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sábado, 20 de febrero de 2016

Lambán y la hidrología de derechas 20160220

No esperen ustedes que la política llegue a tener fundamentos precisos o siquiera lógicos. Las ciencias puras y duras pueden ofrecer prodigios, como la absoluta exactitud de Einstein al calcular teóricamente las mismas ondas gravitacionales que decenios después han quedado probadas de manera fehaciente. Pero las ciencias sociales son otra cosa... más subjetiva, menos previsible.

El otro día, inaugurando FIMA, el presidente del Gobierno aragonés, Javier Lambán, defendió "con uñas y dientes" el Plan Hidrológico del Ebro. Y coincidió al cien por cien con la ministra Isabel García Tejerina. Si llega a estar ahí Rajoy para certificar el acuerdo explícito hubiese dicho: ¡Véis como sí es posible el entendimiento entre PP y PSOE! Porque además, al adoptar los postulados hidrológicos de la derecha (o viceversa), el actual baranda de Aragón se enfrenta directamente a Podemos, con cuyos votos llegó al trono del Pignatelli, y a CHA, que no solo le votó sino que además está en su Gabinete. Es más, Lambán ha entrado en colisión con sus compañeros del PSC, que también se oponen al plan en cuestión.

En teoría, la supuesta ordenación del Ebro gusta en Aragón a conservadores (del PP y del PAR) y socialistas porque incluye la famosa reserva de 6.550 hectómetros cúbicos, que viene a ser como si algún artículo del Estatuto dijese que todos los de la Tierra Noble vamos a medir 1,80 y gozar de un cociente intelectual de 190. Hombre... habrá años que las lluvias permitirán disponer de aquellos hectómetros y habrá aragoneses que serán altos, guapos e inteligentes, pero ni el agua ni la percha y el cerebro pueden ser garantizados para siempre y a todos. Eso es un cuento para encandilar a los crédulos.

Pero lo que realmente les pone a los que están en el negocio del agua es mucho más simple: con el nuevo plan (el que tanto gusta a Lambán y a Tejerina), las concesiones se refuerzan y los caudales atribuidos a quienes corresponda (regantes y eléctricas, sobre todo) podrán ser objeto de compraventa sin las anteriores habituales. Dinerito, amigos. Lo de siempre. 

domingo, 7 de febrero de 2016

¿Trasvase? Hombre... si pagan 20160207

Puede que los aragoneses no tuviéramos una postura común sobre el agua ni siquiera cuando salíamos (casi) todos juntos a manifestarnos contra el Plan Hidrológico Nacional elaborado por el ministro Jaume Matas (sí, el corrupto). En aquel momento, el PP jugaba en campo contrario y desde Moncloa movían los hilos para crear aquí un espacio social y mediático neutral que compensara la tremenda movilización antitrasvase. No llegaron a conseguirlo del todo. Sin embargo, la unidad de los que desfilaban por las calles encabezados por el presidente Iglesias era consecuencia de una inercia política y de alguna forma cultural. Allí había ya diversas sensibilidades, posturas encontradas.

Ahora, cuando poco a poco ha ido construyéndose un nuevo entramado legal relativo al agua, las diferencias han pasado al primer plano. El choque entre el PSOE y Podemos-Aragón a cuenta del Plan de la Cuenca del Ebro certifica la ruptura del discurso unitario. En estos momentos, Lambán está en las antípodas de Arrojo. El uno es un decidido partidario del Pacto del Agua, la construcción de pantanos y la expansión de los regadíos. El otro, recién elegido diputado por Zaragoza, es un gurú de la Nueva Cultura del Agua, ha liderado sucesivas movilizaciones contra los embalses y defiende la normalización medioambiental de nuestros ríos. La polémica saltó esta semana, cuando el podemismo aragonés, junto con sus compañeros catalanes, se pronunció abiertamente contra el citado Plan de Cuenca y exigió, entre otras cosas, mayor protección al Delta del Ebro, sometido desde hace lustros a una lamentable regresión.

Existe en Aragón un discurso oficial (las movilizaciones contra los trasvases siempre estuvieron encabezadas por unas u otras autoridades), según el cual el agua no podía irse fuera porque era preciso utilizarla aquí "para convertir las estepas en vergeles". Por ahí se ha colado el trasvasismo, ofreciendo pantanos y regadíos e incluso garantizando un irreal cupo hídrico de 6.550 hectómetros cúbicos.

Muchas personas no conciben la del Ebro como una cuenca cuyos ríos discurren por diversos territorios, pero que es un todo y debe ser protegida, mimada y gestionada de la manera más sostenible. Se cree que es posible trocearla para repartirla litro a litro... y que si en el Delta reivindican algo siempre cabrá dirigir a los catalanes los mismos denuestos que llovieron sobre la gente de la montaña, por muy aragonesa que fuera, cuando se oponía a la inundación de sus valles. Pero tras este laberinto de emociones lo que se esconde hoy es el futuro desarrollo de un mercado del agua, a partir de las concesiones atribuidas a eléctricas, regantes y otros aquatenientes. Algunos quieren el agua en Aragón... Para venderla.

martes, 18 de agosto de 2015

Vuelve la sequía, vuelve el trasvase 20150822

Obvia consecuencia del calentamiento global y la sobreexplotación, el Segura ha caído de nuevo en el déficit hídrico. Retorna la sequía y en todo el Levante, desde Castellón hasta Almería, la agricultura intensiva, las ciudades, urbanizaciones, campos de golf, piscinas, aquaparks u otras maravillas mediterráneas exigen más agua. Así que se ha puesto en marcha el trasvase desde el alto Tajo, donde sin embargo, en una de esas paradojas que evidencian lo absurdo de la situación, ya hay localidades abastecidas mediante en camiones cisternas. El presidente castellanomanchego, García-Page, ha dicho que esto no puede ser. De inmediato ha sido acusado de resucitar la guerra del agua. En los ámbitos conservadores, donde la irracionalidad hidrológica es marca de la casa, se truena contra Zapatero por haber echado abajo el macrotrasvase del Ebro, y se recuerda que este invierno, en poco más de dos semanas, dicho río vertió al Mediterráneo 2.600 hectómetros cúbicos. Sí, retorna la sequía... Y estamos en vísperas electorales. Mala coyuntura.

