digan los esquiroles, es la única forma conocida de reducir los daños. 

 JOSÉ LUIS Trasobares 27/12/2012

Noticias sobre fusión Ibercaja y Caja3 
La gran mentira Nicolás Espada
Ibercaja no tocará su plantilla

sábado, 18 de agosto de 2012

Empresas públicas, un iceberg a la deriva 20120818

La Cámara de Cuentas hizo público un informe detallando el cachondeo que hubo en las empresas públicas aragonesas (al menos durante el 2010) a la hora de fichar personal. Los contratos se hicieron sin control, sin publicidad, sin procesos de selección, con retribuciones variables no justificadas... ¡Ostras!, pensé yo: ya verás la que se arma. Pero pasaron los días y la escandalera se quedó en casi nada. Y eso teniendo en cuenta que las sociedades aludidas (Plaza, Sodemasa, Expo Zaragoza, Motorland, Aramón y demás) pagaron durante el año auditado 46,6 millones en sueldos y su número medio de trabajadores ascendió a 1.428, que no es moco de pavo.

Las empresas públicas dependientes del Gobierno de Aragón fueron naciendo y reproduciéndose con la excusa (de entrada bastante plausible) de que la burocracia institucional era incapaz de actuar con la agilidad que requieren algunas actividades y proyectos. Tan buena intención derivó enseguida en otra cosa: se creó una Administración paralela, se desarrollaron iniciativas cada vez más alejadas de lo que es propio del sector público, se colocó a los amigos y clientes de manera discrecional (como ha venido a demostrar la Cámara de Cuentas), se generalizó la opacidad... Y en el océano que rodea a nuestra noble Ínsula Barataria quedaron a la deriva una serie de icebergs (alguno de ellos monstruoso) capaces de tumbar cualquier Titanic y de los que solo hemos visto (y vemos) una décima parte porque el resto sigue oculto.

Las sociedades públicas han generado un agujero inconcreto aunque pavoroso que supera los ochocientos millones de euros. Eso dando por buenas unas contabilidades que todavía conceden a ciertos activos inmobiliarios (los de Plaza, de Expo Zaragoza o de Aramón, por ejemplo) un valor que ya no tienen ni de lejos.

Ya ven: no cuento todo esto (una vez más) para pedir que se acabe con esas empresas públicas, porque alguna, pese a todo, aún realiza funciones imprescindibles (la tortuosa Sodemasa, sin ir más lejos). Pero ponerlas en orden es más que urgente. Si nos queda un átomo de cordura, claro. 

miércoles, 6 de junio de 2012

Sociedades ruinosas pero 'bienpagás' 20120606

Verdaderamente hay cosas que impresionan. Si leen ustedes la noticia de hoy sobre la rebaja de sueldo a los directivos de las sociedades públicas dependientes del Gobierno de Aragón, descubrirán que un primer recorte permitirá ahorrar (en este caso el término sí es correcto) 562.928 euros, y 686.928 euros cuando la medida se extienda a otros ejecutivos del sector. Y conste que no resulta tan impactante el dato en sí, como el hecho de que recortando en un 28% (de media) los emolumentos de estos profesionales bienpagaos (y nombrados a dedo) se obtenga un resultado tan notorio. Tendré que darles la razón a quienes solían advertir que en nuestra Administración autónoma los loros tragaban (y tragan) una barbaridad de chocolate.

Naturalmente, en las sociedades públicas se ganaban unos salarios realmente estupendos, destinados supuestamente a competir con los de la empresa privada. El baranda de Expoaragón Empresarial venía apaleando unos 120.000 euros anuales, que son 40.000 más de los que percibe su teórica jefa, la señora presidenta del Gobierno autónomo. El de Plaza se levantaba 110.000 euretes. El de Motorland, 100.000. Pero no se preocupen ustedes por ellos, que a pesar de la segada tampoco se quedarán en la miseria. Con ingresos que pasarán a oscilar entre los 80.000 y los 60.000 euros al año, seguirán ganando más pasta que cualquier consejero del Gobierno de Aragón. ¿Pero se la ganarán de verdad? Esta es la cuestión.

Porque más allá de los sueldos (sueldazos, quiero decir) está el problema central: ni una sola de las sociedades públicas ha cumplido su plan de negocios. Entre todas ellas acumulan en estos momentos un agujero impreciso pero que no bajará de los 600 millones (que no son chocolatinas precisamente). O sea que la gestión no parece haber sido exitosa en absoluto. ¿Se han pagado estos salarios competitivos para que sus perceptores ejecutasen descomunales ruinas?

Por lo cual ahora queda lo más molón y lo más jodido: frenar las tremebundas pérdidas de las sociedades públicas, ponerlas en orden, hacerlas sostenibles... o cesar a sus directivos. 

viernes, 10 de julio de 2009

Sodemasa y las leyendas del Pignatelli 20090710

Todo parece irreal en la Ínsula Barataria. El mismo Pignatelli, epicentro del poder institucional, abunda en invenciones y mitos, en rumores y sustos, en filtraciones e intoxicaciones. Llega un momento en el que ya no sabes si lo que se cuenta por ahí es imaginación o una verdad como un templo.

Pese a todo, quien suscribe no puede sino considerar pura leyenda los extravagantes relatos sobre las contrataciones efectuadas por Sodemasa (entidad integrada en la estructura de la Consejería de Medio Ambiente). Me aferro a tal idea mientras me susurran las respectivas historias de Marcelo y Aida. Cuentan que el primero vino a la Tierra Noble tras conocer (al parecer por internet) a una señora que es cuadro del PAR y directora general en el propio Gobierno aragonés. Fue llegar y pillar cacho en Sodemasa, aunque nadie podía precisar qué excepcionales facultades habían motivado su transatlántica contratación. El otro sucedido todavía resulta más alucinante. Aída sería una exactriz de revista colocada en la sociedad pública por mor de su amistad con un alto cargo de la consejería antes citada. En ambos casos los relatos abundan en delirantes detalles, que les ahorro (de momento). La cosa es tan tremenda que prefiero afrontarla desde la incredulidad. No puede ser.

Porque si diese por ciertos los dos casos citados también habría de admitir el del jardinero reconvertido en experto asesor de Boné, la tremebunda saga de la Fundación Desarrollo Social, el affaire del abogado que cobra en Sodemasa... y trabaja en la sede del PAR, los interminables listados de los familiares de dirigentes regionalistas (y también del PSOE) que se llevan su parte, la enooorme casualidad por la cual muchos coordinadores forestales o de las reservas de caza son notorios afiliados a los partidos que gobiernan Aragón.

Todo han de ser leyendas, maledicencias, rumores infundados. Cabe que haya algunos alcaldes y gentes de los aparatos partidarios colocados aquí o allá para que se ganen un sueldo mientras ejercen en lo suyo, pero ese desgüeve que describe Radio Macuto (y claman en el desierto los portavoces de CHA) es sin duda una mitificación, un frenesí. ¡A quién se le ocurre!

J. L. Trasobares/El Periódico de Aragón/viernes 10.07.2009