¿Cómo y dónde pudieron almacenarse aquellos 2.600 hectómetros cúbicos, cuando los pantanos de la cuenca del Ebro estaban llenos? Porque para evacuar semejante caudal hacia lugar alguno sería preciso disponer de un canal como el de Suez. Pero en vez de aclarar tal misterio, se evocan los recursos que se pierden en el mar, en un argumentario trasvasista tan tramposo y tan imbécil que da grima escucharlo otra vez. Las proclamas destinadas a presentar el agua como un bien nacional, que debe ser compartido y redistribuido solidariamente de norte a sur de España, son un ejercicio de demagogia y de populismo que ha creado en la Comunidad Valenciana, Murcia y la Andalucía Oriental un demencial equívoco. Es curioso que quienes acusan a otros (partidos políticos) de prometer lo que no pueden cumplir, se paseen por el Segura ofreciendo alegremente suministros ilimitados a precio tirado, algo que jamás llegará a ser. Claro, que mientras tanto ya tenemos ahí, de vuelta, el fantasma del trasvase. Será verdad que este país no tiene remedio.


JLT  18/08/2015

domingo, 9 de agosto de 2015

Recortad en Aragón, que allí son de buen conformar 20150809

Primero fue Antonio Aragón, el inventor del Pacto del Agua. Luego, Jaume Matas se aplicó el cuento. Ambos (compartían un destino común: la corrupción) se agarraron al mismo truco para conformar a los aragoneses ante un eventual macrotrasvase del Ebro o, en general, ante el habitual abandono presupuestario. Ofrecernos fabulosas infraestructuras hídricas (pantanos, mayormente) y magníficas comunicaciones. No pensaban cumplir tales promesas. Sólo lo simularían. El viejo truco de los gobiernos centrales: poco dinero y mucha propaganda; poco ruido y muchas nueces. Bien mirado, el único jefazo que se enrolló bastante con Aragón fue el bueno de Zapatero. Bajo su mandato no sólo se derogó el Plan Hidrológico trasvasista, sino que se batieron todos los récords en la asignación de money del Estado a nuestra Comunidad. Desde que manda Rajoy... nanay.

Así hemos llegado al anticipadísimo proyecto de Presupuestos Generales para el 2016. En el, Aragón sigue bajo mínimos. Aparecen partidas referidas a planes que se repiten año tras año sin llegar a realizarse nunca (o sea, apuntes falsos). Se estiran con pequeñas asignaciones las tradicionales aspiraciones tierranoblenses (como el Canfranc: dos millones de euros que no servirán para nada). Y se mantiene la ficción pantanera con cantidades que no se utilizarán o se gastarán en obras sin ningún sentido. ¡Ah!, por cierto, Zaragoza ni siquiera aparece. De la Avenida Cataluña, la gran oferta electoral de Eloy Suárez, diputado y jefe de filas del grupo del PP en el Ayuntamiento cesaraugustano, nada de nada.

Lo de los pantanos es de nota. El recrecimiento de Yesa engulle regularmente su ración de millones sin que se vea nunca el final de tal desatino, porque las laderas donde debería asentarse la nueva presa se siguen deslizando tan guapamente. Biscarrués es observado con lupa por la Unión Europea, que ya ha emplazado al Gobierno español porque no tiene claro que se estén cumpliendo las obligaciones que exige la normativa hidrológica comunitaria. La polémica actuación en el Bergantes ha quedado en el aire ante la confesada incapacidad de la Confederación Hidrográfica para desarrollar el proyecto según ordena la ley. La Loteta no sirve, según parece, para proveer de agua de boca a Zaragoza por culpa de sus fondos salinos. El recrecimiento de Santolea ha sido abandonado tras iniciarse las obras porque también allí se corrían las laderas. Cientos de millones de euros se van yendo, poco a poco, camino de ninguna parte (bueno, no; parte de ellos acaban en el bolsillo de las grandes constructoras)... De esta forma, Montoro&Cía. nos tapan la boca y nos torean cual hábiles recortadores.

Claro, como somos de tan buen conformar...

JLT  09/08/2015

jueves, 14 de mayo de 2015

Cada cual, a lo suyo: agua, campo, ahorro energético... ¡y 'spinning'! 20150514

Supongo que nadie será capaz a estas alturas de negar ese fenómeno llamado calentamiento global. Porque, tras rozar los 40 grados apenas iniciado mayo, ni el primo aquel de Rajoy podrá llamarse a andana. Por eso choca que las cuestiones ecológicas y la sostenibilidad medioambiental (la de verdad, ¿eh?) aparezcan en esta campaña como de soslayo. Alguna vez y a título anecdótico. De hecho, ayer se vio a la plana mayor del PP nacional, con don Mariano y doña Espe a la cabeza, pedaleando por las calles de Madrid. ¿No habíamos quedado en que los velocípedos eran cosa de madaleneros y otros perrosflauta? Pues no, que en campaña a todos nos gusta hacer deporte. En esa línea, ha hecho furor en las redes la salida de la aspirante a la Alcaldía zaragozana por Ciudadanos, Elena Martínez. Preguntada sobre su posición respecto al carril bici, dijo: "¿Uy!, a mí me encanta la bicicleta. ¡Hago spinning!". La salida ha hecho furor en las redes sociales, donde las cosas de C's (desde las del joven Alber Rivera hasta las de sus improvisados candidatos de cualquier lugar de España) dejan estupefactos a quienes pensaban votarles y llenan de alegría a la derecha popular.

Imagino, sin embargo, que la candidata Martínez tendrá más garbo metiéndose marcha en su gimnasio que los conservadores madrileños paseando en bici. A estos pobres tanto coche oficial les ha dejado fuera de forma, y cuando las teles les filmaron daban un poco de pena. Parecía que Rajoy y Aguirre, aferrados a sus respectivos manillares, iban a topar el uno con la otra (accidentalmente, claro). Al final se fueron a comer hamburguesas. Qué gente tan humana y tan normal, ¿verdad?

¿Ecología? En Aragón el tema tiene siempre que ver con el agua. Y ahí estamos: con Ciudadanos tonteando con el trasvase, el PP levantino exigiéndolo como suele y Luisa Fernanda negándolo desde la orilla del embalse de La Loteta. La jefa de los conservadores aragoneses se montó allí uno de esos extraños shows de campaña a los que solo asisten, como vengo diciendo, los interesados y los periodistas que les siguen y les sufren. Aprovechó para pantanear a gusto y desmentir a sus conmilitones valencianos. Justo en ese momento, el Congreso de los Diputados aprobaba en ponencia la Ley de Montes, que ahora pasa al Senado y que, por cierto, da mucho margen a las transferencias de recursos entre cuencas. La Cámara había pedido, previamente, un informe al respecto del Gobierno de Aragón. Pero se pasó el plazo sin que dicho informe hubiese llegado a la carrera de San Jerónimo. Se ve que Rudi y su consejero Lobón no están estos días p'a tontadas.

Bueno... esto del trasvase es, hoy por hoy, el equivalente levantino de nuestra Travesía Central del Pirineo: un fijo en los programas cuya viabilidad es más bien nula, aunque sirve para dar la tabarra. Estas rutinas han atravesado los decenios y aun los siglos hasta perder su sentido inicial o incluso cualquier sentido. Escuchar a los candidatos del PP, el PSOE o el PAR hablar de regadíos y de promover la industria agroalimentaria resulta chocante. Ese argumentario hidro-económico lo han utilizado mil veces cuando gobernaban, ha estado presente en los discursos de investidura, ha sido manoseado en todos los debates sobre el estado de la comunidad. Y ahora, claro, vuelven a ello, a la vista de que la producción del campo aragonés sigue sin ganar ningún valor añadido.

En esas estamos. Los temas medioambientales no son el fuerte de los partidos tradicionales. En Aragón y fuera de nuestros límites. Fíjense en el desbarre de la Junta de Andalucía en el muy vidrioso asunto de Aznalcóllar. Un juzgado ha anulado el último concurso que adjudicó la explotación de aquella mina (origen anterior de uno de los mayores desastres ecológicos habidos jamás en España). La sentencia es demoledora. La concesión estuvo plagada de irregularidades. La empresa beneficiada no cumplía ni uno solo de los requisitos exigidos. Y eso, por parte de una Junta supuestamente de izquierdas.

Echenique presentó ayer un plan económico bastante simple, concreto y probablemente factible: financiar desde el Gobierno aragonés y a través de un instituto de crédito público un programa para rehabilitar viviendas. Así se crearían 9.000 empleos, se ahorraría energía en esos hogares, se reduciría la huella ecológica... "El mejor megavatio --dijo el de Podemos-- no es el que viene de un panel solar, sino el que no se gasta". Junto a él, los cuatro economistas que han colaborado en preparar esta y otras propuestas daban fe de que los alternativos pueden pisar suelo y ofrecer ideas. También hablaron de cómo apoyar a las pymes. ¿Han salido, por fin, del "lo que decida la gente"?

Chunta es quizás el partido más volcado con los idearios verdes. Fue el actor principal de la lucha contra los pantanos, aportó cierta profundidad ideológica a la movilización contra el trasvase y siempre ha promovido la sostenibilidad medioambiental. Sin embargo es posible que, fuera de determinados ámbitos, ese planteamiento no haya calado en la opinión pública aragonesa como hubiera sido lógico y deseable. O tal vez CHA no tuvo habilidad suficiente para asociarlo a una imagen renovadora y abierta. Entre el fulgor inicial y el aparente declive posterior de la formación hubo un punto de inflexión evidente que coincide con su primera y más llamativa responsabilidad de gobierno en el Ayuntamiento de Zaragoza. ¿Hasta qué punto la mera gestión institucional quema a los partidos nuevos? ¿Correrán la misma suerte Podemos y Ciudadanos?

El futuro despejará las dudas. Como ha pasado con el calentamiento global. O con la buena o mala suerte del PP en estas elecciones que vienen. Ayer, el Madrid se cayó de la final de Champions. ¡Lagarto, lagarto!, grito Rajoy con el culo aún resentido por la galopada en bicicleta.


domingo, 10 de mayo de 2015

Programas difusos, ideas manidas y si acaso... buenas intenciones 20150510

Un día complicado. La campaña se quedó sin aliento después de que se estrellara en Sevilla el Airbus de carga (militar). Un mal tropiezo justo el mismo día en que Moscú celebraba el 70 aniversario de la victoria sobre el nazismo con una exhibición de nueva tecnología militar que dejaba sin plumas a la paloma de la paz. Siempre nos quedará Londres, siguen pensando los del PP. Porque en estos tiempos todo es global, todo tiene que ver con todo y si alguien piensa que Aragón o Zaragoza o Huesca o Teruel o las polémicas comarcas son compartimentos estancos que se pueden administrar sin tener en cuenta lo de fuera, está muy equivocado. De todas formas, para estas elecciones que vienen casi nadie ha hecho grandes alardes estratégicos. Los programas son muy de andar por casa. Los enfoques relativos a la mejora de ingresos o el control del gasto brillan por su ausencia. Nadie tiene nada que decir del Aragón 4.0. Como resumen de tanta levedad, Javier Nart, eurodiputado y una de las figuras de Ciudadanos, vino a Zaragoza, se dejó caer con un argumentario más bien trasvasista y habló de nuestra comunidad en unos términos tan manidos, tan elementales y tan equívocos que para semejante viaje no necesitaba alforjas.

¿Cuál es el programa de Ciudadanos? Mis colegas están haciendo un resumen de los planes de cada partido (vean hoy lo referido a la política social) y las pasan moradas para poder poner algo en la casilla de la gente que sigue al mediático Rivera. O les da todo igual o no tienen nada que decir. Lo cual no significa que los demás estén lanzando fantásticos discursos e ideas prodigiosas. Si acaso buenas intenciones, que en el caso de las izquierdas tienden más bien a recuperar el terreno perdido en inversión pública y atención a los servicios esenciales. PP y PAR (aunque esta última formación está sacando de la chistera algunos sorprendentes conejos) tampoco sorprenden a nadie, pues han gobernado los últimos cuatro años y ya se les han visto las intenciones. Tal vez por eso han pasado olímpicamente de acudir a los debates de carácter sectorial programados en las últimas semanas por diversas organizaciones sociales de la sanidad o la educación. A lo mejor entendían que ése no es su público.

Sin embargo, el misterio de esta campaña no radica tanto en definir ideas y compromisos como en explicar de qué forma será posible financiarlos. Las instituciones (casi todas ellas) llegan al día de hoy muy tocadas, con presupuestos desbordados, con deudas impresionantes (véanse el Ayuntamiento de Zaragoza o el de Teruel), con muchas facturas en los cajones (véase el Gobierno de Aragón). Así que los más sesudos suelen poner en solfa las bonitas aspiraciones de los ilusos (o sea, de Podemos, IU y CHA) porque quieren la luna pero no saben cómo comprarla. Lo cual es cierto en buena medida, pues la gente de Echenique, por poner un caso, está planteando medidas a tomar en sus hipotéticos cien primeros días de gobierno sin tener en cuenta que en ese momento deberían manejarse aún con el presupuesto aprobado por la derecha, una chapuza contable absolutamente irreal. Quienes tengan a su cargo el Pignatelli (después de un verano infernal urdiendo pactos y atando acuerdos) deberán afrontar de inmediato importantes tensiones de tesorería (Aragón lleva varios ejercicios incumpliendo el objetivo de déficit) que no podrán resolver al estilo Rudi, cerrando caja en octubre. Se verán obligados a realizar auténticos ejercicios en el alambre.

Claro que estos desajustes entre los mejores deseos y el dinero que debe pagarlos también se dan entre los tradicionales, por mucho que sean ellos quienes se ponen sarcásticos ante las supuestas incoherencias de los alternativos. Por ejemplo: ¿Cómo pretende Eloy Suárez mantener Zaragoza medio apañada y comprar sus famosos tranbuses si rebaja sustancialmente (el 35%, dice) el IBI? ¿De dónde piensa sacar Lambán la pasta para sus planes de empleo juvenil?

Quizás por eso algunos candidatos intentan bajar el balón al suelo y ponerse razonables. Así, ha sorprendido que Zaragoza en Común, en sus planes para la movilidad de la capital aragonesa, hable de autobuses y no se lance con nuevas líneas de tranvía. Lo cual viene a desmentir el cliché según el cual el bus es de derechas, el tranvía de izquierdas y las bicis de los madaleneros (una clasificación que tal vez sea aplicable a Zaragoza, pero no valdría para ninguna otra ciudad europea). Vino a nosotros Javier Nart, como se ha dicho. El eurodiputado de C's fue preguntado sobre si su partido se opondría a un trasvase del Ebro. No dijo ni que sí ni que no. Pero abogó por un Plan Hidrológico «técnico y solidario » que asegure un caudal mínimo para el río, de forma que nadie piense que va a ser «expoliado». ¿Y esto qué quiere decir? Pues que, según aclaró, el agua no es del lugar sobre el cual llueve y resultaría «patético y cortoplacista » suponer que pertenece a quienes la tienen a sus pies. En tres palabras: puro argumentario trasvasista. Cuán fatigoso e irritante resulta a estas alturas replicar (¡una vez más!) que el agua es ante todo del cauce por donde discurre y si acaso de quienes han visto inundados sus valles y pueblos para hacer pantanos, de quienes soportan las inundaciones... o de quienes tienen un río porque no tienen mar ni otras ventajas naturales. Por no hablar de la unidad de cuenca consagrada por las directivas europeas.

El mismo Nart se puso aragonesista para defender la reapertura del Canfranc y la autovía a Castellón a fin de impulsar la economía real. Secundándole, Susana Gaspar, la candidata de C's a la presidencia de la DGA, habló de una administraicón positiva centrada en los servicios y capaz de impulsar los sectores estratégicos (agroalimentación, turismo, logística) y la exportación. Ya ven qué asombrosas novedades.

¿Qué lugar ha de ocupar Aragón en un mundo globalizado y cada vez más complejo? ¿A dónde queremos llegar? ¿Cómo recuperar iniciativa, independencia económica, población e imagen? Esas son las incógnitas que flotan sobre la campaña... como han flotado sobre la gestión de las administraciones en los últimos lustros. Sin respuesta.

lunes, 7 de abril de 2014

Hacia un nuevo/viejo imaginario hidrológico 20140407

Como estamos enfrentados a problemas más urgentes y como llevamos dos años suficientemente lluviosos, el agua ha dejado de preocuparnos. Sumen a ello que hay poca pasta y que en Levante está pinchada la burbuja inmobiliaria. Sin embargo, el PP trabaja para reprogramar el imaginario hidrológico y neutralizar por fin esa rabia antitrasvasista que ha sido en los últimos cuarenta años la principal seña de identidad política de Aragón.

La semana pasada, el ministro Cañete, el que iba a trasvasar el Ebro "por cojones", vino a Zaragoza en plan bonachón mientras el PAR le hacía los coros. Hubo los habituales cantos al Pacto del Agua y quedó remachado un plan que suena a nuevo pero es más viejo que la pana. Se trata de versionear con alegría ese clásico según el cual lo importante es que Aragón tenga sus pantanos y sus regadíos. A partir de ahí, y según recoge la última legislación parida por el Gobierno Rajoy, siempre está abierta la posibilidad de que nuestros regantes, dueños de grandísimas concesiones, participen en el mercado del agua. A la postre, en Aragón y toda España, ser acuateniente va a ser en el inmediato futuro y gracias al cambio climático mucho más gracioso y rentable que ser terrateniente. Los canales y las tuberías se presuponen. Cómo no.

Queda la parte sentimental del tema. Porque si en el futuro hay más trasvases del Ebro (hacia las cuencas levantinas) los únicos que deben padecer por ello son los catalanes, y a esos separatistas... que les den. La derecha aragonesa (y la española en general) ya ha mostrado su desprecio por el caudal ecológico que habría de llegar al Delta. Presume de haber conseguido un caudal garantizado (a disposición de las grandes comunidades de regantes). Si llega el caso, el agua se desviará a partir de los grandes embalses, más allá de territorio aragonés. A nosotros, plin. Cañete, jaleado por sus cuates, vende Biscarrués (un desatino que acabará con el desarrollo de la Galliguera) y el recrecimiento de Yesa (un riesgo cantado que además costará un Potosí)... incluso Mularroya, desestimada por la Audiencia Nacional. Éstos, ahora, trabajan a largo plazo.

lunes, 13 de enero de 2014

¿Estamos ya maduros para el trasvase? 20140113

El brindis trasvasista de Cospedal, la semana pasada, conecta perfectamente con la lógica conservadora. El PP es un partido muy fiel a su imaginario (al revés del PSOE, mucho más proclive a los renuncios) y muy empeñado en imponer sus planes por cañetes. Y habiendo parido el corrupto Camps, por cuenta de Aznar, aquel Plan Hidrológico (derogado luego por Zapatero), nunca jamás veremos a los de la gaviota renunciar al empeño. Éstos se atienen al principio de sostenella y no enmendalla. Además, doña Dolores, es jefa de Castilla-La Mancha y allí se ha cerrado un acuerdo con Murcia relativo a la conexión Tajo-Segura que, para no reventar en años de sequía, debe apoyarse en otros recursos suplementarios. El Ebro, no hay más.

De momento, con dos años de buena pluviometría a las espaldas y la burbuja inmobilIaria levantina pinchada, desinflada y envuelta en pura ruina, lo del trasvase del Ebro no parece una amenaza inmediata. Hemos de suponer además que no habría dinero (ni público ni privado) para semejante obra. Pero ahí queda la advertencia. Por otro lado, aunque el Gobierno aragonés diga que no al supuesto, debemos dar por seguro que, si en algún momento la partida se jugara en serio, carecería de la resolución necesaria para oponerse a un proyecto impulsado desde Madrid por su propio partido. Sería la primera vez que Rudi se diese a entender.

La clave de este asunto, tan recurrente, tan irritante, está en la propia opinión pública aragonesa. ¿Seríamos capaces de reeditar las movilizaciones de los últimos decenios (movilizaciones, no olvidemos, que siempre contaron con un claro respaldo institucional)? ¿O estamos ya maduros para ir tragando el trasvase como un mal menor intercambiándolo por esa desastrosa entelequia llamada Pacto del Agua? ¿Mantendríamos la posición histórica o nos dejaríamos convencer por el argumento (que el PP proclama desde hace tiempo y el PAR rumia despacito) según el cual un eventual trasvase sería problema de los catalanes y no de los aragoneses, que ya tenemos nuestro cupo hídrico?

Vivamos y veremos. 

martes, 20 de agosto de 2013

Cañete prepara otro PHN, el muy plasta 20130820

Por supuesto, Arias Cañete no está pensando en elaborar un Plan Hidrológico Nacional (PHN) sostenible en lo ambiental, lo económico y lo social (como ayer reclamaron por vía de urgencia los benditos de Ecodes). El señor ministro está en otro tema, que no es precisamente la sostenibilidad. Él lo que pretende es ajustar cuentas con el pasado, recuperar la iniciativa para un Levante (mayoritariamente pepero) sumido hoy en la ruina inmobiliaria y animar el ambiente con la expectativa de nuevos ciclos de grandes obras públicas. En verdad, ya no cabe imaginar un trasvase de mil y pico hectómetros cúbicos desde el Ebro. Ni el coste de las infraestructuras necesarias ni la evolución negativa de los aforos en dicha cuenca permiten hacerse ilusiones. Pero Cañete, con sus huevos y sus negocios (privados), es capaz de tirarse a la piscina aunque esta esté vacía. Menudo guaja.

Cañete hará un PHN más disfrazado que el de Matas, pero se dejará llevar por el ramalazo trasvasista porque las transferencias intercuencas se han incrustado en el ADN ideológico del PP. Debe suponer que a base de ponerse plasta e insistir acabará por doblegar las resistencias. Además... ¿acaso no estamos viendo cada día por Nodo-TVE lo llenas y exitosas que están las playas mediterráneas?

Y ahora viene la pregunta borde: ¿volvería Aragón a ponerse en pie contra un macrotrasvase del Ebro cuando aquí gobierna el mismo partido que plantea la jugada? No olvidemos que cada una de nuestras grandes movilizaciones (en defensa del agua o por la autonomía) contó en su momento con un notable patrocinio institucional y parainstitucional. ¿Qué pasará si falta ese patrocinio? ¿Y cómo integraremos esta vez la eterna contradicción entre los aragoneses que dicen "trasvase no, pantanos sí" y los que replican "ni pantanos ni trasvases" (que por cierto cada vez parecen más cargados de razones, tal y como se está viendo actualmente en el río Bergantes).

Ya conocen ustedes mi opinión: Aragón, envuelto en sus quimeras, no sabe a dónde va. Así será fácil que acaben haciéndonos un roto. Pero que lo haga un tipo como Cañete... ¡Bufff! 

martes, 6 de agosto de 2013

Los interinos, el trasvase y la III República 20130806

Nuestra amada presidenta ha elegido Ribadesella (Asturias) para su descanso. Le alabo el gusto. Bueno, la gente de orden siempre ha sido mucho más cantábrica que mediterránea. Natural, no cabe comparar el glamour de las frescas playas del Norte, tras las cuales se alinean verdes bosques y elegantes palacetes de indianos, con los acalorados arenales levantinos, a la sombra de las torres de apartamentos. Luisa Fernanda sabe lo que hace (al menos en lo que a esto respecta) y además ahí queda la constancia de la derecha, sea para salir de veraneo, sea para galvanizar las esencias patrióticas de los españoles al grito de ¡Gibraltar español! (y la risa que les da esto a los británicos).

Rudi se ha dejado para septiembre el lanzamiento del Plan Impulso. Supuestamente va a servir para promover empleo, aunque en realidad no pasa de ser un parcheo presupuestario en capítulos muy tocados previamente por los recortes. ¿Se crearán puestos de trabajo? Supongo que sí. Aquí vamos tan apurados que cualquier empujoncito tiene efectos positivos sobre el mercado laboral. O viceversa. Fíjense que, según fuentes oficiales, la causa del incremento del paro en Aragón en julio ha sido la finalización de contrato por parte de los docentes interinos (mil y pico profesionales a los que solo se ofrece curro durante el curso, y el verano se lo comen en la puta calle). Solo con que hubiese dinero para mantenerlos en nómina, como sí se hace, por ejemplo, con los profesores de Religión, los datos del Inaem hubiesen quedado un pelín más apañados. Aunque, claro, el imaginario conservador sitúa desde siempre a los maestros pasando hambre. Y en eso estamos, ¿no?

La actualidad no veranea. Hay un trasvase a Castellón en ciernes (¡para eso quieren hacer un pantano en el río Bergantes!), aunque tal suceso no impresiona tanto como si ese mismo agua fuese a Cataluña. Y el pleno municipal de Bronchales ha pedido que abdique el Rey y se proclame la III República. Los monárquicos, y en general los reaccionarios, se han puesto de los nervios. Qué poco salero político tiene este país. De verdad. 

jueves, 12 de abril de 2012

¡Uy, madre, qué raro está todo! 20120412

Fíjense que lío más genial: sale a votación en la Cámara Alta el tema de los trasvases, y mientras el PP vota en bloque a favor de las transferencias intercuencas, sus senadores aragoneses se abstienen y los del PAR lo hacen en contra. Parece que el Partido Popular tomará medidas contra los díscolos. Y es que la derecha española sigue siendo cien por cien trasvasista, diga lo que diga doña Rudi (quien además lo dice con la boca pequeña, pues a ella el tema del agua le deja más bien indiferente, como tantos otros).

Al mismo tiempo, y sin salirnos del mogollón hidráulico, Aragón TV nos ofreció el otro día un delicioso bucle informativo. Primero salió Biel pidiendo un calendario para las obras del llamado Pacto del Agua (ya saben: haya pantanos... y a lo demás, que le den). Luego, un expresivo reportaje daba cuenta de cómo, dos años después de finalizar sus obras e iniciar las pruebas de carga, el embalse de Montearagón apenas ha reunido dos palmos de líquido fangoso en el fondo de su vaso. No hay para consumo urbano ni para regar las hectáreas previstas. Dicen que será preciso traer caudales del Gallego, donde al mismo tiempo están empeñados en hacer otro pantano en Biscarrués. ¿Pacto del agua...? ¡Pero qué pacto ni qué agua!

El aire huele a locura. La Policía extiende sus investigaciones sobre las afiliaciones falsas al PSOE (por lo visto y sabido, fichaban abuelos que no se enteraban de nada para inflar el censo de militantes). Además de en Garrapinillos, el feudo de Becerril, el presunto truco podría haberse dado en La Jota y alguna otra agrupación. Bueno, a nadie que conozca en el intramundo socialista le cogerá por sorpresa este mogollón. Lo inaudito es que ningún órgano ni dirigente del PSOE aragonés haya instado una investigación propia para aclarar la supuesta corruptela. ¿Ni siquiera la nueva Ejecutiva piensa poner el foco sobre la falsificación de fichas?

Dichas rarezas son sólo una pequeña parte del delirio global que nos arrastra. El Gobierno de España, para evitar que intervengan nuestra economía, actúa como si la intervención se hubiera producido ya. Así de demacrado está Rajoy... En fin, de locos.

JOSÉ LUIS Trasobares 12/04/2012

jueves, 16 de febrero de 2012

A los regantes-jefes les va más el PP 20120216

Sequía. El PP accede al Gobierno de España. Se habla otra vez del trasvase del Ebro a Levante. La derecha aragonesa replica con el Pacto del Agua. Y sobre la vieja y sobada alternativa, ¡pantanos o trasvase!, planea la síntesis magistral: pantanos... y trasvase. Lo uno por lo otro, lo uno para lo otro. Nadie explica de dónde saldrá el agua, que es la clave de la cuestión. Pero aquí no importa tanto que haya mucha o poca agua como quién controla dicho recurso.

En Sallént de Gállego anuncian todavía una urbanización con el reclamo "Apartamentos con vistas al lago". No hay tal lago sino el embalse de Búbal, que a su vez ha dejado de ser pantano para transformarse en una hondonada árida, reseca y espantosa, en medio de la cual intenta recuperar su antiguo cauce una cosa que fue río y ahora no se sabe bien qué es. No hay agua porque no llueve ni nieva, no porque carezcamos de espacios donde recogerla. La Cuenca del Ebro es una de las más reguladas del mundo y sus caudales riegan, sólo en Aragón, cientos de miles de hectáreas. No es verdad que aquí haya una sequía estructural como dice el consejero de Agricultura aleccionado por los jefes de los regantes. El problema es que estamos metidos en un endiablado cambio climático y es preciso transformar los paradigmas agrarios de hace un siglo.

El Pacto del Agua nació como una impostura destinada a colarnos el trasvase a los aragoneses. Algunas de las obras que preveía han sido dejadas por imposibles. Otras se han hecho y hoy no sirven para nada. No parece que el recrecimiento de Yesa o Biscarrués (últimos asideros del conservadurismo hidrológico) vayan a tener mayor utilidad; sólo producirán un impacto social y medioambiental intolerable. Hay otras soluciones (vayan al Matarraña y comprueben la eficacia de las balsas laterales), aunque no gusten a los que mandan en los grandes sistemas de riegos. Claro que estos señores van a lo que van. Tan dueños del agua se sienten que ya no quieren a uno del PAR al frente de la CHE. Prefieren repartir peras con el PP, aunque haya trasvase de por medio. A ellos les traen sin cuidado ríos, humedales, deltas y acuíferos. Lo suyo es convertir el líquido en pasta.

JOSÉ LUIS Trasobares 16/02/2012

sábado, 4 de febrero de 2012

Dije digo, dije Diego, dije dije... ¡Uuufff! 20120204

Sostiene Rudi que el Estatuto (reformado) de Aragón zanja la cuestión del trasvase. Su escudero, el buen Lobón, ha sido más explícito y tajante a la hora de desmentir al ministro Arias Cañete. Lo malo es que nuestro Estatuto ni zanja ni compromete ni concreta ni resuelve nada, y además el señor de los cañetes manda más que el amigo Modesto, pues aquél sirve a un caballero más poderoso (Rajoy) mientras éste dedica sus atenciones a una dama de menor rango (Luisa Fernanda). En todo caso, nadie sabe en qué parará el tema hidrológico ni ningún otro, pues una virtud del gobernante PP es que dice, se desdice, afirma y niega con total libertad de movimientos. Y el personal (que se ponía de los nervios con el inconstante Zapatero) ahora se mete entre pecho y espalda, sin pestañear, las mejores contradicciones. Es la crisis.

Quienes no iban a subir impuestos los suben, quienes aseguraron que la diplomacia sería cosa de profesionales van a nombrar a Trillo (el del Yak) embajador en Washington (aunque el ministro de Asuntos Exteriores deja el tema en suspenso parafraseando... ¡a Franco!), quienes juraban que España recuperaría su orgullo nacional se rinden de inmediato a los encantos de frau Merkel... En semejante contexto, lo del trasvase es comprensible, un guiño obligado a Valcárcel, el jefe murciano, y a Fabra, el jefe valenciano, cuyos respectivos paraísos de hormigón playero se han convertido en una ruina caracolera. No habrá dinero para echar la tubería que lleve el agua del Ebro hasta los límites de la Andalucía oriental, advierten los avisados. Cierto, pero siempre cabe rematar el canalillo que va hacia Castellón al tiempo que se pega un empujoncito a las obras de los pantanos aragoneses por aquello de calmar los ardores regionalistas del PAR.

También pueden dejar el PHN para cuando escampe, o colgarlo en el alero, o no, o pasar de todo. Ya saben que antes de las elecciones a Rajoy le preguntaron si tenía en mente qué persona le llevaría el Ministerio de Economía. Contestó que sí. ¿Será hombre o mujer?, quiso saber el periodista. Depende, aclaró el futuro presidente. Elemental: si no es chico será chica, como el futuro secretario general del PSOE.

JOSÉ LUIS Trasobares 04/02/2012

jueves, 2 de febrero de 2012

Hasta Cañete vuelve a dar la tabarra 20120202

El ministro de Agricultura y Medio Ambiente, Miguel Arias Cañete, vuelve con la tabarra de aquel Plan Hidrológico Nacional. El retorno al poder de la derecha se traduce en eso: en la recuperación de los viejos paradigmas, de los antiguos mitos y de los dogmas de fe que configuran la trayectoria histórica de la España inmortal; pero sobre todo sublima la hidalga y carpetovetónica aspiración de tener razón por encima de todo, de ganar la última mano sin ceder un ápice, de sostenerse sin enmendarse jamás. Antes muerto que mudao. Naturalmente, el paseo militar trasvasista promenten pactarlo en petit comité para que cada cual se lleve lo suyo. En Aragón, los pantanos; en el Levante, los grifos. Cojonudo.

Cañete es ministro porque se mantuvo fiel a Rajoy durante la travesía por el desierto y porque maneja las claves de la nueva España, destinada a ser una especie de zombiland resurrecta, en pleno retorno a los viejos y buenos tiempos. El trasvase no es posible en términos financieros (y eso es esencial en los tiempos que corren, ¿no?) ni encaja en los actuales usos hidrológicos ni tiene sentido alguno (¡pero si la supuesta cuenca excedentaria atraviesa una sequía de no te menees!). No obstante forma parte del actual imaginario conservador, sobre todo porque encarna el ajuste de cuentas con el desnortado zapaterismo, la izquierda en general y el aragonesismo progresista (pecado ideológico de lesa majestad). ¿No fue Cristina Narbona quien echó abajo aquel PHN parido por Jaume Matas (sí, el superimputado)? Pues ahora volvemos al principio de la historia para poner los puntos sobre las íes. El que manda, manda. Que se lo digan a César Trillo, jefe de los regantes altoaragoneses y afanoso colaborador de cualquier iniciativa hidroilógica que lleve dinero público a los bolsillos privados.

Y por si la vuelta del PHN no es suficiente, el actual Gobierno de España se ve capaz de llevar a cabo prodigios verdaderos. Como pegarle el tiro de gracia al sector de las renovables (una de nuestras pocas industrias punteras, expansivas e internacionalizadas), depurar hábilmente la judicatura o imponer por ley las virtudes nacionalcatólicas. Cuánto juego da la crisis.

J. L. Trasobares/El Periódico de Aragón/jueves 02.02.2012

viernes, 28 de octubre de 2011

Trasvase, ni sí ni no... sino todo lo contrario 20111028

Primero dijo Rajoy que el trasvase del Ebro no figura en el programa del PP para estas elecciones (aunque nadie puede asegurar que luego no aparezca en un nuevo Plan Hidrológico Nacional al gusto conservador, pues ya se sabe que una cosa es lo que se dice en campaña y otra lo que se ejecuta en los gobiernos). Retrucó González Pons que su partido por supuesto que sí es trasvasista; más luego matizó que todo queda supeditado a un supuesto consenso nacional sobre el agua (¿pantanos en Aragón y transferencia al Mediterráneo?). Desde el PP aragonés proclaman que el tema está superado y además al Ebro ya no le queda caudal para casi nada. En Valencia y Murcia, sin embargo, los dirigentes de la poderosa derecha levantina hablan del trasvase cada día y lo dan por hecho en cuanto los suyos estén en el machito... Vaya verbena que tenemos montada con el asunto. ¡Ven Cristina Narbona, y guárdanos (otra vez) de las fieras!

Antes de volvernos locos con el retorno de la brujería o acabar pasando de todo, déjenme decirles que el PP llega al 20-N con un discurso contradictorio como nunca se había visto (y hemos visto de todo). Con la victoria en el bolsillo, la derecha española está que se sale y sus distintos grupos, facciones o familias dicen lo que les place: los unos blanco, los otros negro e incluso los hay que por la mañana dicen una cosa y por la tarde otra (luego, a la noche, la caverna mediática pone la postdata a lo bestia). Es difícil saber qué nos deparará el destino. Rajoy se ha moderado tantísimo que no parece el mismo, pero otros conmilitones y conmilitonas suyos siguen tirando con postas.

Por eso es difícil establecer un cálculo sobre el papel del trasvase en la futura acción política del Gobierno Rajoy. Resucitará, supongo, como factor de agitación en Levante pero no cuajará en nada definitivo por falta de dinero. Eso sí, mientras tanto, tenemos servida otra vez ración doble de trasvase y triple de travesías pirenaicas. Llevo casi cuarenta años en el oficio y nunca he dejado de darles vueltas a ambos asuntos. Vueltas y vueltas sin ir a ninguna parte. Millones de palabras, manifas, votaciones... y estamos justo donde estábamos. Aburre. Se lo juro.

J. L. Trasobares/El Periódico de Aragón/viernes 28.10.2011

viernes, 1 de julio de 2011

Palabras huecas, discursos vacíos 20110701

La reserva hídrica que recoge el Estatuto (Reformado) de Autonomía de Aragón es constitucional porque carece de cualquier pretensión impositiva. O sea, que no es lo que pretende ser, y al no serlo no puede ser objeto de condena o refutación. Nadie declararía contrarias a Derecho las cartas a los Reyes Magos, los brindis de las bodas y las oraciones a San Judas Tadeo (o a Santa Rita, que también concede imposibles). Son cosas insustanciales e irrelevantes. La carta mínima que regula nuestra autonomía abunda tanto en evanescencias conceptuales y fija tan escasas normas de obligado cumplimiento que es imposible considerarla anticonstitucional ni anti nada. No tenemos un Estatuto, sino un cauteloso desahogo.

Lo de los 6.550 hectómetros cúbicos es un desideratum perfectamente hueco. Para empezar, ese agua no existe como contingente inventariable. Depende de lo que nieve y llueva y del mantenimiento de los caudales ecológicos. Por supuesto la cuenca del Ebro debe ser contemplada en su conjunto y tan ridículo es que cada comunidad afectada pretenda reservarse cupos fijos y absolutos como que otros territorios situados a cientos de kilómetros quieran acceder a sus recursos mediante trasvases.

Estamos inmersos en una oquedad conceptual, en una nebulosa dialéctica. Veamos otro tema: la frustrada candidatura de Zaragoza a la capitalidad europea de la cultura. Al alcalde Belloch aún no se le ha pasado el berrinche, pero lo que a mí me interesa es dilucidar qué era exactamente eso tan importante que pretendíamos hacer en caso de haber ganado el juego. Porque, si les soy sincero, aún no he captado las esencias de la utopía europeista que proponíamos al mundo entero. Ayer mismo leía en estas páginas el artículo de un integrante del equipo Zaragoza 2016 y fui incapaz de entender el fondo de la cuestión más allá de metáforas, alusiones y referencias. Decir que "no basta dar pasos que un día puedan conducir hasta la meta, sino que cada paso ha de ser una meta sin dejar de ser un paso" resulta tan hermético como intraducible.

Con tantos aeropuertos... y aún no hemos aterrizado.

J. L. Trasobares/El Periódico de Aragón/viernes 01.07.2011